Archivo de febrero, 2013

Yo, el Vaquilla (José Antonio de la Loma, 1985)

Reseña de Lucía Ramírez Bueno:

 “Soy Juan José Moreno Cuenca aunque todos me llaman vaca o vaquilla. Ya lo ven Nací aquí a este otro lado de la sociedad y nunca pude o nunca supe pasar al otro. Ahora me he propuesto hacerlo y sé que no será fácil. Mi mayor enemigo ha sido siempre esa fama que me ha ido envolviendo desde niño […]. Hoy me piden que cuente mi vida, de acuerdo, puede ser una oportunidad, para mí pues, quizás acaben por conocerme, para ustedes tal vez empiecen a comprender quien diablos es ese sujeto del que tanto hablan sin saber por qué”.[i] Con estas palabras se presenta Juan José Moreno Cuenca al espectador en la película Yo, El Vaquilla dirigida por José Antonio de la Loma en el año 1985, padre del cine quinqui.[ii]

El director y guionista dedicó gran parte de su trabajo a la crítica social, concretamente a la delincuencia juvenil, reflejando la vida y muerte de jóvenes delincuentes de las zonas periféricas y barrios marginales de las grandes ciudades españolas, destacando obras como Perros Callejeros, con la aparición de Ángel Fernández Franco, más conocido como El Torete o Yo, el Vaquilla.

Estas películas gozaron de gran popularidad durante la Transición democrática española (finales de los años 70, principio de los años 80) debido al alarmante aumento de la delincuencia juvenil en grandes ciudades como Barcelona, Madrid o Bilbao. Nació así un nuevo ciclo temático, el denominado cine quinqui, que narraba las vidas de famosos delincuentes juveniles, mostrando las consecuencias del crecimiento demográfico, la migración, las drogas, la incertidumbre política, etc.[iii] La socióloga Isolina Ballesteros afirma que “en el producto cinematográfico de estos años, la juventud arrastra el estigma de la amenaza social o funciona como metáfora de la alienación y un descontento político y social más amplios”.[iv]
Este cine tiene una característica documental que se refleja en el uso de historias reales, actores no profesionales o que se interpretan a sí mismo como es el caso de Yo, el Vaquilla; película en la que el protagonista es el propio Juan José Moreno Cuenca.[v] María del Mar Chicharro Merayo afirma que “Con cierto contenido social, este tipo de películas, responden a la preocupación que despierta el tema de la inseguridad ciudadana, estereotípicamente vinculado con la delincuencia juvenil”.[vi]

Al mismo tiempo, en EEUU también se estaban rodando películas de temática similar inspiradas igualmente en la crisis que el país atravesaba con el incremento de asesinatos, racismo y las bandas callejeras. Destacan títulos como Rebeldes (Outsiders, 1983) y La Ley de la calle (Rumble Fish, 1984) de Coppola o Los amos de la noche (The Warriors, 1979) de Walter Hill.[vii]

 

En Yo, el Vaquilla, de la Loma narra de manera biográfica la historia del delincuente juvenil Juan José Moreno Cuenca (1961-2003). El propio Vaquilla repasa su vida desde El Penal de Ocaña 1, en Toledo, tomando como punto de partida el abandono de él y su familia por parte de su padre. Sus primeros años los pasó en el barrio Torre de Baró de Barcelona, donde vivió el arresto de su madre y la muerte de su padrastro. Siendo aún un niño entra en el mundo de la delincuencia realizando pequeños hurtos junto con familiares y compañeros, que poco a poco se iban convirtiendo en delitos de mayor envergadura, todo esto acompañado de innumerables persecuciones policiales y salidas y entradas de los correccionales.
Con 13 años el Vaquilla ya cuenta con una buena reputación como delincuente juvenil  yendo una y otra vez “de la policía al tribunal tutelar y del tribunal tutelar al reformatorio”[viii] como dice el protagonista.
Mítico delincuente, famoso por su carrera delictiva que comenzó con tan solo 11 años en el barrio de la Mina de Barcelona hasta que con 16 entró por primera vez en La Modelo, siendo aún menor de edad, dónde protagonizó un famoso motín en Abril de 1984 en el que denunciaba las pésimas condiciones de la cárcel en la que cumplía condena.[ix]

Ese motín fue un reflejo del descontento sufrido por Moreno Cuenca durante toda su vida con esas instituciones públicas que, lejos de ayudar/reinsertar al delincuente juvenil, éstos eran apartados de la sociedad y, como consecuencia de esa marginación, se potenciaba la actitud ilícita del delincuente. Como dice Janire Rámila “todos tenemos algo de culpa en los delitos que se cometen a diario, aunque sea en las antípodas, por no implicarnos más en la lucha contra la pobreza, por no dedicar más tiempo al prójimo, por no saber perdonar los fallos ajenos… pero eso no significa que quien dispare, robe o viole, no deba responder por ello”.[x]

La sociedad se enfrentaba a la delincuencia juvenil y al cambio que esto representaba manifestando un discurso de ámbito político sobre la situación de injusticia de estas zonas y el miedo que esto generaba en las clases medias.[xi] José Antonio de la Loma comienza a tratar el tema de la delincuencia juvenil con un propósito crítico, comercial y reaccionario mostrándonos las bandas callejeras que se formaron en el periodo de transición democrática que atravesaba España.[xii] Llega así a retratar a famosos delincuentes como el Vaquilla creando “el mito alrededor de esos jóvenes delincuentes[xiii] asegura Amanda Cuesta.[xiv] Los jóvenes estaban continuamente en los medios de comunicación y en la prensa, lo que según las comisarías de policía en las que se encontraban continuamente estos famosos infractores fue “la clave para entender la conversión de esos adolescentes en iconos”.[xv]

El Vaquilla ya es un personaje famoso gracias a los medios de comunicación, pero de la Loma crea el mito. Moreno Cuenca es un delincuente convertido en héroe que lucha en contra de las instituciones y la sociedad que le han dado la espalda.[xvi] “Tu eres el Vaquilla, alegre bandolero; Porque lo que ganas, repartes el dinero”[xvii] cantan Los Chichos en la banda sonora de la película. Gracias al cine, la sociedad actual mantiene vivo el mito de el Vaquilla.[xviii]

Comparado con Robin Hood, en palabras de Balandier “Su lucha no tiene como origen el crimen sino la rebeldía contra la injusticia y, así, su violencia se justifica por su misión redentora: corregir los abusos, robar a los ricos para ayudar a los pobres”.[xix]

El personaje actúa en contra de su condición de marginado y en contra de la sociedad, que conforme al concepto de Habitus de Bourdieu[xx], sigue su propio entorno social y lleva un estilo de vida parecido a los que le rodean (robos y delincuencia).

El Vaquilla es mitificado también en la música; los Chichos se hacen cargo de la banda sonora de la película y numerosos artistas dedican canciones al héroe como Joaquín Sabina[xxi] o Ismael Serrano[xxii]. También en la literatura es fuente de inspiración, Javier Cercas ha publicado Las leyes de la Frontera (2012), basándose en la historia de el Vaquilla para dar vida al protagonista de su obra.

 

La película de de la Loma concluye con el Vaquilla de niño tirado en el suelo, cubierto de sangre y apuntado por una pistola; esta fue la vida de José Antonio Moreno Cuenca, una lucha continua con las autoridades. Josep María Huertas lo describe; “Víctima de su personaje, porque acabó siendo más el Vaquilla que Juan José Moreno Cuenca. Quienes le querían criticaban su inclinación a la fama, basada en las fugas y los motines, en las declaraciones a la prensa y televisión. Cuando aprendió que todo esto era veneno para su futuro, volvía entre rejas”.[xxiii] De la Loma retrató al Vaquilla por segunda vez, después de su éxito con Perros Callejeros, pero en Yo, el Vaquilla quiso mostrar a la persona para conocerlo mejor y así entender el mundo en el que esas clases marginadas de los años setenta vivían y justificar de alguna manera su tendencia a la delincuencia. En palabras del director, nos presenta su película con la siguiente afirmación: “[Yo, el Vaquilla] debe ser vista por todos aquellos que mantienen una postura de incomprensión hacia gentes como Juan José, al que conozco desde hace años y del cual me consta que quiere regenerarse. De mi película sólo espero que dentro de unos años pueda servir como idea de base para comprender el mundo de la delincuencia juvenil en la primera mitad de los setenta”.[xxiv]



[i] Yo, el Vaquilla. Dir. José A. de la Loma. Golden Sun S.A, 1985. Minuto 1.

[iii] ALFEO ÁLVAREZ, Juan Carlos, GONZÁLEZ DE GARAY DOMÍNGUEZ, Beatriz. La ciudad periférica. Paisajes urbanos de marginalidad en el cine español de la transición. 2010. Revista de comunicación y nuevas tecnologías, Nº8. Pág 5.

[iv] BALLESTEROS, Isolina: Cine (ins)urgente. Textos fílmicos y contextos culturales de la España postfranquista. Ed. Fundamentos, Madrid, 2001. Pág. 235.

[v] ALFEO ÁLVAREZ, Juan Carlos, GONZÁLEZ DE GARAY DOMÍNGUEZ, Beatriz. La ciudad periférica. Paisajes urbanos de marginalidad en el cine español de la transición. 2010. Revista de comunicación y nuevas tecnologías, Nº8. Pág 5.

[vi] CHICHARRO MERAYO, Mª del Mar. Jóvenes en la gran pantalla. Algunos apuntes sobre la definición de lo juvenil en el reciente cine español. 2005. Área abierta, Nº 11. Pág 4.

[viii] Yo, el Vaquilla. Dir. José A. de la Loma. Golden Sun S.A, 1985. Minuto 1:05:04.

[x] L. GOBERNADO, Carlos. Depredadores Humanos, ¿Mitificamos al delincuente en detrimento de los inocentes? Entrevista a Janire Rámila. 2011. Cuadernos de criminología: revista de criminología y ciencias forenses, Nº 13. Págs 30-33.

[xi] ALFEO ÁLVAREZ, Juan Carlos, GONZÁLEZ DE GARAY DOMÍNGUEZ, Beatriz. La ciudad periférica. Paisajes urbanos de marginalidad en el cine español de la transición. 2010. Revista de comunicación y nuevas tecnologías, Nº8. Pág 5.

[xii] CHICHARRO MERAYO, Mª del Mar. Jóvenes en la gran pantalla. Algunos apuntes sobre la definición de lo juvenil en el reciente cine español. 2005. Área abierta, Nº 11. Pág 5.

[xiii] http://www.rtve.es/noticias/20090525/regreso-espana-quinqui-vaquilla-jaro/278651.shtmlRegreso a la España ‘quinqui’ de ‘El Vaquilla’ y ‘El Jaro’. EFE, Barcelona, 2009.

[xiv] Amanda Cuesta: crítica de arte, comisaría y editora independiente.

[xv] http://www.rtve.es/noticias/20090525/regreso-espana-quinqui-vaquilla-jaro/278651.shtmlRegreso a la España ‘quinqui’ de ‘El Vaquilla’ y ‘El Jaro’. EFE, Barcelona, 2009.

[xvi] LAGUNAS, David. El buen gitano. Maginarios, poder y resistencia en la periferia de la Gran Barcelona. 2006. Quaderns-e de l’Institut Català d’Antropologia, Nº 8. Pág 12.

[xvii] El Vaquilla (banda sonora de Los Chichos).

[xviii] http://www.rtve.es/noticias/20090525/regreso-espana-quinqui-vaquilla-jaro/278651.shtmlRegreso a la España ‘quinqui’ de ‘El Vaquilla’ y ‘El Jaro’. EFE, Barcelona, 2009.

[xix] LAGUNAS, David. El buen gitano. Maginarios, poder y resistencia en la periferia de la Gran Barcelona. 2006. Quaderns-e de l’Institut Català d’Antropologia, Nº 8. Pág 12.

[xxi] SABINA, Joaquín. Qué demasiao. 1980. Malas compañías.

[xxii] SERRANO, Ismael. Elegía. 2004. Naves ardiendo más allá de Orión.

[xxiii] MARIA HUERTAS, Josep. El fin de un mito. La trayectoria vital de Juan José Moreno Cuenca. 20 Diciembre de 2003, La Vanguardia. Pág 30.

[xxiv] F. F. De la Loma presentó “Yo, el Vaquilla”, una biografía fílmica del conocido delincuente. 10 Noviembre de 1985, La Vanguardia. Pág. 54.

 

 

 

BIBLIOGRAFÍA.

BALANDIER, Georges. El Poder en escenas: de la representación del poder al poder de la representación. Editorial Paidós, Barcelona, 1994.

BALLESTEROS, I. Cine (Ins)urgente. Textos Fílmicos y contextos culturales en la España postfranquista. Ed. Fundamentos, Madrid, 2001.

MORENO CUENCA, Juan José. Yo, el Vaquilla. Seix Barral, Barcelona, 1985.

FERRO, M. Historia Contemporánea y cine. Ariel, Barcelona, 1995.

ALFEO ÁLVAREZ, Juan Carlos, GONZÁLEZ DE GARAY DOMÍNGUEZ, Beatriz. La ciudad periférica. Paisajes urbanos de marginalidad en el cine español de la transición. 2010. Revista de comunicación y nuevas tecnologías, Nº8.

CHICHARRO MERAYO, Mª del Mar. Jóvenes en la gran pantalla. Algunos apuntes sobre la definición de lo juvenil en el reciente cine español. 2005. Área abierta, Nº 11.

L. GOBERNADO, Carlos. Depredadores Humanos, ¿Mitificamos al delincuente en detrimento de los inocentes? Entrevista a Janire Rámila. 2011. Cuadernos de criminología: revista de criminología y ciencias forenses, Nº 13.

LAGUNAS, David. El buen gitano. Maginarios, poder y resistencia en la periferia de la Gran Barcelona. 2006. Quaderns-e de l’Institut Català d’Antropologia, Nº 8.

MARIA HUERTAS, Josep. El fin de un mito. La trayectoria vital de Juan José Moreno Cuenca. 20 Diciembre de 2003, La Vanguardia.

BONET MOJICA, Lluis. Muere J. A. de la Loma, director de “Perros Callejeros” y “El Vaquilla”. 7 Abril de 2004, La Vanguardia.

 

WEBGRAFÍA.

 

http://es.wikipedia.org/wiki/Jos%C3%A9_Antonio_de_la_Loma. Juan Antonio de la Loma. 2012.

http://biblioteca.uam.es/derecho/exposiciones/cine/delincuencia.html#cine_delincuenciaDelincuencia juvenil. 2011.

http://es.wikipedia.org/wiki/Juan_Jos%C3%A9_Moreno_CuencaJuan José Moreno Cuenca. 2012.

http://es.wikipedia.org/wiki/Habitus. Habitus. 2012.

http://www.rtve.es/noticias/20090525/regreso-espana-quinqui-vaquilla-jaro/278651.shtmlRegreso a la España ‘quinqui’ de ‘El Vaquilla’ y ‘El Jaro’. EFE, Barcelona, 2009.

http://blogs.lavanguardia.com/1881/mi-peor-enemigo-es-el-vaquilla/. BALADA, Mercè, RAMONEDA, Mònica. “Mi peor enemigo es El Vaquilla”. 2009.

 

Lucía Ramírez Bueno, 2013.

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