Más claro, agua

El Notiweb de hoy nos regala otro artículo,  “La ciencia, entre la precariedad y el prestigio” (Expansión, 23 de enero de 2006), claro, diáfano y complementario del post que escribía ayer. Aunque los ejemplos que proporcionan son de dos compañeras que se dedican a la genética y a la biología, sus acertados comentarios son aplicables 100% al mundo de las ciencias humanas.

Mi pregunta es: ahora que son tan obvios los defectos, ¿por qué nadie hace nada para solucionarlos?
Aquí van los comentarios más significativos:

Dantesco. Y esto no tiene visos de solución porque sólo cabe la reforma del sistema, lo que exigiría una valentía política y una enorme inversión económica, o que los científicos salgan del mismo y se planteen alternativas como la de crear sus propias empresas, algo que tampoco es fácil después de haber dedicado una vida profesional a la investigación.

Ante estos datos no caben ingenuidades. Esto es lo que hay. Que se entere quien quiera enterarse.

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