Mil jóvenes preguntan a Fernando Savater

En la inminente Feria del Libro de Guadalajara 2011, entre los muchos actos previstos en su abarrotado calendario, hay uno que me interesa especialmente, al final de la lista, al fondo a la derecha: Mil jóvenes preguntan a Fernando Savater. No reúno ya la condición inicial indispensable para participar en el foro, sobrepasada ya esa edad en la que Cunqueiro decía que uno echa la vista atrás y se da cuenta que apenas ha escrito unas cuantas líneas sin valor a lo largo de su vida, pero disfrazado con el manto de mi perfil de twitter @futuroslibro, quizás consiga hacerle llegar inquietudes textuales que no consigo resolver solo.

En ese libro indispensable al que he aludido algunas veces y que no es sencillo de encontrar, Loor al leer, escrito en una era cuasi predigital, en 1998, en el capítulo titulado “Leer y leer”, realiza una contraposición entre la Galaxia Gutenberg y la Galaxia Lumiere, entre el mundo logocéntrico de los textos y el de la abrumadora sopa de imágenes contemporánea, crítica sencilla y claramente extensible a la Galaxia Berners-lee. Savater asegura (o aseguraba): “la información basada prioritariamente en imágenes presenta tres deficiencias básicas respecto a la trasmitida ante todo por palabras impresas:

  1. En primer lugar, las imágenes son mucho más aptas para comunicar acciones o desbordamientos pasionales que razonamientos [...]
  2. En segundo lugar, los problemas se reducen fácilmente a imágenes de impacto, pero las imágenes se resisten a convertirse de nuevo en problemas inteligibles. Queda claro el trastorno, pero no sus causas [...]
  3. En tercer lugar, el estilo televisual tiende a comprimir cada vez más la información en unas pocas visiones, combinadas a menudo según una retórica sofisticada en sus medios pero elemental en sus contrastes [...]“.

“Una de estas modas maléficas”, continua, en una hilazón que es responsabilidad mía, “desdeña la palabra, sobre todo si está impresa, en beneficio de otras formas de comunicación más subyugadoras: la expresividad no verbal, los gozos y sombras del cuerpo a cuerpo, la íntima comunión con la gran basca en el concierto de rock, la catarata visual y rítmica del videoclip”, del videojuego. “De lo que se trata es de sentir, fuerte, pronto y alto, hasta perder finalmente el sentido”.

Y ahora llegan, claro, mis preguntas, cada vez más confundido, más desorientado: ¿sigue existiendo hoy en día ese peligro de menoscabo de las textualidades tradicionales? ¿podría decirse que se ha agravado, incluso? ¿o se trataría, por el contrario, de un regreso a una segunda forma de oralidad textulamente mediada, como quieren algunos, que enriquecería nuestras posibilidades expresivas, nuestras capacidades de aprendizaje? ¿debemos contentarnos con comprender que la textualidad lineal de los libros clásicos no será ya más que una entre las muchas textualidades deshilvanadas posibles? O mejor dicho ¿debemos comprender que el lugar preponderante de la textualidad sucesiva de la letra impresa no era más que una anomalía que unos pocos habían exaltado hasta minimizar a las otras? ¿Qué lugar le queda a la textualidad tradicional en la era de las textualidades digitales múltiples? ¿No tendríamos que preocuparnos por procurar una alfabetización integral, abarcante, comprehensiva, que entendiera las características de cada una de esas textualidades y ayudara a esos mil jóvenes a recompener su sentido, a contruirlo activamente?

En fin. No creo que me dejan pasar al auditorio, pero quizás consiga hacerles llegar mis preguntas @FILGuadalajara, que si no son las de un adolescente despistado, si son las de un joven adulto desorientado.

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Comentarios

No soy tan joven; sin embargo, soy una especie en extinción… sigo leyendo de forma tradicional aunque existan tarjetas electrónicas y computadoras. Trato de no usar mucho los medios electrónicos porque desgastan la vista más que los buenos libros y hay mucha “basura” para perder el tiempo en dichos medios. Todavía me agradan los paisajes y admiro la calidez humana en las personas. Me alejo de lo superficial y mis experiencias de vida son muy personales, me gusta escribir pero no para que me lean ni ser famosa… uno de mis últimos pensamientos dice así: La construcción de la realidad, requiere la voluntad de los pueblos. Se me ocurrió pensando en inglés, ya que también me gustan los idiomas. Y, si veo más allá de mi propia nariz, también me preocupa cómo las personas estamos cada vez más incomunicadas. Hay mucha mala educación con respecto al uso de celulares, ipods y otros “juguetitos electrónicos” cuando se tiene una conversación o una comida por ejemplo, la gente ya no mira los rostros sino a sus celulares… por esta razón evito a ese tipo de personas que me harían “perder el tiempo” si no valoran mi presencia como yo he de valorar la suya. El respeto para con los demás, comienza con uno mismo. En este orden de ideas, seguramente no conseguiré aclarar ninguna duda porque se habrá podido Ud. dar cuenta de estas particularidades del ser humano actual. Lo que podemos hacer es reconfigurar nuestros patrones conductuales ejerciendo acción a través de la palabra hablada y escrita. Pienso que esto es lo que ha hecho el ser humano desde que existe y es así como se mantiene vivo el pensamiento, ya sea ideológico, científico, lógico-matemático, filosófico, artístico… de la Humanidad. Saludos cordiales.

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