Archivo de mayo, 2006

Migraciones y globalización

Las intensas corrientes migratorias están en el origen de algunas de las transformaciones de mayor calado acaecidas durante las últimas décadas en las sociedades contemporáneas. En algunos lugares, la inmigración se ha convertido en muy pocos años en el fenómeno social más novedoso y potente de todos cuantos se suceden en el presente y probablemente sea también el que mayor huella deje en la configuración del futuro. No es ésta, sin embargo, una situación privativa de ningún país, sino que obedece a una compleja e intensa reorganización de la cartografía global de la población humana.

(más…)

Etiquetas:
Categorias: General

El deber de hospitalidad universal

El trato desigual de las personas, derivado de la distinción nacional/extranjero, una dicotomía ciertamente habitual en los ordenamientos jurídicos a lo largo de la historia, puede ser cuestionado en términos morales a la luz del principio general de igualdad de trato (o de interdicción de la discriminación) o del principio universal de la dignidad humana. Si la configuración de una justicia universal se considera difícilmente atendible en la práctica, tendría que respetarse al menos el venerable deber de hospitalidad universal, seguido por innumerables culturas a lo largo del planeta, preconizado por los estoicos y auspiciado y articulado, entre otros, por filósofos de la influencia histórica de Kant (véase el ‘tercer artículo definitivo’ de su opúsculo sobre La paz perpetua).< ?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" />

(más…)

Etiquetas:
Categorias: General

Dimensión económica de la inmigración e integración social

Entre los prejuicios extendidos acerca de la inmigración se encuentra el riesgo real o potencial que ésta representaría para el bienestar económico del país de acogida. Aunque las evidencias empíricas no corroboran esta opinión, y más bien señalan que el balance económico de la inmigración es claramente positivo para los países receptores, los clichés y lugares comunes parecen ser inmunes a la crítica. Sin intención de rebatirlos frontalmente, pero sí de ofrecer una perspectiva mucho más positiva, se reproduce a continuación un sugerente artículo de dos catedráticos de economía en el que se formula una propuesta realista, cuya puesta en práctica implicaría una mayor integración de los inmigrantes en la sociedad española y la creación de un cuerpo de personal directivo y técnico bilingüe: < ?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" />

LA INMIGRACIÓN Y LAS MULTINACIONALES ESPAÑOLAS    (EL PAÍS, 16.05.2006)

Mauro F. Guillén y Emilio Ontiveros

(más…)

Etiquetas:
Categorias: General

Política migratoria y economía

Aunque en ningún hecho social sucede sin la concurrencia de múltiples factores, la inmigración es fundamentalmente un fenómeno de causas económicas. Teniendo en cuenta esto y en continuidad con otros mensajes incluidos en este blog acerca de los diversos modelos de política migratoria, a continuación se reproduce parcialmente un artículo de Joaquín Estefanía publicado en el diario “El País”, en donde se incide sobre este mismo tema y sus efectos en la economía de los países receptores de inmigración: 

Otra vuelta de tuerca: la emigración elegida. Los viajes de ida sin vueltaEl País – DOMINGO – 14-05-2006< ?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" />

Las limitaciones crecientes a la entrada de inmigrantes también tienen que ver con sus nuevas características: cada vez con mayor frecuencia, las poblaciones se van de sus países de origen sin intención de volver; el trabajo ya no se concibe como una posibilidad de mejorar la vida de los familiares que se quedan en el país de origen, sino como un medio para intentar cambiar de vida y echar raíces en el país de destino. El viaje es sólo de ida, y el objetivo es el reagrupamiento familiar y el permiso indefinido de residencia en donde se les acoge.

(más…)

Etiquetas:
Categorias: General

La ‘funcionalidad’ de la inmigración irregular

El imparable crecimiento de la inmigración clandestina –los millones de extranjeros que viven y trabajan en los países de inmigración, sin la documentación legalmente requerida para ello– no es un fenómeno extraño a la racionalidad económica. Desprovista de derechos socio-laborales básicos, esa mano de obra ocupa un lugar funcional indispensable para el funcionamiento del sistema económico. Esa mano de obra es crecientemente demandada por los agentes económicos y sociales, pues se ha incrustado profundamente en la estructura productiva. Cabe afirmar, sin exagerar un ápice, que la demanda de mano de obra inmigrante irregular ha adquirido un carácter estructural.< ?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" />

(más…)

Etiquetas:
Categorias: General

Las nuevas migraciones

La migración contemporánea

Michel Wieviorka

Acaba de comprobarse en Estados Unidos, donde la Administración Bush, debido a su política, ha suscitado una formidable movilización de inmigrados, en especial hispánicos; de hecho, en todo el mundo las diversas identidades culturales, memorias étnicas y sociales e inmigración como tal trazan un inmenso haz de problemas y conflictos, nutriendo debates cuyos términos son menos estables y sólidos de lo que cabría pensar… En realidad, los contornos de este panorama han cambiado considerablemente y merecen por tanto que se les preste la debida atención aunque sólo sea por el bien fundado motivo de dar con las herramientas adecuadas para acceder a su mejor comprensión.

Una primera constatación se refiere al carácter cambiante de las propias identidades culturales, que no dejan de evolucionar y de transformarse, además de reproducirse y combinarse entre sí. Tal observación, por cierto, es aplicable en el terreno religioso. El islam europeo, por ejemplo, no presenta únicamente diferencias según los distintos países, sino que evoluciona en el seno de cada país al hilo de procesos influidos, es verdad, por la llegada de nuevos inmigrantes pero también -y notablemente- por las políticas de los distintos gobiernos para acogerles. En Gran Bretaña, por ejemplo, se ha terminado la tolerancia respecto del islamismo radical que había convertido Londres en Londonistán; pero el poder ha cobrado conciencia igualmente de la necesidad ineludible (si realmente pretende acabar con los actos terroristas) de trabajar más -en definitiva, dialogar más estrechamente- con las comunidades musulmanas a las que de hecho se apela a que actúen contra las tendencias a la radicalización entre sus propios fieles. En Francia, el islam ha debido aprender a convivir con la República, incluso ha acudido en un par de ocasiones en su ayuda. En el 2004, una delegación de responsables musulmanes viajó a Iraq para tratar con un grupo que mantenía secuestrados a dos periodistas franceses y que exigía, a cambio de su liberación, que Francia revocara su reciente ley sobre los signos ostensibles en la escuela (sobre todo, el velo islámico): estos responsables pidieron a los secuestradores que liberaran a los rehenes en nombre del islam pidiendo además que no se cuestionara una ley votada en Francia democráticamente y a cuyo acatamiento se sentían obligados. En segundo lugar, en octubre-noviembre del 2005, cuando una oleada de alborotos violentos sacudió la periferia de varias ciudades francesas, unos imanes pidieron a los jóvenes musulmanes que volvieran a casa y no participaran en los tumultos. Es evidente, en consecuencia, que hemos de dejar de postular como un axioma elsupuesto carácter estable de las identidades -incluidas las religiosas- reflexionando, en cambio, sobre la forma en que evolucionan y se transforman.Una segunda cuestión se refiere al auge de las memorias étnicas y sociales que exigen su reconocimiento en el seno del espacio público e intentan influir en los debates públicos suscitados en los países donde residen. Se trata de memorias, por cierto, vinculadas a su vez a una afirmación de naturaleza identitaria. En un primer momento, cabía acotar tal vez tal impulso en el marco de la imagen de un movimiento de abajo arriba, de una movilización tendente a transformar la historia incorporando la perspectiva de los vencidos o las víctimas, perspectiva abandonada, negada o minimizada con excesiva frecuencia. Sin embargo, a partir de este punto, todo experimenta un proceso de complejidad y complicación. Se constata, de este modo, que los sujetos o portadores de la memoria proceden a combinar y presentar hechos históricos sin excesivo afán de rigor al objeto de reforzar su postura en pleno fragor de las batallas políticas e ideológicas; que la memoria, en ocasiones, en lugar de contribuir a mejorar el conocimiento histórico, puede perfectamente paralizarla o pervertirla. Y así vienen a sugerirlo algunos historiadores en Francia a cuyo juicio las leyes memoriales que pretenden decir la verdad histórica, por ejemplo, a propósito del genocidio armenio (ley que data del 2001 y es susceptible de ser completada y reforzada) pueden constituir un grave peligro en la medida en que no descansen sobre investigaciones irrefutables. Se aprecia, asimismo, que quienes se definen únicamente por la destrucción del grupo o comunidad que invocan y que, en definitiva, sólo quieren presentarse como víctimas de la circunstancia histórica de los padecimientos de sus antecesores, adoptan comportamientos que les exoneran de toda responsabilidad en su existencia actual como si la condición de víctima les confiriera todos los derechos y señalara indeleblemente el conjunto de circunstancias que conforman su vida.

En suma, el auge e impulso de las memorias en el seno del espacio público de numerosas sociedades suscita efectivamente debates complejos y moviliza a todo tipo de protagonistas: descendientes más o menos directos de las víctimas, supervivientes, testigos, historiadores, responsables políticos, magistrados, etcétera. A partir de ahí, la historia deja de ser por supuesto la simple articulación de un relato o discurso nacional transmitido a las siguientes generaciones mediante la escuela para interpelar este mismo relato. Al propio tiempo, se convierte en una producción y creación social, fruto de la intervención de protagonistas que eventualmente pueden estimular o, por el contrario, pervertir, impedir u obstaculizar la investigación propiamente histórica.

Estos cambios son indisociables de la globalización, agente que disemina poblaciones diversas y numerosas por la superficie del planeta. También en este caso, los tiempos actuales nos convocan a una reflexión sobre nuestras formas de pensar. De modo tradicional, solemos referirnos a la inmigración considerando dos modelos elementales básicos. Según el primero de ellos, el inmigrado abandona una sociedad de partida para confundirse en mayor o menor grado con la población de la sociedad de acogida; de acuerdo con el segundo, el inmigrado sólo parte de manera provisional y por motivos laborales para ganarse la vida y la de los suyos con la idea de regresar un día a su país. Ahora bien, ¿qué cabe advertir a este propósito? Que países de emigración se han convertido, en un periodo de tiempo extremadamente breve, en tierra de inmigración empezando – en Europa- por España, Portugal o Italia. Que el primer tipo no resulta necesariamente en la integración ni tampoco en la disolución de las identidades culturales de origen. Que en el segundo caso, la inmigración reviste otros aspectos distintos del meramente de ida y vuelta. Que en el caso de una parte de los inmigrantes la apuesta ya se cifra en el solo hecho de poder desplazarse.

Muchos de quienes en el continente africano sueñan actualmente con obtener la nacionalidad de un país europeo, por ejemplo, no están pensando en un asentamiento definitivo y de por vida en el país de adopción, sino en el acceso a una nacionalidad y, por tanto, a un pasaporte que les permita en adelante un mayor grado de movilidad. No encajan, en consecuencia, exactamente en ninguno de los dos modelos mencionados.

Los inmigrados suelen depender en la actualidad de redes de diáspora y a su desplazamiento casi continuo, en ocasiones a lo largo y ancho del planeta, cabe añadir los flujos de comunicación que representan internet o el teléfono. Los propios términos de inmigración e inmigrados no acaban de dar cuenta plena y cumplida de la realidad actual por más que sean los que empleamos a diario; deberíamos, en efecto, hablar más bien de migraciones y de migrantes. Este ejemplo ilustra el problema que encaramos: hemos de distanciarnos en mayor medida de las palabras más corrientes adaptando en consecuencia nuestras categorías y formas de pensar a realidades cambiantes en continua transformación.

Michel Wieviorka, profesor de la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales de París. Traducción: José María Puig de la Bellacasa

Etiquetas:
Categorias: General

De las pateras a los cayucos

Las vías de entrada de la inmigración clandestina en España< ?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" />

Desde que en el año pasado las autoridades gubernamentales españolas llegaran a un acuerdo con las marroquíes se ha reducido drásticamente el arribo de pateras repletas de inmigrantes indocumentados a las costas de Andalucía, procedentes en su mayoría del África subsahariana. Paralelamente a este descenso, y como ya habían previsto los expertos, ha aumentado la llegada a las Islas Canarias de  inmigrantes originarios de esa misma área. Ahora ya no provienen de Marruecos, sino de Mauritania, y una vez que las autoridades de este país han endurecido el control, tras los convenios suscritos con las autoridades españolas, los inmigrantes parten ahora de lugares situados aún más al sur: de Senegal e incluso de otros países más meridionales. (más…)

Etiquetas:
Categorias: General

El impacto de la inmigración en España – consideraciones generales

En algo coinciden todos los estudiosos del fenómeno migratorio: la inmigración ha adquirido recientemente en España una relevancia política y social mayor que en cualquier otro momento de su historia. En un intervalo de muy pocos años, ha pasado de ser un país de emigración a ser un país de inmigración. Este acelerado crecimiento del fenómeno migratorio se hace aún más patente si lo situamos en el contexto de la Unión Europea (UE): si en 1998 España era uno de los países de la UE con menor porcentaje de inmigrantes –algo menos del 2% de su población total– en 2005 se había convertido ya en el cuarto con mayor porcentaje –el 8,5%, con un total de casi cuatro millones de extranjeros residentes–.< ?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" />

(más…)

Etiquetas:
Categorias: General

En busca del reconocimiento – la comunidad hispana en los Estados Unidos

Estados Unidos es el ‘país de la inmigración’ por excelencia: la sociedad más íntegramente constituida por capas de inmigración. Desde los primeros tiempos de la colonización británica hasta las actuales migraciones en masa, la historia de este país es la de una repoblación por migraciones. Su identidad colectiva no es ajena, pues, a este fenómeno. Con todo, con la llegada masiva de hispanos, parece que se ha vuelto a poner en cuestión cuáles son los límites de la comunidad nacional y cuáles son los elementos que definen la identidad compartida.

En continuidad con los últimos mensajes incluido en este blog acerca de las recientes movilizaciones de los hispanos en los EEUU y de su creciente peso demográfico, se adjunta ahora un artículo recogido por el diario argentino “Clarín” sobre el mismo tema:< ?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" />

Presencia latina en Estados Unidos  CLARÍN – BUENOS AIRES, 8/ V/ 2006

La comunidad latina de los Estados Unidos acaba de protagonizar la más multitudinaria protesta desde las marchas por los derechos civiles de los negros, hace cuarenta años. Más de dos millones de personas se manifestaron en 60 ciudades en favor de los derechos de los inmigrantes. La comparación no es sólo cuantitativa, sino que tiene un parecido trasfondo y motivación.

(más…)

Etiquetas:
Categorias: General

«Un día sin inmigrantes» – Una nueva forma de conmemorar el Día del Trabajo

Espoleados por las iniciativas legislativas que pretenden convertir la inmigración ilegal en un delito y privar de la ciudadanía estadounidense a los hijos de inmigrantes indocumentados nacidos en Estados Unidos, el pasado 1 de mayo centenares de miles de hispanos ocuparon masivamente el espacio público en los Estados Unidos bajo el lema «un día sin inmigrantes». Este lema declara, no sin ironía, que la ausencia de los trabajadores inmigrantes es una forma de mostrar su inmenso poder. No es una huelga, ni un paro: es una presencia ausentada. Sugiere también la idea de que “sin nosotros, el país puede menos”.

(más…)

Etiquetas:
Categorias: General

Algunos datos acerca de la inmigración clandestina hispana en los Estados Unidos

Según la Oficina Federal del Censo, en Estados Unidos hay más de 38 millones de inmigrantes (el 12% de la población total) y entre ellos hay casi 12 millones de indocumentados. Casi el 70% de los indocumentados proviene de México o América Central. He aquí el desglose de algunos datos significativos:

 


12 millones es el número estimado de inmigrantes clandestinos de origen hispano que actualmente viven en los Estados Unidos, según las estimaciones más fiables. Hace 25 años el número de ilegales no pasaba de los tres millones de personas. En el inicio de la década de los noventa llegaban a los cuatro millones. En 1996 alcanzaron los cinco millones y en 2000 superaron la barrera de los ocho millones.

 

56 por ciento de los inmigrantes indocumentados en los Estados Unidos proceden del vecino México. Nacionales de los restantes países de América Latina representan el 22% de la inmigración. De Asia son originarios el 13%, de Europa y Canadá el 6 % y del resto de los países el 3%.

 

1/6 de los inmigrantes indocumentados en los Estados Unidos son menores de 18 años.

 

49 por ciento de la población indocumentada no completó la enseñanza básica.

 

5 por ciento es el peso de la mano de obra indocumentada en el total de fuerza de trabajo estadounidense.

 

950.000 fue el número de permisos otorgados por los Estados Unidos en 2004 para autorizar la residencia en su territorio. Se calcula que en el mismo año un número equivalente de persona entró en el país clandestinamente.

 

2 millones y medio de personas es el número de indocumentados en el estado de California. En Texas, la población clandestina superaba el millón y medio de personas.

 

Fuente: Pew Hispanic Center

Etiquetas:
Categorias: General

El voto de los inmigrantes y la integración social

Comentario de Esteban Greciet  (01/05/2006) a < ?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" />

El derecho de voto de los inmigrantes en las elecciones municipales”

 

En primer lugar, creo que la cuestión del voto de los inmigrantes apunta a la concepción de ciudadanía que estamos dispuestos a defender, una noción basada no ya en la nacionalidad sino en la residencia efectiva como criterio que determina la titularidad y ejercicio de derechos fundamentales y deberes ciudadanos, y que determina, de un lado, la titularidad y ejercicio del derecho de sufragio y demás aparejados a la representación política; y, por otro, el cumplimiento de las obligaciones esenciales ligadas a la ciudadanía, sobre todo el pago de tributos por parte de quien no esté exento por la cuantía de su renta disponible.

(más…)

Etiquetas:
Categorias: General