La regulación legal de la inmigración en Alemania


Las políticas migratorias es un ámbito, como pocos, abierto al debate y donde la última palabra siempre está por decir. Aunque no existen respuestas sencillas y generales, válidas para cualquier lugar, siempre es aconsejable mirar lo ya realizado en otros países y analizar las causas de los errores cometidos y de los logros obtenidos. Alemania es un país de una larga tradición migratoria, aunque hasta hace tres años no se reconocía a sí mismo como «país de inmigración». Pese a la experiencia acumulada, sigue teniendo sin resolver múltiples problemas de adaptación e integración. A continuación, en un breve artículo, una joven especialista en cuestiones migratorias presenta una valoración de los cambios introducidos recientemente en la legislación alemana:
 



La nueva Ley de Inmigración alemana – Un balance decepcionante


Por Désirée Kleiner

(Arnold-Bergstraesser-Institut, Freiburg)

Después de cuatro años de duro debate político, en julio de 2004 se logró aprobar la nueva Ley de Inmigración alemana, que, en realidad, es la primera ley que reúne todas las materias relacionadas con la inmigración. Entró en vigor el 1 de enero de 2005 y refleja poco las recomendaciones del informe hecho por una comisión independiente de expertos liderada por Rita Süssmuth. Al final ha resultado ser una norma de carácter bastante restrictivo.

 

Entre los cambios más importantes destaca la simplificación de los trámites administrativos reduciendo a dos los cinco diferentes clases de permisos de residencia (el de tiempo limitado y el de tiempo ilimitado). El permiso de trabajo y el de residencia se tramitan ahora en un solo acto administrativo. Se convirtió además la Oficina Federal para el Reconocimiento de Refugiados Extranjeros en la Oficina Federal para la Inmigración y Refugiados. Basada en la iniciativa de la “Greencard” del canciller Schröder, se introdujo en la ley la posibilidad de reclutar inmigrantes altamente cualificados de países no-comunitarios que pueden obtener un permiso de residencia permanente al instante y reagrupar a sus familias, que también tendrán acceso al mercado de trabajo.

 

Todo reclutamiento de mano de obra nada o poco cualificada sigue suspendida. Esta parte de la nueva ley ha provocado muchas críticas, porque al final se desperdició la oportunidad de introducir un sistema de puntuación. A pesar de que empresarios, sindicatos y expertos alemanes denuncian una creciente falta de mano de obra cualificada, la reglamentación está limitada a unos grupos profesionales específicos y el ingreso mínimo para poder venir es de 85.000 Euros, demasiado alto. Además de la inmigración enfocada hacia el mercado de trabajo, la nueva ley regula el asilo político, medidas de integración y la reagrupación familiar. Al comienzo de julio de este año se aprobó la primera reforma de la Ley de Inmigración. Es ampliamente criticada por restringir aun más la ya restrictiva ley, pidiendo por ejemplo previo conocimiento del alemán a cónyuges reagrupados y aumentando su edad mínima a 18 años.

 

La nueva Ley de Inmigración alemana y su reciente reforma demuestran una vez más que la clase política alemana, sobre todo la derecha, todavía no está dispuesto a enfrentarse a la realidad migratoria de este país y sigue haciendo políticas restrictivas basadas en el miedo.

 

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