Se habla sin cesar de que hay que fomentar la cultura científica e integrar a los investigadores en la sociedad, pero aún más olvidados y despreciados están los investigadores en humanidades. El sistema Madri+d ni siquiera habla de ellos, ni de su actualidad ni de sus problemas. Para el resto de la sociedad ni existimos. Trabajamos precariamente, vivimos penosamente.
Aquí un Doctor en Historia cuenta las miserias de la profesión de historiador y la mediocridad de nuestras carreras en humanidades, pero también analiza las soluciones y tendencias que hay en la actualidad para sacar a nuestra profesión-vocación del ostracismo.