Excavaciones españolas en Asia Central. Un equipo de la Universidad Autónoma madrileña trabaja en el corazón del Dehistán

Entre el mes de septiembre y los primeros días de octubre del año en curso, un equipo del Departamento de Historia Antigua y Medieval de la Universidad Autónoma de Madrid, en colaboración con los colegas del Departamento Nacional para Protección, Investigación y Restauración de los Monumentos Históricos y Culturales de Turkmenistán, ha puesto en marcha un proyecto de investigación conjunto en la región del antiguo Dehistán, al SE del Mar Caspio. La misión es fruto del Acuerdo de cooperación suscrito por el Ministerio de Cultura de Turkmenistán y la Universidad Autónoma de Madrid, y supone la primera misión arqueológica española en Asia Central, al menos la primera que tiene como objetivo la Historia y la cultura humana anterior al Imperio Aqueménida.

Mapa de Turkmenistán

Mapa de Turkmenistán, con la localización al SW de Dehistán (en la Hircania aqueménida), y el yacimiento de Geoktchik Depe. Según H.-P. Francfort y O. Lecomte, 2002, fig. 10.

La llanura de Misrián, o Dehistán, es la gran extensión septentrional de la Hircania aqueménida, cuyos habitantes vemos en los relieves de Persépolis, llevando ofrendas al Gran Rey. Al suroeste del actual Turkmenistán, Dehistán está limitado por el Mar Caspio al oeste, el río Atrek al sur, las montañas del Kopet Dag al este y las del Gran Balkán al norte. Es una gran extensión hoy reseca, marcada por campos de dunas y el suelo duro y liso del takyr. Las condiciones son tales, que desde el siglo XII apenas si se aventuraron por sus llanuras grupos de nómadas turkmenos. Un caso excepcional es el del viajero húngaro Arminius Vambéry, que en 1863 cruzó estas regiones integrado en una pequeña caravana de peregrinos y derviches, camino de Bujara y Samarcanda. Arminius evocaría la impresionante marcha nocturna por el silencioso desierto del takyr, y el sonido de las pezuñas de los camellos sobre la arcilla dura y sonora (1864/2010: 90-91. 1989: 77-89). La soledad y la ausencia de agua le impresionaron, lo mismo que las ruinas de la ciudad de Misrián, arrasada como todas las aldeas y canales que un día le dieron vida, por los mongoles de Gengis Jan a comienzos del siglo XIII. La destrucción fue tal, que cuando Ruy González de Clavijo y sus compañeros marcharon a comienzos del siglo XV camino de Samarcanda, eligieron la ruta más larga del Jorasán hacia el río Murgab y la región de Merv. El silencio y la ausencia de población es muy marcada incluso hoy, pero la realidad antigua fue muy distinta.

Portada. Travels in central Asia

Arminius Vambéry, Travels in Central Asia, London 1864. En la imagen, edición de Elibron Classics, Lexington 2010.

Portada. Viaje al Asia central

Portada de una versión española incompleta del mismo libro: Arminius Vambéry, Viaje al Asia Central, Roasa, Granada 1989.

En los años cincuenta del siglo XX y bajo la dirección de V. M. Masson, científicos soviéticos descubrieron en la llanura de Misrián la existencia de una antigua red de canales, alimentada por uno principal que partiendo del río Atrek, había permitido la colonización y explotación del suelo del takyr, hoy un simple desierto. Excavaciones y prospecciones determinaron que la fase más antigua se correspondía con una cultura original, fechada durante la Edad del Hierro (1300-500 a. C.), que llamaron Dehistán Arcaico, a la que habían seguido los periodos aqueménida, parto, sasánida y medieval, en tiempos del sultanato del Gran Jorezm. Aquellas excavaciones fueron seguidas de otros estudios a cargo de E. Atagarryev, G, N, Lisitsina y E. Muradova. Pero hasta 1994 no volverían las excavaciones arqueológicas, con el proyecto franco turkmeno en el yacimiento de Geoktchik Depe, bajo la dirección de O. Lecomte, del CNRS francés. Se vio entonces que Geoktchik no era un asentamiento, sino aparentemente un gigantesco edificio de la Edad del Hierro, enclavado muy lejos de las poblaciones de la misma época. Razones técnicas obligaron a la suspensión del proyecto en 1997. Ahora, con la firma del acuerdo hispano turkmeno, una misión conjunta ha decidido continuarlo. Y así, científicos turkmenos y españoles nos encontramos trabajando por el descubrimiento y recuperación de lo que parece un monumento único en la Historia de Asia Central.

Portada. Embajada a Tamorlan

Ruy González de Clavijo, Embajada a Tamorlán, Editorial Castalia, Madrid 1999. Edición, introducción y notas de Francisco López Estrada.

Diferentes sondeos llevados a cabo durante las excavaciones franco-turkmenas dejaron entrever la existencia de dos grandes plataformas de adobes y dos edificios con cámaras en su interior. Dada la singularidad del complejo y su aislamiento, a casi 40 km de la región habitada en la Edad del Hierro, se propuso una interpretación relacionada con los usos funerarios de las élites gobernantes. La misión turkmeno-española quiere verificar la hipótesis en principio, adelantando la excavación del conjunto hasta entender cómo y cuándo se levantó el complejo, cuál fue la imagen y estructura del mismo, y asegurar su función última. Una vez resueltos todos estos extremos, se pretende conservar el monumento y hacer posible su visita mediante una especie de parque arqueológico y cultural, que recupere una construcción única para el patrimonio cultural de Turkmenistán.  Durante esta campaña, la misión trazó un gran corte de 2 x 60 metros, desde las estructuras superiores a la base del depe. Hemos podido corroborar la existencia de una gran plataforma de adobes, encima de la cual y apoyando en su cara norte parece haberse levantado una segunda de tapial y adobe, en la que se abría el gigantesco espacio del llamado “Edificio Norte”, supuestamente usado en los ritos funerarios. En su última fase, la visión del conjunto desde el sur debía ser impresionante, toda vez que con casi 100 metros de frente y más de 12 de altura, la edificación tuvo que alzarse imponente en la soledad de la llanura, durante al menos una buena parte del periodo Dehistán Arcaico (1300-500 a. C.) y la época aqueménida.

Excavación en Geoktchik Depe (Turkmenistán). Entorno

Vista general del yacimiento hacia el W (foto: misión turkmeno-española).

Excavación en Geoktchik Depe (Turkmenistán). Zona de trabajo

Plataforma de adobes visible en el Corte Sur (foto: misión turkmeno-española).


Excavación en Geoktchik Depe (Turkmenistán). Equipo turkmeno-español

Integrantes de la misión turkmeno española, durante la campaña de 2010. En primer término, la Dra. Ejegul Muradova y Montserrat Mañé Rodríguez. Detrás, Miguel Ángel Núñez Villanueva, Alejandro Gallego López y el autor de estas líneas (foto: misión turkmeno-española)



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