Frankfurt y los mercaderes de la cultura

Mañana miercoles, 6 de octubre, comienza la feria de ferias, el lugar que cualquier amante de los libros debería visitar al menos una vez en su vida para cobrar plena conciencia de las inabarcables proporciones de este negocio que no es negocio. No cabe la menor duda que, tal como acuñara Ernst Rowohlt, el gran editor alemán, el oficio de editor es una ocupación intrínsecamente bastarda, porque ama el dinero tanto como el arte o viceversa. No hay buenos libros sin buenos planes financieros ni ventas sostenidas; no hay ventas sostenidas ni márgenes de contribución aceptables si no interviene un criterio refinado de selección literaria. Pierre Bourdieu, el gran sociólogo francés, lo dejó también escrito y yo no paro de repetirlo: la profesión de editor es compleja, díficil, porque trata de hacer convivir el agua con el aceite, el amor al arte con un riguroso criterio contable y comercial. Frankfurt es lugar donde la confusión inevitable de los dos criterios se da cita y se fusiona de tal forma que uno nunca sabe si lo que prepondera es el amor por los libros o las cantidades estratosféricas alcanzadas por algunas pujas alanzeadas por el interés pecuniario de agentes e intermediarios. Ni una cosa ni la otra, quizás las dos.

Mi amigo José Pons, que es un editor irreductible (y cada vez más consumido por el peso de esa responsabilidad), me recomendó hace poco un libro que he devorado casi por entero, una obra directamente deudora de esa otra que nunca me canso de recomendar: Las reglas del arte. Génesis y estructura del campo literario, que ahora tiene una heredera contemporánea, una puesta al día que Bourdieu anticipó en gran medida sin poder tener en cuenta, claro, la deriva digital. Merchants of Culture. The Publishing Business in the Twenty-First Centure, del profesor John Thompson, también sociólogo, corrobora lo que Bourdieu anticipara siguiendo la lógica del campo literario: las grandes concentraciones editoriales y comerciales que amenazaban con desestabilizar el campo literario hacia su polo más comercial, desnaturalizando en buena medida su impulso de emancipación original, que no era otro que independizarse de una demanda opresiva, parecen estar sufriendo una recesión anunciada: las grandes cadenas de librerías que conspiraron para cerrar las pequeñas librerías independientes, se ven ahora agobiadas por unos gastos generales inasumibles, por una disminución anoréxica de la oferta exhibida, por una insumisión de los pequeños que tienden a recuperar el espacio del que se les había privado. El campo literario basa su funcionamiento, precisamente, en que nuevos y continuos independientes innovan y arriesgan insuflando al campo con nueva vida y nuevas ideas, asumiendo los riesgos inherentes a la inversión cultural, practicando cabalmente la exploración y el descubrimiento. Y nadie ha dicho que eso sea fácil.

Pero además de esa interesantísima constatación empírica de lo que está sucediendo, Thomson añade algo que Bourdieu nunca pudo anticipar: la deriva digital y sus previsibles consecuencias. Parece que los grandes agentes analógicos viran hacia una dimensión más razonable haciendo de nuevo sitio a los pequeños pero mientras tanto, en el mundo digital, agentes por completo ajenos al campo, comodifican con ambición comercial desmedida buena parte del patrimonio intelectual. Mercaderes digitales de la cultura que no se paran en consideraciones equitativas sobre el tamaño de los sellos editoriales o de las librerías ¿Es eso necesariamente bueno? ¿Necesariamente malo? ¿De qué manera resolver ese acertijo renovado entre el amor por los libros y por el dinero? Ya lo dijo Ernst Rowohlt: un oficio bastardo, sea en el formato y el medio que sea.

Etiquetas: , , , ,

Si te gustó esta entrada anímate a escribir un comentario o suscribirte al feed y obtener los artículos futuros en tu lector de feeds.

Comentarios

[...] Frankfurt y los mercaderes de la cultura. 6 de octubre de 2010 [...]

Hola, Joaquín.

Ah, alguna vez ire a Frankfurt. Aunque sea como mirón…

Menos mal que siempre habrá editoriales que miren más por el agua que por el aceite. (Supongo que el agua es el arte, y el aceite…)

Por supuesto, quedas enlazado en mi blog.

Saludos
Jesús

El mundo digital se presenta para algunos como la salida para una situación insostenible que ellos mismos han provocado. Pues habría que intentar no seguirlos, a ver por dónde se despeñan.

[...] unos días, Joaquín Rodríguez nos recordaba en un post las palabras de Pierre Bourdieu: «la profesión de editor es difícil, trata de hacer convivir un [...]

It’s amazing in support of me to have a site, which
is helpful in favor of my experience. thanks admin

I was impressed by the good writing.Thank you.
If you want to know the social graph game, come here!

그래프사이트
그래프사이트꽁머니
그래프사이트먹튀
그래프사이트추천
소셜그래프사이트추천
그래프사이트검증
그래프사이트순위
소셜그래프게임사이트
부스타빗그래프사이트
부스타빗
부스타빗 정식사이트
부스타빗 사이트
부스타빗 먹튀
그래프 안전사이트
그래프게임 사이트 추천
https://www.wise-to.com/boos

I was wondering if you ever thought of changing the layout of your blog?
Its very well written; I love what youve got to
say. But maybe you could a little more in the way of content so people could connect with
it better. Youve got an awful lot of text for only having one or 2 pictures.
Maybe you could space it out better?

(requerido)

(requerido)


*

Responsable del tratamiento: FUNDACIÓN PARA EL CONOCIMIENTO MADRIMASD con domicilio en C/ Maestro Ángel Llorca 6, 3ª planta 28003 Madrid. Puede contactar con el delegado de protección de datos en dpd@madrimasd.org. Finalidad: Contestar a su solicitud. Por qué puede hacerlo: Por el interés legítimo de la Fundación por contestarle al haberse dirigido a nosotros. Comunicación de datos: Sus datos no se facilitan a terceros. Derechos: Acceso, rectificación, supresión, oposición y limitación del tratamiento. Puede presentar una reclamación ante la Agencia Española de Protección de datos (AEPD). Más información: En el enlace Política de Privacidad..