¿Por qué a veces las empresas regalan sus patentes?

Introducción

Se ha publicado recientemente en la revista World Patent Information un artículo de investigación [1] que pretende desentrañar cuáles son los motivos para que, a veces, las empresas regalen sus patentes. Esta práctica es, a primera vista, contraria a los objetivos de una gestión clásica de la propiedad industrial. Sin embargo, los autores han encontrado algunas respuestas interesantes a la cuestión basadas en un estudio de casos reales protagonizados por grandes empresas, las cuales participan en diversas iniciativas dentro de lo que se conoce como paradigma de innovación abierta.

En primer lugar, los autores analizaron la literatura existente relativa a estrategias de gestión abierta de la propiedad industrial. Un conocido caso de éxito es el software de código abierto. En realidad, el software se protege mediante derechos de autor y es solo en Estados Unidos o Japón donde se admiten sin cortapisas patentes de software, pero pueden extraerse enseñanzas de ese entorno. Concretamente, se considera que las empresas encuentran motivos económicos, tecnológicos y sociales para participar en el desarrollo de código abierto. Algunos ejemplos: reducción del gasto en I+D gracias a las aportaciones de la comunidad, promoción de un estándar tecnológico, mejora de la reputación etc. Otro aspecto contemplado por la literatura es la donación de patentes. En este caso, el titular transfiere completamente la propiedad de la patente a un tercero que, a partir de ese momento, deberá hacerse cargo de los gastos de mantenimiento. Además, se refiere la existencia de consorcios de patentes libres relacionados principalmente con cuestiones médicas y ecológicas: Eco-Patent Commons, Golden Rice Project, Medicines Patent Pool o WIPO Re:Search. En segundo lugar, se estudiaron 26 casos de liberación de patentes en 22 grandes empresas de diversos sectores y cuatro consorcios de patentes libres.

Como resultado de la investigación llevada a cabo, los autores identifican cuatro estrategias diferentes de liberación de patentes en función de dos factores principales (ver tabla 1). El primer factor tiene que ver con la existencia o no de motivos económicos. Puede argüirse que las empresas siempre tienen motivos económicos, pero conviene diferenciar entre motivos económicos directos e indirectos; por ejemplo, cuando una empresa busca mejorar su reputación en el ámbito de la responsabilidad social, no puede decirse que actúe por motivos económicos directos, aunque puede ocurrir que obtenga beneficios de forma indirecta. El segundo factor distingue entre la liberación de patentes fundamentales o no fundamentales. Se considera que son patentes fundamentales aquellas que están siendo explotadas por la empresa, mientras que patentes no fundamentales son aquellas que ya no cumplen una función en las líneas de negocio existentes. Las cuatro estrategias mencionadas son: obtención de beneficios, disminución de costes, impulso de la innovación y provisión de tecnología. A continuación, se exponen sus características principales.

 

Obtención de beneficios

En este tipo de estrategia, las empresas liberan patentes fundamentales por motivos económicos. Se obtienen beneficios derivados de las aportaciones hechas por la comunidad. También puede servir para establecer una tecnología como estándar de la industria. En 2005, por ejemplo, IBM liberó 500 valiosas patentes para su uso por parte de la comunidad de software de código abierto con el fin de estimular la innovación. Otro ejemplo relevante es el de Dolby que, en la década de los 70, otorgó licencias gratuitas de su tecnología de reducción de ruido para la fabricación de casetes; así consiguió establecerla como un estándar de la industria y se benefició, en particular, de la venta de los reproductores para dichas casetes.

Disminución de costes

En este tipo de estrategia, las empresas donan patentes no fundamentales a universidades, centros de investigación u otras organizaciones sin ánimo de lucro, con el fin de disminuir los costes derivados del pago de tasas de mantenimiento y de posibles gastos por litigación. Además, en algunos países como los EEUU, es también posible obtener deducciones fiscales. A menudo, un cambio de estrategia empresarial provoca que antiguas patentes fundamentales pasen a ser obsoletas. Por ejemplo, a finales de la década de los 90, Shell centró su estrategia en la petroquímica y abandonó otras líneas de negocio, como sus polímeros Carilon y Carilite, donando esas patentes al instituto sin ánimo de lucro SRI.

Impulso de la innovación

En este tipo de estrategia, las empresas liberan patentes no fundamentales por motivos no económicos a universidades y centros de investigación, con el fin de impulsar la innovación y el desarrollo de nuevas aplicaciones. Por ejemplo, Boeing desarrolló un material para su uso en antenas de aviones que resultó ser un sustituto adecuado del hueso humano; dado que Boeing no tenía experiencia en el sector de la medicina, decidió donar las patentes del nuevo material que cubrían ese tipo de aplicaciones a la Universidad de Pennsylvania. Otro ejemplo es Procter & Gamble, que decidió donar 196 patentes a la Universidad de Vanderbilt para el desarrollo de una “superaspirina” sin los efectos secundarios gástricos de la aspirina actual, ya que llegaron a la conclusión de que estaban desarrollando más tecnologías de las que eran capaces de explotar.

Provisión de tecnología

En este tipo de estrategia, las empresas liberan patentes fundamentales por motivos no económicos. En general, se busca mejorar la reputación en el ámbito de la responsabilidad social y, también, acceder a patentes de terceros a través de consorcios de patentes libres. En ese sentido, las empresas argumentan que patentar primero y después liberar la patente otorgando licencias gratuitas garantiza que la tecnología permanezca accesible. Por ejemplo, Hewlett-Packard liberó tres patentes sobre el reciclaje de baterías en el consorcio Eco-Patent Commons. Otro ejemplo es Syngenta, que liberó patentes sobre una variedad de arroz en el consorcio Golden Rice Project.

Conclusión

Los autores concluyen que liberar patentes en determinadas circunstancias puede ayudar a las empresas a establecer un “ecosistema sostenible de innovación”. Se trata de una práctica todavía poco común, pero los autores opinan que su uso puede ir en aumento.

Referencias

[1] Ziegler N, et al., Why do firms give away their patents for free?, World Patent Information (2013), http://dx.doi.org/10.1016/j.wpi.2013.12.002

 

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Comentarios

Realmente interesante. Uno tiende a pensar que la patente siempre está ligada al negocio, pero en muy contadas ocasiones el bienestar de la sociedad prima sobre el interés monetario. Un ejemplo es el del “cinturón de seguridad”, ver dentro de este mismo blog: http://www.madrimasd.org/blogs/patentesymarcas/2014/patentes-historicas-el-cinturon-de-seguridad/

[...] Y para certificar sus palabras, podemos decir que la IG Kogyo Co posee más de 10.000 derechos y patentes. Una estrategia extraordinaria para una empresa alejada de las capitales y con un capital social de 150 millones de yenes. IG Kogyo tiene la reputación de ser una empresa “con estrategia basada en patentes”. [...]

[...] en abril de 1956 entre Nueva Jersey y Houston (Texas). Ya en este mismo blog, hablábamos de ¿por qué algunas empresas regalan sus patentes? y se ha comentado mucho la liberación de patentes de la empresa Tesla. Pues bien, Malcolm McLean [...]

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