Diez años sin Bourdieu

El 23 de enero de 2002 falleció Pierre Bourdieu, a mi juicio uno de los cinco científicos sociales más importantes e influyentes del siglo XX, equiparable a Durkheim, Mauss, Weber o Levi-Strauss. Su trabajo y su pensamiento son difícilmente asibles, al menos a primera vista, porque su bibliografía y la gama de temas que se atrevió a abordar son tan inumerables, tan frondosos y fértiles, que requiren una web, Hyperbourdieu, para intentar enumerarlos. Hace ya años, a la vuelta de Francia, poco antes de que muriera y de que yo intentara quedarme a trabajar bajo su tutela, escribí Pierre Bourdieu. Sociología y subversión, un texto cuya aspiración era la de establecer una topografía comprensible de un pensamiento exuberante.

Por lo que atañe al ámbito de interés de este blog, alguno de sus textos son fundamentales para comprender la lógica de la génesis, desarrollo y evolución del campo literario y editorial: Las reglas del arte. Génesis y estructura del campo literario es, simplemente, una de las obras definitivas de sociología de la cultura del siglo XX; los dos números monográficos que dedicó la revista que dirigía, Actes de la recherche en sciences sociales, a la edición y los editores, da claves esenciales para comprender la dinámica y deriva contemporánea de los editores independientes, de los mecanismos de consagración y refrendo, de las razones del envejecimiento profesional y la deriva hacia posiciones comerciales de muchos sellos editoriales; Sobre la televisión, que se leyó como un texto casi estrictamente polémico, es mucho más que eso: es una reflexión sobre los ecosistemas modernos de comunicación, sobre las censuras implícitas y explícitas que imponen determinados formatos, sobre el secuestro de la palabra y el pensamiento por parte de un medio que acaba axfisiando el mensaje. De hecho, estos textos y otros tantos relacionados con medios de comunicación, anticipan textos más básicos como los de Schiffrin, más conocidos por los editores: El control de la palabra o La edición sin editores, parecen haber salido de las calderas de Actes, donde el editor franco-norteamericano colaboraba.

Lo más fascinante de Bourdieu, aun con todo, no es el arsenal teórico que nos legó para pensar e intervenir en la realidad, sino la posibilidad de seguir construyendo sobre su propio pensamiento, porque nunca daba por cerrados ni sus conceptos ni sus indagaciones, permanentemente puestas a pruebas, interrogadas, contrastadas con la tozuda realidad. De hecho, para pensar la preocupante deriva del campo editorial actual, donde grandes corporaciones ajenas al campo editorial amenazan con romper las relaciones tradicionales del campo -tal como fueron descritas en Las reglas del arte-, y para intentar entender la manera en que los medios digitales transformarán su estructura al convertirnos a todos en editores potenciales, siempre regreso a Bourdieu e intento imaginar qué hubiera pensado él.

Pierre Bourdieu admiraba a Karl Kraus, lo tenía por un héroe de la independencia intelectual, como un insobornable y radical representante de la autonomía política y estética que él mismo encarnaba, tal como dejó escrito en muchos sitios. Su texto Manual de combate contra la dominación simbólica, leído con ocasión del centenario de Die Fackel, parece hoy más necesario y pertinente que nunca.

Bourdieu, regresa, te necesitamos…

Etiquetas: , , ,

Si te gustó esta entrada anímate a escribir un comentario o suscribirte al feed y obtener los artículos futuros en tu lector de feeds.

Comentarios

Aún no hay comentarios.

Escribe un comentario

(requerido)

(requerido)


*