¿ Ha sido la ciencia oficial un lujo del siglo XX derivado de una energía de muy alto ERoEI?
¿ Ha sido la ciencia oficial un lujo del siglo XX derivado de una energía de muy alto ERoEI?
(ERoEI: Energía recobrada dividida por la energía invertida para obtenerla)
Alrededor de 3000 años antes de la Era Común Egipto empezó a vivir una era de muy alta abundancia, es decir, a disfrutar de energía de ERoEI alto (en términos relativos al ERoEI de la mera caza y recolección) muy probablemente al desarrollar un sistema de irrigación que permitia capturar eficientementede manera controlada la energía solar. Esta energía de alto ERoEI se fué incorporando al sistema de forma que en la cuarta dinastía, y antes de un exceso de población, permitió desarrollar las grandes infraestructuras de las piramides. Algo similar sucedió en Mesopotamia, y en Atenas cuando descubrieron las minas de plata de Laurion. Cuando se agotaron, se terminaron las obras públicas. España mantuvo el lujo de guerras interminables gracias a la mina de plata del cerro rico del Potosí. Una vez agotado, España entró en bancarrota.
La energía de Egipto y Mesopotamia era de alto ERoEI (relativo) pues se obtenía una gran abundancia de energía capturada en forma de grano con una inversión mínima ya que tres de los ingredientes naturales, el sol, el agua y el barro fértil, llegaban a las riberas del Nilo sin esfuerzo alguno por parte de los cultivadores. Las energías (equivalentes a la plata) de Laurión y Potosí se obtenían con una inversión mínima mediante sistemas de esclavos, que morían como chinches pero que suponían una inversión baja.
El carbón español se encuentra a gran profundidad. El ERoEI de este carbón, sobre todo en el siglo XIX era muy bajo, mientras que el carbón inglés se extraia en 1800 casi sin esfuerzo en minas de poca profundidad. El petróleo de Ohio y Pennsylvania, origen de la fortuna de Rockefeller, y su heredera, Exxon, y posteriormente el de Texas, estaba a unos metros de profundidad, como ocurre hoy exclusivamente en el yacimiento de Ghawar de Arabia Saudita. El ERoEI de estos yacimientos estaba y está hoy alrededor de 70: 70 unidades extraidas por cada unidad invertida.
Derivado de este valor enorme del ERoEI de la energía empleada durante unos 200 años en el planeta, y sobre todo, por los grupos humanos de Europa, EEUU/Canada, Australia y Nueva Zelanda, con una población relativamente baja en número, se han desarrollado estructuras inorgánicas (energía incorporada) o estructuras orgánicas (seres humanos que gastan sin producir) similares a las de las pirámides, templos de Babilonia, o la Acrópolis, o las guerras españolas, es decir sistemas de disipación de energía necesarios para mantener el flujo en situaciones de ignorancia sobre la eficiencia de sistemas.
A España la energái de alto ERoEI le llegó a través de un sistema de software: Dentro de la Unión Europea, era útil mantener la disipación energética de la energía de alto ERoEI de manera que se produjese un entretenimiento de la población laboral europea: El desarrollo del turismo. Simultáneamente, puesto que de momento (hasta 2007) los sueldos eran relativamente bajos (¿India, China, hoy?), se impulsó cierta industria (automóviles, textiles, agricultura) y se desmantelaron las que se hacían mucho más baratas en otras regiones (metalurgia y construcción naval).
Dentro de las estructuras piramidales desarrolladas en Europa (y en los EEUU, por ejemplo) encontramos los desarrollos olímpicos, y en España, particularmente, puesto que se diseñó su función como la válvula de escape del resto de Europa, la casta parásita, y los centros culturales y deportivos de los cuales debía haber al menos uno de cada en cada pueblo de España, y si podia ser, construidos por Calatrava o Foster a precios 10 veces los reales, puesto que se trataba de disipar energía de sobra: En la máquina termodinámica que es la sociedad (europea) España era el sumidero:
es, decir, aquella parte de la máquina que disipa energía, sin la cual no puede establecerse el flujo de energía en forma de calor y no se puede generar trabajo útil. España también participaba, ¿cómo no? de la generación de riqueza, pero en medida muy pequeña.
El mundo, (y Europa, que depende del resto del mundo con capacidad de generación de energía) dispone hoy de energía de ERoEI de alrededor de 15, con una enorme población, estimulada en la época de la energía de ERoEI de 70. Para mantener la máquina de aqui arriba en funcionamiento, se precisa aumentar mucho su rendimiento, y eso implica, forzosamente, reducir mucho la disipación, es decir, la energía que se entrega al sumidero, en este caso, a España, que ve cómo la energía que llega no da para mantener centros Niemeyer, centros científicos culturales (Valencia), copas América, circuitos de Fórmula 1, embajadas, y 3 millones de personas sin labor productiva definida.
¿Y la ciencia, título de este post?
La ciencia es la búsqueda de soluciones al problema de misterio que nos ofrece la naturaleza. Pero esa búsqueda precisa de la libertad absoluta para la crítica constante de las nociones absorbidas en el seno de culturas formadas mediante la codificación formal de lo que científicos anteriores han descubierto. En castellano, los científicos de hoy deben someter a crítica constante lo que los científicos de ayer establecieron: Kepler, las ideas de Brahe, Galileo, el tomismo encorsetante, la Royal Society, las visiones de tipo monte Hira de los puritanos; Einstein rechazó la relatividad galileana y Planck la continuidad en las interacciones energéticas.
Cuando la energía de alto ERoEI comenzó a fluir de verdad a grifo abierto, tras la segunda guerra mundial, se substituyó la búsqueda de la solución de los misterios, y la crítica constante de los descubrimientos ya realizados, por la idea de las grandes pirámides egipcias, en forma de grandes aceleradores de partículas, monstruosos telescopios y cavernas contenedoras de plasma de hidrógeno. Unas inversiones tan gigantescas no podían soportar la crítica constante de su propia utilidad. Y la ciencia, en cierta medida, se convirtió en erudición, al estilo medieval, al estilo Brahe y Belarmino, al estilo Lorentz y Poincaré, estos dos últimos los mejores científicos del siglo XIX, atrapados en el corsé del éter que no podían eliminar.
La ciencia funciona, cómo funciona la mente humana. A pesar de todos los esfuerzos de encorsetarla, siempre hay jóvenes Einsteins que se salen de los carriles y producen avances significativos que son -ideas- radicalmente nuevas (no desarrollo de visiones antiguas) sobre el universo en que vivimos. Estas ideas no son meros -avances-. Son cambios mentales radicales, como los de Galileo, Kepler, Newton, Maxwell, Boltzmann y Einstein. Y no precisan grandes laboratorios, ni mucho menos equipos de personas. Los cambios radicales solo son posibles en mentes aisladas.
Y la crisis económica actual nos da esperanzas de que se produzcan cambios realmente innnovadores. Los grandes laboratorios y las inversiones en ciencia van a desaparecer, como dejaron de construirse pirámides en Egipto al disminuir el ERoEI de los campos marginales necesarios para alimentar una población en exceso.
La creatividad individual volverá a ser el estímulo del desarrollo humano, algo que no ha sido la inversión masiva en las pirámides del siglo XX.
El misterio llega hasta la ciencia
Se me ocurrió, hace dos semanas, analizar un artículo nuevo en el que se considera el clima, el sistema climático, como un sistema dinámico caótico. Y me metí a revisar las técnicas desarrolladas durante los últimos 30 años para estos sistemas, muchas de las cuales se deben a David Ruelle. Y me desesperé. Los artículos están escritos de forma cabalística, de manera que casi hay que hacerse un iniciado para entenderlos. Y cuando finalmente puede uno quitar las telarañas, lo que queda es tremendamente simple, pero ningún artículo, y he consultado alrededor de un centenar, es capaz de decirlo.
Ruelle desarrolló un sistema de funciones de probabilidad para medir donde se encuentra un sistema que evoluciona caóticamente. Y cuando uno trata de ver cuales son esas funciones se encuentra con definiciones tales como ”Son las únicas funciones que son contínuas a lo largo de la parte inestable de la evolución, y singulares a lo largo de la parte estable”.
Muy bien. Y ¿Cuales son esas funciones? Tras días de navegar por los artículos aparece la solución, inmensamente sencilla. Si la evolución se asimila a una escalera, la derivada de la escalera es cero en los escalones, es infinita, (una delta de Dirac, una ”singularidad”), entre los escalones. La medida de Ruelle, denominada SRB, es una colección de deltas de Dirac y funciones suaves tipo gaussianas. Asi de sencillo. Pero no se especifica ésto en absolutamente ningun sitio, ningun libro, ningún artículo.
Lo anterior lo entiende y visualiza cualquier persona que sepa lo que es una derivada, y cualquier persona que no sepa ésto entiende que nos movemos suavemente en cada escalón, y tenemos que dar un salto entre escalones. Esta explicación resuelve de un plumazo todos los problemas de la definición de Ruelle, pero es imposible encontrarla de manera explícita en ninguno del centenar de artículos y un par de libros estudiados.
Como en Salamanca y Bolonia a finales de la Edad Media, cuando Cisneros quiso una universidad (Alcalá) en la que las cosas se entendiesen, la ciencia de hoy se ha encerrado en el arcano.
La razón es clara y diáfana: Si el dinero que gana un científico, su puesto académico, los proyectos que obtiene, se basa en la pertenencia a un club cerrado en el que pocos pueden entrar, entonces la ciencia se hace obscura y densa, se oculta tras la cábala, y desaparece como ciencia.
La ciencia es la explicación, para que lo entienda cualquier persona, de los misterios de la naturaleza, del universo. Si por encima de los misterios del universo sobreponemos los misterios de la cábala, la ciencia deja de ser explicación y solución de misterio, y se convierte en un misterio aún mayor que el que trata de resolver.
Me eduqué en la época de Franco, en la cual para saber lo que pasaba habia que girar las noticias 180 grados y creerse muy poco de lo que aún con ese giro se vislumbraba. Hoy estamos de nuevo en esa situación:
”Lean mis labios: No más impuestos”
Y estamos fritos a impuestos. Hoy casi todo lo que leemos y escuchamos sobre política y economía es mentira. O es, simplemente, falso. Y es una inmensa desgracia que la ocultación haya llegado hasta donde debería reinar la claridad más absoluta, a la ciencia, que se ha convertido en recetas de gremios, que las ocultan para que nadie sepa como se hacen zapatos, o si a eso vamos, cómo explica la física los problemas del universo.
Se espera hacer dinero en vez de servir al país, al menos aquí (el presidente de Finlandia viaja en vuelos de bajo coste, sirve a su país, en vez de reclamar que el país le sirva a él). Y el problema ha llegado a la ciencia, donde se oculta lo que se sabe para garantizar una parte del botín disponible.
¡Para llorar!
Necesitamos aprender una nueva asignatura
Como profesor con más 35 años de experiencia, mi diagnóstico es claro: hemos introducido una nueva asignatura en el curriculum de la sociedad humana, y estamos suspendiendo sin parar.
De repente nos hemos metido en una geometría de corte exponencial (ni siquiera reglada, como son las euclídea, hiperbólica, elíptica y parabólica, ni tampoco en la esférica) y los métodos de navegación que tenemos no nos sirven.
Estoy unos días en la Bretaña francesa, en un intercambio de casas, un sistema barato de veranear, en vez de tirar el dinero en hoteles y apartamentos. Y dando vueltas por la región, me hago tres reflexiones: Una, no hemos cambiado el paradigma económico social que se ve en la historia de esta parte de Francia y de la Francia entera: Guerras por un palmo más de tierra que va y viene de unas manos a otras sin acabar rindiendo lo que podría haber rendido si esa tierra se hubiese repartido amicablemente. Dos: El sistema de dogmas finales, y contrapuestos entre grupos humanos: Calvinistas, que habían llegado a ”la verdad” final, y católicos, que ya tenían ”la verdad” final, que resultó, con el paso del tiempo, que ni eran verdades, ni eran, muchísimo menos, finales. Tres: Viajando entre campos hasta arriba de trigo, patatas, maíz, árboles, entre los que sobresalen las inmensas aspas de los modernos molinos de viento, me reafirmo en que la realidad humana es la captura de la energía, de manera extra abundante, tan abundante que hasta 2007 el 90% de la población podía vivir de lo capturado por el 10% de la misma, aunque hoy es preciso cambiar ese sistema.
Este cambio debe hacerse contra la tradición de los otros dos paradigmas. Hoy en vez de católicos y calvinistas, tenemos por toda Europa y en sus extensiones culturales, los EEUU, Canadá, Nueva Zelanda y Australia, el sistema de grupos enfrentados que han llegado a ‘la verdad‘ final, la de los neo-liberales (PP, por ejemplo) frente a los PSOEeros-IU, que recibieron ‘la verdad‘ final de manos del profeta Karl Marx. Hemos cambiado poco desde las guerras de religión francesas entre católicos y hugonotes. Hoy, de nuevo, cada uno defiende ”su” verdad final, que, es claro, ni es verdad ni es final.
Y seguimos despreciando hoy, como entonces, la realidad (fíjense que no digo -verdad-) de la energía como única fuente de riqueza tanto para pobres como para los grandes señores que se matan por ridículas doctrinas, queriendo la riqueza obtenida mediante el robo en vez de mediante el reparto y la cooperación.
Estuve ayer en Josselin, un pueblo a orillas del río Oust, donde los señores de estas tierra edificaron sobre la misma roca de esquistos que cae a plomo sobre el río, un castillo tras otro. Como la economía española, que en 2007 era inexpugnable, los castillos fueron atacados y tomados siglo tras siglo. Primero los ingleses (realmente vikingos normandos con sede en Inglaterra) cuyos jefes deseaban la explotación de la fuerza de trabajo y sus mesnadas el botín que el robo producía, la misma riqueza momentánea que buscaban los españoles en Mexico y en el Perú. Luego los hugonotes que deseaban -servir- ¿? a un dios que les dejaba tirados, frente a los católicos que sencillamente deseaban el poder monolítico de uno sobre los demás.
Necesitamos cambiar esos paradigmas euclidianos, lineales. El nuevo paradigma debe reconocer que ni hay ‘verdades‘ ni mucho menos son ‘finales‘. Que la realidad ni es lineal, ni es determinista. Esa realidad es un fluido que cambia constantemente, al que hay que adaptarse de manera constante, cambiando las ideas, rechazado los dogmas y las leyes finales.
Hace años un colega, catedrático de física él en la E.T.S. de Ingenieros Aeronáuticos, se escandalizó porque dije públicamente que el Big Bang tenía toda la pinta de una traducción a la física de las ideas del Génesis. Para él las ideas de la física eran ‘verdades finales‘. Pero las ideas de la física han cambiado tanto como las de la astronomía cuando pasó del geo- al heliocentrismo. De la afirmación arrogante de Laplace de ‘dadme unas condiciones iniciales y predeciré la evolución del universo hasta el fin de los tiempos’ al reconocimiento por Poincaré de que no se necesitan miles o millones de cuerpos para destrozar esa arrogancia: Tres cuerpos de masas similares tienen trayectorias impredectibles en sus detalles. De las creencias firmes sobre el éter, que impidieron al mismo Poincaré descubrir la relatividad, a su desprecio por parte de Einstein, de la insistencia de Max Planck sobre la naturaleza contínua de la interacción entre el campo electromagnético y la materia a su reconocimiento a regañadientes del esquema cuántico.
El nuevo paradigma, el nuevo esquema geométrico, es fluido, no reglado, no final, evolutivo, histórico, no markoviano, variable, incierto y dinámico. Necesitamos nuevas reglas de medir, nuevos compases para describir la naturaleza real, unas reglas y compases que habrá que ir cambiando con el tiempo y el aumento de nuestra comprensión.
Necesitamos enseñar a los niños (y a los mayores) métodos de estudio y no materias cerradas, pues deberan cambiar de ciencia y de profesión varias veces en su vida, y deberan aceptar ese cambio como lo normal. Ya no hay mineros, torneros, profesores de literatura o de física, abogados o médicos del riñon derecho. Necesitamos formar a los niños y a los jóvenes para que sean un día mineros y otro mecánicos, para que puedan enseñar literatura y física, para que puedan curar riñones y piernas, para que puedan defender casos en los tribunales o arbitrar acuerdos fuera de ellos. Necesitamos que la comunista se haga capitalista y evolucione a liberal, y que el ultra-católico-integrista pase por socialista y ecologista, sin resistencia y sin solución de continuidad, adaptándose de manera suave a las condiciones cambiantes que ellos mismos producen a lo largo de sus vidas.
Y consecuentemente, necesitamos una economía que se adapte de manera constante a un mundo cambiante, en el cual lo único fijo es la necesidad diaria de energía para todo lo que hacemos y pensamos. No sabemos como hacerlo, porque las tres tradiciones que tenemos, las culturas de origen mediterráneo basadas en el dinero, las tribales basadas en el intercambio, y las orientales, basadas en la copia eterna de la tradición, han fallado y debemos aprender nuevas maneras fluidas de actuar. Lo haremos, pero el proceso será, como todos los preocesos revolucionarios, muy doloroso.
Cambio de Paradigma en las mentes humanas
Los seres humanos somos animales que vivimos en grupos y ese vivir social genera una dialéctica hegeliana entre las órdenes genéticas de supremacía individual, y el reconocimiento memético-cultural de la supervivencia de los grupos fuera de los cuales es imposible la reproducción de los genes que nos usan de vehículos.
Durante 200 años hemos exagerado, en unas sociedades, los rasgos genéticos, en otras los meméticos, pero incluso en las sociedades más individualistas se demanda el consenso como una garantía de corrección.
La historia nos dice que el ‘consenso’ es la garantía del error, mantenido durante siglos y milenios. El ‘consenso’ entre los calvinistas llevo a la muerte a Servet, el ‘consenso’ entre los católicos a la de Bruno. El ‘consenso’ mantuvo la teoría geocéntrica durante siglos y rechazó, durante décadas, la teoría atómica cuántica de Boltzmann. Hoy el ‘consenso’ entre científicos busca místicas materia y energía obscuras en vez de replantearse las ideas sobre el universo.
La gran revolución de Galileo fue la eliminación del ‘consenso’, y su substitución por la medida. Un ejemplo de que su esquema mental (que debería de ser el de la ciencia) no se termina de aceptar lo acabamos de ver en el Congreso de los Diputados la semana pasada, cuando a pesar de la medida del desastre económico en que está sumida España, el ‘consenso’ entre socialistas y pp-eros sigue manteniendo que todo se hizo perfectamente. Es mantener que la piedra dejada caer desde el mástil del barco llega al puente lejos el pie de ese mástil, porque el ‘consenso’ social es claro: La piedra cae y mientras tanto el barco avanza.
La revolución de Galileo elimina el ‘consenso’ social entre científicos, lo mismo que elimina ese ‘consenso’ entre las personas del resto de la sociedad, y lo substituye por la medida que puede realizar cada persona individual. Ante el ‘consenso’ de la sociedad como un todo, basta con dejar caer una bola pesada y pulida desde el mástil para comprobar que llega al puente exactamente a la misma distancia del mástil desde donde se dejó caer.
De la misma manera ocurre con el cambio climático: Basta con medir, cada persona individualmente, las temperaturas en su región, o analizar, también individualmente, los registros de temperaturas que están disponibles en todos los centros meteorológicos del mundo: Basta con entrar en ellos y bajar los datos al ordenador personal.
Un científico, que durante años ha rechazado la idea del calentamiento global, Richard A. Muller, ha desarrollado un análisis exhaustivo de los datos de la temperatura superficial del planeta, solo para verse atacado porque no ha publicado sus resultados tras el filtro del ‘peer review’ es decir, del ‘consenso’ con otros científicos.
El ”peer review” es una de las tomaduras de pelo del siglo XX y del comienzo del siglo XXI. Es exactamente el mismo análisis entre científicos que se realizó por los científicos jesuitas de la Roma del siglo XVII, ‘peers’ de Galileo y que rechazaron sus descubrimientos, para defender la ciencia oficial.
Aun así, estos científicos de hoy son un tanto bordes. Cuando Nansen decidió tratar de llegar al Polo Norte, la cubierta de hielo del Océano Ártico era gruesa e impasable. Hoy los barcos llegan a ese Polo Norte todos los Agostos. Hoy el deshielo del Ártico es un hecho, como lo es el deshielo de los glaciares americanos, alpinos y asiáticos. Es algo que cualquier persona individual puede ver, e incluso en España, sin más que desplazarse al Pirineo. Pues bien: He preguntado a Muller sobre este deshielo y me ha contestado: ”No he hecho los análisis”, lo mismo que el Cardenal Bellarmino dice a Galileo: ”Lo que sé del universo me dice que es el Sol el que da vueltas en torno a la Tierra”. El ‘peer review’ decidió rechazar la publicación del libro de Galileo. ¡¡Bien por los ‘peer reviews’!!
Las personas individuales, sin embargo, midieron, y cada una, sin ‘consenso’, llego a la conclusión de que lo que decía Galileo era correcto.
De la misma manera ocurre con otro sistema complejo: La economía, en la cual los émulos de Bellarmino, ante la evidencia de su deterioro, que cualquier persona individual puede constatar, insisten en afirmar que sus teorías, de equilibrio, de interacción entre dos agentes perfectamente informados, y demás axiomas, son correctas.
De la misma manera, hoy un Sr. de Valencia dice que no hay rescate para su región, y los políticos españoles siguen pidiendo a los pecheros que paguen la fiesta, aunque la evidencia dice que es esa fiesta la que esta arruinando a los ciudadanos.
Y no solo a los españoles: Los EEUU no levanta cabeza, los bancos alemanes empiezan a tambalearse, la Peugeot de Francia esta casi en bancarrota, China en realidad ha dejado de crecer (a pesar de las cifras oficiales).
Lo que falla, en la economía, como en la ciencia de hoy, es el paradigma que ambas utilizan. En la ciencia física, es el paradigma del determinismo, de las ecuaciones lineales, la consideración del caos como algo entretenido y marginal, y el rechazo de los sistemas complejos, que se consideran curiosidades ingenieriles sin cabida en una ciencia que predice un par de cosas con enorme precisión, pero que necesita un sinfín de aproximaciones para reconciliarse con la realidad.
En la economía, ante un sistema evidentemente fuera del equilibrio, no lineal e incierto, se sigue manteniendo el dogma neo-liberal y la idea del crecimiento cuantitativo, que ha fallado, y está fallando en todos los lugares del globo.
Estos paradigmas derivan, todos, del esquema de dogmas que se impuso en el exilio de Babilonia entre los judíos, y que se transfirió sin cambios al cristianismo y al islam, y que paralelamente se impuso en el budismo oriental y en la cultura de los antepasados de China: La idea de que hay verdades reveladas que son inmutables, y que se alcanzan en ciertos momentos de la historia. Esto ocurrió con el Excmo. Sr. Presidente, Sr. Rodríguez Zapatero, que creyó firmemente que se había alcanzado el paraíso socialista y es la idea fija de los Sres. Adelson (cuyo negocio es la mentira del juego) y Romney, que cree, firmemente, en el paraíso neo-liberal.
La realidad es muy otra: No existen verdades reveladas, ni verdades fijas, ni siquiera en la física, en donde todas las mañanas es conveniente volver a comprobar que las leyes de Newton siguen siendo válidas. Entre muchos, casi el 99.9999…..% de los físicos, se considera que la relatividad y la mecánica cuántica, la expansión del universo y el BigBang, son dogmas inmutables. Pero también Planck mantenía como dogma inmutable la naturaleza contínua de la interacción ondas electromagnéticas-materia, y solo, cómo Muller, aceptó (a regañadientes) la realidad cuántica de la interacción forzado por -sus- propias medidas.
La realidad es la incertidumbre, la revisión constante de nuestras ideas, de nuestros axiomas y postulados, la mecánica estadística, la idea de que los sistemas físicos y sociales son fluidos cambiantes, cuyo flujo está determinado por unas condiciones de contorno que ellos mismos cambian con su propia evolución.
Podemos vivir en la incertidumbre, porque vivimos en ella, y tenemos herramientas poderosas para su análisis y control, pero lo que no podemos, nunca, es negarla y ajustar nuestra vida a mentiras inmutables que fracasan constantemente en la historia del Universo.
Necesidad de visión sintética de la ciencia
Leía ayer una entrevista a Fabiola Gianotti, gestora de uno de los equipos de miles de robots humanos que han analizado las trazas de los productos resultantes de las colisiones entre protones en el LHC del CERN, que han llevado a esa institución a anunciar que se ha detectado una partícula que puede ser el higgs.
Leyéndola me queda la impresión de que esta Sra. es otro de esos robots humanos, que convencidos de su propia importancia como maquinaria, no se hacen las preguntas básicas de la ciencia y del conocimiento: Como se integra lo que han visto en lo que conocemos de la naturaleza. Edward Wilson describe el comportamiento de las hormigas en sus muchos libros. Al no existir ninguna casta en los hormigueros que sintetice las acciones y el conocimiento de sus miembros, desde las centinelas hasta la reina, el ciego sistema no hace otra cosa mas que reproducirse igual a sí mismo desde hace millones de años.
Estoy leyendo estos días ”Spent”, de Geoffrey Miller, un trabajo sobre psicología y marketing. En las primeras páginas se cuenta como el autor, en sus primeras etapas de investigador, se encontró con el desafío, en el University College de Londres, de hacer que psicólogos y economistas de la rama de la teoría de juegos trabajasen juntos. Según cuenta, fue frustrante, porque los psicólogos se interesaban por las personas reales y los economistas teóricos solo se ocupaban de teoremas en un mundo imaginario sin contacto con la realidad.
Los comentarios que recibo aquí y en el blog de El Mundo son muchos de ellos quejas (salvajes) porque me meto en campos que no son el mío propio, por ejemplo, la oreja izquierda del caniche, y exigen que no trate nunca de la oreja derecha, que es dominio de otros robots.
Los alumnos (¡¡¡ de Master, de Doctorado !!! ) rechazan de plano la formación para desarrollar pensamientos originales, y solo quieren que se les familiarice con técnicas ya probadas o programas de ordenador (como Excel, por ejemplo) desarrollados por otros.
Persiguiendo cada uno el monopolio de su conocimiento para mejor venderlo sin saber como funciona realmente el sistema económico y social, nos hemos convertido en robots y proletarios, mientras que los directivos de la empresa (gestores sociales, alias políticos, o CEOs de empresas privadas), carentes de la visión de conjunto (por ejemplo, el CEO de Telefónica es un abogado) no saben como llevar esas empresas a cumplir sus objetivos.
Se ha, incluso, prostituido la ciencia de tal manera, que sus practicantes rechazan de plano el conocimiento general, retirando el título de ‘científico’ a quien lo ejercita.
Sin embargo, la ciencia, como mero herbario linneano, como mera colección de historia a la Humboldt, carece de mucho significado, porque carece de objetivo y se convierte, como una buena parte de la ciencia económica de hoy, y de la vida social en general, en un juego, sin más meta que pasar el tiempo.
Muchas investigaciones (por ejemplo, la del higgs, según la Dra. Gianotti) tienen como ”justifiación” que la tecnología que se desarrolla en el CERN luego sirve como scanner para mirar el interior del cuerpo de las personas. Muchos resultados de bioquímica se justifican con la vaga indicación de que ”serviran para diseñar mejores medicamentos”, pero ni unos ni otros explican para que necesitamos mirar mejor el interior del cuerpo humano ni por qué necesitamos mejores medicamentos.
Si es para conseguir que la especie humana se mantenga unos millones de años como se han mantenido las hormigas, es tirar el dinero, el esfuerzo y la inteligencia, abiertamente. Curar una enfermedad solo abre camino al ataque de otras, a la superpoblación gigantesca de un planeta con recursos escasos, y a disipar esos recursos para vivir 5 meses más (la mitad del gasto sanitario en los EEUU se realiza para conservar con vida a las personas en sus 5 meses últimos de vida) .
Nos falta una ciencia sintética que interrelacione entre sí todos los conocimientos que ya tenemos y que vamos adquiriendo, una ciencia de la interacción entre las ciencias analíticas, que permita un avance que hoy, particularmente, está frenado.
El higgs es una pieza de un modelo, no de la naturaleza, sino de los choques de partículas subprotónicas a altas energías, ¡¡ propuesto hace 60 años !! La mecánica cuántica ha tenido éxitos asombrosos (mediante aproximaciones que la convierten en semiclásica) en el diseño de nano-materiales pero, tras 80 años, es incapaz aún de explicar sus propias contradicciones, resolviéndolas con un acientífico ”a nivel cuántico las cosas pasan de otra manera” como cuando se decía en Salamanca, o en Bolonia ”a nivel del cielo las leyes son distintas de lo que ocurre en la Tierra”.
Se postulan místicas materia y energía obscuras, en un escapismo acientífico que rechaza replantearse las ecuaciones de la relatividad general.
El ADN se ha convertido en herramienta policial, pero nadie es capaz de explicar por qué si compartimos un noventa y mucho por ciento del ADN con los chimpancés, somos tan distintos a ellos, o por que dos hermanos reaccionan de manera diferente a estímulos sociales o incluso a las enfermedades. Hemos lanzado sondas espaciales que han salido ya del sistema solar, pero nuestro conocimiento experimental de la corteza terrestre no alcanza a 20 kilómetros de profundidad, en un planeta que tiene 6371 km de radio medio.
En la ciencia económica nos dedicamos a la teoría de juegos, sin ser capaces ni de explicar las crisis, ni de predecirlas, ni de dar soluciones reales una vez que se han producido.
Nos falta una visión global y sistemática del mundo interactivo, desde las escalas subprotónicas a las intergalácticas, desde las interacciones entre átomos y moléculas a las interacciones humanas.
Hoy es posible conseguir ésto, puesto que el conocimiento de todo esta al alcance de pulsar una tecla en Internet.
Debemos desarrollar formación y cursos, simposia y reuniones en esta dirección.
La crisis ¿económica? vista desde la ciencia.
Soy un pesado, porque (creo) soy un científico, es decir alguien que se pregunta y se pregunta hasta que encuentra la respuesta a lo que no entiende. Y no entiendo esto de la ”confianza” de los -mercados-, de los inversores.
Paul Krugman, de quien no consigo tampoco entender muchas de sus afirmaciones, tiene una que sin embargo es fácilmente inteligible: Los países no son como las personas o cómo las familias, y las reglas que rigen su economía no son las de ”baje usted al bazar y guíese por él”.
Dejando aparte el hecho de que la idea de los ”mercados” es más falsa que las balas del Equipo A, los países no acceden a los ”mercados” sino a una ventanilla monopolística que regula lo que tienen que pagar. La idea de los ”mercados” es falsa porque ninguno de nosotros compra lo más barato que hay, sino lo más barato que le ofrecen. Un comerciante no es capaz de ofrecer lubinas de 0.75kg a 0.75 euros cuando el resto de los pescaderos las ofrecen a 7.5 euros . Si no lo puede hacer, no existe el ”mercado”. En el ”mercado” real no hay coches similares a 1000 y a 100000 euros, todos valen lo mismo dentro de una variación de un 5%, todos tienen la misma potencia y los mismos acabados, de forma que uno no compra un coche por razones económicas, sino sociales (el equivalente de las razones políticas de los países). Es muy posible que si yo quiero una cierta pintura, la haya más barata a 500 kilómetros de donde yo vivo, pero no voy a ir allí a comprarla, así que compro una pintura más cara al lado de donde vivo. No juego al ”mercado”.
Leamos esto de aquí debajo:
Financial markets, which rose after the E.U. summit, have been trending downward since, as investors registered disappointment at a lack of strong measures from the European Central Bank and pessimism that the summit agreements will be implemented swiftly.
¿Qué quiere decir ésto? ¿Son tan tontos los ‘inversores’ que pueden pensar que las cosas cambian de un día para otro? ¿Qué si el Gobierno de España cierra las universidades y los hospitales públicos al día siguiente va a haber 70 universidades privadas que cobren 10 veces las matrículas que cobran las públicas? ¿Qué si se cierran los hospitales públicos al día siguiente un millón de españoles, o de italianos, van a pagar un millón de euros cada uno por una operación de cáncer? ¿O que si el estado pone en la calle a un millón de enchufados que cobran 30000 euros cada uno, inmediatamente las empresas privadas van a producir mejor con un millón de trabajadores más, o que ese millón va a seguir comprando?
¿Son tontos, los inversores? De Nathan M. Rotschild se decía que no conocía nada de literatura, de arte o de ciencia, solo sabía comprar y vender. Pero siendo tontos no lo son tanto como para no darse cuenta de lo de arriba. Lean o vean el último capítulo de ”El Halcón Maltés” de Dashiell Hammett.
Así que yo soy incapaz de entender (y por eso sigo investigando) quien y cómo puede decir ”investors’ dissapointment” y con qué fines lo dice.
Es como Johannes Kepler tratando de entender los epiciclos de su jefe, Tycho Brahe. Realmente no podían ser, la naturaleza es complicada, pero no es tan complicada como la suponía Brahe.
Si los inversores no pueden ser tan tremendamente tontos, ni tan lerdos cómo para tirar piedras sobre su propio tejado (las economías de los EEUU y de China ya están empezado a notar la falta de demanda desde Europa), no queda más explicación que la equivalente a por qué los españoles se compran un coche u otro, qué es por su forma exterior, independientemente de su precio, sus prestaciones o su seguridad: Es decir por razones sociales.
La única explicación científica que queda sobre el párrafo del New York Times del 09/07/2012 que cito de nuevo:
Financial markets, which rose after the E.U. summit, have been trending downward since, as investors registered disappointment at a lack of strong measures from the European Central Bank and pessimism that the summit agreements will be implemented swiftly.
es que hay quienes están dispuestos a perder con tal de conseguir, si no dinero, poder.
Si esto es así, y no hay otra explicación, entonces la respuesta española y europea no puede ser seguir aplicando ‘strong measures’, sino aprestarse a la defensa y empezar a producir como locos para atacar por nuestra cuenta, puesto que el refrán, como todos los refranes, es cierto cuando dice que no hay mejor defensa que el ataque.
Alemania ya está produciendo, y España tiene el tejido productivo intacto, pero falta inundar el mercado de productos de alta calidad y bajo precio. Y esto se puede hacer, porque sabemos hacerlo. A ésto sí se apuntan con alegría todos los ciudadanos, y sí se ponen a trabajar como pide el Excmo. Sr. Montoro, más horas y mejor.
Pero ordenar trabajar más horas solo para pagar deuda que de cualquier forma sube y sube, lo único que consigue es que el rendimiento de cada español que trabaje más horas para no vender, caiga por hora trabajada más que el aumento de horas legislado. Un funcionario puede procesar 6 expedientes por hora, o 3. Un mecánico en un taller puede arreglar un coche por hora o tardar dos horas en hacerlo. Si las
”strong measures”
que piden los ¿inversores?
son despedir a millones de empleados (enchufados, a dedo, …, pero empleados), cerrar universidades y hospitales, aumentar lo que el estado se lleva en impuestos (¡¡ y los que proponen estos son los defensores de una economía liberal !!), subir los precios y eliminar los créditos, es meridianamente claro que lo que están pidiendo es la ruina de Europa por motivos que tienen nada que ver con la economía.
Así que dejemos ya de hablar de razones económicas y busquemos cual es la realidad que hay detrás de todo esto.
Si esto no es así, necesito una explicación racional y detallada, es decir, los españoles necesitamos una explicación racional y detallada.
Yo creo que es como digo, y que entre todos debemos reclamar con voces cada vez más fuertes, no que se mantengan estructuras obsoletas, (un estado de bienestar que no produce ni nos deja atacar a los que nos atacan. El estado de bienestar es una consecuencia de la riqueza, que aparece cuando esta es mucha, pero no un objetivo a perseguir) ni se siga multiplicando la disipación por 17, sino que se ponga en marcha hoy, no en 2016, un esquema productivo que compita en buena lid con el resto de los que hay en el mundo. Hoy, porque no sirve de nada arreglar las cosas dentro de 4 años. Por ejemplo, no a las subvenciones al carbón, que no vende nada y sale más caro que el importado, sino poner a los mineros, por ejemplo, a producir turbinas eólicas mejores y más baratas que las que están inundando el mercado hoy, las chinas, solo por elegir algo de tremenda actualidad. Sabemos hacer cosas y las podemos hacer baratas.
¡¡ Pongámonos a hacerlas !!
La degeneración de la universidad española
Lo más importante de la vida de los seres humanos y de cualquier institución es tener completamente claros los objetivos que se proponen, y que esos objetivos sean alcanzables. Sin esa claridad de objetivos fracasan las empresas vitales e institucionales.
Por ejemplo, la felicidad es una consecuencia en la vida, no un objetivo vital.
En todo lo que escribo insisto en la necesidad de definiciones muy claras de los téminos que vamos a utilizar. En matemáticas, los teoremas son tan válidos, si están bien hechos, solo como válidos sean los axiomas, por otro nombre, definiciones.
¿Qué es la universidad?
Para saber lo que es una cosa es siempre conveniente irse a los extremos. Por ejemplo, para saber lo que es la belleza es conveniente tratar de definir la extrema fealdad.
La universidad no es un instituto de investigación. El CSIC, el CNRS francés, la Max Planck Gessellschaft alemana, no son universidad. Realizan investigaciones, pero no enseñan a investigar, ni propagan sus métodos o resultados.
Los centros de enseñanza sin investigación no son universidad, son meramente colegios. Pueden enseñar perfectamente lo que otros han hecho, pero no transmiten ideas vivas.
Las bibliotecas nacionales, locales, no son universidad, pues no guardan lo que en la universidad se hace.
La investigación no tiene como objetivo conseguir patentes, ni métodos industriales, ni crear puestos de trabajo, como decía hace unos meses una multi-premiada investigadora española.
La educación universitaria no tiene como objetivo formar personas para que encuentren un trabajo, ni crear puestos de trabajo. Si se encuentra trabajo, si se crean puestos de trabajo, ésto es una consecuencia de otra cosa, no un objetivo de la universidad.
¿Que qué otra cosa es consecuencia?
Del conocimiento.
La universidad es una institución cuyo único y exclusivo objetivo es crear, conservar y transmitir el conocimiento. Todo lo demás, y es gigantesco, es consecuencia de ésto, pero eso demás no puede ser el objetivo directo de la universidad. Si se invierten los términos, y se busca eso demás, fracasa la institución, y lo que es peor, no se consigue lo que se busca, empleo, riqueza, bienestar, calidad de vida.
Es como lo que he contado ya aquí en los últimos ‘posts’: En física teórica se dice, ignorando la relación causa-efecto, que la rotura de simetría causa la existencia de partículas. Dos guantes son simétricos especularmente. Si rompo uno de los guantes, deja de haber simetría, pero no puedo, de ninguna manera, romper un guante manipulando la idea teórica de rotura de simetría. La fuerza de la gravedad genera aceleración en los cuerpos que caen en la superficie de la tierra, pero la aceleración de esos cuerpos no genera la masa de la Tierra que los atrae hacia su centro.
En matemáticas, a=b implica b=a, pero en física las ecuaciones no son igualdades, sino relaciones causa-efecto, algo que, por lo que se lee en muchos libros de texto, olvidan muchos físicos, encandilados por la belleza de las matemáticas.
Y el cononocimiento no son detallitos concretos. El conocimiento es una actitud ante la vida, es un querer saber, es un método de análisis de todo lo que vemos, oímos y experimentamos. Es una actitud de tratar siempre de encontrar la explicación racional, probada mediante la búsqueda de la realidad y el rechazo radical de la virtualidad, que nos permite ir entendiendo lo que nos rodea, incluidos nosotros mismos , e ir diseñando cada instante el mejor camino para avanzar. Si hacemos ésto, avanzamos en riqueza, empleo, bienestar, calidad de vida, como consecuencia de la búsqueda constante del conocimiento. Si buscamos directamente estas últimas cosas fracasamos.
El conocimiento se consigue mediante el entrenamiento que solo puede proporcionar una universidad en la cual los profesores son investigadores, los investigadores son profesores y cada profesor se ocupa, además, de conservar el conocimiento que crea y transmite. Esa creación es imposible sin los alumnos, y esa transmisión es imposible sin la creación y la conservación. El conocimiento es algo que no se enseña, pero que se aprende, en las universidades de verdad.
En los últimos tiempos, y debido, quizás, a que los gestores que desde los ministerios tienen que decir que se quiere de la universidad no son universitarios, aunque puedan ser funcionarios con destino en la universidad, se está llevando a ésta por una senda que ha producido el olvido de su único objetivo.
Estamos estos días, por motivos que no se pueden entender, avanzando por este camino.
Por ejemplo: Se insiste en que las carreras (hoy llamadas ‘grados’) o los másteres, tengan un cierto número de alumnos para impartirse. Y ¿cómo se determina ese número?
Pongamos un ejemplo bien gráfico: Una orquesta sinfónica consta, normalmente, de 100 músicos. De ellos hay, digamos, 15 primeros violines y 15 segundos violines. Si miramos criterios numéricos, podemos decir que con un primer violín y un segundo violín, una viola, un cello y un contrabajo podemos tocar todas las notas que ha escrito el compositor, y que además, dejar que la gente emplee 2 horas de su tiempo escuchando música es una pérdida total de tiempo.
Si los alumnos de filología hebrea en una universidad española son 3, ¿debemos suprimir esa carrera?
Los ”expertos” en educación dirían que sí: El coste es muy elevado, y según ellos, con la filología hebrea no se consigue que los españoles encuentren puestos de trabajo en fábricas, por ejemplo de coches, o talleres de costura, que es lo que vende objetos.
Dirían que lo que se necesite saber de filología hebrea se puede coger de lo que sobre ella investiguen en Israel.
Este es el tremendo, gigantesco error de esos ”expertos” en educación. El objetivo de una carrera en filología hebrea (y este es exclusivamente un ejemplo como hay otros doscientos) no es producir unos artículos, un ‘número’ de tesis que se añadan a otros ‘números’ de tesis leidas en una universidad (sin tener en cuenta lo que esas tesis digan) de manera que se pueda hacer un cociente entre número de profesores dividido por número de tesis (que pueden estar vacías de contenido).
El objetivo de una carrera en filología hebrea (un ejemplo, repito) es que dentro de España haya al menos una persona que, ella, y no otras en Israel, conozca la historia española, e isralelita, lo que se escribió en hebreo, la tradición de Toledo, una parte básica de por que España es España, lo conozca, lo investigue, lo transmita y lo entregue para guardar y compartir. Es ese ‘conocimiento’ en todos los campos del saber lo que permite que un país sea rico, genere empleo, y esté a la cabeza de sus pares.
Si se busca la enseñanza mecánica, si, puesto que el objetivo no es el conocimiento, sino la estadística, los records Guinness, se pone a los profesores a dar clases mecánicas y a realizar exámenes tipo test, se pone a esos mismos profesores a buscar contratos y proyectos, a validar de acuerdo con normas que solo buscan medias, desviaciones estandar, y encuestas estudiantiles, validar, según criterios estadísticos, programas de enseñanza, a realizar investigaciones mecánicas, a formar parte de comisiones que solo discuten medidas estadísticas, a formar parte de tribunales de examen de alumnos, y candidatos a profesor, en los cuales solo se evalúa el peso de hojas rellenas de inanidades, el número de publicaciones, o de respuestas proporcionadas, cuando se hace todo ésto, se muestra que el objetivo de la universidad no es la creación, conservación y transmisión del conocimiento, sino la mera estadística, y esto lleva, en unos años (y ya ha llevado) a la pérdida de un espíritu social que busque conocer para hacer mejor, y solo quiera aumentar el número de coches, de apartamentos sin ocupar, de AVEs vacíos, de aeropuertos sin aviones y de estudios de cine sin actores. Número y tamaño, en vez de calidad y conocimiento.
La enseñanza y sobre todo la universidad, es lo que marca cómo es un país.
Una universidad cuyo objetivo es la estadística, genera un país sin resultados ni ambiciones. Mediocre. Intervenido.
¿Podríamos volver a una universidad en la cual la estadística desaparezca y solo se valúe el conocimiento generado, conservado y transmitido?
Ciencia real
Hace unos días escribí un comentario sobre el higgs (con minúscula, como protón, electrón, fotón,….). Uno de los comentaristas a lo que yo había escrito se marcó las siguientes frases:
”Los físicos de partículas entendemos muy bien todo eso por lo que Vd pregunta, con preguntas mal formuladas. Por no hablar de la envidia rencorosa a los que se ocupan de Física fundamental.”
He hecho una réplica a este comentario, y esa réplica me da oportunidad para escribir aquí sobre problemas actuales en la física de hoy.
Un problema es el mal uso que se hace de las definiciones. Por ejemplo, en multitud de libros se escribe lo siguiente:
The Big Bang
…. just after the Big Bang. In its early stages the Universe was simpler than it has ever been. It was very hot and in a state of Thermal Equilibrium, that is its temperature determined all its other properties.
¿Qué temperatura? La temperatura se define en la física como la energía cinética media de los cuerpos. Pero es muy dudoso (y en el modelo estándar se afirma que a muy altas temperaturas las partículas carecen de masa, es decir, son ondas de un campo, ¿fotones? ) que hubiese partículas (con masa) moviendose a muy altas velocidades para generar muy alta temperatura. De hecho no lo podemos ni validad ni medir, ni repetir el experimento. Puede ser que de lo que se hable sea la frecuencia de las ondas electromagnéticas que corresponden a la radiación del cuerpo negro a 15 millones de kelvin. Puede ser. No lo sabemos porque el que escribe no lo dice. Quizás no lo sepa.
Ahora, si very hot quiere decir frecuencias muy elevadas, ¿de qué? Si es de radiación electromagnética, ¿qué cargas oscilando generan esa radiación EM? Falta mucho detalle y definir los téminos de los que se habla.
Just after the Big Bang, temperatures were so high that particle pairs could be created purely out of the heat energy present.
Esto es ininteligible. No hay ”heat energy”. El calor (heat) es un flujo de energía que atraviesa paredes materiales o virtuales de los sistemas. ¿Que se quiere decir por ”saliendo de la energía del calor presente?
En otras partes de las descripción del modelo estándar se dice:
La rotura de simetría causa que las partículas se unan, adquieran masa, se conviertan, …..
Vamos a ver: La simetría es una propiedad esencialmente geométrica (si se introduce el tiempo, difícil, por no decir imposible, de entender, puesto que el tiempo es una variable histórica, evolutiva, y los sistemas no son nunca iguales antes y despues , al menos no los sistemas de la naturaleza con los que podemos experimentar hoy, sometidos a un número del orden de quatrillones (españoles) de interacciones de todos con todos. De los sistemas con los que no podemos experimentar no podemos decir nada con precisión, o podemos decir cualquier cosa).
Por ejemplo, una escalera de caracol puede girar en sentido horario. Su simétrica gira en sentido antihorario, ambas subiendo. Son especularmente simétricas, lo mismo que los guantes y los huracanes en el hemisferio norte y en el sur, del planea Tierra.
Yo puedo romper la simetría entre ambas escaleras rompiendo las escaleras, o los guantes, o trasladando de lugar los huracanes, pero no puedo romper las escaleras rompiedo la simetría. Si utilizamos un símil biológico, el ADN controla parte de lo que yo soy (solo parte, otra parte la controla mi entorno). Pero yo no controlo mi ADN. Las cosas en el mundo tienen simetrías rotas, pero la rotura de simetría no hace cosas en el mundo. No la hacen a menos que rotura de simetría quiera decir realmente un martillo que rompe el espejo, o la escalera, o unas tijeras que cortan el guante. Pero si es así, hay que decirlo, hay que especificar el mecanismo por el cual se rompe la simetría, no dejar dicho: La rotura de simetría causa ……
Y aquí no vale que a nivel de partículas ¿elementales? las cosas son distintas que a nivel macroscópico, porque eso no es ciencia. Podemos encontrar fuerzas distintas a distintos niveles, pero son fuerzas. Si el mundo es uno distinto según el nivel a que lo estudiemos, entramos en religión donde las leyes para los ángeles son distintas de las leyes para los seres humanos. El gran descubrimiento de la ciencia es que solo hay un universo.
Cuando leo cosas sobre la dualidad onda-corpúsculo y leo que ‘Es que a nivel atómico las cosas son distintas de a nivel humano y los objetos pueden ser simultáneamente dos enes contradisctorios, blanco y nego, simultáneamente ying y yang“, me pongo malo, porque veo que volvemos a la mística, en vez de avanzar en la razón.
Y la mística es lo contrario de la ciencia, en el sentido de que mística es todo, es el mundo de las películas Matrix, es un mundo sin reglas, todo es posible sin mas que quererlo. Eso no es el mundo real.
Los teoremas matemáticos son solo tan ciertos como lo sean los axiomas de los que parten, pero las matemáticas no pueden validar sus propios axiomas. Lo realmente importante en la ciencia es garantizar que los axiomas, las definiciones, aquello de lo que hablamos es correcto, no es contradictorio, y concuerda con lo que equipos independientes miden en laboratorios separados, y que compitan entre sí.
El mejor ejemplo de lo que es la ciencia es lo que se hizo con la fusión fría: Cuando se publicó que se había encontrado, una veintena de laboratorios absolutamente desconectados entre sí se pusieron a la tarea de comprobar lo que se decía en esa publicación. No fue posible aceptar nada de lo que allí se decía. La fusión fría quedó como un fiasco.
La ciencia no es consenso. La mejor ciencia es la de dejar caer dos bolas del mismo diámetro y pulimento y distintos materiales de densidades muy diferentes, y comprobar, cada uno por sí mismo, que llegan simultáneamente al suelo, si saliero de manera simultánea dentro de laprecisión que maneje cada uno. Si 7000 millones de personas establecen un consenso de que dos bolas, una de acero, otra de madera, de igual diámetro y pulimento en su superficie, dejadas caer desde una torre de 122,625 metros de altura en el mismo momento llegan una al suelo en 3 segundos y la otra en 7, y mido y observo que ambas llegan exactamente 5 segundos despues de haberlas dejado caer, el consenso de 7000 millones se convierte en lo que son los programas electorales de los candidatos a presidentes de gobierno de España: basura.
Cuando la ciencia necesita 10 páginas de ecuaciones para explicar fenómenos que solo se deducen a través de múltiples pasos de resultados de experimentos no repetibles por laboratorios absolutamente independientes, o de observaciones de hechos irrepetibles en la historia del universo, hemos entrado en un ciencia que tiene un tufillo a virtual, a mística, a religión, esas actividades mentales en las que todo es posible, porque todo esta controlado por algun ente que puede crear pegasos, centauros, sirenas y minotauros.
Los rabinos de la religión hebrea dicen que pueden pasar una vida entera, 24 horas cada dia, 7 días a la semana, mirando y reordenando, reflexionando y meditando sobre las inconsistencias de un texto que por definición es correcto, aun cuando evidentemente es una colección disjunta de escritos inconexos.
Los teólogos de Salamanca, de París, de Bolonia, podían pasar sus vidas enteras pensando cuantos ángeles cabían en la cabeza de un alfiler, y matarse por ello. Si hubiesen podido hacer el experimento las disputas se habría acabado. Y como no lo pdían hacer, no valía la pena discutir sobre eso. Si no podemos realizar experimentos controlados, repetidos en laboratorios independientes, u observaciones de eventos cuyas condiciones iniciales son similares dentro de la precisión de nuestros aparatos de medida (el clima, por ejemplo, en el cual la condición inicial de hoy e similar a la de ayer y a la de mañana), lo que nos dice cierta física es casi del mismo tipo que lo que nos decía la religión. Si para entender una observación o el resultado de un experimento se necesitan 100 páginas de ecuaciones, entonces la ciencia se convierte en los misterios iniciáticos de Eleusis,
Lean, si quieren esto, que parece sacado de una pelúcula de Matrix, pero es de un texto sobre física de altas energías. Piensen en loq ue remarcado en rojo.
In physics, a virtual particle is a particle that exists for a limited time and space. The energy and momentum of a virtual particle are uncertain according to the uncertainty principle. The degree of uncertainty of each is inversely proportional to time duration (for energy) or to position span (for momentum).
Virtual particles exhibit some of the phenomena that real particles do, such as obedience to the conservation laws. If a single particle is detected, then the consequences of its existence are prolonged to such a degree that it cannot be virtual. Virtual particles are viewed as the quanta that describe fields of the basic force interactions, which cannot be described in terms of real particles. Examples of these are static force fields, such as a simple electric or magnetic field, or the components of any field that do not carry information from place to place at the speed of light (information radiated by means of a field must be composed of real particles). Virtual photons are also a major component of antenna near field phenomena and induction fields, which have shorter-range effects, and do not radiate through space with the same range-properties as do electromagnetic wave photons. For example, the energy carried from one winding of a transformer to another, or to and from a patient in an MRI scanner, in quantum terms is carried by virtual photons, not real photons.[1]
The virtual particle forms of massless particles, such as photons, do have mass (which may be either positive or negative) and are said to be off mass shell. They are allowed (¿por quien están autorizadas a tener mas? ¿Por el demiurgo?) to have mass (which consists of “borrowed energy”[citation needed]) because they exist for only a temporary time, which in turn gives them a limited “range”. This is in accordance with the uncertainty principle, which allows (los principios son resúmenes de observaciones, y no permiten ni dejan de permitir nada!! ¿Que ciencia es ésta en la cual una linea escrita ”permite” cosas?) existence of such particles of borrowed energy, so long as their energy, multiplied by the time they exist, is a fraction of Planck’s constant. Possession of mass also allows single virtual photons to be more easily created and emitted from single charged elementary particles, something that cannot happen for massless photons, without violating conservation of momentum and energy (single real photons are always created and emitted from systems of two or more particles). For particles that do have a rest mass, their virtual forms still violate the energy-momentum relation of special relativity, in having a mass more or less than predicted by the relation:
- E2 − p2c2 = m2c4.
For this reason, the force-carrier particles are generally massless – the primary exception being the W+/- and Z0 bosons of the weak interaction.
The concept of virtual particles is closely related to the idea of quantum fluctuations. Virtual particles can be thought of as coming into existence as quantities, such as the electric field, which fluctuate around their expectation values as required by quantum mechanics.[2]
¿No es esto realmente basura?
Higgs (Englert-Brout-Guralnik-Hagen-Kibble-Anderson)
Ayer se publicitó que el CERN habia encontrado indicios fiables de la existencia de una partícula de 125 MEV de masa, que debe ser la excitación del campo de Higgs, o mas correctamente, de Englert-Brout-Guralnik-Hagen-Kibble-Anderson-Higgs: EBGHKAH
Asumamos que se ha encontrado esa excitación, esa onda de grupo del campo EBGHKAH. ¿Cual es su importancia?
La importancia real es que quita un tapón a la física. Ya tenemos toda la estructura que necesitamos a niveles sub-protónicos. Ahora podemos, ¡ por fin ! ponenrnos a hacer dinámica, a estudiar interacciones, sistemas complejos de propiedades emergentes.
Existe el campo de Higgs y es el que proporciona la -masa- a las partículas del universo. Pero ¿Qué es el electrón sin masa? Carece de existencia. Y si la masa la proporciona el campo EBGHKAH, ¿es el electrón una excitación de ese campo?
Y hay un problema muchísimo mayor: Si la masa de las partículas la proporciona el campo EBGHKAH, ¿cómo tiene masa el boson EBGHKAH? ¿Se la proporciona a si mismo?
El nombre ”particula dios” está buen puesto: Es una partícula que se define a si misma.
Tenemos aqui unas cuantas preguntas esenciales o fundamentales de la nueva física.
Una modesta propuesta para acabar con el déficit español
En 1729 un clerigo inglés escribía: ”Una propuesta modesta para impedir que los hijos de los pobres de Irlanda sean una carga para sus padres y el país y para hacerlos beneficiosos para el público”, con un éxito arrollador.
Yo, aunque no soy clérigo, quiero presentar aqui tambien dos modestas propuestas para arreglar los problemas de España: Y además me gustaría que el Excmo. Sr. Rajoy las llevase a la reunión de la Unión Europea del Jueves 28/06/12.
La primera es eminentemente razonable ante la situación de agobio por la que pasan nuestras finanzas, y esos déficit que no se embridan. Es cerrar todas las universidades, institutos y colegios, sine die. Los profesores no cobraríamos, pero al menos gozaríamos de unas vacaciones indefinidas (buscando hierbas por el campo, eso si, para engañar el hambre). Los alumnos, a disfrutar de la vida sin la chorrada esa de los estudios y los exámenes; y los padres se ahorrarían matrículas, uniformes y libros de texto. Bajaría el déficit en 0.0000001 puntos, al menos.
La segunda propuesta no es mía, es de una amiga, que la recibió de su hermano Antonio: Debemos dejarnos de paños calientes de una vez. Cada uno de los españoles (45 millones) cogemos lo que tengamos, digamos 1000 euros cada uno, los ingresamos en los bancos, no en nuestras cuentas, sino en las de los banqueros, y luego nos sentamos a morir de hambre en los estadios vacíos de las ciudades. Con la caló que cae, en un par de dias, deshidratados, desaparecemos y con nosotros, desaparece el problema. El Sr. Rajoy podrá llamar a la Excma. Sr. Merkel y decir: ”Problema resuelto. 45 millones menos de clientes para Alemania. Hemos cumplido”
El Autor de ”A modest proposal …” era Jonathan Swift, y su propuesta, aún mas cruel que la de arriba, pero perfectamente racional, era que los niños de los pobres de Irlanda sirviesen de alimento en las mesas de los ricos de Inglaterra.


