‘Estudiando en el extranjero’

Fomento de la colaboración hispano-china en ciencia e ingeniería de materiales: NPU-UPM Workshop on Advanced Materials and Devices

El NPU-UPM Workshop on Advanced Materials and Devices ha tenido lugar en la Escuela de Ciencia e Ingeniería de Materiales de la Northwestern Polytechnical University (NPU) entre el 1 y el 8 de abril, 2018.

Este taller ha sido organizado por Northwestern Polytechnical University y la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), ambas muy reputadas instituciones en el ámbito de la ingeniería y tecnología. En el taller han participado 22 profesores y además también estudiantes de ambas universidades, habiéndose impartido 22 presentaciones con formato de lección magistral. Las presentaciones han versado sobre materiales híbridos, grafeno, resonadores electroacústicos, materiales fibrilares, nanomateriales, etc. El taller ha generado nuevas ideas sobre tecnologías biónicas, celdas solares, superaleacciones, baterías, etc. Este taller pretende fomentar la colaboración investigadora entre ambos países.

Read this information in English (NPU web site).

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Estudiar Ingeniería de Materiales en otros países: el INSA de Lyon

Por José Miguel Atienza (Universidad Politécnica de Madrid)

Poco a poco, vamos a intentar presentar los principales programas de Ingeniería de Materiales tanto en Europa como en el resto del mundo. Nos vamos a centrar especialmente en aquellos en los que los alumnos pueden hacer intercambios académicos debido a los acuerdos establecidos por la UPM y trataremos de destacar los aspectos que, desde nuestro punto de vista, los hacen más interesantes.

Estudiar Ingeniería de Materiales en el INSA Lyon

El Institut National des Sciences Appliquées de Lyon, creado en 1957, es la institución fundadora de la red nacional INSA, que además tiene otras sedes en Toulouse, Rennes, Rouen, y Estrasburgo. INSA forma cada año cerca de un 12% de los ingenieros franceses. Y no es exagerado decir que en la Red INSA, INSA Lyon es el centro más importante de todos.

INSA

Deptos. de Ingeniería

Especialidades

Numero de estudiantes

Número de docentes

Número de laboratorios

Población de posgrado

LYON

10 12 4,600 450 24 600

RENNES

6

6

1,450

140

10

150

ROUEN

6

7

1,200

120

12

135

STRASBOURG

8

8

1,200

100

8

50

TOULOUSE

9

10

2,100

220

11

350

RED INSA

39

43

10,550

1,030

65

1,285

 

INSA Lyon está considerada entre el 4º y 5º lugar en algunos ránkings de las grandes escuelas de ingeniería de Francia, siendo la primera en el grupo de las que tienen acceso directo desde el bachillerato (en Francia algunas Escuelas Superiores tienen su examen de acceso para un nivel equivalente al tercer año de universidad). También está reconocida como la principal universidad de ingeniería fuera de París.

Vista panorámica de Lyon.

Estructura de los estudios

Todos los alumnos que entran a INSA Lyon comparten los dos primeros años de estudio (llamado Primer ciclo) en los cuales reciben una formación científica de base común, incluyendo trabajos prácticos así como formación en competencias genéricas.

Es al entrar en el tercer año cuando los alumnos eligen especialidad. El segundo ciclo tiene una duración de tres años. Los estudiantes tienen que elegir uno de los 12 programas de ingeniería existentes:

Biochimie et Biotechnologie /  Bio Informatique et Modélisation / Génie civil et urbanisme / Génie électrique /  Génie énergétique et environnement /  Génie mécanique conception / Génie mécanique développement /  Génie mécanique procédés plasturgie /  Génie Industriel / Informatique /  Science et Génie des Matériaux / Télécommunications, Services et Usages

Al final del quinto año, el alumno recibe el título de Ingeniero que, en líneas generales, es parecido al Ingeniero Superior español previo a la Reforma de Bolonia. Se trata, por tanto, de una estructura de estudios que incluye en un solo título grado y máster o, como se suele llamar ahora, máster integrado

Para nosotros existen dos puntos muy llamativos de los programas del INSA:

a)- Se trata de una escuela con una clara apuesta internacionalizadora:

El INSA de Lyon tiene una muy buena política de fomento de los intercambios internacionales. En total, tienen del orden de 250 acuerdos con universidades extranjeras. El 77% de los titulados realiza un intercambio internacional de más de 6 meses.

Aunque esa cifra pueda no llamaros demasiado la atención, en realidad es impresionante. Conviene que la comparéis con los datos globales del programa ERASMUS. Ciertamente el programa ERASMUS ha sido un éxito pero a veces perdemos la perspectiva en cuanto a los números: Los resultados presentados por la Unión Europea en 2011 muestran que, aún continuando con el crecimiento, en los países europeos la media de los titulados que han pasado al menos un semestre en el extranjero es del 4,5%. Lo cierto es que España es uno de los líderes en este aspecto, rondando el 10%. Comparad estas cifras con las del INSA Lyon…

Edificios en el campus del INSA de Lyon.

Algunos datos más a este respecto: El 28% de los estudiantes son extranjeros. Además, los programas dan gran importancia a los idiomas: los alumnos tienen que estudiar dos lenguas además del francés. En INSA Lyon se enseñan 10 lenguas diferentes; y hay que decir que, después del inglés, el español es la más demandada.

b)- Los programas de prácticas en empresa

El otro aspecto realmente llamativo para nosotros es su programa de prácticas en empresa. Al final del cuarto curso, los alumnos tienen la posibilidad (opcional) de realizar una estancia en empresa durante tres meses. El final de las clases se adelanta a mayo para favorecerlo.

Pero lo más importante es que el segundo semestre del quinto curso se realiza (de forma obligatoria) íntegramente en una empresa, es decir, es una estancia de 6 meses en empresa. Estas estancias pueden realizarse en Francia o en otros países.

Science et Génie des Matériaux

La carrera de Science et Génie des Matériaux en INSA Lyon es uno de los programas en Ingeniería de Materiales más importantes y consolidados de Europa. Cada año producen del orden 75 nuevos ingenieros de materiales y cuentan con tres especialidades: Materiales Estructurales, Polímeros y Materiales Funcionales.

El programa de intercambio con Ingeniería de Materiales UPM

En Ingeniería de Materiales UPM tenemos una larga tradición de intercambios con INSA Lyon. La buena experiencia de ambas universidad nos ha llevado a aumentar el número de plazas disponibles (tres alumnos-año, equivalente a 6 alumnos-semestre). Estamos intentando potenciar esta relación de forma que los alumnos de la UPM que realicen un semestre allí puedan además participar en su programa de estancias en empresa. También estamos trabajando en el establecimiento de una doble titulación y próximamente iniciaremos el intercambio a nivel de personal docente.

El Campus. Lyon

El INSA de Lyon tiene capacidad para alojar en el propio campus a 3300 estudiantes en 10 residencias. La vida en el campus es intensa, existen más de 100 asociaciones de estudiantes, además disponen de la Maison des Étudiants (+1000 m²).

INSA Lyon está situada en el campus LyonTech (la Doua), en la ciudad de Villeurbanne, donde comparte espacio con varias universidades, especialmente con la Universidad Lyon 1 Claude Bernard. Si bien puede considerarse como una ciudad, Villeurbanne es un área residencial situada a las afueras de Lyon. En concreto, el Campus La Doua se encuentra a aproximadamente 30 minutos en metro-tranvía del centro de Lyon

Lyon es una ciudad bellísima, destino muy recomendable desde Madrid, ya que hay vuelos directos de Iberia y alguna compañía Low Cost, con precios entre 100 y 200 euros, y apenas dos horas de avión. Aquí podéis descubrir más cosas sobre Lyon:

http://www.jotdown.es/2012/11/lyon-rincones-para-conocer-comer-pasear/

PD: Cuando uno llega al aeropuerto de Lyon no debe perder la oportunidad de dar un paseo por la estación de tren anexa al aeropuerto. Está diseñada por el arquitecto e ingeniero Santiago Calatrava.

Estación de Lyon Saint-Exupery. El edificio fue diseñado por Santiago Calatrava.

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Intercambio en Michigan State University: una mirada a la investigación

Por Camila Cendra (alumna de último curso del Grado de Ingeniero de Materiales, UPM)

 

Cuando estuve en Michigan State University (MSU) como alumna de intercambio, tuve la oportunidad de participar en un proyecto de investigación relacionado con la Ingeniería de Materiales. En concreto, estuve trabajando con nuevos materiales diseñados para mejorar la tecnología actual presente en las baterías de litio. Este tema tiene una gran importancia en la zona, ya que en Detroit (que queda a una hora y media en coche) se concentra la industria automovilística americana; motivo por el cual suele ser conocida como la ciudad del motor, o Motown. Además, como ya sabemos todos, es necesario desarrollar sistemas energéticos más limpios y eficientes, algo en lo cual varios profesores dentro de MSU, tanto del Departamento de Ingeniería Química y Ciencia de Materiales, como de otros departamentos, están centrando su investigación.

Esto no quiere decir que toda la investigación esté enfocada al sector energético, obviamente. En lo que concierne a nuestra titulación, podemos encontrar investigación sobre las tres grandes ramas de la ciencia de materiales -materiales estructurales, funcionales y biomateriales, aquellas tres especialidades que tenemos en la UPM-. Cada profesor suele tener un laboratorio con algunos alumnos de doctorado y otros de grado, que en parte son asistidos por los futuros Ph.D’s. Además de los equipos que tiene cada laboratorio, existen también laboratorios propios de los departamentos. Por ejemplo, sin ir más lejos, te permiten aprender a usar un SEM, es decir, un microscopio electrónico de barrido, tras hacer un curso de entrenamiento. Después del curso, ya puedes usar el microscopio por tu cuenta para analizar muestras.

Además de las instalaciones dedicadas a la investigación, hay que tener en cuenta que MSU es un campus universitario que alberga miles de estudiantes en sus residencias universitarias al igual que cientos de eventos deportivos y artísticos durante todo el año. Es decir, que además de todas las instalaciones dedicadas a la educación y desarrollo de sus alumnos y del conocimiento, tiene infraestructuras dedicadas a la vida cotidiana de sus alumnos y profesores. Hay decenas de cafeterías repartidas a lo largo del campus, además de varias zonas de recreación, jardines, lugares de lectura, etc.

 

Spartan Stadium. Estadio de fútbol (americano) de la MSU. Fuente: msuspartans.com

Spartan Stadium. Estadio de fútbol americano de la MSU. (Imagen: football.ballparks.com)

La importancia del deporte y la competitividad existente entre las distintas universidades es algo bien conocido.  El estadio de fútbol americano, algo mítico para los universitarios ya que toda grande escuela americana se enorgullece de sus méritos deportivos, puede albergar unas sesenta y cinco mil personas. Además del deporte a nivel competitivo, existen clubes y torneos internos a la universidad de una gran variedad de deportes en los cuales cualquier alumno puede participar, al igual que diversas instalaciones deportivas como piscinas, gimnasios, pistas para correr, etc.

Las experiencias que uno tiene cuando se va a otro país de intercambio son muy variadas y personales. Acostumbrarse a otra cultura, con distintas tradiciones tanto en lo social como en lo educativo, puede resultar a veces un desafío. Sin embargo, un intercambio es una experiencia muy enriquecedora, que no sólo mejora tus habilidades en otro idioma o la capacidad de relacionarse con gente de otras culturas y con puntos de vista a los que normalmente no estamos adecuados, sino que también te hace crecer como persona.

Respecto a la investigación, ocurre lo mismo; la experiencia es muy personal.  Creo que lo más importante cuando hay que decidir en qué participar es elegir un tema de investigación que te guste. No sólo como una mera curiosidad, pero como algo que te pueda enganchar. En mi caso, con las baterías de litio, creo el mayor desafío que tuve fue el ser paciente. Los ensayos electroquímicos tardan bastante tiempo en concretarse, y fácilmente las cosas pueden ir mal ya que el montaje es en general bastante delicado. La satisfacción que uno tiene cuando las cosas salen bien, no obstante, es algo que te hace pensar que el trabajo duro vale la pena. Si me dieran la oportunidad de realizar una experiencia similar, repetiría sin duda otra vez – bien sea en los EEUU como en cualquier otro lugar.

 

 

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Intercambio en Michigan State University

Por Alfonso Muinelo  (alumno de último curso del Grado de Ingeniero de Materiales, UPM)

 

Ahora que nos encontramos en el inicio de un nuevo curso -que puede ser el último para algunos- me gustaría contar algunas de  mis experiencias tras mi cuatrimestre de estancia en MSU (Michigan State University). Tener la oportunidad de estudiar en EEUU de forma exclusiva para nuestra carrera no es ninguna bagatela, y por ello me gustaría compartir toda la información posible al respecto a fin de animar a más gente a participar.

Antes de entrar en detalles, sin embargo, me gustaría recalcar que pocas experiencias son tan enriquecedoras para un estudiante universitario como participar en un programa de intercambio.  Esencialmente, estudiar en una universidad extranjera, incluso aunque solo sea durante un mero cuatrimestre, te fuerza a salir de tu zona de “comfort” y a romper con la rutina. De repente, las clases ya no sólo requieren tu total atención por la complejidad de la materia, sino que ahora presentan la dificultad añadida de ser impartidas en otro idioma. El sistema educativo al que estabas acostumbrado ha desaparecido, y ya no es tan fácil predecir qué contenido puede caer en un examen, o cómo has de prepararte las clases. Y tampoco tienes a tus compañeros para ayudarte. Todos estos cambios pueden parecer abrumadores, pero eso es precisamente lo que hace que el  intercambio sea tan especial , ya que te ves forzado a replantear tu experiencia universitaria desde cero. Y aunque al principio puede parecer que todo se te pone cuesta arriba, al final del periodo de intercambio acabarás con nuevos e inolvidables compañeros y te sentirás una persona mucho más completa y capaz. Y, por supuesto, estarás deseando repetir.

Evidentemente, dependiendo del país de destino, todas estas diferencias se pueden ver más o menos acentuadas. Y en el caso del programa que nos ocupa, mi opinión personal es que las diferencias con nuestro sistema de enseñanza son bastante significativas.

La Beaumont Tower es el edificio mas representativo del campus de la MSU, situado en East Lansing. (Imagen:Rory Finneren,wikicommons)

 

En primer lugar, lo que más me sorprendió nada más llegar a MSU  fue la total libertad que dispone el alumno para seleccionar sus asignaturas y, por extensión, construir su propio horario. A diferencia de nuestra titulación, las asignaturas no están asignadas a un determinado cuatrimestre, e incluso es posible escoger asignaturas de departamentos completamente ajenos a tu disciplina. Esto no significa, no obstante, que no existan otro tipo de restricciones. Muchas asignaturas, al igual que aquí, exigen haber cursado otras más básicas con anterioridad. Igualmente, también pueden estar limitadas a alumnos de tercer (juniors) o cuarto año (seniors). La buena noticia, sin embargo, es que con toda probabilidad la universidad hará una excepción en vuestro caso de cara a la segunda. En cuanto a la primera, bastará con que hayáis cursado una asignatura más o menos similar a la exigida aquí en España. En conclusión, ¡prácticamente todas las asignaturas que imaginéis están a vuestro alcance!

Esta total libertad de elección es sin duda una gran ventaja, ya que os da la capacidad de seleccionar asignaturas que os parezcan interesantes en el ámbito de los materiales incluso si estas no están incluidas en la selección del Departamento de Química y Ciencia de Materiales, al que estaréis asignados por defecto. El resultado es que probablemente querréis inscribiros en una gran cantidad de asignaturas. ¡Mucho cuidado! Otra gran diferencia y uno de los errores más frecuentes cometidos por los estudiantes internacionales en MSU es pensar que el volumen de contenidos y los créditos por asignaturas funcionan igual que en su país. Por ejemplo, aquí muchos estaréis acostumbrados a tener unas cinco asignaturas -30 créditos- por semestre.  Pero en MSU lo frecuente es matricularse de unos 12 créditos por cuatrimestre, lo que suele equivaler a unas cuatro asignaturas. Asimismo, las horas lectivas por asignatura son también mucho menores. Por lo tanto, el primer impulso de mucha gente será coger cinco asignaturas. Pero como enseguida os avisarán, lo que no aparece en el papel es que la carga lectiva total (deberes, trabajos, laboratorios) es mucho mayor, en concordancia con su filosofía de que el alumno ha de ser el principal responsable de su formación académica. Mi opinión personal es que sigáis el consejo de los asesores educativos y os matriculéis del número de asignaturas que os recomienden, ya que si posteriormente cambiáis de opinión disponéis de una semana para inscribiros en nuevas asignaturas y de casi un mes para anular la matrícula de aquellas que no os gusten. En cuanto a cuáles escoger, el Departamento de Materiales os dará con antelación una relación de asignaturas recomendadas enfocadas a complementar las asignaturas que habríais cursado aquí durante el cuatrimestre. Por supuesto, siempre podéis experimentar una vez que lleguéis allí; simplemente, preguntad a vuestros asesores qué otras asignaturas consideran apropiadas para vuestros estudios. Mi consejo, sin embargo, es que al menos una tercera parte de las asignaturas que cojáis vengan recomendadas por el Departamento, ya que esto os facilitará los inevitables papeleos de convalidación.

Al hilo de lo que acabo de mencionar, creo que también sería conveniente resaltar cómo se estructuran, en general, las clases en MSU, pues si bien mi opinión es que el nivel de dificultad no cambia demasiado con respecto a nuestra titulación, hay ciertas particularidades que pueden desconcertar al alumno al principio. Un buen ejemplo de esto son los exámenes. De forma similar a la estructura de Bolonia, en MSU también se apuesta por un método de evaluación continua, con varios exámenes parciales y -dependiendo del profesor- un examen final. Pero en la mayoría de los casos, los exámenes no ocupan un porcentaje tan significativo de la nota como aquí. De hecho, ¡he llegado a tener asignaturas en las que los exámenes contaban una décima parte de la nota final! El método de evaluación también es bastante distinto. En lugar de los exámenes largos de dos o tres horas a los que estamos acostumbrados, con problemas de desarrollo elaborados en las asignaturas más analíticas, en MSU os encontraréis principalmente con pruebas cortas, de unos cincuenta minutos, centradas sobre todo en preguntas breves de teoría y problemas de solución rápida (que no sencilla). Suelen ser asimismo exámenes muy densos, por lo que la agilidad y la brevedad a la hora de responder son cruciales. Finalmente, merece también la pena destacar que los exámenes son siempre sometidos a una distribución gaussiana tras su corrección, por lo que la nota máxima siempre vendrá dada por el nivel de tus compañeros. Por ello, incluso aunque un examen te pueda parecer muy difícil, ¡es muy posible que tu nota final acabe siendo mayor de lo que crees!

Como contrapartida, los trabajos de investigación y presentaciones, tanto individuales como de grupo, cobran una importancia inmensa. Esto es especialmente palpable en las asignaturas que tienen un gran contenido de laboratorio en su horario lectivo, donde un trabajo en equipo de investigación, con su correspondiente presentación, puede suponer más de la mitad de la nota. Todas las asignaturas, no obstante, tienen siempre un alto contenido de trabajo individual y en grupo, sin importar lo teóricas que sean. Adicionalmente, los estándares de evaluación son muy estrictos. Todos los trabajos deben tener una bibliografía  amplia, relevante y apoyada puramente en la literatura científica, ya que hasta sitios web con contenido científico y no enciclopédico (como Wikipedia) son vistos con malos ojos o simplemente rechazados. Incluso para trabajos muy breves necesitaréis como mínimo entre cinco y siete referencias bibliográficas. Finalmente, las referencias deben ser siempre lo más directas posibles; incluso si en una reseña aparece la información que buscas, trata siempre de todas formas de localizar el texto original.

Del mismo modo, las presentaciones deberán estar correctamente referenciadas, con todas las figuras acompañadas de su correspondiente fuente, por muy menor que sea.  También es muy importante que la exposición se ajuste al límite de tiempo establecido, ya que penalizan muy severamente por incumplir esta norma y no dan concesiones de ningún tipo.

Por último, si aún no estáis acostumbrados a trabajar en equipo -lo cual dudo-  mejor que os vayáis mentalizando, porque la gran totalidad del trabajo de laboratorio es en equipo.

Con esto creo haber cubierto las diferencias más significativas desde un punto de vista puramente académico. Otros compañeros os irán dando más información en este mismo blog sobre distintos temas que aquí he obviado. Finalmente, espero que, como mínimo, este post haya servido para despejar dudas y convencer a aquellos que estén indecisos a participar en esta gran experiencia.

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