Los catorce problemas más uno del libro electrónico

Hace unos días se ha dado a conocer el informe sobre El libro electrónico desarrollado por el Observatorio de la Lectura y el Libro del Ministerio de Cultura. A mi entender, y sin que esto sea un juicio definitivo sobre un documento que habrá que leer con más detenimiento, no se abordan problemas y complicaciones que lastran y retardan el desarrollo de la industria editorial digital.

Algunos de los más importantes son, sin duda, los que tienen que ver con los soportes de lectura, con los libros electrónicos, con los e-readers, con sus formatos e incompatibilidades, con su radical incompetencia para ofrecer, por ahora, lo que un libro analógico resolvió hace ya tiempo. Es posible que haya más, o que otros piensen que no lo son tanto, pero yo me atrevería a hablar de catorce problemas más uno:

  1. Empecemos por el más obvio: no existe ningún lenguaje ni especificación capaz de transformar de manera precisa un formato original de partida, con acierto y proporción, a la multiplicidad de tamaños de pantalla de los distintos soportes de lectura digital; no existe un lenguaje capaz de seleccionar dinámicamente, en función del tamaño de la composición original y del área de visualización del soporte de llegada, una fuente, un cuerpo y un  formato mínimamente legibles. Esto, claro, genera problemas de legibilidad, afea los textos e impide que puedan consultarse con un mínimo de calidad textos complejos, por no mencionar que hace imposible la legítima aspiración de cada editor a que el libro electrónico respete la identidad gráfica de la editorial;
  2. los mecanismos de navegación de los libros electrónicos son todavía básicos, porque no nos permiten decidir cómo queremos consultar el contenido de un libro, si queremos paginarlo, consultar el índice y, a través de él, acceder a sus páginas, etc.  El Daisy Consortium viene desarrollando hace tiempo especificaciones del tipo TOC NCX para enriquecer la experiencia de la navegación, pero por ahora no ha sido incorporada a ningún otro estándar;
  3. no existe ningún mecanismo universal establecido por el que las acciones de un usuario sobre el texto que lee (marcar un página, realizar anotaciones, etc.) puedan ser almacenadas y reutilizadas, independientemente o no del texto principal;
  4. no existe un soporte específico para los elementos paratextuales que acompañan a los textos principales -glosarios, notas y referencias, bibliografías, sistemas de referencias cruzadas, etc.-, lo que representa un grave problema para la edición científico profesional y para los libros de texto;
  5. faltan desarrollos para soportar los alfabetos de otras lenguas menos comunes -lo que no sería nuestro caso- y, sobre todo, la incorporación de reglas sintácticas básicas que administren cabalmente la partición de palabras, de líneas, etc. El desdén con que se ha tratado este asunto hasta ahora convierte a la mayoría de los textos en amalgamas indiferenciadas o en un desfile de líneas desvinculadas y alienadas;
  6. la mayoría de los dispositivos no poseen interactividad de ningún tipo ni toleran la reproducción de medios distintos al textual, lo que limita severamente su capacidad para ser utilizados como libros de texto interactivos. Suele ocurrir, al contrario, que, tal como viene anunciando la prensa hace días, nos conformemos con volcar pasivamente los textos digitalizados a soportes que no permiten interactividad de ninguna clase, lo que no es otra cosa que vinos viejos y en nuevas botellas;
  7. no existen desarrollos universales que hayan resuelto satisfactoriamente la representación del lenguaje matemático, lo que limita de nuevo el ámbito de su posible aplicación;
  8. el PRISM es el formato que la industria de las publicaciones periódicas se dio para intentar distinguir las unidades mínimas elementales dentro de una cabecera, es decir, los artículos. La mayoría de los lenguajes de los libros electrónicos no lo entienden ni saben distinguir esa unidad mínima, lo que dificulta la manipulación y gestión de las revistas;
  9. siendo ONIX for Books el “estándar internacional diseñado para la codificación y el intercambio electrónico de información bibliográfica y comercial orientada a la industria del libro”, es decir, la estructura de metadatos que la industria editorial maneja, no existe lenguaje en los libros electrónicos que lo soporte;
  10. no se han desarrollado con la suficiente finura la sincronización entre los distintos tipos de medios que pueden ser teóricamente reproducidos en un lector digital: algo tan sencillo como practicar la lectura en voz alta resaltando la correlación entre el grafema y el fonema, entre la letra y su sonido, que serviría para instruir en la lectura a los más pequeños, es algo que no ha sido todavía resuelto;
  11. es urgente y necesario estandarizar, si es que se usan, los DRM;
  12. parece existir una completa desconexión entre los estándares que se desarrollan para la web y sus navegadores y los estándares que se utilizan para los libros electrónicos: los sistemas de lectura de contenidos en la web apenas coinciden con los sistemas que utilizamos en nuestros dispositivos de lectura digital;
  13. no existen plataformas de desarrollo abiertas para que puedan incorporarse mejoras y aplicaciones que incrementaran el valor del soporte y enriquecieran la experiencia de la consulta y la lectura o, por qué no, de la compra y la adquisición de contenidos o servicios relacionados;
  14. aunque sigue existiendo un organismo internacional, el International Digital Publishing Forum, que al principio se llamó Open Ebook Forum, y que nació, precisamente, como resultado de los estrepitosos fracasos de la primera generación de libros electrónicos, seguimos en las mismas: descoordinados, haciendo cada uno la guerra por su cuenta, sin terminar de entender que la coordinación, la cooperación y la transversalidad son esenciales en la economía digital.

Si algunos de los problemas anteriores hubiera sido resuelto por algún lector o algún formato -cosa que no niego-, casi siempre será a costa de que hablemos de lenguajes y plataformas propietarias, de integración vertical perfecta entre contenido, plataforma de distribución y dispositivo de lectura, de computación intangible en la nube, de disolución del más elemental concepto de propiedad y de gestión cabal de la memoria y el conocimiento colectivos. Y ese es, claro, el decimoquinto problema (sea Itunes con Ibook; Google Editions; Amazon, Kindle y MobiPocket, o cualquier otra asociación similar).

Una idea: montemos un taller transversal y libre para resolver estos problemas.

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Comentarios

Varios de los problemas que mencionas en este momento son resueltos mediante la utilización de LaTex: http://es.wikipedia.org/wiki/LaTeX

El formato de salida es el pdf, mismo que si se puede comentar y anotar cosas sin modificar el original (si se desea) mediante herramientas que ofrecen empresas como Adobe y Foxit…

Sin embargo…LaTex es código abierto y si una compañía o empresa decide hacer libros electrónicos con formato y libertad por parte de los editores…creo que seria una muy buena opción…

Por cierto…LaTex arruina por completo tu punto 7 ;) , yo lo uso…y créeme…puedes hacer lo que sea, de matemáticas me refiero…

Coincido con Larckov en lo que respecta a LaTex y las matemáticas. El problema con LaTex no es LaTex, sino que casi nadie quiere usarlo, ni siquiera los académicos que pretenden que sus libros luego se publiquen en formato analógico y/o digital. Pretenden que eso lo resuelvan los “diseñadores”. Ellos usan el especial de Windows y allá tú, que te arregles.
De todas formas, no cabe duda de que esta segunda andanada del libro digital (la primera fue a finales de los 90)es inseparable de un modelo vertical de negocio. Los pundits del libro digital (e incluso los expertos en márketing de las redes sociales)son funcionales a una Splinternet: hay que ponerle puertas al campo o de aquí nadie saca beneficios más que los ads de Google.
Deberíamos empezar a ver estos “problemas” de la digitalización del libro como efectos secundarios de la actividad económica general. De lo contrario, estaremos dando vueltas sobre nimiedades mientras otros cortan la tarta; esto es, mientras hacen mil parcelas de la Red.

[...] Los catorce problemas mas uno del libro electrónico http://www.madrimasd.org/blogs/futurosdellibro/2010/04/20/131885  por blackheart1980 hace 2 segundos [...]

Leí ese documento hace unos días a raíz de sus controvertidos contenidos, principalmente la parte donde se alienta a las entidades recaudadoras a cobrar canones incluso por las obras difundidas “masivamente” con licencia CC (tal y como ocurre con este sitio web).
Tomando como partida el punto primero, se puede decir que el documento, una gran falacia que atenta contra la libre cultura, está escrito desde la ignorancia y el monolitismo arcaico de los estamentos elitistas, como puedan ser los viejos dinosaurios de la edición o los ministerios que sobradamente han demostrado su interés por mantener un sistema que no funciona sino de modo despótico y clasista para un club de privilegiados que se benefician del monopolio de la distribución y la publicidad.
El futuro de la cultura (tal y como fue su pasado) pasa por la autoedición y la libre distribución.

Hoy por hoy, no creo que el libro electrónico pueda competir con el libro tradicional. La inmediatez, la durabilidad, la intimidad, la practicidad, la economía… son virtudes que, dudo mucho, pueda ofrecer el libro electrónico. ¿Cómo solventa un lector de este tipo de libros un fallo de energía? ¿Hasta dónde de lejos puede llegar un lector con un ebook? ¿puede dar la vuelta al mundo con su volumen sin otro mantenimiento que abrir sus hojas y ponerse a leer en sus páginas, sin más esfuerzo que el de separar sus hojas? ¿más material de desecho para contaminar el planeta con baterías agotadas, transistores, placas, etc…? No, me quedo con mis libros tradicionales, con mi biblioteca, me quedo con ese olor mágico que proporciona cualquier volumen, ya sea nuevo o viejo. Los “juguetitos” para los que les guste jugar, para los que nos gusta leer: un libro, como los que durante más de mil años han circulado y seguirán circulando.

[...] http://www.madrimasd.org/blogs/futur…0/04/20/131885 [...]

Respecto al comentario de Iosephus: Me parece que cada formato tiene sus ventajas e inconvenientes, y ya que estamos, señalo una ventaja de los ibooks en la que parece que nadie repara, y que puede hacer que con los libros tradicionales pase lo mismo que con los (antiguos) CDs musicales, y no se trata de que consigas libros gratis: me refiero a la INMEDIATEZ de la adquisición. Ejemplo: Ayer quería conseguir un libro de Wodehouse, concretamente “De acuerdo, Jeeves”. Acudí a internet. Lo conseguí en 20 segundos, y en un formato legible y respetando sangrías y párrafos. Si lo quiero conseguir en formato papel, debo buscar en internet qué librería lo tiene, coger el coche y bajar a Madrid (y luego regresar). Total: mínimo una hora, tirando por lo bajo.
Respecto al artículo en sí, tiene razón en todo lo que dice, pero estoy convencido de que el tiempo nos llevará a formatos más avanzados, si bien es cierto que hasta ahora los fabricantes de libros digitales (Amazon, Sony, Hanlin etc), han demostrado claras pruebas de total miopía industrial, por no decir simple torpeza. Pero recordar que el libro tradicional y el electrónicos son dos formatos diferentes, con ventajas y desventajas comparativas cada uno, no entiendo esa obsesión de demostrar que uno es mejor que otro, yo estoy feliz con mi Papyre pero nunca renunciaré a mis queridos libros tradicionales.

El panorama de desconcierto e incertidumbre ante el paso digital del sector del libro lo viví el jueves pasado, en el área de formación del Gremio de Editores de Cataluña. Ante el aula con más capacidad de que disponen sus instalaciones esperaban el inicio del primer curso sobre e-books, digitalización de libros y librerías profesionales la mayor cantidad de alumnos que haya visto asistir a una misma convocatoria, la mayoría con una cara de póquer en la que se leía “No sé qué hago aquí. He venido porque me obligan…”. Contrastaba enormemente con el bullicio y la animación de otros grupos muy inferiores en número.

Hombre Joaquín los 14 + 1 puntos creo que son una excusa para atacar los eReaders.
Veamos por partes:

1. Creo que la especificación epub con los css son suficientemente amplia como para maquetar un libro de la forma requerida. Lo malo es que le pides a los ereaders lo que no pueden tener los libros en papel. Si tienes una maquetación determinada, te coges un Papyre con el tamaño adecuado: 5, 6, 8, 10 pulgadas y seguro que lo puedes tener con la misma maquetación.

2. Los mecanismos de navegación dependen de lo que quieras gastarte a la hora de crear el formato epub en el libro. Te aseguro que puedes hacer todos los enlaces que quieras y por supuesto mejores que en papel.

3. “Mecanismo universal para las notas”. Adobe tiene el suyo para epub y Amazon el suyo para mobipocket. Por lo que no sé cuál es el problema. Una gran empresa implanta un mecanismo de notas.

4. En epub ya tienes mecanismos de enlace a los elementos paratextuales. ¡Claro que existen llamadas dentro del texto” para cualquiera: glosarios, notas y referencias, bibliografías, sistemas de referencias cruzadas, etc.

5. Los principales idiomas están soportados y para otros idiomas tienes el formato pdf que incluyendo las fuentes no tienes ningún problema.

6. La función principal de los ereaders actuales son “tan útiles como el papel”, por lo que no es necesario que reproduzacan video: Creo que el papel tampoco.

7. Latex.

8. El lenguaje html lo reproducen bien. Ni conocía el lenguale PRISM

9. Para cargar un libro en el Papyre, no necesitas el ONIX for books, por cierto ni siquiera lo usan todos los jugadores del sector editorial tradicional.

10 TTS (Text to Speech), los hay buenos. Nosotros estamos implementando ya algunos. De todas formas insisto en que siempre se le pide más al eReader que al papel, y lo que se está estudiando es si el eReader cumple con holgura las funciones del papel.

11. ¿Cual es el problema?. Si tienes un DRM de epub o de mobipocket, el eReader te lo lee.

12. En la web lees HTML y en el eReader lees epub. Cosas distintas.

13. Pregúntale a las editoriales.

14. IDPF, lo conozco desde el año 2000 y desde luego no tiene utilidades para implementar en los sistemas de lectura.

15. Si quieres nos movemos por Europeana, Bibliotecas españolas, etc. Que tienen proyectos con de contenidos interesantes y sostenibles.

Espero haber respondido todas las dudas suscitadas del uso del eReader.

Otro problema bien conocido en el mundo editorial es el miedo que tienen directivos y empleados al formato digital. Temen muchas cosas: quedarse desfasados, que haya que contratar a otros, acabar en el paro porque suceda lo mismo que con la música…
La industria no se quiere adaptar, no pasa nada. Yo pagaría un precio justo por un libro que necesitase/quisiese de forma inmediata, pero el mundo de los lectores es un mundo diferente al de la música. Piratería, habrá, sí, pero si vamos todos de frente será más fácil que no la haya. Sin DRM, mejor, porque nadie quiere gastar el dinero en un producto limitado. Precios ajustados, mejor.
Pero claro, como no están disponibles, por el momento, este tipo de libros, los tengo que descargar de gratis.

Y sí, yo también opino que el informe sobre el libro electrónico no tiene ni pies ni cabeza.
Y sí, TeX/LaTeX/XeTeX/XeLaTeX/ConTeX/… solucionan cualquier problema de edición que un editor de libros se pueda plantear (especialmente la edición matemática, que para eso se diseñó TeX). Y con XeTeX puedes escribir prácticamente en cualquier alfabeto, lengua del mundo presente en Unicode.

[...] especificaciones y lenguajes y puesta en página del libro electrónico, esto no es nada nuevo. El Epub forum ya había advertido, en su última convocatoria de desarrolladores, que tanto los sistemas de [...]

Un montón de conocidos míos,lectores empedernidos; mi mujer, devoradora de libros desde siempre, y yo mismo, venimos leyendo con lector electrónico desde hace más de tres años.
Leyendo tus supuestos problemas, se entiende claramente porquee la industria editorial actual desaparecerá. Incapacidad total para entender la realidad. Y mientras en la aberración patatera de Libranda es imposible comprar los escasos títulos, en las webs de aficionados a la lectura podemos intercambiar decenas de miles de libros. En Estados Unidos, Amazon ha creado un negocio fabuloso con la venta de libro electrónico. ¿Que no quereis evolucionar por que el futuro será diferente? Pues ya os apañareís. Pero eso sí, cuando se quiera actuar ya será tarde… Pero no pasa nada, también se extinguieron los dinosaurios…

[...] contradicciones e inconsistencias de esos soportes. Enumero unas pocas, muy pocas, bien porque ya las haya enumerado, bien porque me guarde algún as en la manga para la contienda [...]

Me llama la atención que se comente los otros valores de Latex para la creación de libros. Por ejemplo, sí se pueden crear documentos interactivos: cuestionarios de opción multiple, incorporación de links, incrustación de animaciones. Entre otras monadas.

Sí, Latex es el favorito de muchos académicos de las ciencias físico-matemáticas, pero se puede usar en cualquier área del conocimiento con facilidad.

Yo tengo un papyre 6.1 2ª ed. Me bajo los libros en fb2, texto plano o lo que sea y los convierto a TeX (XeLaTeX). Esto lo hago porque, aparte de que se leen muy bien, tengo la garantía de que con este formato tendré mis documentos disponibles para la impresora, el PC, la web, y cualquier lector, independientemente de su tamaño de página y siempre con una calidad profesional.

TeX hace que aplicaciones como los Offices, y formatos como doc, odt y similares pierdan mucho sentido.

Bien es cierto que que la gente parece reticente a usar este formato. Vosotros usad lo que queráis, quizá nunca os deis cuenta del tiempo que estáis perdiendo con esa mierda.

buen dia acabo de enterarme de tu webblog y la verdad es que me parece estupendo no sabia de mas personas interesadas en estos temas, aqui tienes un nuevo lector que seguira visitandote abitualmente.

Mi problema es que una vez pasadas varias paginas el libro me empieza a parpadear y se va la pagina de inicio , me lo configuraron de nuevo y sigue igual. Los libros que tengo grabados son de forma gratuita .
Me podriais ayudar a resolver el problema, esperando vuestras respuestas os doy las gracias anticipadas.
Manolo

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