1ª Imagen: El pensamiento y la salvaje. Tomás de Andrés. Prof. Titular del Dptº de Psicología Evolutiva y de la Educación de la U.C.M.
La mujer y el hombre de hoy ven al conjunto de la actividad científica como un medio, que ha de ser eficaz e inmediato para resolver sus problemas cotidianos y contribuir a aliviar su angustia existencial. El pensamiento antiguo o el primitivo eran capaces de dar una interpretación de lo que los ojos asombrados podían contemplar y esa explicación contribuía a dar una identidad personal y cultural a la tribu, también a calmar la intranquilidad y el desasosiego. Pero la extraordinaria parcelación actual del conocimiento técnico-científico nos aleja de una concepción unitaria, asequible y que se pueda llegar a asumir, del significado de nuestro sentido personal frente a una naturaleza inmensa y complejísima. La necesidad de ofrecer una idea unitaria que resuma los aspectos esenciales del pensamiento científico de nuestra época, la conveniencia de concebir un nuevo paradigma de la explicación universal de las cosas, es uno de los muchos retos filosóficos y educativos que piden hoy una respuesta.< ?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" />
