‘Blogs’

Día de fiesta

Hoy me tomo el día de fiesta. Me dan un premio. Si no recuerdo mal, debía tener seis años cuando me dieron el último. Estaba en el colegio. En algún momento de la clase, poco antes del final, la profesora me advirtió que me quedara al final. Lo tomé como barrunto de un castigo, acostumbrado como estaba que así fuera. Cuando llegó el final de clase, salí huyendo al patio despavorido. Algunos compañeros vinieron a buscarme advirtiéndome de que la profesora me andaba buscando. Con la cabeza gacha regresé al redil dando a entender que estaba preparado para el sacrificio. Cuál sería mi sorpresa cuando, muy al contrario, la profesora encomió mi buen comportamiento y me premió convirtiéndome en el protagonista de la ofrenda floral (no diré a qué ni a quién, para no empañar mi escaso prestigio) que debía celebrarse esa misma tarde. Desde entonces hasta hoy. Pero hoy no es lo mismo…

La nota de prensa de la VIII Edición de los Premios Madri+d dice:

Premios de Comunicación Científica: Blogs mi+d

La Fundación madri+d creó en 2005 una sección de blogs especializados en ciencia y tecnología. Desde entonces, se han consolidado como espacios de reflexión de referencia en ciencia y tecnología en español. Bajo el título “Compromiso social por la ciencia”, estas bitácoras académicas gestionadas por especialistas, abordan temas tan diversos como microbiología, software libre, gestión de energías sostenibles, medio ambiente, bioinformática, seguridad alimentaria, matemáticas o política científica. Estos expertos, a través de sus “tribunas digitales”, ofrecen la posibilidad de debatir sobre actualidad científica y tecnológica y de establecer una fructífera comunicación con la sociedad, enriqueciendo así el debate científico.

Este premio reconoce a los Blogs madri+d que durante 2010 han destacado como espacios de investigación y reflexión crítica, contribuyendo de forma abierta y compartida a la generación y difusión del conocimiento científico y tecnológico. Este galardón se enmarca de los tradicionales Premios madri+d.

La valoración de los blogs se ha basado en los criterios de autoridad e influencia; actividad del autor y contenido; y participación de los usuarios y tráfico. Un comité científico externo ha aplicado estos indicadores y valorado los blogs teniendo en cuenta su capacidad para vertebrar una comunidad de lectores, su originalidad y sentido crítico y su impacto y popularidad.

Los ganadores de esta categoría son:

Joaquín Rodríguez por el blog Los futuros del libro. El Jurado ha valorado la profundidad con que se aborda la realización de los post, su variedad y el planteamiento personal sobre cada uno de los temas tratados. El blog constituye un referente en su temática, sus artículos están muy elaborados y logran una amplia repercusión en las redes sociales, lo que constituye una muestra del buen trabajo realizado durante mucho tiempo.

 

Se aceptan felicitaciones, Visa y Mastercard.

Etiquetas:
Categorias: Blogs, General

Dare aude!

Seguramente uno debería pagar porque le dejen escribir un blog aunque solamente fuera por el dinero ahorrado en psicoanálisis y tranquilizantes. Tener la oportunidad de verter con regularidad juicios y opiniones y de conducir y regular la creatividad a través de un espacio público, es un buen sustituto de los divanes y de los analgésicos, que se lo digan si no a la mayoría de los ecritores (algunos los compaginan, incluso, lo sé de buena tinta). Así empecé yo hace algo más de cinco años ahora a escribir este blog, con la energía de un toro desbocado, de un flujo de escritura desmedido que llevó a alguna de mis lectoras más insignes a reconvenirme amablemente por ese descomedimiento incontrolado.

Con el paso del tiempo y de las muchas letras la cosa comenzó a tornarse en algo más que un deshaogo ocasional: se convirtió en una cartografía de mis indagaciones y lecturas; en una bitácora de mis intereses y de mi propio proceso de aprendizaje; en una declaración pública de certezas e incertidumbres; en una exploración llevada a cabo en un laboratorio virtual que ofrece los datos en abierto; en una propuesta para compartir y para generar conocimiento participativo; en un espacio para mantener una discusión constructiva con cualquiera interesado por los temas que el blog aborda; en un ensayo de arquitectura participativa distinto al de los medios de comunicación habituales; en un lugar para que la industria del libro -ese objeto al que dediqué varios testimonios de adoración incondicional- tuviera el coraje de poner en común sus problemas y compartir sus posibles soluciones.

Un blog, en consecuencia, como una muñequita rusa, contenía muchas más cosas en su interior que su mera apariencia indefensa: en el fondo se trataba -me fui dando cuenta, con el paso del tiempo- de una forma diferente de pensar, de comunicar, de construir conocimiento, de reinventar la manera en que descubrimos las cosas en la era de la interconexión. Era, también, una forma de retar a los sitemas tradicionales de publicación, de canonización, de legitimación, de acreditación. No una manera de evitar la crítica o el contraste de criterios, muy al contrario, sino de abrirlos para horizontalizar y compartir de manera abierta ese proceso exploratorio sobre el que se basa cualquier indagación con ambiciones científicas.

Cinco años después, cerca de setencientas entradas más tarde, he tenido la suerte de recibir el Premio de Comunicación Científica Madri+d junto a otros dos compañeros. El respaldo se agradece, cómo no, pero en realidad este es un premio colectivo, de todos aquellos que se atreven a plantear una nueva de explorar, indagar, crear y compartir conocimiento mediante el uso de las herramientas digitales que todos tenemos a nuestra disposición, porque el conocimiento es cosa de todos, no de unos pocos. El reto más importante del siglo XXI es generar las condiciones de una verdadera sociedad del conocimiento, para lo que no hay otra solución que darnos los medios para compartirlo y cogenerarlo. Y claro: este premio es también para quienes lo conceden @madrimasd, para quienes lo promueven, porque sólo mediante el apoyo institucional decidido a esta clase de alternativas de cogeneración del saber, cabrá afrontar la construcción de esa sociedad del conocimiento con ciertas garantías de verosimilitud.

Antonio Lafuente, exbloguero convicto que tendrá que regresar alguna vez a esa lógica creativa, tuvo la amabilidad de prologar uno de los libros que publiqué hace un par de meses, El Potlatch digital. Lo título “Dare aude!”, un lema o una invocación a la manera de los clásicos, “atrévete a dar”, complementaria a la rúbrica del “atrévete a saber”, “Sapere aude”. Y de eso trata ni más ni menos un blog, me doy cuenta ahora, de atreverse a saber y de atraverse a dar.

Gracias a todos.

Etiquetas: , ,

El escritor (de blogs) aislado

En la entrada del 11 de junio del diario de André Gide (el día de mi cumpleaños, para resaltar aún más la coincidencia), puede leerse: “repetirme cada mañana que lo más importante está aún por decir, y que ya es hora”. Escribir un blog, cada día, es algo así: hacer como si lo más importante no hubiera aún sido dicho o pensado, presumir que uno escribe a solas para sí mismo, como si nada alrededor existiera, y hacerlo, paradójicamente, de cara al mundo, a una legión de desconocidos que por alguna razón acaban interesándose por un ejercicio privado. Un blog, como cualquier otro empeño artístico e intelectual, tiene mucho de osadía y de presunción, de temeridad e insolencia, porque hay que estar íntimamente persuadido de que lo que uno va a verter sobre la pantalla es algo nuevo, inédito, original. De otra manera sería imposible enfrentarse cada día a este espacio.

Pienso todo esto porque voy a cumplir cinco años desde que comencé a escribir en este blog y porque Javier Marías ha dejado escrito en su discurso de recepción del Premio de Literatura europea del Estado Austriaco: “En el momento en que un escritor deja de mirar a su alrededor, deja de preocuparse por el “estado” o el “futuro de la literatura” en su país o en su lengua -descubre que eso es lo que menos le importa y que además no es responsabilidad suya-, y se dedica a lo que le toca dedicarse, es decir, a escribir su obra como si no hubiera ninguna otra en el mundo, en ese momento comienza a sentirse aislado. En parte por su propia voluntad, en parte porque no le queda más remedio si quiere sacar adelante sus escritos”. Este texto me ha reconciliado con Marías, del que me había separado hace mucho tiempo. En mi menudencia e insignificancia me reconozco, sin embargo, en la experiencia que Marías describe de manera soberbia en “El escritor aislado“: “Porque sólo si trabaja en la falsa creencia de que su libro es el único libro existente en el mundo, logrará sacarlo adelante y completarlo. Si levanta la cabeza de la máquina o del ordenador -yo escribo aún a máquina-, si mira hacia el pasado o hacia el futuro y ve su trabajo reducido a un nombre más en una inacabable lista; o si mira hacia el presente y se distrae preguntándose cómo les va a sus colegas, qué estarán haciendo y qué han conseguido y cuánta originalidad o profundidad hay en ellos; o si piensa en sus predecesores y no digamos si se deja aplastar por cuanto de maravilloso se ha escrito antes y seguramente se escribirá después de su vacilante paso por la tierra, entonces está perdido”.

En cinco años de trabajo ininterrumpido, que empezaron con tanta intrepidez como candor y continúan con algo menos de simpleza y resolución, me hubiera gustado que esta plataforma se hubiera constituido en una alternativa verdadera a los sistemas de generación y comunicación escolásticos habituales, que hubiera existido un apoyo institucional real que lo certificara como tal, que se hubiera consolidado como un canal diferente al de los espacios cerrados de la comunicación científica y profesional, que hubiera generado una plataforma de discusión e intercambio de puntos de vista rica y divergente, pero mucho me temo que mi experiencia dista aún mucho de esos objetivos.

Como apenas nada de esto ha sucedido y no es previsible que suceda en breve, solamente me queda aferrarme al empeño inicial, al “deseo de empujar al mundo en una cierta dirección, de alterar las ideas de otras personas en relación al mundo por el que deberían luchar”, como dejara escrito George Orwell en Why I write. Me permito este desahogo para tomar carrerilla y coger impulso, para recobrar las fuerzas y comenzar este quinto año , para aislarme públicamente intentando descifrar los futuros del libro.

Etiquetas:
Categorias: Blogs, General

La gran transformación editorial

Karl Polanyi, el gran antropólogo de la economía, escribió La gran transformación para explicar el cambio radical que supuso para occidente la mudanza de un modelo productivo feudal a un modelo productivo capitalista. Edgar Morin, uno de los grandes sociólogos franceses de finales del siglo XX y de la primera década del que llevamos vivido, dice en “Elogio de la metamorfosis“, un artículo publicado ayer en la prensa nacional: “la orientación crecimiento-decrecimiento significa que hay que potenciar los servicios, las energías verdes, los transportes públicos, la economía plural -y por tanto la economía social y solidaria-, las disposiciones para la humanización de las megalópolis, las agriculturas y ganaderías biológicas, y reducir los excesos consumistas, la comida industrializada, la producción de objetos desechables y no reparables, el tráfico de automóviles y de camiones en beneficio del ferrocarril”. Asistimos, por tanto, a la transformación de la transformación, al eclipse de un sistema por colapso e ineficiencia, tan lejos de las fulleras predicciones de Fukuyama y los guardianes de un sistema que se quería y pretendía eterno.


(más…)

Etiquetas:

El quinto poder

Todo uso trae su abuso y el sustantivo Web 2.0. se ha convertido en un adjetivo que sirve para aderezar cualquier ensalada digital. José María Álvarez Monzoncillo dice en Incertidumbres de la web 2.0. que la promesa que esa cifra mágica encerraba se ha incumplido. “Los millones de blogs“, dice Álvarez de manera aparentemente inapelable, “son verdaderos monólogos, sin capacidad de influencia y sin que sus opiniones lleguen a nadie. La escalera generada por Forrester, segmentando según los diferentes niveles de participación en la Red, tampoco parece cumplirse (creators, critics, joiners, spectators, collectors e inactives). Las redes sociales evolucionarán hacia el marketing, desarrollando nuevas productividades y rompiendo la lógica por la que surgieron”.


(más…)

Etiquetas:

Copyleft es copyright

Entre los muchos debates que están teniendo lugar estos días en el curso El libro electrónico: un universo de bits, en la Universidad de La Rioja, se ha suscitado, como no podría ser de otra manera, el de la propiedad intelectual, el del papel de las nuevas licencias y el de los peligros de uso supuestamente fraudulento y no autorizado de los contenidos. En la Feria del libro de Madrid, no hace mucho tiempo, discutimos sobre este mismo asunto, que es una preocupación generalizada, y quedó registrado en un video que recojo y muestro ahora. La Ley de Propiedad Intelectual debe ser la referencia que nos ampare y todo está contenido en ella, desde el copyright, el derecho exclusivo a copia, al copyleft, que no sería otra cosa que la renuncia patrimonial de un autor a los contenidos que hubiera creado, supuesto que puede rastrearse en el punto 2 de la ley. Entre medias, entre el derecho legítimo a percibir una compensción económica por las copias realizadas y la posible renuncia a ese patrimonio intelectual, están todas las licencias Creative Commons o similares, que no son sino el recurso legal para graduar la disponibilidad de los contenidos de acuerdo con la voluntad del autor.

(más…)

Etiquetas:

Edición (digital) y subversión

El título remeda el famoso libro de Robert Darnton, Edición y subversión, en el que estudió la manera en que se creaban, circulaban y se utilizaban los libros que los regímenes totalitarios del siglo XVIII no querían, que los mandatarios del Antiguo Régimen temían y que los censores perseguían. Oficio subversivo de unos pocos que fabricaban papel, imprimían libros, los distribuían y vendían, ocultándose, contribuyendo a formar una opinión pública crítica que acabaría, no mucho tiempo después, derrocando al régimen que intentaba amordazarlos. Me he acordado de Darnton leyendo el blog de Austin Heap y la entrada en la que enseña a los ciudadanos iraníes a instalar y administrar sus propios proxys contra la reprensión del Consejo de Guardianes.


(más…)

Etiquetas:

Manifiesto por unas humanidades digitales

El departamento de Digital Humanities & Media Studies de la Universidad de California (UCLA) ha lanzado a la red A Digital Humanities Manifesto, un manifiesto por unas nuevas humanidades cuya forma de concebir, generar, distribuir y utilizar el conocimiento no sea ya, únicamente, la de la cultura impresa, sino la de una hibridación de medios donde lo impreso quede absorbido en una amalgama digital de modos de comunicación, de nuevas modalidades de discurso académico y de circulación del saber que exceden los estrechos canales que el papel imponía.


(más…)

Etiquetas:

Karl Kraus, el irreprimible

Leo la entrevista que el periódico austriaco Der Standard hace a Robert Silvers, el editor en jefe de una de las referencias mundiales del mundo de la crítica, los libros y la edición, The New York Review of Books. A Silvers, veteranísimo profesional, no lo cabe la menor duda: estamos ante el final de una época, ante el colapso definitivo de la galaxia Gutenberg. Leeremos en pantallas y la web nos facilitará el acceso -como en el caso del propio archivo digitalizado del New York Review of Books- a centenares de miles de páginas. Quizás no leamos  propiamente hablando, sino que surfearemos o seguiremos grácilmente la fuerza de las olas que nos arrastren en la red. En todo caso, la web se erige en el canal por antonomasia para la creación, difusión y uso de los contenidos escritos, aun cuando la competencia de los discursos -entre los antiguos profesionales y la proliferación de nuevas voces amateurs-, sea un asunto irresoluble en el nuevo entorno.


(más…)

Etiquetas:

Autores y editores asociados.com

Tengo un buen amigo, escritor y editor sobresaliente, que anda sumido en varias crisis. Por una lado la creativa, sempiterna en un escritor que se precie, a vueltas con la búsqueda de un lenguaje que no sea una mera repetición de todo lo anterior; por otra profesional, afligido por las incertidumbres que las nuevas tecnologías de la escritura introducen en los patrones de creación y difusión tradicionales. Sumadas y compenetradas ambas (y se le añade el factor edad, que no es fortutito), tendremos que, efectivamente, las tecnologías digitales y el hipertexto ponen a prueba nuestras certidumbres más arraigadas, las que tienen que ver con los modos de creación y lectura y los lenguajes narrativos empleados, las que tienen que ver con los modelos de circulación, comercialización y uso de esos contenidos. Mi amigo me decía, en un correo privado (le gustan más los intercambios epistolares privados que las discusiones en foros abiertos), después de leer Futuros del libro, futuros de la edición: “si el editor va a ser sustituido en sus labores por un estupendo y democrático algoritmo, mucho más intuitivo, comercial y hábil para detectar la calidad, y el escritor lo va a ser a su vez por una corriente de autoría colectiva mucho más hábil artesanalmente hablando y mucho más capaz de alcanzar el arte de la literatura haciendo, a la vez, que ese arte fluya, entonces ¿qué cosa de interés podemos hacer gentes de bien como tú y como yo que no sea esperar la jubilación anticipada para engancharnos a los modos del porno del futuro (que esperemos que al menos derive también a una red de prosumidores)?”.


(más…)

Etiquetas: