Los retos de la edición universitaria

Hoy viernes 23 estará acabando, en Salamanca, el encuentro anual de los editores universitarios. Muchas cosas han cambiado en los últimos años: se ha construído una web propia que transmite noticias puntuales sobre la actividad de un colectivo muchas veces relegado, cuando no, simplemente, ignorado, compuesto, sin embargo, por 64 universidades y centros de investigación; se ha relizado (se realiza semanalmente), un esfuerzo de comunicación a través de la prensa escrita y los suplementos culturales, mediante la promoción de títulos publicados por sus agremiados; se han firmado acuerdos con gigantes tecnológicos (Google Books, hoy Play) para incrementar la visibilidad y el impacto de los títulos publicados; se ha creado una tienda propia, UneBook, con el concurso de Publidisa, para facilitar la venta de libros electrónicos y bajo demanda y se ha comenzado, en consecuencia, a modernizar estructuras organizativas ancladas en prácticas editoriales excesivamente conservadoras y convencionales.

Siendo eso cierto, siguien siendo muchos los interrogantes y los retos que, a mi juicio, la nueva junta directiva, recientemente elegida, tendrá que abordar:

  • en primer lugar, resolver si el futuro de buena parte de su producción editorial, sobre todo de revistas científicas, no debe formar parte de un patrimino común explotado en una plataforma única de libre acceso. El ejemplos de OpenEdition.org y Revues.org, promovido por la Academia francesa, pone el listón del acceso libre a los contenidos científicos producidos por las instituciones públicas muy alto. Quizás no sea comparable, al menos directamente, la actividad de la National Academy Press norteamericana, pero a mi me sugiere múltiples vías de ensayo e indagación para los próximos años (entre otras, la gratuidad de los contenidos editados);
  • en segundo lugar, comprender (si es que hay algo ya que comprender), que no se trata de que lo analógico y lo digital convivan: se trata de crear equipos degestión de proyectos digitales que decidirán, en cada caso, en qué formato se encarna el producto que han desarrollado, bien sea en papel, bien sea en cualquier formato susceptible de ser leído en un soporte digital. De lo que se trata es de implantar procesos de trabajo que entiendan que hoy solamente existe un flujo digital integrado, y que se necesitan herramientas, competencias y procesos adaptados;
  • en tercer lugar, decidir si las editoriales universitarias son servicios, es decir, centros de gasto dotados de un presupuesto que no deben rebasar, o centros de beneficio, obligados a presentar anualmente una cuenta de resultados que justifique su viabilidad y presencia;
  • en cuarto lugar, reflexionar sobre el lugar que las editoriales universitarias deben ocupar hoy en la estructura de una universidad: como parte de una estrategia global de comunicación (particularmente digital), de la que forman parte y a la que añaden el valor de mostrar sus conocimientos más diferenciados; o dependientes de servicios bibliotecarios, de bibliotecas científicas y especialzadas a partir de las cuales se generan líneas de investigación que generan títulos y colecciones.
  • en quinto lugar, quizás, solucionar el contencioso con los editors privados agrupados en los gremios profesionales, que siguen considerando que la edición pública subvencionada a través de las Universidades es una forma de competencia desleal que no cabe considerar como edición profesional.

Y el reto final es, cómo no, llegar no solamente a los especialistas, académicos y profesionales sino, en la medida de lo posible, alcanzar a la sociedad en su conjunto, para la que en el fondo trabajan y de la que provienen los fondos que las financian.

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Comentarios

Gracias, Joaquín, por tus siempre atinadas reflexiones, que, como nuevo miembro de la Junta Directiva (precisamente en el área de difusión del libro universitario), me vienen de perlas. Ya iremos contando. Abrazos.

Gracias por los comentarios Juan. Ya sabes que nos unen las mismas preocupaciones y la misma certeza en el valor de la edición académica.

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