Manifiesto por unas humanidades digitales 2.0.

El departamento de Digital Humanities & Media Studies de la Universidad de California (UCLA) ha lanzado a la red The Digital humanities Manifesto 2.0, un manifiesto por unas nuevas humanidades cuya forma de concebir, generar, distribuir y utilizar el conocimiento no sea ya, únicamente, la de la cultura impresa, sino la de una hibridación de medios donde lo impreso quede absorbido en una amalgama digital de modos de comunicación, de nuevas modalidades de discurso académico y de circulación del saber que exceden los estrechos canales que el papel imponía.

El texto comienza de la siguiente manera:

“Las humanidades no son un campo unificado sino un conjunto de prácticas convergentes que explorar un universo en el que: A) lo impreso no es ya el medio exclusivo o normativo en el que el conocimiento es producido y/o diseminado; al contrario, lo impreso es absorbido en nuevas configuraciones multimedia; y B) las herramientas, técnicas y medios digitales han alterado la producción y diseminación del conocimiento en las artes, las humanidades y las ciencias sociales. Las Humanidades Digitales tratan de jugar un papel inaugural en lo que respecta a un mundo en el que, no siendo ya los únicos productores, administradores y diseminadores del conocimiento o la cultura, las universidades están llamadas a desarrollar modelos de discurso académico nativamente digitales destinados a las esferas públicas emergentes de la presente era (la www, la blogosfera, las bibliotecas digitales, etc.), a modelar la excelencia y la innovacion en estos dominios, a facilitar la formación de redes de producción del conocimiento, de intercambio y diseminación que son, al mismo tiempo, globales y locales”.

Si a esta indiscutible realidad se suma el hecho de que en el ámbito de la ciencia el prestigio y el reconocimiento de la propia comunidad es el tipo de capital más apreciado, que el renombre es la moneda que circula en ese restringido ámbito de prácticas muy especializado, hacer circular el conocimiento de manera abierta y sin restricciones es, qué duda cabe, la manera más pertinente en que los científicos pueden y deben usar la potestad que la Ley de Propiedad Intelectual les atribuye. El manifiesto dice, a este respecto:

“Lo digital es el ámbito del open source, de los open resources“, y lo dejo en inglés porque el juego de palabras resulta intraducible, de los recursos y las fuentes abiertas si nos conformáramos con una traducción literal. “Cualquier cosa que pretenda cerrar este espacio debería ser reconocida como lo que es: el enemigo”, y esta reclamación de independencia radical de la web como espacio de creación y diseminación del conocimiento abierto, como procomún o plataforma pública de circulación del saber, está formulada por la Universidad que ocupa el puesto decimoctavo en el ranking mundial de universidades, tal como nos muestra el laboratorio de Webometrics. Sorprende, incluso, la radicalidad de su formulación, acostumbrado como uno está a las timoratas reacciones de los científicos españoles, a su desentendimiento digital y su bovina adoración del ISI y los índices de impacto: “afirmamos, por eso”, aducen los redactores del manifiesto, “el valor de lo abierto, de lo infinito, de lo expansivo, de la universidad/museo/archivo/biblioteca sin muros, de la democratización de la cultura y de la erudición”.


Incluso su interpretación del copyright y de las prácticas insurgentes a las que conminan a los científicos, son casi insólitas (no en los círculos de acérrima defensa del copyleft, pero sí en los de la ciencia, no digamos ya en los de la creación): “Los humanistas digitales”, dice el manifiesto, “defienden el derecho de los elaboradores de contenidos, sean estos autores, músicos, codificadores, diseñadores o artistas, a ejercer control sobre sus creaciones y a evitar explotaciones desautorizadas; pero este control”, afirman, “no debe comprometer la libertad para reelaborarlos, criticarlos y utilizarlos para propósitos de investigación o educación. La propiedad intelectual debe abrir, no cerrar, el intelecto, el procomún”. Quizás sea excesivo equiparar las prácticas científicas y el uso de la propiedad intelectual que de ella se deriva con el resto de las prácticas vinculadas a la creación artística, pero el reto intelectual, el debate, son pertinentes.

“Las humanidades digitales”, dicen los autores del manifiesto, “deconstruyen la materialidad misma, los métodos y los medios de la indagación y las prácticas humanísticas”. Y a lomos del tsunami digital, como jinetes de una ola imparable, invocan a una forma de insurrección que tiene como objeto “hackear el viejo sistema jerárquico universitario e inventar algunas nuevas mixturas por nuestra cuenta”.

¿Dispondremos alguna vez de una formulación similar que provenga del ámbito académico español, de una reconsideración de las prácticas académicas y científicas, de generación y diseminación del conocimiento, a la luz de las prácticas digitales?:  Antonio Lafuente, Alberto Corsín y Adolfo Estalella se proponen en el Hacking Academy Studio reflexionar, precisamente, reflexionar sobre estas prácticas activamente, proporcionando a quien entienda que debe obrar digitalmente, las herramientas que le permitan cambiar su manera de hacer y comunicar.

El próximo 23 y 24 de abril discutiremos de todos estos extremos en el encuentro internacional Cologne Dialogue on Digital Humanities.

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Comentarios

Hola Joaquin, gracias por este articulo. La primera imagen que pusiste no se refiere al manifiesto de UCLA, sino a otro manifiesto elaborado por un grupo europeo en ThatCamp Paris 2010. Este grupo esta intentando crear una asociacion europea de DH que incorpora el manifiesto de Paris: http://www.humanistica.eu/manifesto/
Tambien en Espanya las cosas se estan poniendo en marcha. En el noviembre pasado en un seminario en Bilbao (http://linguamedia.deusto.es/index.php/TextosMultiples2011/Programa) se concretizo el proyecto de una asociacion espanyola de Humanidades Digitales.

(Perdonais los acentos es el teclado italiano)

Gracias por el comentario y la puntualización Domenico. Sí, lo sabía: de hecho, la persona que ha traducido al castellano el texto francés es Frederique Muscinesi, una profesional que trabajó en el Medialab de Madrid, después lo hizo con algunos de nosotros en EOI y, ahora, ha regresado a Francia para hacerse cargo de un proyecto relacionado con la openedition. He colocado la imagen en francés porque es la que tenía a mano. Abrazos y hasta el domingo en Colonia.

[...] "CRITEO-300×250", 300, 250); 1 meneos Manifiesto por unas humanidades digitales 2.0 http://www.madrimasd.org/blogs/futurosdellibro/2012/04/13/134574  por eclectico hace [...]

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