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Archivo de septiembre, 2014

Asesorando a nuestros políticos

Dentro de la Asamblea General del Consejo Internacional de Ciencia (ICSU), que tiene luegar en Auckland (Nueva Zelanda) del 31 de agosto al 3 de septiembre, se ofrecieron dos intervenciones sobre el asesora miento a los políticos en su toma de decisiones. Manuel de León, que acude al evento, reflexiona a partir de las mismas sobre la relación de ciencia y política en España. 

Sir Peter Gluckman

Hoy he tenido la oportunidad de escuchar dos extraordinarias intervenciones en la Asamblea General de ICSU que se está desarrollando en Auckland, Nueva Zelanda.  La primera ha corrido a cargo de Peter Gluckman,  Asesor Científico del Primer Ministro de Nueva Zelanda. Gluckman habló de sus experiencias en este tema, de cómo asesorar a los políticos en su toma de decisiones.

Bruce Alberts

Por su parte, Bruce Alberts, que ha sido un brillante investigador en Bioquímica y Biofísica en la Universidad de California durante muchos años, y que, como el mismo dice, fue casi “raptado” para ocupar durante doce años la Presidencia de la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos, habló sobre “Spreading Science for All”.

Cuando Peter Gluckman (perdón, Sir Peter Gluckman) contaba su trabajo y experiencias, mis reflexiones eran de este calado: ¿En España los políticos se asesoran con los científicos? ¿Sólo cuando la ley les obliga –hablo de políticos nacionales, regionales y locales- a que exista un estudio, por ejemplo, el impacto medio ambiental de una obra pública? ¿Cuántos gobiernos tienen un asesor científico como en el caso del Primer Ministro neozelandés?

Las reflexiones de Gluckman han sido muy interesantes. Las opiniones de los científicos asesores deben estar basadas en la integridad de ambas partes, en la cualificación científica y en la independencia total de los científicos frente al poder político. Es más, los científicos debemos evitar que se nos vea como un lobby cuyo único objetivo sea conseguir financiación para nuestros proyectos. Al contrario, se nos debe ver trabajando para el bienestar común.

En España esa parece que es la visión de los ciudadanos sobre la ciencia, ya que las encuestas colocan a los científicos en el primer lugar en su apreciación. Quiero también pensar que ha calado en la sociedad española la idea de que el desarrollo del país y la salida de la crisis pasa por el conocimiento y la innovación, lo que sería un cambio trascendental (no estoy seguro de que nuestros políticos se hayan hecho esa reflexión).

¿Tenemos en España científicos que puedan hacer estas tareas? Claro, individualmente los hay de gran calidad, pero también estamos organizados: las sociedades científicas, las Reales Academias, organismos como el CSIC, los mismos comités nacionales que representan a España en ICSU. No solo organizados, sino también con bastantes interconexiones.

Bruce Alberts nos habló por su parte de su paso por la Academia Nacional de Ciencias de los EEUU, fundada nada menos que por Abraham Lincoln. Y de cómo le tocó reorganizarla para que se convirtiera en un instrumento al servicio del ciudadano. La Academia hace informes independientes (la mayoría solicitados por el gobierno) pero no recibe ni un céntimo de este. De ahí su extrema independencia, y en consecuencia su credibilidad. Si la Academia dice en un informe que no hay evidencia de que las radiaciones de móviles no causan daños físicos, la gente se lo cree. Y si dice que las concentraciones bajas de arsénico detectadas en el agua son dañinas para la población, lo mismo, y se toman las medidas que correspondan.

¿Conseguiremos algo así en España? ¿Qué el gobierno de turno tenga sus asesores científicos elegidos entre respetados investigadores nacionales? ¿Y qué se usen las Academias, las sociedades científicas y el CSIC para asesorar a gobiernos locales, regionales y nacionales de una manera sistemática e independiente? Ojalá, no tiramos la toalla.

Manuel de León (CSIC, Real Academia de Ciencias y Academia Canaria de Ciencias) es Director del Instituto de Ciencias Matemáticas (ICMAT) y vocal del Comité Ejecutivo de IMU.

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Estos son mis rankings, si no le gustan, tengo otros

Como cada año (y ahora varias veces al año) nos asaltan los diversos rankings de universidades. Y como cada año, las reacciones son inmediatas: si se sale bien, se pregona en la página web de la universidad agraciada; si sale mal, se echan pestes y se dice que eso no significa nada y que no tiene en cuenta esto o lo otro. Por supuesto, alguna prensa aprovecha para sacarle los colores al sistema universitario español, y otros para recordar que se ha recortado los fondos y de ahí los resultados.

Ni una cosa ni otra. Un ranking se hace midiendo una serie de parámetros, siguiendo una metodología que se suele describir por los autores (en otro caso, los resultados no merecerían ninguna credibilidad) y lo que debe aceptarse es el resultado, conociendo exactamente la métrica que se ha usado.

Y debe además aprovecharse la ocasión para reflexionar sobre lo que estamos haciendo bien o mal, porque las universidades que salen en los primeros lugares son precisamente las que cualquiera colocaría objetivamente en esos lugares.

En este caso, se trata del llamado Academic Ranking of World Universities (ARWU), elaborado por el Center for World-Class Universities of Shanghai Jiao Tong University (CWCU) , y que ordena 500 universidades supuestamente las mejores en el mundo (entre unas 1200). Hace también un análisis por ciertas áreas.

¿Qué es lo que mide este ranking? Según dicen ellos mismos: “ARWU utiliza seis indicadores objetivos para clasificar las universidades del mundo. Estos indicadores son el número de alumnos y profesores que han ganado premios Nobel y medallas Fields, el número de investigadores altamente citados, el número de artículos publicados en revistas de Nature y Science, el número de artículos indexados en Science Citation Index – Expanded (SCIE) y Social Sciences Citation Index (SSCI), y el rendimiento per cápita respecto al tamaño de una institución”. Bueno, pues eso es lo que mide, es decir que el puesto de una universidad española va a depender de esos indicadores, que, no se engaña a nadie, están focalizados en los resultados de investigación de excelencia.

Y estas son las diez primeras:

1 Universidad de Harvard
2 Universidad de Stanford
3 Instituto de Tecnología de Massachusetts
4 Universidad de California-Berkeley
5 Universidad de Cambridge
6 Universidad de Princeton
7 Instituto de Tecnología de California
8 Universidad de Columbia
9 Universidad de Chicago
9 Universidad de Oxford

con un empate en la novena posición. ¿Alguien dudaría que estas universidades son excelentes? Y sí, España no coloca ninguna en el Top 100 (hay que irse a las 200 primeras para encontrar la Universidad de Barcelona, y las demás se pierden a partir del puesto 201).

Como nosotros somos matemáticos, nos interesa ver que pasa en nuestra disciplina, y este es el resultado:

1 Universidad de Princeton
2 Universidad de Harvard
3 Universidad de California-Berkeley
4 Universidad Pierre y Marie Curie – París VI
5 Universidad de Stanford
6 Universidad de Cambridge
7 Universidad de París Sur (Paris XI)
8 Universidad de Oxford
9 Universidad de California, Los Ángeles
10 Universidad Rey Abdulaziz

 

 

 

 

 

 

con nuestras dudas para la Universidad Rey Abdulaziz que ya expresábamos en una entrada anterior (el dinero compra muchas cosas).

En Matemáticas vamos mejor, con dos universidades (UAM y Santiago) entre los puestos 51 a 75 y otra (Granada) entre el 76 y el 100. ¡Ahí queda eso para nuestros colegas de otras áreas!

En cualquier caso, no nos podemos conformar y tendríamos que ser muy exigentes y trabajar duro para subir posiciones (tomando nota de los franceses, por ejemplo).

Otros rankings son posibles

Como nos queremos centrar en las matemáticas, vamos a ver otros rankings que se han publicado muy recientemente en Le Monde, la clasificación por medallas Fields conseguidas:

Países donde trabajaban los medallistas Fields cuando consiguieron la medalla:

Estados Unidos 26

Francia                16

Reino Unido         7

Rusia/URSS           3

Israel                      1

Italia                       1

Suecia                    1

Suiza                      1

 

Y la clasificación por universidades:

 

Princeton                                  8

Harvard                                     5

IHES                                           5

IAS                                             4

Universidad de California      3

Cambridge                                3

París-Sud                                   3

MIT                                             2

Oxford                                        2

Stanford                                     2

Pues ya tenemos la correlación lista.

Manuel de León (CSIC, Real Academia de Ciencias y Academia Canaria de Ciencias) es Director del Instituto de Ciencias Matemáticas (ICMAT) y vocal del Comité Ejecutivo de IMU.

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