Finlandés para principiantes

Me lo imagino. Hay quien dirá que los modelos no son trasladables, que no son equiparables, que un pequeño país de 5,5 millones de habitantes apenas puede compararse con una realidad plurinacional y plurilingüística con competencias educativas traspasadas; hay quién sostendrá, utiilzando manoseados y arcaicos argumentos del determinismo geográfico decimonónico, que en España hace tanto calor que nos sudan mucho las manos y el papel se deteriora, razón por la cual leemos menos (o a la inversa, que el frío invita, por alguna razón desconocida, a la lectura, y no a otras cosas igualmente plancenteras); hay quien defenderá que cada uno debe descubrir su propio camino respetando sus tradiciones históricas y culturales (no dicen, claro, que cada tres o cuatro años desandamos el camino y emprendemos uno nuevo con una reforma que nos deja más desconcertados y errantes que anteriormente).

Mientras tanto, la industria editorial Finlandesa no hace sino crecer (lo mismo que su sistema educativo), mientras que nosotros no hacemos otra cosa que decrecer y menguar (en edición y, claro, en educación). No me parece que la relación sea forzada y encuentro, al contrario, un mutuo apoyo: según Publishing Perspectives, en “Finlandia, la lectura constituye un superpoder“, la lectura, junto a la escritura, sigue siendo considera socialmente como un valor fundamental, y al menos el 75% de la población adquiere libros con regularidad, algo que ha propiciado un incremento sostenido de su industria a lo largo de los años hasta llegar al lugar donde se encuentran (con una industria que, adicionalmente, exporta cada vez más derechos).

Según las estadísticas que proporciona la Finish Publisher’s Association, los incrementos en los dos últimos años no han sido espectaculares (+2.4, +0.4), pero no han drececido e, incluso, han superado el bache que sufrieron en el año 2009. La consideración de la lectura como un bien especialmente valioso, el aprecio de los finlandeses por su tradición escrita y la insistencia de su extraordinario sistema educativo en la formación de inteligencias críticas autónomas (mediante hábitos de indagación, investigación y reflexión que requieren de la consulta de múltiples fuentes de información, entre ellas el libro), favorecen el sostenimiento de su industria editorial.

A propósito: ¿nadie ha sacado por aquí la conclusión de que parte de la extrema debilidad estructural de la industria editorial depende del desapego de una población que nunca ha sido (mayoritariamente) lectora ni compradora? ¿No tendrá que ver eso con sistemas educativos sucesivos que apenas prestan atención a formas de alfabetización consistentes, transversales y duraderas que favorezcan el trato con el libro y con las diversas dimensiones digitales de los contenidos multimedia?

En el año 2010 la consulta McKensey publicó un influyente estudio internacional titulado How the Worlds Best Performing School Systems Come Out on Top. Una de sus conclusiones más sorprendentes fue que un sistema escolar puede alcanzar muchos mejores resultados, alcanzado niveles de excelencia en lectura y escritura (como en el gráfico de Minas Gerais, en Brasil), en seis años.

¿No cabría ser un poco finlandés y planificar un verdadero y decidido Plan nacional de fomento de la lectura, a seis años, promovido desde Educación y desde las Federación Gremios de editores y libreros siguiendo las recomendaciones que han funcionado en varios países del mundo?

Finlandés para principiantes…

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Comentarios

Interesante reflexión muy al hilo de las protestas estudiantiles por los recortes en educación. Lo que está claro es que una mayor inversión en educación, por si sola, no garantiza un mejor nivel de ésta. Es absolutamente necesaria y perentoria una transformación profunda del modelo educativo, ajena a intereses partidarios. Solo tenemos que observar cómo el nivel de la educación española ha descendido en los últimos años, cuando la época de bonanza permitía un aumento en la inversión. Señor Wert, debemos “finlandear” a los estudiantes españoles.

[...] "CRITEO-300×250", 300, 250); 1 meneos Finlandés para principiantes http://www.madrimasd.org/blogs/futurosdellibro/2012/10/19/135107  por catim hace [...]

Es algo muy radical lo de la lectura en Finlandia…

Desde gente leyendo mientras come o anando por la calle, perros mascota “de alquiler” en las bibliotecas para que los niños les lean cuentos. Mucha gente termina dos libros a la semana!

Pero lo más alucinante es que prácticamente todos los finlandeses controlan Finlandés/Sueco/Inglés a la perfección, luego hay muchos que estudian un cuarto idioma por placer, y lo hacen en la universidad, pues se organizan cursos de idiomas con profesores nativos en horarios adecuados y precios muy asequibles.

El sistema social y educativo Finlandés no se puede comparar al español ni de lejos, ni al francés ni al Irlandés… La gente paga muchos impuestos directos e indirectos, pero ese dinero no desaparece en cuentas secretas en paraisos fiscales a nombre del hijoputa de turno.

Datos incontestables, política de catalogación de nuevos títulos en la Biblioteca Central de Aragón para Zaragoza: año 2009, 10054 títulos; año 2010, 7974 títulos; año 2011, 4285 títulos; año 2012, 1600 títulos (hasta mes de octubre).
Hay una burocratización de la lectura, las evaluaciones de comprensión lectora están enfocadas a las habilidades y destrezas de la inserción laboral, no tienen nada que ver con el gozo de la lectura. La escuela actual, tal como plantea la lectura está muy lejos del contagio de la pasión lectora; y por lo que veo lo que han encontrado los fríos finlandeses es esa pasión.

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