‘Propiedad Industrial’

EL ALAMBRE DE ESPINO: LA INVENCIÓN QUE ACABÓ CON LOS COWBOYS Y LOS GAUCHOS

Esta entrada está dedicada a una invención, en principio, bastante simple tecnológicamente, pero que introdujo unos cambios impresionantes en la economía, sobre todo de los nuevos estados del continente americano. Se trata del alambre de espino y por su impacto económico se podría comparar con otra invención que apareció en esta sección cierto tiempo atrás, el contenedor marítimo normalizado.

Se suele decir que siempre que hay un problema técnico, hay una invención a punto de aparecer a la vuelta de la esquina. Si algo era evidente en las grandes llanuras de Norteamérica y de Sudamérica era la necesidad de un tipo de vallado que permitiera delimitar de manera eficaz la propiedad privada. Por lo que se refiere a Norteamérica, en 1862, el presidente Lincoln había firmado la llamada “Homestead Act” de 1862, la cual establecía que cualquier ciudadano honesto (“incluyendo mujeres y esclavos liberados”) podía reclamar la propiedad de hasta 65 hectáreas de tierra, siempre que construyera en ella su hogar y la trabajara durante al menos 5 años, pudiendo probar la mejora conseguida.

Sin embargo, para ello se precisaba un alambrado que pudiera delimitar el terreno eficazmente. Los agricultores y ganaderos  lo habían intentado mediante la plantación de arbustos espinosos, pero eran de crecimiento lento y no permitían ningún cambio, una vez habían crecido. Por otro lado, los alambrados tradicionales eran derribados fácilmente por el ganado.

Fue para resolver este problema que apareció el invento protagonista de esta entrada. Aunque ya en 1865, el inglés Richard Newton había llevado un primer tipo de alambre de espinos a Argentina y varias invenciones se protegieron en Francia, se considera que la patente que protegió el diseño de alambre que finalmente se impuso en todo el mundo fue la US157124, obtenida por Joseph Glidden de Illinois en 1874.

 

Reivindicación de la patente US157124

Figuras de la patente US157124

Fue el empresario John Warne Gates, también conocido como “Bet a million” el que impulsó la producción industrial de este tipo de alambre, fundando la empresa “Southern Wire Company”. La fabricación industrial se ejecutó mediante la maquinaria protegida por la patente US295513.

La explotación industrial de la invención fue realmente intensiva. Mientras que en 1874, el año de concesión de la patente, se fabricaron 50 km de alambre de espino, 6 años más tarde fueron 420.000 km, suficiente para rodear la tierra más de 10 veces en el Ecuador.

Las implicaciones de esta invención fueron de un gran alcance. Con anterioridad, la gran planicie norteamericana era una vasta superficie por la que se desplazaban los nativos norteamericanos y los vaqueros cuyo ganado pastaba libremente. Los agricultores, que querían adueñarse de terreno en aplicación de la “Homestead Act”, necesitaban un tipo de vallado que evitara que el ganado pisoteara sus cosechas y además en esa zona no se disponía de suficiente madera. La aparición del alambre de espino solucionó ese problema, pero al mismo tiempo dio lugar a sangrientas disputas, con bandas cuyo objetivo era la destrucción de los vallados, tiroteos y las correspondientes víctimas por arma de fuego. En fin, la típica lucha entre ganaderos trashumantes y agricultores que tantas películas del género “western” ha protagonizado.

En España, la primera patente sobre un alambre de espino que se ha encontrado en la base de datos del archivo histórico es la de número ES215, presentada en 1879 por el ciudadano de New York William Donison Hunt.

Figuras de la patente ES215 (15/01/1879)

Alambre de espino moderno (Fuente: Wikipedia)

En diciembre de 1885 los llanos del sur de los Estados Unidos se vieron azotados por unas fuertes ventiscas, que obligaron al ganado a emigrar hacia el sur, encontrándose con numerosos vallados de alambre de espino que les causaron serias heridas, lo que junto con el frío del que no pudieron escapar, causó la pérdida de miles de cabezas de ganado. Es fácil comprender que este nuevo alambrado fuera odiado tanto por los “cow-boys” como por los nativos norteamericanos, que lo conocían como “The Devil’s rope” o la “cuerda del diablo”.

La invención del alambre de espino permitió la aplicación generalizada en gran parte del mundo de la “teoría de la propiedad-trabajo”, según la cual, la propiedad de la tierra se obtiene mediante su trabajo, lo cual legitimaría la apropiación de la tierra antes ocupada por nativos cazadores y recolectores por parte de colonos de origen europeo. Asimismo, esta teoría es la base de la defensa de la propiedad privada como fundamento del desarrollo económico

Aunque el impacto del alambrado en los Estados Unidos de Norteamérica es el más conocido, el impacto fue similar en otros territorios cuya geografía consistía en grandes llanos donde el ganado pastaba libremente, como era el caso de Argentina, Uruguay y el sur del Brasil.

En Uruguay la llegada del alambrado de espino se conoció como “la revolución del alambrado”. La posibilidad de delimitar las propiedades rurales, permitió la modernización del campo, gracias a la afirmación de la propiedad privada, lo cual ahorraba mano de obra porque el ganado no podía huir y perderse, favorecía la crianza de ovinos y vacunos porque posibilitaba la cruza controlada y además dificultaba los robos. Entre 1872 y 1882 se alambraron 2/3 de las estancias uruguayas. Asimismo, como había pasado en Norteamérica con los “cowboys”, el alambrado generalizado del campo supuso la desaparición del “gaucho” y la transformación de la mano de obra en peones asalariados.

Conclusión

Es difícil encontrar una invención de simplicidad tan aparente y que tanto haya influido sobre la historia económica del mundo occidental.

Esta entrada está basada en gran medida en el siguiente programa de la BBC: “barbed wire; 50 things that made the modern economy”

 

 

Leopoldo Belda

 

 

 

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MEDSPAL: UNA BASE DE DATOS QUE FACILITA EL ACCESO A LOS MEDICAMENTOS

Durante la  pasada sesión del Comité Permanente de Derecho de Patentes de la OMPI, la número 27, dentro del punto del orden del día “Patentes y Salud”, la organización “Medicines Patent Pool” ofreció una presentación muy interesante sobre una base de datos; Medspal que ha supuesto una revolución en el conocimiento del estatus legal de las patentes farmacéuticas y que está llamada a facilitar considerablemente el acceso a los medicamentos en los países de renta media y baja. A continuación, les ofrezco un resumen detallado de dicha presentación.

La presentación fue ofrecida por Esteban Burrone y Pascale Boulet, integrantes de “Medicines Patent Pool”.

Medicines Patent Pool (MPP),  organización destinada a la obtención de licencias voluntarias sobre patentes,  se fundó en 2010 por parte de UNITAID (una organización publica incluida en  la OMS (Organización Mundial de la Salud), especializada en Tuberculosis, Malaria y VIH. Su mandato u objetivo es facilitar el acceso al tratamiento contra la Tuberculosis, Hepatitis C y VIH, así como favorecer la innovación.

Estos objetivos generales, se concretan en:

  • Acelerar la disponibilidad de versiones genéricas de los medicamentos necesarios para los tratamientos.
  • Permitir el desarrollo de combinaciones de medicamentos, especialmente cuando las patentes pertenecen a diversas entidades.
  • Incentivar el desarrollo de formulaciones pediátricas (en VIH principalmente) o adaptadas a las necesidades de ciertos países, por ejemplo dosis que sean estables en condiciones de elevada temperatura.

Este gráfico muestra la forma de actuación de “Medicines Patent pool”

¿Por qué se creó la base de datos Mespal? Cuando en la organización comenzaron a trabajar con el objetivo de obtener licencias voluntarias sobre medicamentos para el tratamiento del VIH, necesitaban conocer qué patentes había en vigor en los distintos países. En ese momento comprobaron lo complicado que era obtener esos datos, los cuales consiguieron gracias a la ayuda de la OMPI y de numerosas oficinas de patentes, pero se dieron cuenta de lo útil que sería publicarlos.  Existían numerosas organizaciones que precisaban esos datos sobre las patentes en vigor sobre medicamentos en distintos países y no los poseían. Es por ello, que en 2011 crearon la primera versión de Medspal donde tenían los datos de la situación legal de las patentes sobre 24 medicamentos destinados al tratamiento del VIH en 88 países.  La acogida a esta iniciativa fue muy positiva. Como ejemplo se puede destacar lo que manifestó la organización “IDA Foundation”:

En 2016 se presentó la versión actualizada y expandida de la base de datos Medspal. Incluía información sobre más países (más de 110 de renta baja y media), 70 medicamentos (con más de 130 formulaciones), información sobre exclusividad de datos clínicos de 15 países e información sobre las licencias relevantes en esos más de 110 países.

Las principales características de Medspal son:

  • Permite la búsqueda a partir del nombre del medicamento, de su formulación y del país.
  • Posee toda la información relevante en materia de propiedad industrial: estatus de las patentes, licencias de todo tipo (por ejemplo, voluntarias y obligatorias) y exclusividad de datos.
  • Proporciona vínculos a información adicional.
  • Se actualiza regularmente, con actualizaciones automáticas para algunas solicitudes de patente.
  • Permite a los usuarios descargar datos sobre el estatus legal de las patentes, para que se pueda analizar posteriormente.
  • Existe la posibilidad de suscribirse para recibir información sobre nuevas características y actualizaciones.

¿Qué incluye Medspal?

El punto de partida viene constituido por las guías de la OMS para el tratamiento del VIH, la hepatitis C y la tuberculosis. Además, durante la presentación, se anunció que a partir de ese momento iba a incluir datos sobre otros medicamentos incluidos en la lista de medicamentos esenciales de la OMS, como por ejemplo, medicamentos para el tratamiento del cáncer. Actualmente Medspal contiene datos sobre 70 medicamentos y más de 130 formulaciones.

Las principales fuentes de información utilizadas para la obtención de los datos que constituyen Medspal son:

A partir de esas fuentes, se han identificado más de 210 familias de patentes. Una vez identificadas las familias, el siguiente paso era obtener los datos del estado legal a partir de las oficinas de patentes regionales y nacionales, destacando inpadoc (EPO) y patenscope (OMPI). Medspal contiene información sobre más de 6800 patentes o solicitudes de patentes nacionales.

¿Qué información contiene Medspal sobre licencias y exclusividad de datos clínicos?

1. Licencias

  • Licencias negociadas por Medicines Patent Pool: Ofrece todo tipo de información, incluyendo vínculos a los resúmenes y al texto completo.
  • Licencias entre empresas innovadoras y de genéricos: Ofrece información sobre países, licenciantes y licenciatarios.
  • Compromisos para no observar patentes sobre determinados productos: Información sobre los productos y los países.
  • Licencias obligatorias: Información basada en información publicada.

2. Exclusividad de datos clínicos (En la Unión Europea existe una exclusividad de datos clínicos de 10 u 11 años desde la concesión de la autorización de comercialización. Hasta que no expira esa protección, no se pueden comercializar genéricos o biosimilares). Se trata de un tipo de protección no exigido por los ADPIC, pero adoptado, como consecuencia normalmente de acuerdos bilaterales o multilaterales de comercio, por  algunos países de renta media o baja:

  • Poseen datos de “exclusividad” en relación con medicamentos para el tratamiento de VIH, hepatitis C y tuberculosis de 15 estados.
  • Los datos proceden de las autoridades regulatorias, que son las que conceden estos derechos exclusivos, en ocasiones con la asistencia de oficinas de patentes y expertos locales.
  • También se está recopilando información sobre medicamentos contra el cáncer incluidos en la lista de medicamentos esenciales.

¿Cómo utilizar la base de datos Medspal?

En primer lugar, permite la búsqueda mediante palabras clave (número de patente, nombre comercial), nombre de producto (p.ej. Abacavir 300mg) o por país.

Ejemplo 1

Si buscamos información sobre la situación legal de las patentes sobre el medicamento Bedaquilina 100 mg, empleado para tratar la tuberculosis, en Argentina, Brasil, Ecuador y Sudáfrica, esta es la información que encontramos:

Si queremos más detalles sobre la situación de una solicitud de patente, la de número ZA200500680, esta es la información que obtenemos:

Ejemplo 2

En este caso buscamos datos del medicamento Daclastavir en la formulación de 60 mg (un medicamento empleado para el tratamiento de la hepatitis C), observamos que hay un vínculo a una licencia negociada por MPP en India y Ecuador.

Si queremos obtener información sobre este producto, el vínculo nos proporciona información detallada sobre los lugares en que está en vigor la licencia voluntaria , el licenciante, los licenciatarios e incluso la posibilidad de acceder al texto completo.

Ejemplo 3

En este tercer ejemplo, si estamos interesados en conocer cuándo caduca en Chile la patente sobre el Dolutegravir (medicamento contra el VIH) en su formulación de 60 mg. en Chile, observamos que tenemos información sobre la existencia de “datos exclusivos” que no caducan hasta el 20 de noviembre de 2018.

El objetivo de MPP es ir incluyendo cada vez más medicamentos en la base de datos y por ello, acaba de anunciar la incorporación de datos sobre patentes contra el cáncer incluidas en la lista de medicamentos esenciales de la OMS.

Conclusión

Los que hemos trabajado en el mundo de las patentes y hemos utilizado inpadoc en sus versiones más primitivas, sabemos lo complicado que es saber en qué países está en vigor una determinada patente y cuándo caducará. Ello tiene repercusiones en el lanzamiento de productos genéricos, los cuales son esenciales para facilitar el acceso a los medicamentos. La base de datos Medspal viene a llenar ese vacío y presta un gran servicio a la comunidad internacional.

 

Leopoldo Belda

 

 

 

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OMS: LAS PATENTES Y OTRAS CUESTIONES ANEXAS EN RELACIÓN CON EL ACCESO A LOS MEDICAMENTOS

Durante la  pasada sesión del Comité Permanente de Derecho de Patentes de la OMPI, la número 27, dentro del punto del orden del día “Patentes y Salud”, Peter Beyer, consejero de la Organización Mundial de la Salud ofreció una presentación dentro de la sesión de intercambio de experiencias sobre “las patentes y otras cuestiones anexas en relación con el acceso a los medicamentos”. A continuación, les ofrezco un resumen detallado de dicha presentación.

Peter Beyer

Para ilustrar la relación entre patentes y el acceso a los medicamentos, Peter Beyer utilizó a lo largo de toda su presentación el caso de los medicamentos para el tratamiento de la hepatitis C.

En este gráfico se observan todos los aspectos que afectan al acceso a los medicamentos. Las patentes intervienen en la competición en el mercado y actúan directamente sobre el precio (“Affordability”)

En primer lugar, es preciso definir qué es “acceso a los medicamentos”. Este concepto es algo más que poner a disposición de los enfermos los medicamentos, consiste en.

Proporcionar los medicamentos necesarios para tratar la enfermedad:

-        En los lugares adecuados.

-        En el momento adecuado.

-        Al precio adecuado y

-        A todas las personas que los necesiten.

Este gráfico contiene todos los elementos que intervienen en el “acceso a los medicamentos”, según la OMS:

En primer lugar, la investigación y el desarrollo, luego cómo se fabrican, con una buena calidad, a continuación, hay que seleccionar los medicamentos que realmente interesan, en los que hay que invertir, la compra y el suministro, donde hay que evitar la corrupción, una distribución que permita su prescripción.

La selección de los medicamentos

Es posible desarrollar numerosas medicinas que son patentables (es decir, que cumplen con el requisito de novedad y actividad inventiva). Pero ello no significa que supongan un valor añadido sobre los medicamentos ya existentes.

Este gráfico que se ofrece a continuación, elaborado por el instituto IQWiG muestra que el sistema de patentes y el sistema de salud se encuentran desalineados. De todos los medicamentos que se patentan anualmente, sólo un 10% suponen un gran valor añadido respecto a lo ya existente, y sólo un 17% un valor considerable, es decir, sólo un 27 % de esos medicamentos debería incorporarse al sistema de salud.

Una vez seleccionados los medicamentos adecuados, en este caso, para el tratamiento de la hepatitis C, la OMS elabora unas guías de tratamiento:

Otra herramienta que proporciona la OMS para la selección de medicamentos es la lista de medicamentos esenciales, que se actualiza cada dos años, la última vez en junio de 2017, y que contiene 433 medicamentos. Desde el punto de vista de la hepatitis C, se han incluido los nuevos medicamentos, que suponen una gran novedad, pues permiten la curación de la enfermedad y sin efectos secundarios reseñables. Este es uno de los grandes casos de éxito de la industria farmacéutica innovadora en los últimos años. Sin embargo, el lado negativo es el elevado precio en ciertos mercados, especialmente, cuando se compara con el coste de producción, como muestra la siguiente gráfica:

El representante de la OMS puso en ese momento de manifiesto que se trata de un problema que está afectando también a los países más desarrollados y citó como ejemplo este artículo del diario “Tribune de Genève”, donde se informa de que una compañía de seguros estaba comprando genéricos de la India debido al elevado precio del tratamiento contra la hepatitis C en Suiza. Sin embargo, tras la lectura de la noticia no queda claro por qué esta importación de genéricos no suponía una infracción de la patente en vigor en Suiza.

En opinión de la OMS, el sistema de fijación del precio de los medicamentos no funciona correctamente. De acuerdo a la experiencia de la OMS, el principal factor que reduce los precios de los medicamentos es la competencia, es decir, la entrada en el mercado de genéricos o biosimilares. Y es ahí donde entra en juego el sistema de propiedad intelectual: la patente común, los certificados complementarios de protección, las patentes secundarias (combinación de varias patentes, variaciones de las moléculas), exclusividad de los datos clínicos (En Ucrania no había patente sobre el sofosbuvir, pero la exclusividad de datos clínicos, que había introducido como consecuencia del acuerdo de asociación con la Unión Europea, retrasó la entrada de los genéricos. Algo similar ha ocurrido en Moldavia), y la práctica ilegal en la Unión Europea de los acuerdos “pay-for-delay”, todos estos son factores del sistema de propiedad intelectual que retrasan la entrada de genéricos en el mercado y por tanto la competencia, que es el principal elemento de reducción de costes de los medicamentos.

A pesar de que los proveedores de bases de datos comerciales sobre patentes digan lo contrario, resulta muy difícil conocer la situación legal de una patente en países de renta media y baja, por ejemplo, en Nigeria. De ahí, la importancia de bases de datos como Medspal.

La siguiente gráfica muestra como la fecha de caducidad de la patente sobre un determinado medicamento (en este caso el sofosbuvir) se va a extendiendo: partiendo de una patente sobre una fórmula Markush, siguiendo con compuestos de partida, formas cristalinas y combinaciones y terminando con dosificación, formando lo que se denomina una maraña de patentes.

La siguiente gráfica muestra tres patentes diferentes en relación con el medicamento oncológico  Imatinib, creado por Novartis. Se observa que, inicialmente se presentó una solicitud sobre una sal, luego sobre una modificación cristalina y finalmente una sobre su utilización en el tratamiento de tumores gastrointestinales. En la tabla se observa que la aplicación de los requisitos de patentabilidad varía de un estado a otro. Mientras que, en la Oficina Europea de Patentes, en la SIPO y en la Oficina de Patentes Sudafricana, se han concedido las tres patentes, lo cual retrasará el lanzamiento de genéricos, en otros países como Kenia, no se han presentado solicitudes de patente y en la India y Brasil se han denegado la mayoría.

Fuente: The role of intellectual property in local production in developing countries

A continuación Peter Beyer detalló posibles herramientas para superar la barrera que al acceso a los medicamentos en ocasiones suponen las patentes; en primer lugar, las licencias voluntarias como las que negocia y consigue “Medicines Patent Pool” (por ejemplo, en relación con el “daclastavir” ha conseguido licencias voluntarias para 2/3 de los estados de renta media y baja, y en el caso del Sofosbuvir para 105 países de esas características). En los países en los que dichos medicamentos no se encuentran protegidos mediante patente (como, por ejemplo, Argentina, India, Bangladesh, Egipto, Marruecos o Pakistán), lo obvio es producir localmente. Otros modos sugeridos por la OMS son la implementación de sistemas de oposición y una aplicación estricta de los criterios de patentabilidad. Por último, una medida extrema es la concesión de licencias obligatorias, como ha hecho recientemente Malasia sobre el Sofosbuvir.

Actualmente los precios de los nuevos medicamentos para el tratamiento de la hepatitis C están bajando, pero especialmente, en aquellos estados en los que se comercializan genéricos.

La siguiente gráfica muestra en azul el precio exigido por la empresa originadora y en azul el precio del genérico en varios países de renta media y baja:

 

La compra y el suministro

Sin embargo, ni siquiera la existencia de genéricos garantiza que todos los afectados por la hepatitis C reciban tratamiento, por una serie de factores:

-        Por ejemplo, porque no existe un programa de tratamiento.

-        Existe un programa de tratamiento, pero no se financia convenientemente.

Un ejemplo de ello es lo que ocurre con la hepatitis B, sólo quedan patentes en vigor sobre estos tratamientos en China y en México. En la mayoría de los estados de renta media y baja, se puede adquirir el tratamiento anual (no es curativo) por 30 US$ y sin embargo gran parte de los infectados no recibe tratamiento. En este caso el principal problema es que no se organiza adecuadamente la compra y distribución del tratamiento para los enfermos.

La autorización de comercialización

Otra barrera viene constituida por la gran burocracia existente para obtener la autorización de comercialización, que en ocasiones requiere la realización de ensayos a nivel local.

La calidad de los medicamentos.

Constituye un factor clave. Es por ello, que la OMS lleva a cabo un sistema de control de calidad de los métodos de fabricación y anima a todos los fabricantes (originadores y genéricos) a que se sometan a este procedimiento. También la OMS lleva a cabo un programa para perseguir los medicamentos falsificados.

Conclusión

La obtención de unos medicamentos para la cura de la hepatitis C muestra el éxito de la industria farmacéutica en la consecución de medicamentos que la sociedad requería urgentemente y no se puede negar que el sistema de patentes es el “culpable” de que estas empresas inviertan enormes cantidades en la investigación de nuevos medicamentos. Pero no se puede ocultar que el precio que se está fijando a estos medicamentos en ciertos países está provocando problemas en el acceso a los medicamentos en estados de todo tipo de renta. De cualquier modo, como se mostró durante la presentación, son diversas las barreras de acceso a los medicamentos.

 

Leopoldo Belda

 

 

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Juan de la Cierva y el autogiro, ejemplo moderno de protección de la innovación

A la hora de tratar la situación española relacionada con las actividades de innovación, se ha convertido en un estereotipo hablar de la figura de D. Miguel de Unamuno y su famosa (y desafortunada) frase “¡Que inventen ellos!”. Es cierto que el número de patentes presentadas en España es mucho más reducido que la media de otros países de nuestro entorno europeo, si bien probablemente ésta sea una cuestión en la que el factor de la educación en propiedad industrial también tenga cierta relevancia.

El objeto de estas líneas es mostrar un contraejemplo a la citada frase de Unamuno y reflexionar sobre la creatividad técnica española con otro arquetipo: el caso de D. Juan de la Cierva, Ingeniero de Caminos e inventor del autogiro. El 1 de julio de 1920 se presentó la primera patente del autogiro (patente española ES 74 322), en la que se recogen los principios fundamentales de esta máquina.

La idea de Juan de la Cierva relativa a una aeronave de alas giratorias se materializó inicialmente con una propuesta que incluía dos rotores contrarrotativos superpuestos, el superior girando en sentido dextrógiro y el inferior en sentido levógiro, según la vista en planta de dicha disposición. Esta propuesta se materializó con un prototipo que recibió el nombre de “C.1” del que se hicieron ensayos en vuelo en Getafe durante octubre de 1920; los ensayos fueron infructíferos ya que el rotor inferior era más lento que el superior, debido a la corriente descendente que provocaba el segundo de ellos. Estos resultados hicieron al inventor abandonar la configuración del rotor doble.

Dibujos incluidos en la patente ES 74 322 (cortesía del Archivo de la Oficina Española de Patentes y Marcas)

La nueva alternativa, ahora con un único rotor, se materializó con la presentación, en marzo de 1921, de la patente ES 77 569, adición a la anterior de julio de 1920. Se fabricó un prototipo de esta nueva configuración a una escala reducida, que se denominó “C.2”, del que se hicieron ensayos en el parque madrileño de “El Retiro”, con vuelos de 100 m de longitud. Desafortunadamente, se generaban pérdidas de velocidad, que también ocasionaban pérdidas de altura.

Dibujos incluidos en la patente ES 77 569 (cortesía del Archivo de la Oficina Española de Patentes y Marcas)

En la primavera de 1921 se construyó un nuevo modelo, al que se denominó “C.3”, si bien en realidad se correspondía con un segundo autogiro (recuérdese que el modelo anterior, “C.2”, no estaba a escala real). De la Cierva quería superar los problemas de pérdida de velocidad que se habían dado en el modelo a escala “C.2”, por lo que pensó que debía desarrollar un rotor cuya resultante de las fuerzas aerodinámicas estuviera centrada; de la Cierva denominó a este concepto como “rotor compensado”. Por este motivo, el 30 de mayo de 1921 se presentó una nueva patente, la ES 78 362, como adición a la primera de julio de 1920. En este documento se proponía la posibilidad de actuar sobre el cabeceo de las palas del rotor, incluso en la fase de vuelo. Así las cosas, en junio de 1921, la localidad de Getafe volvió a ser el lugar de pruebas en vuelo del modelo “C.3”. Sin embargo, siguieron existiendo problemas, dado que durante el vuelo de nuevo se produjeron caídas del aparato hacia la derecha.

Dibujos incluidos en la patente ES 78 362 (cortesía del Archivo de la Oficina Española de Patentes y Marcas)

A pesar de las dificultades de los ensayos en vuelo del “C.3”, Juan de la Cierva decidió construir un nuevo modelo “C.2” a escala 1:1, pensando que había solucionado los problemas que se dieron en las versiones previas. A principios de 1922 se realizaron pruebas de vuelo en la “nueva” versión del “C.2”, encontrándose otra vez con caídas del aparato al lado de estribor cuando éste alcanzaba alturas de unos 2 m.

Juan de la Cierva buscó la razón sobre por qué la teoría del “rotor compensado” era errónea, y la encontró al comparar el modelo reducido del “C.2” de primavera de 1921 con los otros prototipos; el ingeniero entendió que había un resultado anómalo debido al efecto escala de los diversos prototipos analizados. De la Cierva comprendió que el modelo reducido del “C.2” de primavera de 1921 era más flexible que los otros prototipos a escala real; esa flexibilidad hacía que las palas del rotor fuesen más elásticas en el “primer” modelo “C.2” que en los otros. Por lo tanto, la solución a las caídas de la aeronave se encontraba en dar flexibilidad a las palas del rotor, por ejemplo mediante una articulación. Parece que de la Cierva llegó a estas conclusiones a principios de 1922, lo que le llevó a presentar una nueva patente el 18 de abril de ese año (patente ES 81 406) relativa al batimiento de las palas.

Dibujos incluidos en la patente ES 81 406 (cortesía del Archivo de la Oficina Española de Patentes y Marcas)

En la segunda página de la patente ES 81 406, de la Cierva expone esta propuesta:

…El perfeccionamiento objeto de esta Patente consiste en disponer de alas, no unidas rígidamente a un tubo-eje por medio de cables o riostras, sino articulándolas sobre él de tal modo que puedan moverse libremente en un plano que pase por el eje (o aproximadamente) articulación que estará provista de dos o más cojinetes de bolas o rodillos. Los cojinetes correspondientes a todas las alas van fijos a un armadura o soporte común que a su vez puede girar libremente sobre un cojinete radial y axial, también de bolas, unido por su otro anillo al cuerpo del aparato, que queda por debajo de él, por medio de un artificio constructivo cualquiera, por ejemplo, una pirámide formada por cuatro tubos…

El primer autogiro con palas articuladas en batimiento debería tener la opción de girar el rotor a izquierda o derecha por el piloto, para disponer del control lateral que los alerones proporcionan en los aeroplanos convencionales. El dispositivo con estas características recibió el nombre de modelo “C.4”. Los ensayos en vuelo de este prototipo tuvieron lugar en junio de 1922, pero estas pruebas no fueron todo lo positivas que se esperaba, ya que el piloto debía ejercer una gran fuerza para inclinar el rotor. A la vista de ello, se añadieron dos pequeños alerones transversales para el mando lateral de la aeronave. Así, el primer vuelo del “C.4” con estabilidad fue en enero de 1923. Tras este primer vuelo con éxito, el ingeniero se dedicó a construir la nueva versión, la que sería el modelo “C.5”. La invención del Autogiro se basaba ahora en la patente de la articulación de batimiento (ES 81 406), que fue extendida a otros países (FR 562 756, GB 196 594, DE 416 727, US 1 590 497). Otros modelos siguieron al “C.5”, llegándose a construir más de veinte versiones diferentes de estos  autogiros de origen español.

Además de patentes, Juan de la Cierva solicitó en España, el 10 de febrero de 1923, la marca denominativa “Autogiro” (marca 49 038), con objeto de “… distinguir aparatos voladores y, en especial, aeroplanos de alas giratorias”. La marca fue concedida el 29 de septiembre de ese año. Por tanto la estrategia de su innovación ya no se basaba sólo en la protección de su conocimiento técnico mediante patentes, sino también en el registro de la denominación comercial de su producto.

Imagen del Boletín Oficial de la Propiedad Industrial del 1 de abril de 1923, donde se publicaba la solicitud de la marca “AUTOGIRO” (cortesía de la Oficina Española de Patentes y Marcas)

A partir de este momento, la suerte comercial del autogiro cambió; de la Cierva, que había sufragado los desarrollos de todos los prototipos por su cuenta, llegó a acuerdos con la entonces denominada Aviación Militar Española (precedente del actual Ejército del Aire) para realizar nuevos prototipos. Sin embargo, eso no fue óbice para que Juan de la Cierva mantuviera la iniciativa empresarial, fundamentalmente en Reino Unido y los Estados Unidos. Así, el 20 de marzo de 1926 se registró en el Reino Unido The Cierva Autogiro Company Ltd., que se constituyó el 24 de marzo de 1926; la compañía adquiría los derechos de las patentes no españolas del autogiro, negociaría la venta a gobiernos y constructores, y podría crear compañías en otros países para explotar las patentes.

El legado técnico de Juan de la Cierva se refleja en las más de 120 patentes relacionadas con el autogiro que registró durante su vida. Muestra de su visión internacional es que apenas un diez por ciento de esas patentes son españolas, habiendo registrado alrededor de treinta patentes en Estados Unidos, otras tantas en Reino Unido, veinte en Francia, quince en Alemania, y en menor cantidad, en otros países (Suiza, Dinamarca, Irlanda y Austria).

Analizando la actividad realizada por Juan de la Cierva en el desarrollo de su autogiro, es posible sistematizar algunas características en la gestión de la protección de su innovación:

  • De la Cierva desarrolló una auténtica “cartera” de patentes (en varios países, no sólo en España), que mejoraban continuamente su innovación, y no se paró en una única patente (como podría haber sido la primera ES 74 322) que, aunque desarrollaba la invención en un estado inicial, realmente no recogía las propuestas que la convertían en un producto verdaderamente innovador desde una perspectiva comercial.
  • Como inventor, además, fue capaz de conseguir alianzas con otros socios (como la Aviación Militar Española) que permitieron diversificar el riesgo y, además, pudo seguir teniendo el desarrollo del producto bajo su control en ciertos aspectos.
  • Se realizó una rápida internacionalización de la innovación en cuanto ésta empezó a madurar, lo que se materializó en la mencionada protección de dicha innovación mediante patentes en otros mercados (principalmente Reino Unido y Estados Unidos), así como el establecimiento de compañías específicas para la gestión y comercialización de sus productos en esos mercados.
  • Utilizó varias figuras de propiedad industrial (patentes y marcas) para proteger no sólo el conocimiento técnico desarrollado, sino también la denominación comercial de su producto. Además sucedió que, con el paso de tiempo, la marca “Autogiro” se convirtió en una denominación genérica de ese tipo de aeronaves.

Las empresas de base tecnológica que hoy en día deseen ser competitivas se encuentran obligadas a seguir, en mayor o menor grado, las características anteriormente citadas, comunes con el desarrollo de la obra de D. Juan la Cierva. La crisis financiera mundial experimentada desde mediados de la década del año 2000 ha supuesto, de hecho, un cambio de paradigma en el modo de negocio de las empresas, debiendo globalizarse y protegerse de forma conveniente para garantizar su supervivencia. Por ello, resulta  necesario un conocimiento básico de las “reglas del juego” en un mundo con mayor competitividad y globalización, donde una estrategia clara sobre protección de la innovación es una necesidad para tener éxito empresarial. Sin embargo, parece que nuestros modelos educativos no son totalmente sensibles a esta necesidad.

Como se ha mencionado al principio de este artículo, el número de solicitudes de patentes presentadas en España (y de forma especial, las de procedencia nacional) es bajo, comparado con otros países de nuestro entorno europeo. En tanto no exista una completa consciencia de la verdadera importancia de la propiedad industrial en la innovación y la actividad comercial, cabe pensar que no habrá cambios en los puestos que ocupa España en los “rankings” internacionales de la protección de la innovación. Esta situación quizá podría revertirse, probablemente de forma similar a la que ha permitido que España esté entre los primeros diez países por importancia de sus publicaciones científicas. En algo más de treinta años, las publicaciones científicas españolas han alcanzado un alto desarrollo cualitativo, básicamente debido a políticas de incentivos en la promoción docente universitaria. Cabe pensar que si se extendiera la educación y sensibilización en propiedad industrial, las invenciones de origen español podrían incrementarse, cuantitativa y cualitativamente, de manera análoga a lo que han hecho nuestras publicaciones científicas y técnicas desde la década de 1980. Dicha sensibilización probablemente debería pasar por renovar los actuales currículos educativos (al menos en la universidad y en la enseñanza secundaria), fomentando un conocimiento práctico de la propiedad industrial, de forma especial a tecnólogos e investigadores.

Se podría especular sobre cuál hubiera sido el panorama tecnológico en el mercado de las aeronaves de alas giratorias si Juan de la Cierva no hubiera fallecido a la temprana edad de 41 años, en un accidente de aviación (paradójicamente, durante un vuelo regular en una aeronave de ala fija) en Croydon (Reino Unido), el 9 de diciembre de 1936. Aunque The Cierva Autogiro Company siguió manteniendo su actividad en Reino Unido y los Estados Unidos tras el fallecimiento de su fundador, incluso presentando nuevas patentes, la realidad es que el autogiro cayó en declive. No obstante, el desarrollo del batimiento de las palas del rotor sirvió para el impulso de una nueva línea tecnológica hermana de la anterior, los helicópteros, que utilizaron estos avances para su propia mejora. Quién sabe si, de haber sobrevivido D. Juan la Cierva, la realidad actual hubiera hecho que autogiros y helicópteros fuesen opciones tecnológicas coexistentes comercialmente en el mercado de las aeronaves de alas giratorias.

Lo que sí es cierto es que de la vida y obra de D. Juan de la Cierva es posible obtener conclusiones valiosas para emprendedores y empresas, relacionadas con la innovación tecnológica, su protección y comercialización. Ojalá seamos capaces de ver la importancia de todos estos aspectos. Ello nos ayudaría a que la innovación tecnológica mejorase la calidad de vida de los habitantes en un mundo cada vez más globalizado, sin dejar de preocuparnos por otros factores como el desarrollo tecnológico sostenible y la protección del medio ambiente.

 

 

R. Rubén Amengual Matas

Luis J. Dueñas Campo

 

 

 

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LOS INDICIOS SECUNDARIOS EN LA EVALUACIÓN DE LA ACTIVIDAD INVENTIVA

Es bien sabido que, para la evaluación de la actividad inventiva (uno de los tres requisitos de patentabilidad), se dispone de diversos métodos de evaluación, de los cuales el más empleado es el denominado “método problema solución” elaborado por las cámaras de recursos de la Oficina Europea de Patentes, ante el problema que plantea la subjetividad que puede intervenir en su análisis.

Es común que en la literatura relacionada con la evaluación de la actividad inventiva se haga referencia también a los denominados indicios secundarios, que se pueden dividir en dos categorías:

-           Aquellos de carácter puramente comercial.

-           Aquellos que combinan los aspectos comerciales y también los técnicos

Entre los puramente comerciales se encuentran:

-           El éxito económico o comercial.

-           Que el titular haya licenciado la invención.

.           Que la invención haya sido copiada por competidores.

Entre los que combinan consideraciones comerciales y técnicas se encuentran, de forma no exhaustiva:

-           La superación de un prejuicio técnico.

-           Un estado de la técnica relevante muy antiguo.

-           La satisfacción de una necesidad manifestada durante un largo período de  tiempo.

-           Éxito comercial motivado por características técnicas.

-           Solución simple.

-           Un efecto sorprendente

Las cámaras de recursos de la Oficina Europea de Patentes reconocen su utilización con carácter auxiliar, aunque únicamente en aquellos casos en los que intervienen las características técnicas y no únicamente los puramente comerciales. Sólo cuando existe duda en relación con la evaluación basada en los aspectos meramente técnicos, está permitida su utilización. Es entonces cuando los indicios secundarios pueden llegar a actuar como elementos que desnivelan la balanza hacia un pronunciamiento en favor o en contra de la existencia de actividad inventiva, pero en ningún caso como sustitución de un análisis técnico de la actividad inventiva. En los EE. UU. tradicionalmente se ha dado mayor importancia a los indicios secundarios y hay casos en los que aun cuando el método de evaluación basado en los aspectos técnicos ha indicado que habría falta de actividad inventiva, la decisión judicial es la opuesta debido a la intervención de estos indicios secundarios, muy frecuentemente la existencia de éxito comercial. Un caso muy conocido de esto último viene constituido por la decisión Transocean Offshore Deepwater Drilling, Inc. v. Maersk Contractors USA, Inc., Case No. 11-1555 (Fed. Cir., Nov. 15, 2012) (Moore, J.)   donde se estableció que la existencia de actividad inventiva o no-obviedad (como se conoce en los EE. UU.) venía dada por la existencia de: éxito comercial, resultados inesperados, copia por parte de competidores, escepticismo de los competidores, licenciamiento de la patente y la existencia de una necesidad que no se había resuelto durante mucho tiempo.

Sin embargo, una noticia reciente que se ha recogido en el blog “patentlyo” nos da a conocer un caso (patente US2004206637) en el que no se tuvo en cuenta el hecho de que la invención hubiera mostrado un claro éxito comercial, en la evaluación de la actividad inventiva. Como pueden comprobar si leen la entrada, la falta de actividad inventiva era tan clara que no pudo ser remediada ni siquiera con el espectacular éxito comercial que tuvo la invención, relativa a un envase similar a los empleados para contener toallitas húmedas pero destinado a contener galletas.

Envase para galletas  (US2004206637)                          Envase para toallitas de bebé

A continuación, paso a exponerles ejemplos, basados en decisiones de las Cámaras de recursos técnicas de la Oficina Europea de Patentes, de algunos de estos indicios secundarios de la existencia de actividad inventiva:

 

La superación de un prejuicio técnico

La actividad inventiva puede en ocasiones establecerse demostrando que para llegar a la invención fue necesario superar un prejuicio técnico. La carga de la prueba le corresponde siempre al solicitante o titular (dependiendo del momento en que nos encontremos). Debe demostrarse que el supuesto prejuicio técnico existía en la fecha de presentación de la solicitud. La exigencia por lo que se refiere a la demostración de que existía ese prejuicio técnico es muy elevada, similar a la requerida para demostrar que una determinada información es “conocimiento general común del experto en la materia”.

-          La decisión T0347/92 tiene por objeto la patente EP0130967B1, sobre un procedimiento de fabricación de ácido sulfúrico en el que es posible la recuperación de calor empleando un intercambiador de calor fabricado en una aleación seleccionada de aleaciones altas en níquel y aleaciones de acero inoxidable con una estructura austenítica o ferrítica según una determinada fórmula: 0.35. (Fe + Mn) + 0.70(Cr) + 0.30(Ni) – 0.12(Mo) >39.

-          La cámara de recursos consideró que la invención implicaba actividad inventiva pues superaba un claro prejuicio técnico contra la utilización de aleaciones de níquel o de acero a temperaturas superiores a 133,5ºC, existente en la fecha de presentación de la solicitud.

-          El solicitante había encontrado una ventana de operación relativamente pequeña en un área en el que, de acuerdo con las publicaciones recientes, ello era imposible. Ello no se podía considerar evidente para un experto en la materia y por tanto, la Cámara de Recursos resolvió que la invención implicaba actividad inventiva.

Ventana de operación del intercambiador (EP0130967B1)

 

La edad de los documentos – el factor tiempo

Como es bien sabido, la evaluación de la novedad y de la actividad inventiva se realiza comparando la invención reivindicada con el estado de la técnica. ¿Qué indica un estado de la técnica relevante de gran antigüedad? Existe consenso entre los expertos en patentes respecto a  que se trataría de un indicio de la existencia de actividad inventiva. Sin embargo, hay que tener cierta precaución; el período de tiempo que se debe tener en cuenta es el transcurrido entre el momento en el que el problema técnico se hizo aparente y la fecha de presentación de la solicitud de patente que soluciona dicho problema

-           La decisión T833/99 tiene por objeto la patente EP0533528B1, sobre un procedimiento de fabricación de un elemento de cruce de vías de tranvías en una sola pieza.

-           El documento más cercano del estado de la técnica FR697294 se publicó en 1931, 60 años antes de la fecha de presentación de la solicitud de patente europea. En ese documento se planteaba el problema que suponía el que estos elementos de cruce de vías ferroviarias no estuvieran construidos en una sola pieza y se sugería una posible solución, que sólo se ejecutaba de forma parcial.

-           En los 60 años transcurridos desde que se había planteado el problema, nadie lo había solucionado de la forma sugerida.

-           La cámara de recursos consideró que ello era una indicación que no podía ser ignorada de que la invención implicaba actividad inventiva.

Figura de la patente EP0533528B1                                 Figura de la patente FR697294

 

 

La satisfacción de una necesidad manifestada durante un largo período de tiempo

Se trata de un indicio relacionado en cierto modo con el anterior. Si durante un período de tiempo prolongado se ha manifestado una necesidad urgente de mejora en relación con una determinada tecnología, y el estado de la técnica relacionado ha permanecido inactivo, ello se considera un indicio de la existencia de actividad inventiva.

-           La decisión T0271/84 se refiere a la patente EP16631 sobre un procedimiento para la eliminación de sulfuro de hidrógeno y de oxisulfuro de carbono de una corriente de gas.

-           Ambos procedimientos eran ya conocidos 20 años antes de la fecha de presentación de la solicitud. La técnica aplicada durante esos 20 años era muy cara y había una necesidad urgente de encontrar un procedimiento más eficiente y barato.

-           La Cámara de recursos consideró que la existencia de una necesidad urgente no resuelta durante 20 años era un indicador de la existencia de actividad inventiva.

 

El éxito comercial

En el derecho europeo de patentes, el éxito comercial no se considera por sí solo indicador de la existencia de actividad inventiva. Es preciso que el éxito comercial se derive exclusivamente de las características técnicas de la invención y que no se deba a técnicas de venta o campañas publicitarias.

-           La decisión T0626/96 se refiere a la patente EP0501989B1 que tiene por objeto un grifo que permite la dispensación mediante dos canales separados de agua normal, una mezcla de agua fría y caliente así como por otro lado de agua filtrada.

-           La utilización de agua filtrada en los hogares era ya conocida 20 años antes, pero existía una necesidad de poder dispensarla mediante el mismo grifo que suministraba el agua potable de la red.

-           La empresa titular de la patente comercializó un grifo que se encontraba dentro del alcance de la primera reivindicación bajo la marca “triflow”. El grifo constituyó un éxito comercial impresionante, con grandes ventas en Europa y los Estados Unidos. La Cámara de recursos concluyó que el éxito comercial se debía exclusivamente a las características técnicas de la invención y no a las técnicas de venta o publicidad, puesto que la empresa comercializadora se había constituido exclusivamente para la venta del objeto de la patente.

-           A lo anterior se unía el hecho de que el estado de la técnica más cercano se había publicado 60 años antes de la presentación de la solicitud de patente. Combinando ambos indicios, la cámara concluyó sin ningún tipo de dudas que la invención reivindicada implicaba actividad inventiva.

Figura de la patente EP0501989B1                                                     Grifo Triflow

Figura de la patente US1825826 (estado de la técnica más cercano)

 

Una solución simple

La dificultad existente en la obtención de una solución simple, sin sacrificar calidad puede ser un indicio de la existencia de actividad inventiva. Ello presupone que no hay nada en el estado de la técnica que lleve hacia esa solución simple

-           La decisión T0240/93  se refiere a la patente EP0370890 que tiene por objeto una sonda para el tratamiento térmico quirúrgico de tejidos de la próstata mediante hipertermia, donde las características distintivas en relación con el estado de la técnica se refieren a la utilización de medios de refrigeración destinados a evitar quemaduras en las paredes de la uretra.

-           Inicialmente se señaló que la invención no implicaba actividad inventiva pues ya se conocían medios de refrigeración similares en sondas destinadas a actuar en el recto.

-           La utilización de estos medios de refrigeración en una sonda destinada a actuar sobre la próstata producía un efecto sorprendente, ya que se reducía el tratamiento de 6 a 10 sesiones de hora a una única sesión de una hora. Debido a este efecto sorprendente o bonus, obtenido mediante una solución simple, la cámara de recursos consideró que existe actividad inventiva.

Conclusión

Estos tipos de indicios, llamados secundarios, tienen, como su nombre indica, un carácter auxiliar, al menos en Europa. No sustituyen al análisis técnico, y deben estar siempre relacionados con las características técnicas de la invención. También hay que tener en cuenta que, por su naturaleza, se trata de indicios que raramente se emplean en el procedimiento de examen, mientras que su utilización suele ser más habitual en fase de oposición, recurso y sobre todo en tribunales.

 

 

 

Leopoldo Belda

 

 

 

 

 

 

 

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