Errores sociales – 3 (respecto a la ciencia, educación, economía y otras diversas materias)

El gobierno de España no pregunta a sus ciudadanos. Sin realizar esta pregunta, vamos a desembolsar de nuestro dinero, de mi dinero, 31 millones de  euros en el Líbano.

 

El fin puede ser bueno, pero a lo mejor yo no querría que un par de euros míos se invirtiesen en algo que tienen que pagar otros. Porque los milicianos de Hizbullah no son ricos, que yo sepa, pero han lanzado unos cuantos centenares, o quizá miles, de misiles (en español, cohetes)  contra Israel. ¿Quien ha pagado esos cohetes? El que ha pagado los cohetes debería, en buena lógica, pagar también la reconstrucción del Líbano.

 

A 40.000 euros por proyecto de investigación 31 millones de euros equivalen a  775 proyectos: Una cantidad muy considerable: 10 veces los que obtiene la Universidad de Alcalá en un año. Cuando los investigadores pedimos subidas de sueldo, cuando solicitamos mayor subvención para proyectos, se nos dice: “No hay más dinero”.  ¿Cuanto dinero hay para combatir el fuego?

 

¿Es este blog  políticamente incorrecto? Seguro, pero alguien tiene que decir la verdad, contar la realidad. La guerra en Oriente Medio no es un juego donde los pobres de la calle son atacados por los  malvados niños ricos. Chavez, por ejemplo, se erige en defensor de los pobres, pero Chavez controla el mismo dinero que Rockefeller: El petróleo venezolano. Esto no es una agresión de los ricos a los pobres, es un conflicto entre los mismos ricos.  Es un juego estratégico entre gente muy, muy rica, que utiliza, como los oligarcas griegos utilizaban a los menestrales de Atenas para sus guerras por el botín, a los trabajadores para satisfacer sus ansias de poder. No son solo los israelitas, ni los americanos los que juegan a ese juego. Irán es una inmensa potencia económica, que controla una ingente cantidad de petróleo. Siria desprecia el bienestar de sus ciudadanos con tal del satisfacer el ansia de poder de sus dirigentes. La reciente guerra del Líbano no es  la  agresión de unos malvados contra otros, es un juego de poder como el que tuvo lugar entre el rico   Felipe II y la opulenta Holanda, entre el endeudado pero riquísimo Luis XIV contra los riquísimos  principados alemanes: Es el juego del poder, es la herencia genética de un millón de años de babuino jefe que necesita satisfacer su necesidad de dominio sobre los miembros de su tribu.

 

Mi humilde pregunta, sin arrogancia, es:

 

¿ Tenemos que pagar los españoles las guerras de otros, quitándonos un dinero que el Gobierno dice que no tiene para investigación o para luchar contra el fuego?

 

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