Reentré digital

Zygmunt Bauman sentado en una playa de Benicàssim. Nos dice lo que casi todos sabemos y casi nadie se atreve a explicitar: la proliferación y abundancia de la información no es sinónimo inmediato de sabiduría y el uso de las redes sociales tampoco lo son de organizaciones sólidas y bien alineadas en pos de un objetivo compartido. “Cuando yo era joven”, dice, “anhelaba tener el acceso a la información que tengo ahora, pero ahora sé que su exceso es peor que la escasez”. “En esta confusión”, prosigue, “tiene mucho que ver el fenómeno de las redes sociales. Si un chico pasa tres horas diarias en Facebook tejiendo formas de comunicación alternativa, es natural que crea la ilusión de que ha construido un espacio de democracia diferente. Cuando no hay ni una sola prueba de que esta sea efectiva”.

En Alemania, hace un par de semanas, el principal de sus semanarios, Die Zeit, titulaba a toda página su edición del 2 de agosto: “De qué manera Facebook, Google & Co. censuran el mundo. Pretenden hacer a la humanidad más libre, pero entretanto deciden qué es lo que pueden oír, ver y decir. Y nadie se revela”. Lo que nos ofrece inusitadas posibilidades de libertad  y cooperación, nos amenaza, al mismo tiempo, con una forma renovada de control pefecto, voluntaria y gustosamente asumido en la mayoría de los casos.

(El video completo, imposible de insertar, en el enlace siguiente)

A la misma hora, esta mañana, Antonio Rodríguez de las Heras explicaba en el curso de la UIMP “Creatividad y TIC’s. Base de un nuevo espacio educativo” por qué todo lo anterior es cierto y por qué, aún siéndolo, nuestra principal tarea es, precisamente, la de elaborar y desarrollar las competencias digitales adecuadas en un nuevo espacio educativo que se adapte al nuevo entorno digital para formar ciudadanos capaces de hayar nuevos patrones de significado en un ecosistema de información truncada, capaces de colaborar y generar conocimiento colectivo y compartido, capaces de generar nuevas formas de entender las cosas. Precisamente porque todo lo que Bauman desvela es cierto y porque todo lo que  los semanarios se atreven a revelar es verdad, necesitamos con suma urgencia una veradadera educación digital que haga cierta  y posible la sociedad del conocimiento.

Mi reentré digital del otoño tendrá que ver, precisamente, con eso: ” Las competencias del siglo XXI y el lugar de los libros electrónicos” aparecerá en una obra colectiva llamada a convertirse en imprescindible: Libros electrónicos y contenidos digitales en la sociedad del conocimiento publicado por Pirámide y coordinado por José Antonio Cordón, será el primero de los textos que aparecerá.

Y como plato fuerte, en compañía de Antonio Lafuente y Andoni Alonso, Todos sabios! Ciencia ciudadana y conocimiento expandido, un libro que se publicará también en el otoño y que aboga, precisamente, por las posibilidades de la red como un espacio de creación compartida y consensuada de conocimiento.

Se reservan ejemplares.

Buena reentré digital a todos.

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Comentarios

Bonita foto, yo tb estuve en la entrevista que dio Bauman en el Rototom y me pareció muy valiente que hubiera aceptado acudir en pleno mes de agosto a Benicasim, menos mal que le pusieron aire acondicionado!
Que tengas una buena rentrée

[...] Reentré digital, en Los futuros del libro: Una extensa entrada dedicada a Zygmunt Bauman, en la cual el filósofo polaco opina acerca de las [...]

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