La cuenta atrás de la librería

Podríamos enunciar el siguiente axioma: cuanto más quepa virtualizar una actividad sin detrimento de la experiencia vinculada a ella, más susceptible será de trasladarse completamente o en parte a la web; o dicho al revés: cuanto más determinante e insustituible resulte la experiencia física y personal vinculada al consumo o uso de un determinado contenido o mercancía, menos idónea resultará su potencial virtualización. No es que el principio sea muy original o muy complejo, pero resulta lo suficientemente  esclarecedor para comprender la tendencia progresiva (¿quizás irreversible?) a la desaparición de las librerías tradicionales.

Algo así es lo que ha intentado demostrar, dotándolo de un fundamento empírico (aunque parcialmente subjetivo), Mike Ghaffary, vicepresidente de desarrollo de negocio en Yelp. En un artículo publicado el pasado 24 de febrero en TechCrunch, titulado “Why Local Commerce Will Be Larger Than E-Commerce For The Next Decade, An Analysis“, Ghaffary desarrolla tres tipos de coeficientes vinculados a la experiencia de la compra o el consumo, y saca ciertas conclusiones como para echarse a) a temblar b) a regocijarse (a elegir de acuerdo con el desempeño profesional y/o las afinidades electivas). La ecuación propone la siguiente fórmula para comprender el progresivo abandono de la librería tradicional:

L = (e + t - s + 5) / 15, teniendo en cuenta que cada una de las variables puede ocupar un rango entre el  y el 5:

  • e = importancia de la experiencia del servicio o el producto, en persona, tras su adquisición;
  • t =  importancia de probar, tantear, tocar o ver e producto o el servicio antes de adquirirlo
  • s = sustitutos disponibles online procedentes de una fuente u origen fiable.

Tabla 1 – Coeficiente local por industria

Categoría

e

t

s

L

Sustituto online más grande Sitio más grandes para encontrar
este tipo de negocio local
Restaurantes

5

3

0

0.87

Yelp
Apartamentos

5

2

2

0.67

Craigslist
Libros

2

2

5

0.27

Amazon Yelp
Coches

2

4

2

0.60

eBay Cars Edmunds.com
Comestibles

3

3

2

0.60

Safeway.com Yelp
Ropa

2

5

2

0.67

No hay un líder claro Yelp
Zapatos

1

5

3

0.53

Zappos Yelp
Hotel

5

3

0

0.87

Priceline, Expedia TripAdvisor
Spa

5

3

0

0.87

Yelp
Fitness/gym

5

4

0

0.93

Yelp
Fontanería

5

3

0

0.87

Yelp
Música

2

2

5

0.27

iTunes
Médico

5

3

2

0.73

WebMD Yelp
Dentista

5

3

0

0.87

Yelp
Legal

2

4

2

0.60

LegalZoom Yelp

No parece muy probable que podamos sustituir digitalmente la experiencia de sentarnos en un restaurante y compartir un plato con unos amigos (de ahí el índice 0.87), pero sí cabe pensar que muchos lectores y usuarios de contenidos escritos prefieran la inmediatez, disponibilidad y acceisibilidad de una gran plataforma de contenidos digitales para adquirir lo que antes compraban en una librería (de ahí el índice, ay, de 0.27 y la existencia de alternativas convenientes como Amazon). Cabe, como el propio autor indica, pensar que algunas de estas apreciaciones poseen un gran componente subjetivo, y así es: no encuentro, en mi caso, sustituto posible a la experiencia tangible de encontrarme con los libros, si bien soy un comprador cuasi compulsivo de libros en la red, de manera que parte de mi experiencia de búsqueda, encuentro y compra se ha trasladado al entorno digital.

De aquí cabe extraer, al menos, tres conclusiones (quien quiera más, que se vaya dónde saben):

  • es necesario dar en las librerías aquello que las plataformas digitales no pueden dar, o al menos no pueden reproducir de manera cumplida o consumada: el trato personal; el consejo; la cercanía; la creación de un espacio estéticamente diferenciado; la suma de otros servicios que hagan placentero el encuentro con los libros, que permitan que el usuario se demore en su consulta (vinos, cafés, cualquier otra añagaza comestible); el encuentro con personas de interes afines, con escritores, autores o especialistas en las materias que se comercialicen…
  • es urgente plantear una alternativa digital propia del gremio de los libreros. Eso ya lo hemos contado varios muchas veces en muchos sitios, así que no insistiré de nuevo. Vayan los interesados a >
  • de no tomarse en serio el axioma de la “sustituibilidad” digital, en menos de lo que pensamos el 75% del mercado del libro será completamente digital y, a lo sumo, el 25% estará en manos de los libreros que sobrevivan.

En una viñeta de junio del 2008, portada de The New Yorker, un atónito librero de barrio ve como su vecino (puede que antiguo cliente, antiguo comprador), recibe de manos de un mensajero un paquete de un librero virtual. Lo que era un pronóstico, un augurio dibujado, es hoy una realidad tan indiscutible y pujante que, de no plantear medidas y soluciones vinculadas a los puntos anteriores, se convertirá en triste e irreversible cuenta atrás de la librería.

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Comentarios

Lo que resulta de todo esto es que cada vez más la web tratará de adaptarse a los parámetros del espacio físico y la cultura de los clientes, el cómo comprar, también cambiará. De igual manera las librerías deben aprender de la web a prestar un servicio más especializado, con información y posibilidades de conseguir el libro que quiere el cliente en el menor plazo posible, o no sobrevivirán. Un saludo.

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