Los gitanos y el “chovinismo del bienestar”
Pagarles para que se vayan, o la hospitalidad a la inversa con la cara lavada…
“Gentes de viaje” (del francés “gens du voyage”) parece una elocuente y afortunada expresión que debiera hacernos pensar…
La muy reciente medida contra la inmigración ilegal adoptada por el gobierno Sarkozy de deportar personas pertenecientes a la etnia romaní (o gitana) a sus lugares de origen revela una vez más ese “chovinismo de la prosperidad” de los afortunados europeos, revestido de una pátina de legítimo derecho al orden interno del propio Estado soberano. Ese cierto tipo de “chovinismo social” que, en opinión del Naïr y muchos otros, constituye hoy el principal peligro de los países ricos; un racismo hoy que se revela en la forma de no aceptar una sociedad multiétnica y mestiza (S. Naïr: Y vendrán… Las migraciones en tiempos hostiles, Madrid, 2006, p. 18), antes que a través de otros rasgos acaso más frecuentes en el pasado.
Seguir leyendo »
Fronteras, migraciones y justicia global
Ante la conversión del fenómeno migratorio en producto masivo planetario, la exigencia de superar la concepción tradicional de las fronteras nacionales – emblema de la soberanía estatal – se torna perentoria. La intensidad alcanzada por dicho fenómeno hace saltar por los aires el escenario jurídico-político habitual de realización tanto de la justicia social como de la democracia: los Estados nacionales. En la práctica, los principios de la justicia tienen unos límites materiales muy precisos: las fronteras. En ellas se hace concreto el primado de la lógica estatal, una lógica incompatible con las exigencias universalistas de la justicia. Sin embargo, resulta difícil de aceptar sin más que un asunto tan azaroso como el trazado de las fronteras – producto de contingencias históricas, luchas territoriales, choques culturales o actos burocráticos – haya de tomarse como una circunstancia moralmente relevante a la hora de definir y aplicar principios de justicia.
Suum cuique
Una rectificación.- Rectificar cuando se advierte un error propio va de suyo y más si con ese error se causa un perjuicio a otra persona. Esta declaración de principio viene a cuento por lo siguiente.
La Ley de Arizona y el país más injusto del mundo
El pasado 1 de mayo, Día Internacional del Trabajo, laborable en los Estados Unidos de América, millares de personas (se estiman en medio millón), miembros de grupos migrantes, salieron a las calles de aquel país solicitando amnistía para los inmigrantes indocumentados. Poco antes, el 21 de marzo, casi 200.000 personas se habían movilizado en Washington, adonde llegaron en multitud de autobuses, como protesta contra la Ley estatal (LB 1070*) firmada por la gobernadora de Arizona Jan Brewer en abril de este mismo año, que convierte en delito estatal el hecho de no portar en el momento de la detención documentos que prueben la estancia legal en el país.
Civitas sine suffragio
La fórmula civitas sine suffragio, el modelo clásico romano de concesión parcial del status de ciudadanía, puede servir para iluminar el posible sentido y comprender los efectos perversos de las políticas puestas en marcha por muchos Estados contemporáneos en relación al otorgamiento selectivo de algunos derechos de ciudadanía a los inmigrantes que se instalan en su territorio.
Las remesas pueden laminar la pobreza en el África subsahariana
Por Iñigo Moré
Me han pedido una nota sobre mi presentación del próximo día 26 en el seminario del proyecto Políticas migratorias, justicia y ciudadanía, una presentación cuyo contenido será más bien económico. Pondré por delante el único número del que voy a hablar para no perder muchos lectores en este foro más interesado por lo cualitativo. Se trata de 1991, para ser exactos, el 31 de diciembre de 1991. Ese día, por primera vez en la historia, ocurrió algo cuyas consecuencias en la historia se cifraran en decenas de miles de muertos, cientos de miles de desplazados y, en buena medida, explica nuestro interés por el asunto.Ese día cambio la historia de la forma más severa que España haya conocido desde entonces.
Participación y ciudadanía: ¿otros modelos, otras ágoras? Experiencias africanas para Occidente
Las formas clásicas de participación política en las sociedades complejas occidentales, que han pasado sobre todo por el ejercicio del voto y la militancia en partidos políticos, se han revelado insuficientes en el panorama actual. El adelgazamiento de la ciudadanía es un hecho señalado desde muchos frentes, y muchos autores y actores sociales claman por una ampliación y diversificación del concepto de ciudadanía y su ejercicio a través de prácticas políticas y ciudadanas diferentes. Boaventura de Sousa Santos, desde su propuesta de democracia radical, denuncia que la ciudadanía practicada en occidente es de baja intensidad, desarrollándose a menudo en un entorno que llama de “fascismo social” o, en palabras de Carretón, donde proliferan los “entornos autoritarios”; el fascismo social hace referencia a múltiples relaciones de poder –espacios hobbesianos donde impera la ley del más fuerte-, arbitrarias y autoritarias, entre sujetos teóricamente iguales y prácticamente desiguales, como precisa Aguiló Bonet. Capella habla de los ciudadanos-siervos o súbditos, en un aparente (que acaso no real) oxímoron discursivo.
Inmigración irregular y políticas migratorias en perspectiva comparada
Por Claudia Finotelli
En el estudio de las migraciones internacionales, el término ‘irregular’ es utilizado a menudo para describir la condición jurídica de un individuo o de un grupo de personas. Sin embargo, desde una perspectiva sociológica el adjetivo ‘irregular’ describe más bien el proceso de interacción entre sistemas migratorios y regulaciones estatales (Sciortino 2009). La presencia de inmigrantes irregulares está profundamente arraigada en la contradicción entre políticas migratorias a menudo restrictivas y unos flujos migratorios intensos.
Fronteras invisibles: la legislación europea sobre la “mutilación genital femenina”
por MariaCaterina La Barbera
La prohibición de las prácticas conocidas como “mutilación genital femenina” es una cuestión de actualidad política creciente. Dado que dichas prácticas se realizan no solo en África sino también entre las mujeres migrantes en Europa, el Parlamento Europeo se ha pronunciado al respecto recientemente con las resoluciones 2001/2035 y 2008/2071. Me referiré aquí a dichas prácticas con la expresión “intervenciones rituales sobre los genitales femeninos”. Mientras que el término “mutilación” expresa un juicio de valor, el término “intervención” es presuntamente neutral. Además, el adjetivo “ritual” recuerda su función socio-simbólica, y la forma plural alude a la variedad de prácticas incluidas bajo esta denominación.
El Estado y las migraciones
La labor del Estado, por acción o por omisión, representa un factor sumamente relevante en las diversas fases por las que transcurren los desplazamientos transfronterizos de personas. Su papel no se reduce a ordenar los flujos de personas, bien sea para alentarlos bien para intentar obstaculizarlos, sino que también resulta crucial a la hora de producir y reproducir situaciones de irregularidad, al encontrarse entre sus competencias privativas la de crear la peculiar figura de los sin papeles o inmigrantes indocumentados. Con todo, y pese a esa evidencia, a medida que más y más cuestiones demandan cada vez más soluciones de alcance global, cabe preguntarse por la adecuación y capacitación real de los Estados nacionales para afrontar los diversos retos del presente y, en particular, el representado por los movimientos internacionales de personas.
