La mercantilización de la cultura y la devaluación de la propiedad intelectual

Es un secreto a voces: ya no se trata, solamente, de que Google se vaya a comer el mercado del libro completamente previo permiso del IBookStore de Apple y previo consentimiento de Amazon (que ya lo intentó, haciendo dumping de precios y arrasando con el mercado para mayor solaz de los lectores). Eso ya se veía venir hace tiempo y, de momento, sólo ha provocado miradas de reojo entre los editores. No: el secreto a voces es la llegada de las operadoras telefónicas a la comercialización de algo que les resulta completamente ajeno y, en esta operación de concentración digital de contenidos editoriales, la previsible devaluación del valor de la propiedad intelectual. No es bueno ni malo. Es, simplemente, inevitable. Las primeras noticias aparecieron en febrero de este año cuando Telefónica firmó el primer contrato de distribución digital.

En el insustituible blog Periodista21 pudimos leer en el mes de septiembre que “La entrada de Telefónica en el mercado del ebook puede dar un empuje a la penetración de lectores digitales, tanto en móviles (smartphones) como en nuevos dispositivos como las tablets tipo iPad. Telefónica avanza así también en su conversión de operador de telecomunicaciones a plataforma digital con contenidos de pago con comercialización en paquetes de conexión y contenidos con el resto de sus servicios. Una de las tendencias más claras del nuevo mercado digital”. Y eso no deja de ser verdad pero también lo es que, como dice John B. Thompson en Merchants of culture, “la creciente mercantilización de los contenidos por agentes cuyo negocio no son los contenidos, está conduciendo a una devaluación del valor de la propiedad intelectual”. Y también es cierto que, al menos por ahora, la intención de Telefónica no es dar cabida a los pequeños editores independientes para que fortalezcan su posición en la red, sino aliarse con plataformas grandes y consistentes que garanticen el tráfico y, en consecuencia, los potenciales beneficios.

Hace dos días podíamos leer en el diario La Vanguardia, en un artículo significativamente titulado “Cobrar la mitad“: “Lo que viene a continuación son malas noticias para los miembros del gremio literario. Malas noticias derivadas del auge del libro electrónico (lo que el Pentágono quizás denominaría efectos colaterales del e-book). Según recordaba The Wall Street Journal a principios de mes, los libros electrónicos se venden a mitad de precio que los de tapa dura y eso supone una reducción a la mitad de lo que percibe el autor por cada título vendido”. No es completamente cierto que un autor vaya a perder mucho más, porque eso entrañaría que ahora gana algo, y eso es mucho suponer. En todo caso, los precios de los libros deberían reducirse entre un 20 y un 30% y aunque los derechos del autor estén ligados al PVP, lo cierto es que la proporción de sus derechos por contrato debería crecer y la facilidad de acceso debería redundar, siempre teóricamente, en un incremento de las ventas.

Pero a lo que voy: la asociación de los editores, las plataformas de distribución digital  y las operadoras telefónicas, además de inevitable, puede ser parcialmente provehosa, pero no es menos cierto que corremos el riesgo de que el contenido sea sacrificado por “las grandes compañías de comunicación que utilizan el contenido para generar las ventas de sus dispositivos y servicios, devaluando con ello la propiedad intelectual y absorbiendo el valor del proceso de creación de los contenidos. Algunos ganarán, otros perderán. Pero aunque esto conduzca a una reconfiguración de las industrias creativas, una  devaluación de la propiedad intelectual tan importante es poco probable que conduzcan a un aumento global en la calidad de los contenidos a través del tiempo”.

Estoy tan deprimido que me siento como una doncella desnuda ante la arremetida de un toro salvaje…

Etiquetas: , , , , ,

Si te gustó esta entrada anímate a escribir un comentario o suscribirte al feed y obtener los artículos futuros en tu lector de feeds.

(requerido)

(requerido)


*