El imparable ascenso del Open Access
Hace unos pocos d铆as la todopoderosa Deutsche Forschung Gemeinschaft (Uni贸n de investigaci贸n alemana) anunci贸 que pon铆a en marcha el plan de financiaci贸n para que todas las universidades alemanas pudieran acogerse sin coartada ni evasiva alguna al mandato general del acceso abierto a los contenidos y conocimientos generados en la red acad茅mica p煤blica alemana, algo que viene a ratificar o completar el camino que en su momento traz贸 el Max Planck Institute, en su Declaraci贸n primigenia de Berl铆n y, algo m谩s tarde, siguiendo sus pasos, abraz贸 el Fraunhofer Institut, la vanguardia de la investigaci贸n aplicada en Alemania. Mientras tanto, en Estados Unidos, las universidades de Harvard, Berkeley, Cornell y el MIT se ponen de acuerdo para lanzar la declaraci贸n del Compact for open-access publishing equity, el pacto para la equidad de la edici贸n en abierto, un llamamiento a que los cient铆ficos se reapropien de sus contenidos y de la din谩mica de su circulaci贸n sin desde帽ar la labor de algunas editoriales. Soplan vientos imparables de cambio en la edici贸n cient铆fica y, por ende, en la generaci贸n, distribuci贸n y uso del conocimiento.

Si alguien de entre mi legi贸n de lectores tuvo la suerte de andar por el pabell贸n 4.2. de la 煤ltima Feria de Frankfurt habr铆a notado un contraste sideral entre los magn铆ficos pabellones de los sellos editoriales dedicados a la venta de acceso restringido a bases de datos cient铆ficas, dise帽ados con la contundente y efectiva elegancia de un concesionario de autom贸viles, y el chamizo reservado en un rinc贸n a la asociaci贸n internacional de Open Acces amparada por la European University Presses.

Parece existir, cada vez m谩s, un relaci贸n proporcional inversa entre la rutilancia de un pabell贸n y su importancia real en el mundo de la creaci贸n, intercambio y reutiilzaci贸n del conocimiento cient铆fico. A mayor magnificencia del pabell贸n, m谩s necesidad de justificar una labor y un modelo de explotaci贸n de las consecuciones de la ciencia hoy casi innecesarios. Lo dice muy bien un joven investigador ingl茅s dedicado a las nuevas formas de circulaci贸n y evaluaci贸n de la ciencia a las que la red da pie: “Un gran debate鈥, dice Taraborelli, 鈥渁fecta en los 煤ltimos a帽os al modelo del peer review de evaluaci贸n de la calidad cient铆fica, debate que cuestiona, entre otras cosas, su capacidad para ser factible, correcto, puntual, objetivo y eficiente en la detecci贸n del fraude. El debate toma en cuenta, en particular, el asunto de cu谩les han de ser los indicadores cuantitativos que estimen el valor de la producci贸n cient铆fica de conocimiento鈥. La red pone a disposici贸n de la comunidad cient铆fica los medios de producci贸n necesarios para que la figura del productor y el distribuidor coincidan, prescindiendo, al menos potencialmente, de intermediaciones editoriales y de la esterilizante y a menudo tergiversada pugna por utilizar la contabilidad de los 铆ndices de impacto tradicionales como 煤nica medida de la excelencia o no de un contenido. 鈥淟as motivaciones detr谩s de este debate鈥, contin煤a Taraborelli, 鈥渟on m煤ltiples, pero est谩n en parte relacionadas con el problema de la explosi贸n del contenido cient铆fico disponible en
Alberto Cors铆n, antrop贸logo e investigador en el CSIC adem谩s de Decano de la EOI, me consultaba hoy qu茅 podr铆a hacer desde el punto de vista editorial (esto es, desde el punto de vista de la generaci贸n, comunicaci贸n y explotaci贸n de los contenidos) una red como la de Open Anthropology Cooperative, constituida, entre otras cosas, para el fomento de la discusi贸n, la puesta en com煤n de ideas, proyectos y problemas y, tambi茅n, la publicaci贸n de contenidos propios de ese 谩rea de conocimiento sin la necesaria intermediaci贸n de sellos editoriales profesionales. La respuesta est谩 en el propio sitio de la cooperativa y la fortaleza de la red social que lo ampara: cualquier documento puede ser publicado en abierto utilizando los recursos que visualizadores como Scribd proporcionan gratuitamente pero si, adem谩s de eso, lo que se pretende es hacer circular en papel la versi贸n definitiva de un documento que se tiene por tal, basta con fomentar una suscripci贸n anual ajustada entre los integrantes de la red para financiar la impresi贸n digital del n煤mero de ejemplares que la red demande, ni uno m谩s ni uno menos.
Los negocios en la econom铆a de la atenci贸n y el prestigio para iniciativas tan definidas y delimitadas como pueda ser la de un colectivo interesado por la antropolog铆a, deben circunscribirse a la larga cola, a su perfil m谩s minoritario, y su calidad y pertinencia debe medirse mediante los instrumentos de valoraci贸n social colectiva (Del.icio.us o Mendeley, por ejemplo) que sortean ventajosamente las r茅moras del peer review tradicional.
La semana que viene, en la Asamblea general de la Uni贸n de Editoriales Universitarias Espa帽olas, m谩s.
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Comentarios
Es cada vez más acertado y conveniente el matrimonio entre los contenidos de carácter científico y el Open Acces, pero esta relación en ningún momento puede aminorar o desechar la labor del editor, por el contrario, esto legitima el oficio. La clave, a mi parecer, está en saber jugar con esta clase de contenidos para dar vida a nuevas posibilidades para llegar al lector. Además, como lector y aprendiz de editor, no creo que sea lo mismo que un autor publique sus contenidos, tal cual como salen de su procesador de palabras, a que ese texto tenga un mínimo tratamiento editorial, mucho menos cuando se demanden impresos de esos contenidos ya sea en para una revista o un libro.











Quizá sea tirar piedras contra mi propio tejado, pues me estoy formando para editor y provengo de una carrera científica, pero creo que el fenómeno del open access es imparable, y es beneficioso para la comunidad científica. Además, tenemos el ejemplo de la wikipedia, que ha conseguido tener un muy alto nivel de fiabilidad, y la propuesta de publicarla llevada a cabo en Alemania ha sido todo un éxito, así que creo que el open access y la edición "de pago" de contenidos científicos pueden convivir combinadas como mejor opción.
Aunque aún me queda mucho por aprender, esta es mi humilde opinión.