CONFERENCIA SOBRE PATENTES E INTELIGENCIA ARTIFICIAL ORGANIZADA POR LA OFICINA EUROPEA DE PATENTES


La inteligencia artificial está jugando un papel cada vez más relevante en la sociedad y las patentes no pueden permanecer ajenas a este fenómeno. Consciente de ello, la Oficina Europea de Patentes (EPO) organizó el pasado 30 de mayo una conferencia dedicada a los principales retos y oportunidades que la Inteligencia Artificial presenta en relación con las patentes.

La conferencia fue inaugurada por el vicepresidente de la Oficina Europea, Alberto Casado, que realizó una intervención sobre los objetivos de la misma, que esencialmente eran aumentar la concienciación sobre este tema y favorecer el intercambio de opiniones. También añadió que, en relación con las patentes, la inteligencia artificial juega y jugará un papel dentro de los siguientes aspectos:

-       La protección de la Inteligencia Artificial (IA) mediante patentes.

-       El empleo de la Inteligencia Artificial (IA) en el desarrollo de invenciones.

-       La utilización de la IA en el procedimiento de concesión de patentes.

Alberto Casado (Vicepresidente de la Oficina Europea de Patentes)

La denominada “evangelista” de la tecnología Clare Dillon ofreció una presentación muy dinámica e introductoria sobre la situación actual en relación con la IA.

Clare Dillon (Evangelista tecnológica)

La 4ª Revolución Industrial o 4IR se desarrolla en tres grandes ámbitos:

Físico: Vehículos autónomos, robótica, impresión 3D y nuevos materiales.

Biológico: Diagnósticos genómicos, tratamiento e ingeniería de tejidos.

Digital: Internet de las cosas, Blockchain e Inteligencia Artificial.

Los tres grandes ámbitos en los que se desarrolla la revolución industrial (Clare Dillon)

Según Clare, los tres grandes ingredientes que han favorecido la actual explosión en relación con la IA son:

-       La abundancia de datos de todo tipo, por ejemplo, los obtenidos a partir de redes de sensores.

-       La “computación” en la nube, que facilita un inmenso poder computacional.

-       Los poderosos algoritmos disponibles.

Todo ello también ha posibilitado una democratización de la IA. Asimismo, aclaró que hay tres niveles de inteligencia Artificial (IA):

-       IA “estrecha” o “limitada”, que se dedica a tareas muy específicas.

-       IA “general”, que transfiere conocimiento de un campo a otro.

-       La super IA, que supera a la inteligencia humana.

Dentro de la IA considera que las tecnologías emergentes son:

-       Sensores: “visión artificial” y Procesamiento del sonido.

-       Comprensión: Procesamiento de lenguaje natural (NLP)

-       Actuación: Robótica, “Machine learning” y “Deep learning” (Redes neuronales).

-       Explicación.

Expuso que uno de los problemas que plantea la IA es el que en muchos casos se trata de una caja negra: Se introducen datos, atraviesan la caja negra y se obtienen resultados, pero existe una necesidad de explicar qué es lo que ocurre dentro de esa caja negra. Esta explicación es fundamental si se desea que la IA sea aceptada por todos los sectores de la sociedad.

Clare Dillon prevé que aun cuando se eliminarán trabajos, se creará un número mayor de nuevos empleos. También prevé que se dedicarán grandes esfuerzos a la explicación de la “caja negra” de la I.A., habrá planes nacionales y globales para su regulación y aumentará el peligro de ciberataques y la inversión en ciberdefensa.

De la intervención de Yann Ménière (economista jefe de la Oficina Europea de Patentes) cabe destacar que el número de solicitudes de patentes relacionadas con la IA está aumentando constantemente, de forma exponencial. En 2016, subió a alrededor de 6000. Respecto a los retos a los que se enfrentan las oficinas de patentes en relación con la IA, destacó las tres áreas ya señaladas anteriormente por Alberto Casado:

-       La IA en cuanto que una invención implementada en ordenador patentable.

-       La IA que busca en el estado de la técnica, que inventa y que redacta solicitudes de patente.

-       La IA que interviene en el procedimiento de concesión y asiste en la toma de decisiones.

Recordó los dos “obstáculos” que deben superar las invenciones implementadas en ordenador para poder ser patentadas:

-       El carácter técnico.

-       La actividad inventiva basada exclusivamente en características técnicas.

Dentro del panel dedicado a discutir las posibles estrategias para la protección de invenciones de IA, se pueden destacar las siguientes opiniones:

-       Se considera más adecuado hablar de “super software” y no de IA.

-       Aunque en este campo se trabaja de forma colaborativa, en base a “open source” se aprecia que todavía existe una necesidad de patentar ciertos aspectos.

-       Un problema estriba en aquellas personas cuyos datos se utilizan para el desarrollo de la IA. ¿Deberían beneficiarse económicamente de alguna manera? Se trata de un problema similar al de la utilización de recursos genéticos en invenciones patentadas.

-       Una duración de 20 años parece excesiva para patentes en este campo. Quizás se debería tender hacia una figura que fuera una mezcla de “copyright” o “derechos de autor” y de patente. Asimismo, consideran que la publicación de las solicitudes de patentes de este tipo de invenciones debería realizarse mucho antes de los 18 meses desde la fecha de presentación o de prioridad, dada la velocidad vertiginosa con la que evoluciona la tecnología en este sector. En general, el procedimiento de concesión debería resolverse en un período inferior a un año según la opinión de estos expertos.

-       También se manifestó la necesidad de implementar mecanismos de “desbloqueo”, como de “licencias cruzadas obligatorias” que permitan que se puedan perfeccionar invenciones anteriores, de manera que no se bloquee la innovación.

Otro panel de discusión se ocupó de cómo aborda las invenciones sobre IA la Oficina Europea de Patentes (EPO). Koen Lievens (director de examen en la EPO) aportó el punto de vista de la EPO.

-       Se recordó el enfoque de los “hurdles” u obstáculos ya mencionados anteriormente: el carácter técnico y la actividad inventiva de las mismas.

-       El carácter técnico se suele plasmar en una aplicación específica o en una aplicación en un determinado campo tecnológico, no siendo suficiente una implementación técnica genérica, ni una mera programación ni un algoritmo que es supuestamente más eficiente que uno anterior.

-       Se anunció la elaboración de un capítulo especialmente dedicado a la inteligencia artificial en la nueva edición de las “guidelines” o directrices de examen de la EPO que se publicará en octubre.

Asimismo, agentes de patentes europeos y de la industria proporcionaron su punto de vista:

Se presentó un caso real, donde se logró transformar una reivindicación inicial en una aceptada por la EPO tras la introducción inicialmente del carácter técnico y posteriormente de características técnicas distintivas e inventivas en relación con el estado de la técnica:

También se resaltó la necesidad de prestar atención a la claridad y la suficiencia, la necesidad de definir las características de las redes neuronales, de los datos de entrada, de salida, la arquitectura de la red, etc. Cuanta más información se aporte menor peligro de que se señale falta de suficiencia y/o de claridad. Por todo ello, es preciso dedicar más tiempo del habitual a conversar con el inventor o inventores en este tipo de invenciones.

Grant Philpott, jefe de ICT de la Oficina Europea admitió que este organismo utiliza la inteligencia artificial en algunas de sus actividades, pero señaló que no era el tema de la conferencia. Es de suponer que esta tecnología se empleará en la búsqueda del estado de la técnica y en traducción. Lamentablemente nos quedamos sin información adicional sobre el tan comentado ANSERA y la leyenda sobre lo que este software puede o no puede hacer seguirá creciendo.

Otro panel se dedicó a discutir sobre los retos involucrados en la redacción de solicitudes de patente sobre IA. Como opiniones más relevantes se pueden destacar los “lamentos” de los representantes estadounidenses sobre la situación actual en los EE. UU. donde es prácticamente imposible la patentabilidad de este tipo de invenciones, debido a varias sentencias del tribunal supremo. Asimismo, la tasa de rechazo de estas patentes es muy elevada, aunque tienen la esperanza de que en cierto modo mejore la situación ante la asunción del nuevo director de la USPTO, Andrei Iancu. Uno de los participantes manifestó que los algoritmos deberían ser patentables en general sin necesidad de tener que limitar su aplicación a un determinado uso técnico.

Se aconsejó adoptar un doble enfoque en la redacción de reivindicaciones sobre estas invenciones: en primer lugar, una reivindicación utilizando una “caja negra” y otra con todos los pasos involucrados en el proceso.

El siguiente panel tuvo como asunto los aspectos post-concesión de las patentes sobre IA. Aquí se ofreció el punto de vista de la observancia de las patentes sobre IA (“enforcement”) en Japón, Estados Unidos y Europa.

El representante japonés informó de que en su país es posible hacer valer este tipo de patentes ante los tribunales. El participante estadounidense manifestó que la situación era más compleja en los Estados Unidos, debido a diversas decisiones del Tribunal Supremo antes mencionadas.

Mathias Schneider, representante europeo, de la empresa Audi, planteó las numerosas preguntas que están pendientes de respuesta:

En relación con la validez de la patente:

-       ¿Cómo definir la evidencia?

-       ¿Cómo definir al experto en la materia?

-       ¿Utilización de IA para determinar el estado de la técnica relevante?

En relación con la infracción, su análisis y demostración, con la evaluación de las patentes para su licenciamiento.

Sobre la compensación al inventor, quién es este, cuál es el valor de una invención creada por un programa de IA.

Mathias Schneider  relató que en “Audi” poseen un programa de IA basado en la utilización de redes neuronales capaz de generar unas “invenciones” muy interesantes. Han considerado que, de momento, lo más adecuado, en su opinión, es mantener secreto el software y proteger los productos obtenidos, probablemente mediante diseño industrial. En su opinión la mejor opción para proteger el software es la propiedad intelectual.

Para finalizar la conferencia, tuvo lugar un panel de discusión sobre aspectos éticos y sociales. Clara Neppel, directora de la Oficina Europea de IEEE, expresó su preocupación sobre el impacto negativo que tendría la concesión de patentes sobre “cajas negras” e insistió en la necesidad de que estas patentes cumplan adecuadamente con el requisito de suficiencia de descripción. Con tal fin, detalló cómo debe describirse el funcionamiento de las “cajas negras” empleadas en la IA: en primer lugar, los datos de entrada (validez, referencia, interacción, formatos de intercambio y calidad), a continuación, el proceso de funcionamiento de la red neuronal (explicación, transparencia, predictabilidad). Concluyó subrayando la necesidad de que se cumpla el principio que gobierna el sistema de patentes; un adecuado equilibrio entre los derechos concedidos y el progreso tecnológico aportado.

El Dr. Noam Shemtov, de la “Queen Mary University” ofreció una presentación sobre la evaluación de la actividad inventiva en invenciones realizadas de forma autónoma por la Inteligencia Artificial. En primer lugar, distinguió entre 3 tipos de IA:

-       La IA capaz de llevar a cabo tareas predefinidas.

-       LA IAG (Inteligencia Artificial General) que puede llevar a cabo las mismas tareas intelectuales que los humanos. (se encuentra entre nosotros o a la vuelta de la esquina)

-       La SIA (Super Inteligencia Artificial) que superará a la inteligencia humana en todos los aspectos y que de momento es “ciencia ficción”.

Para evaluar la actividad inventiva, propone que en lugar de una “persona experta en la materia” se utilice una “máquina” experta en la materia, y redefinir la actividad inventiva de la siguiente manera:

Se considera que implica actividad inventiva todo aquello que no es probable que obtenga una máquina de IA cuando actúa en un área específica.

Sin embargo, surgen problemas con esta definición, si no toda la industria, no todos los actores poseen el mismo poder computacional, si hay algoritmos “protegidos” no libremente disponibles, si hay datos “protegidos”.

Cualquier herramienta que se desarrolle para evaluar la actividad inventiva deberá estar orientada a determinar la probabilidad de que aparezca una invención similar a la reivindicada poco tiempo después.

La patentabilidad de la IA incentivará la inversión en superordenadores, algoritmos muy sofisticados y el “big data”. Sin embargo, habrá que tener en cuenta las leyes relativas a “competencia desleal”.

El profesor universitario Peter Blok, de la universidad de Utrecht, se centró en quién tiene derecho a la patente en el caso de invenciones desarrolladas por la inteligencia artificial.

Peter Blok

Comenzó su presentación planteando los posibles candidatos al derecho a la patente:

-       El programa informático.

-       El dueño del programa informático

-       El usuario,

El programa informático no es una persona y como tal no puede tener derecho a la patente, Si el creador del programa informático tuviera derecho a la patente, la extensión de los derechos exclusivos sería demasiado amplia y tendría efectos negativos. Descartados los anteriores, el único candidato razonable, en su opinión es el usuario, aquel que emplea el programa de inteligencia artificial como una herramienta en las manos del inventor, de un humano, el cuál identifica el problema, “enseña” a la inteligencia artificial y selecciona los resultados.

Conclusión

La conferencia puede considerarse un punto de partida interesante para que el mundo de las patentes comience a trabajar sobre el asunto, pero todavía es grande la incertidumbre y las preguntas superan ampliamente a las respuestas.

 

Nota: En esta dirección pueden acceder al resumen efectuado por la Oficina Europea de Patentes y en ese mismo lugar, próximamente estarán disponibles los vídeos de las diferentes ponencias y mesas redondas. La EPO ha anunciado que celebrará una conferencia similar en los próximos meses, pero dedicada a la tecnología “blockchain”.

 

 

 

Mauro Muñoz y Leopoldo Belda

 

 

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GRUPO PREMO: CUANDO EL ÉXITO COMERCIAL SE BASA EN LA INNOVACIÓN PATENTADA


Dentro de las sesiones conocidas como “Encuentro con los otros” que viene organizando el Departamento de Patentes e Información Tecnológica de la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM) desde hace unos años, el pasado 04 de junio, los examinadores de patentes de la OEPM tuvieron la ocasión de disfrutar de la presencia de Ezequiel Navarro (C.E.O del grupo PREMO) y de Eli Salis (Agente de la Propiedad industrial que se encarga de la tramitación y gestión de sus patentes).

Ezequiel comenzó por relatarnos los inicios de la empresa. Se fundó en 1962 en Cataluña para desarrollar y fabricar componentes inductivos de utilización en aparatos de TV, que se exportaban en su casi totalidad. La empresa fue adquirida y transformada totalmente, de modo que ahora se dedica a la fabricación de componentes eléctricos pasivos de utilización principalmente en el sector del automóvil como antenas para la apertura y bloqueo/desbloqueo a distancia de vehículos y transmisión de la presión de los neumáticos. El software y firmware no tiene un peso significativo en la compañía. Es algo que dejan para los clientes.

El Grupo PREMO fabrica en Marruecos, China y Vietnam y tiene centros de investigación en Corea del Sur, Grenoble (Francia), Barcelona y Málaga, donde tiene su sede principal. Posee 35 oficinas comerciales por todo el mundo, una plantilla de alrededor de 800 personas y en 2015 el volumen de negocio fue de 32 millones de euros. Su éxito comercial se basa en tecnología generada por la empresa y patentada. El grupo patenta lo que realmente tiene valor comercial, en ningún caso se patenta para acumular títulos o como elemento de “marketing”. Últimamente se suele generar una patente por mes. En la base de datos ESPACENET se encuentran 146 familias de patentes en las que la empresa figura como solicitante. Realizan una vigilancia tecnológica muy activa del sector, y siempre que detectan alguna solicitud de patentes de los competidores que creen no cumple con los requisitos de patentabilidad, presentan u observaciones u oposiciones en las oficinas de patentes correspondientes. Son ellos los encargados de realizar la vigilancia tecnológica. Se nos explicó que, cuando se trata de una tecnología muy disruptiva, como es el caso, es muy difícil subcontratar este tipo de vigilancia.

En cuando a su estrategia de protección mediante patente de sus invenciones, no utilizan habitualmente la vía PCT, sino la vía unionista, a partir de un primer depósito de solicitud de patente europea, presentada ante la OEPM. Suelen extender esta primera protección a China, Corea de sur, Estados Unidos, Canadá, los principales países europeos y excepcionalmente a México, Taiwán e Israel. La OEPM se utiliza para la realización del primer depósito de las solicitudes de patentes europeas, con el fin de que se pueda comprobar si las invenciones son de interés para la defensa y posteriormente para la validación de las patentes europeas concedidas. Si el primer informe de búsqueda realizado por la Oficina Europea es negativo, en ocasiones recurren a la vía PCT, pero muy excepcionalmente.

Ezequiel Navarro nos explicó dos de los casos de éxito de la empresa en relación con las patentes. El primero de ellos fue el del “alma para la ferrita flexible”. El origen de esta invención se encuentra en un problema de calidad detectado en Corea; una antena instalada en un vehículo de Hyundai se había quebrado como consecuencia de un impacto. Se les ocurrió que la mejor manera de impedir la rotura de las antenas era que la ferrita fuera flexible. Inicialmente todos los expertos consultados afirmaban que ello era imposible. Por analogía con el hormigón armado pensaron en la inclusión de un “alma” en la ferrita. Utilizando nanotecnología y tecnología química lograron polímeros con propiedades magnéticas. Además, gracias a esta flexibilidad fue posible fabricar antenas más largas y reducir el número de antenas precisas en cada automóvil, con el consiguiente ahorro para los fabricantes de coches. La invención se encuentra protegida por la patente europea EP3089176B1 y demás patentes de la familia.

Figura de la patente EP3089176B1

El segundo de los casos de éxito es el de las antenas isotrópicas. Descubrieron que un cliente utilizaba en una misma llave para coches tres antenas. La explicación era que, si sólo empleaban uno, era incómodo para el cliente el tratar de buscar la disposición adecuada para cerrar o abrir el vehículo. Vieron que lo que el cliente quería era una antena isotrópica. Desarrollaron el producto, lo patentaron y se ha convertido en un gran éxito comercial. Se encuentra protegido por la familia de patentes de WO2014072075.

Figura de WO2014072075

Ambos casos se encuentran explicados por Ezequiel Navarro en el vídeo elaborado por el IESE ”Crear lo imposible”  

Imagen de previsualización de YouTube

 (pinchar sobre la imagen para visualizar el vídeo)

El grupo PREMO es partidario de que España se sume al proyecto de patente unitaria y Tribunal Unitario en materia de patentes (UCP).

Sólo en dos ocasiones se han visto demandados por competidores por supuesta infracción de patentes. En uno de los casos, se trató de un llamado “patent troll” que había comprado una patente con el único propósito de demandarlos, pero el grupo PREMO logró que la patente fuera declarada nula. Ellos, por su parte, han demandado a dos empresas por infracción en China.

En fin, una empresa de origen español, dedicada a la exportación de productos de base tecnológica y que protege sus intangibles mediante la propiedad industrial. Esta empresa puede considerarse la encarnación del nuevo modelo económico al que debería aspirar nuestro país. Es por ello por lo que ha sido elegida por Cevipyme para protagonizar un vídeo de promoción de la propiedad industrial. Asimismo, recientemente se ha firmado un acuerdo de colaboración entre la OEPM y el Grupo PREMO en materia de propiedad industrial.

Imagen de previsualización de YouTube

(pinchar sobre la imagen para visualizar el vídeo)

Leopoldo Belda


 

 

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EL PUENTE DE VIZCAYA SE PATENTÓ


En una reciente visita a Bilbao decidí visitar Portugalete, cuyo casco antiguo me habían recomendado. Tras salir de la estación de metro y siguiendo las indicaciones que señalaban hacia el centro histórico llegué a un mirador situado junto a la llamada Torre de Salazar, desde donde avisté el majestuoso puente colgante de Vizcaya. Fue un amor a primera vista.

El puente colgante de Vizcaya desde un mirador próximo a la Torre de Salazar, en Portugalete

Como el resto de los turistas allí presentes y a pesar de la abundante lluvia, recorrí el larguero del puente, tras pagar el correspondiente ticket que incluía las respectivas subidas y bajadas en ascensor. Poco después, averigüé que detrás de esta “maravilla”, de este vestigio de la revolución industrial vizcaína, había una historia de patentes.

Vista desde el camino peatonal sobre el larguero del puente

La iniciativa de la construcción de este puente, inaugurado el 28 de julio de 1893, tuvo un origen privado y trataba de responder a la demanda de un cruce más cómodo y eficaz de la Ría entre Portugalete y Las Arenas. Antes de la construcción del puente, el cruce se realizaba en barcos de remos que utilizaban cientos de miles de vizcaínos cada año. Dentro de los empresarios locales que invirtieron en el emprendimiento, el papel dirigente lo asumió Santos López de Letona, un empresario “indiano” que había hecho fortuna en México.

El proyecto corrió a cargo de Alberto de Palacio y Elissague, arquitecto por la Escuela de Barcelona y residente en Portugalete durante su infancia y primera juventud. Tras obtener el título de arquitectura, viajó a Francia donde estuvo en contacto con Eiffel. También participó en el diseño y construcción de grandes estructuras metálicas de la época, como la Estación de Atocha en Madrid (1892) y el Palacio de Cristal (1887) en el parque del Retiro madrileño.

Con el fin de atravesar la Ría del Nervión a la altura de Portugalete – Las Arenas ( Getxo) y tras analizar todas las alternativas disponibles en la época, inventó un puente que permitía el traslado de carga y pasaje de una orilla a otra de la Ría y que al mismo tiempo no impedía el paso hacia y desde Bilbao de buques de gran altura. Para la elaboración del sistema de traslado de la “barquilla” colgante contó con la colaboración del ingeniero y empresario francés Ferdinand Arnodin, experto en el diseño y fabricación de puentes transbordadores. El puente en cuestión fue patentado. Hay versiones contradictorias al respecto; por un lado, se afirma que la solicitud de patente sobre el puente se presentó simultáneamente en Bilbao y en París el 5 de noviembre de 1887. En el archivo histórico de la OEPM figura, en efecto, la patente o privilegio de invención  de número PI7506 presentada en esa fecha, pero no ha sido posible encontrar una patente francesa con esa fecha de presentación en la base de datos histórica del INPI francés. En dicha base de datos de patentes del siglo XIX sólo figura una patente de Arnodin, de número 78747, fecha de presentación 19/12/1867 y título “bateau remorqueur hydraulique – système Arnodin” y en la base de datos ESPACENET figuran 13 familias de patentes publicadas a principios del siglo XX y donde aparece Arnodin como inventor. Sin embargo,  otras fuentes, parece que más creíbles, afirman que la patente se presentó en España y posteriormente fue “adquirida” por Arnodin, quién construyó varios puentes en otros puntos de Europa utilizando la invención protegida por la patente. Se desconoce si se logró la patente en otros estados reivindicando la prioridad de la solicitud de patente española.

El puente está formado por cuatro torres de hierro de 61 metros de altura, dos en cada lado de la Ría, unidas por un larguero de 160 metros de longitud, a una altura de 45 metros sobre el nivel de pleamar. Las piezas de hierro se encuentran unidas mediante remaches y el conjunto recuerda al estilo de las obras de Eiffel. Cada uno de los lados posee 4 cables de sustentación anclados en bloques de cimentación a 110 metros de distancia de cada una de las torres. El transporte de vehículos y pasajeros se realiza mediante una barquilla que cuelga de un carro que se desplaza a lo largo de los carriles del travesaño. Inicialmente se empleaba un motor de vapor y actualmente motores eléctricos.

Figuras de la patente PI7506 de título “un sistema de puente transbordador para el cruce de las vías fluviales”

Su aspecto más innovador fue la utilización de cables de acero ligero de torsión alternada para el anclaje de las torres en los bloques de cimentación.

La solicitud de patente se presentó en el Gobierno Civil de Bilbao y fue transmitida al Conservatorio de Artes en Madrid

El artículo 38 de la Ley de patentes entonces vigente, la Ley de 30 de julio de 1878, establecía las condiciones para el ejercicio del privilegio:

“Art. 38. El poseedor de una patente de invención o de un certificado de adición está obligado a acreditar ante el director del Conservatorio de Artes, y dentro del término de dos años, contados desde la fecha de la patente o del certificado, que se ha puesto en práctica en los dominios españoles, estableciendo una nueva industria en el país.”

Entre la documentación del expediente figura la solicitud de comprobación de que la invención estaba siendo explotada en Bilbao, entre Portugalete y Las Arenas de Getxo.

En el archivo histórico de la OEPM se dispone de otras patentes españolas con Alberto de Palacio como inventor:

En 2015, la OEPM colaboró en la realización de la exposición “Museo a cielo abierto” en la terraza del Puente, cediendo la utilización de imágenes digitales de las memorias y los planos de dos de las patentes solicitadas por Alberto de Palacio (PI7506 y PI1246).

El Puente desde Getxo-Las Arenas

El puente ha sido testigo y protagonista de la historia de los últimos 125 años. Así, durante la Guerra Civil, en junio de 1937, el ejército republicano lo voló para tratar de evitar que el ejército franquista cruzara la Ría. Tras la guerra fue reconstruido y reabierto en 1941. Asimismo, el 12 de abril de 1989 fue asesinado por ETA, mientras esperaba en su coche en Getxo para cruzar el puente, el sargento de la Guardia Civil José Calvo de la Hoz.

El puente tras ser volado el 17 de junio de 1937. Autor: Alfredo Pérez Trimiño (Fuente: El correo digital)

En 1999 y tras unas importantes obras de renovación, se reinauguró. Se peatonalizó el larguero y entraron en funcionamiento dos ascensores para permitir la visita turística. En 2006 fue declarado patrimonio de la humanidad por la UNESCO.

Con la perspectiva que dan los 125 años transcurridos, resulta sorprendente que se patentaran los puentes de este tipo, como ocurría con algunos puentes patentados por Eiffel, ya que, dada su naturaleza, no era posible su fabricación masiva. Hoy en día se patentan elementos más concretos y no el puente en su conjunto.

Conclusión

Si alguna vez visitan esta espectacular muestra de la obra civil de estructura metálica de fines del siglo XIX que une Portugalete y Getxo, lo cual les recomiendo, recuerden que estuvo patentada.

Leopoldo Belda Soriano

 

Enlaces de interés:

Puente de Vizcaya: patrimonio de la humanidad (Revista Cimbra – Colegio de ingenieros técnicos de obras públicas).

Puente Bizkaia Zubia – Sociedad de explotación del puente.

Ponts suspendues, conçus, construits ou rénovés par Ferdinand Arnodin

La mitad invisible: Puente de Vizcaya (RTVE)

El proyecto de liquidación de las obras del puente Vizcaya (Miguel Aguiló, Fabrikart – Universidad del País Vasco)

El puente de Vizcaya, nuevo patrimonio de la humanidad (Alberto Santana Ezquerra – Rev. Int. Estud, vascos, 51, 2, 2006,293-612)

 

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EL AIRE ACONDICIONADO: DE LUJO A NECESIDAD


En esta ocasión y dentro de los grandes inventos patentados que pasaron a la historia, me ocupo de un dispositivo que como veremos ha pasado de ser un asunto puramente industrial a prácticamente una necesidad en los veranos cada vez más calurosos de hoy en día.

Desde que nuestros antepasados dominaron el fuego, siempre ha sido posible calentarse cuando hace frío. Sin embargo, refrescarse cuando hace calor ha sido siempre un reto. El emperador romano, excéntrico y adolescente Heliogábalo (en latín Elegabalus) realizó un primer intento de conseguir aire acondicionado, enviando esclavos a las montañas para que trajeran hielo a sus jardines. La brisa llevaba el aire más fresco al interior de su palacio. Sin embargo, no se trataba de una solución ejecutable en gran escala, al menos hasta el siglo XIX, cuando un empresario de Boston llamado Frederick Tudor amasó una gran fortuna  de un modo similar. Se dedicaba a extraer bloques de hielo de los lagos helados de Nueva Inglaterra, los almacenaba, aislándolos mediante serrín y los enviaba mediante barco a climas más cálidos en verano. Como consecuencia, en los estados del sur se creó una dependencia de estos envíos de hielo procedentes del norte. Hasta que no despegó la fabricación del hielo, los inviernos suaves en el norte creaban pánico en el sur debido a la escasez de hielo y la dificultad de paliar los cálidos veranos , ya sean secos como en Arizona y Nevada o húmedos como en Florida, Luisiana y Alabama.

Como en tantas otras ocasiones, el avance tecnológico fue posibilitando que en un cierto momento se diera el salto definitivo. Ya en 1820 el inventor inglés Michael Faraday descubrió que la compresión y posterior licuefacción del amoniaco podía enfriar el aire cuando posteriormente se evaporaba. Posteriormente, en 1842 John Gorrie utilizó esta tecnología de compresión del amoniaco para crear hielo, que luego empleaba para enfriar el aire en los hospitales en los que trabajaba como médico.

El aire acondicionado, tal como lo conocemos, comenzó en 1902 y no tenía nada que ver con el bienestar humano. En Nueva York, la compañía de imprenta “Sackett-Wilhelms” se encontraba frustrada debido a los efectos no deseables que los niveles variables de humedad causaban en la impresión a color. La impresión en color precisaba que se imprimiera cuatro veces en el mismo papel, en cian, magenta, amarillo y negro. Los cambios de humedad entre una impresión y otra provocaban que el papel se dilatara o contrajera. Incluso una diferencia de un milímetro producía unos efectos desastrosos.

La compañía de impresión solicitó a la fabricante de aparatos de calefacción Buffalo Forge Co.  el diseño de un sistema de control de la humedad.  La compañía encargó el proyecto a su joven ingeniero Willis Carrier, que había obtenido su título en ingeniería mecánica sólo un año antes. Se le ocurrió un sistema consistente en la circulación de aire sobre tuberías refrigeradas mediante la circulación por su interior de amoniaco comprimido y que permitía mantener la humedad constante en un porcentaje del 55%. Los impresores quedaron encantados y la compañía comenzó a comercializar su sistema a industrias donde la humedad planteaba problemas, desde industrias textiles a molinos de harina, pasando por la compañía Gillette, donde la excesiva humedad provocaba la oxidación de las cuchillas de afeitar.

A los primeros clientes no les preocupaba el confort térmico de sus trabajadores. Si eso se lograba, se consideraba un efecto secundario beneficioso, pero Carrier vio la oportunidad y en 1906 ya estaba trabajando en aplicaciones de su invención destinadas a mejorar el confort climático, en primer lugar, en edificios públicos como los cines y teatros. Carrier llamaba a su sistema el “fabricante del clima”. Creó en 1916 la compañía “Carrier” que aún hoy es una de las empresas más potentes en el sector de la climatización.

Carrier obtuvo su primera patente US808897 sobre un aparato de aire acondicionado en 1906. La solicitud se presentó en 1904. Tras desarrollar el diagrama psicrométrico en 1911, en 1914 obtuvo una patente, de número US1085971 sobre un método para la humidificación del aire, control de la humedad y de la temperatura. Se trataba del primer aparato en el que era posible modificar la temperatura de condensación.

En España, la primera patente de Carrier Corporation es la de número ES102901, de título “perfeccionamientos introducidos en los sistemas usados para acondicionar y distribuir el aire en los teatros y locales similares”, y es que los cines de los años 20 fueron los lugares donde la gente pudo experimentar en primer lugar los beneficios del aire acondicionado, siendo éste a veces el principal atractivo, por encima incluso de las películas. De ahí viene la tradición de Hollywood de lanzar grandes éxitos en verano. También el aire acondicionado está en el origen y proliferación de los centros comerciales.

Figura de la patente española ES102901, de título “perfeccionamientos introducidos en los sistemas usados para acondicionar el aire en los teatros y locales similares”.

La siguiente patente de Carrier se presentó en España en 1937, con el número ES143735.

Figuras de la patente ES143735 (perfeccionamientos en aparato de acondicionamiento del aire y ventilación)

En 1942 se concedió la primera patente sobre un aire acondicionado para vehículos, de número US2303857.

A pesar de las patentes anteriores, en España no fue hasta los años 60 que los grandes hoteles de lujo de Madrid empezaron a instalar los primeros sistemas de refrigeración centralizados. También los compraron algunos edificios de oficinas, empresas como Galerías Preciados o El Corte Inglés y grandes cines, como el Palacio de la Prensa y el de la Música. Los grandes almacenes antes citados siempre se caracterizaron por su potente aire acondicionado.

En cierto modo, se puede decir que el aire acondicionado posibilita el funcionamiento de internet, pues los ordenadores fallan si las temperaturas son muy elevadas y gracias a la climatización es posible el funcionamiento de las grandes acumulaciones de ordenadores precisas para el funcionamiento de los servicios más populares de internet. Tampoco sería posible la fabricación de chips, donde es precisa una gran calidad del aire y una determinada temperatura.

El aire acondicionado se puede considerar una tecnología transformativa, que influye sobre dónde y cómo se vive. Sin el aire acondicionado sería difícil imaginar el aumento de población de ciudades como Dubái o Singapur.

A medida que se popularizó la utilización de unidades de aire acondicionado de uso residencial, aumentó considerablemente la población en el sur de los Estados Unidos (desde California a Florida). Pasó de representar un 28% de la población de los Estados Unidos a un 40%. China será pronto el país con mayor número de unidades de aire acondicionado. El éxito del aire acondicionado significa en general muy buenas noticias, dado que disminuye la mortalidad durante las olas de calor y, por ejemplo, reduce el riesgo de peleas en las prisiones.

Está demostrado que cuando la temperatura sube por encima de los 20 grados en los locales donde se realizan los exámenes, los estudiantes sacan peores notas en matemáticas. En las oficinas, la ausencia de aire acondicionado provoca una disminución de la productividad. También se ha comprobado que la productividad alcanza su pico con temperaturas entre los 18 y los 22ºC.

La principal desventaja del aire acondicionado es que sólo se puede enfriar el interior de un edificio si se bombea ese calor al exterior. En las grandes ciudades, en verano podría aumentar la temperatura exterior en unos 2ºC como consecuencia del funcionamiento de los aparatos de aire acondicionado. En el metro el funcionamiento del aire acondicionado en el interior de los vagones provoca unas temperaturas insoportables en los andenes.

El aire acondicionado consume energía eléctrica que en gran medida se obtiene quemando combustibles fósiles, empeorando así el efecto invernadero. Se espera un aumento tal de la demanda de aire acondicionado de aquí a 2050 que se prevé una multiplicación por 8 del consumo de energía eléctrica debido a la climatización. También los gases empleados en estos aparatos tienen efectos perjudiciales para la naturaleza. Inicialmente se empleaban gases inflamables y muy tóxicos, como el propano y el amoniaco, los cuales provocaban accidentes mortales cuando se escapaban. En 1928 Thomas Midgley creó el primer gas fluorocarbonado no tóxico ni inflamable, el Freón. Posteriormente, se descubrió que, la liberación de estos gases a la atmósfera estaba causando un agujero en la capa de ozono que protege a la tierra de las radiaciones perjudiciales, en la zona de la Antártida. Por ello, estos gases clorofluorocarbonados acabaron prohibiéndose en todo el mundo a lo largo de la década de los 90 del siglo pasado, desarrollándose nuevos gases no perjudiciales.

La tecnología sigue evolucionando, principalmente, en búsqueda de menores consumos energéticos y una reducción del ruido.

En definitiva, a pesar de sus problemas, el aire acondicionado ha pasado a convertirse en un elemento de primera necesidad, que nos lleva a preguntarnos cómo éramos capaces de sobrevivir los veranos madrileños únicamente con ventiladores, en el mejor de los casos.

Esta entrada está basada en gran medida en el siguiente programa de la BBC: “air conditioning: 50 things that made the modern economy”.

 

Leopoldo Belda

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EL SESGO RETROSPECTIVO EN LA EVALUACIÓN DE LA ACTIVIDAD INVENTIVA (II)


En la anterior entrada, nos centrábamos en los problemas prácticamente insalvables que el conocido como “sesgo retrospectivo” plantea para la evaluación de la actividad inventiva. Esta segunda parte muestra que dicho sesgo está presente en numerosas otras situaciones de la vida. Para ello se comienza con el resumen de un estudio muy conocido que nos ilustra sobre su influencia en decisiones judiciales no relacionadas con la propiedad industrial. Para concluir, se analizan otros sesgos cognitivos presentes en la toma de decisiones.

 Ex postEx ante: Determining Liability in Hindsight”

Un interesante estudio sobre los efectos del sesgo retrospectivo en la toma de decisiones judiciales es el llevado a cabo por los investigadores Kim A. Kamint y Jeffrey J. Rachlinski, plasmado en la publicación del artículo Ex postEx ante: Determining Liability in Hindsight” de 1995.

Para entender el experimento debe saberse que en los casos de demanda judicial por negligencia en EEUU se sigue una máxima (Hand Formula) según la cual  la parte demandada debe asumir la responsabilidad por daños cuando el coste de la prevención de dichos daños es menor que el coste que provocaría un accidente multiplicado por la probabilidad de ocurrencia de dicho accidente. Para la correcta aplicación de esta fórmula, el jurado debe afrontar la difícil tarea de hacer un juicio ex post facto en base a una valoración de probabilidades ex ante.

El experimento que plantean los investigadores tiene por objetivo valorar el influjo del sesgo retrospectivo en el caso de una demanda por negligencia y la utilidad de advertir al jurado sobre este sesgo.

En concreto, se pidió a los participantes en el experimento que valoraran si las autoridades municipales deberían haber tomado precauciones (contratando a un operario durante los meses de invierno) para evitar el desborde del río a su paso por un puente levadizo. Como paso previo, se divide a los participantes en tres grupos a los que se plantea el caso desde diferentes perspectivas:

A un primer grupo se le plantea el caso desde una perspectiva a priori (Ex ante) según la cual, un comité municipal de previsión debe valorar la conveniencia de contratar a un operario que pueda abrir el puente levadizo durante los meses de invierno para prevenir el desborde del río, en términos de coste-beneficio para el municipio. Los participantes serían los miembros de dicho comité.

A un segundo grupo se le plantea el caso desde una perspectiva a posteriori (Ex post) según la cual, el río se ha desbordado causando daños materiales a un propietario, que ha demandado al municipio por negligencia al no haber contratado a un operario que habría podido evitar el desastre. Los participantes serían los miembros del jurado que va a valorar dicha demanda.

A un tercer grupo se le plantea el caso en idéntico modo que a los del segundo grupo, pero se añade una advertencia sobre los efectos del sesgo retrospectivo y se les pide realizar un análisis de los distintos escenarios planteables a priori, tal y como debieron hacerlo las autoridades municipales desde su perspectiva ex ante.

Después de escuchar cada grupo su versión del caso se hace entrega a cada participante de un cuestionario en el que se pregunta, a los participantes del primer grupo, si el municipio debería contratar un operario y a los participantes del segundo y tercer grupo, si el municipio es responsable de los daños por no haber contratado un operario. A los participantes de todos los grupos se les pide cuantificar la probabilidad de que ocurra un desborde del río en invierno en un año cualquiera.

El análisis de los resultados mostró que solo un 24% de los participantes del grupo 1 eligieron contratar un operario mientras que en los grupos segundo y tercero, en torno a un 56% de los participantes pensó que el municipio era responsable de los daños por no haber contratado al operario. En cuanto al cálculo de las probabilidades de un desborde del río en cualquier año, no se apreciaron apenas diferencias de estimación entre los participantes de todos los grupos, valorando todos esta posibilidad entre un 15% y un 20%.

En base a estos resultados se obtienen las siguientes conclusiones del estudio:

1. El sesgo retrospectivo tiene influencia en los casos judiciales de atribución de responsabilidades por accidente. Concretamente, una mayoría de participantes que realizaron el análisis “ex post” consideraron que la decisión (de no contratar al operario) llevada a cabo por más del 75% de participantes que realizaron el análisis “ex ante” fue negligente.

2. La advertencia al jurado sobre sus efectos parecen no tener apenas influencia en la reducción del sesgo. Resulta conveniente plantear nuevas técnicas de mejora de la comprensión cognitiva. Tales medidas podrían consistir en crear un conjunto de instrucciones más precisas dirigidas a que el jurado se vea obligado a plantearse diferentes escenarios de manera que el conocimiento de los hechos posteriores no tenga tanta influencia sobre el hecho juzgado.

 

Los sesgos cognitivos en la toma de decisiones

Para terminar, nos parece conveniente explicar que el sesgo retrospectivo es un caso particular de los sesgos cognitivos, también referidos como distorsiones cognitivas, cuyo estudio es de gran interés en los campos de la psicología cognitiva y la psicología jurídica.

Sostiene el jurista Arturo Muñoz Aranguren que  a partir de 1960, el llamado movimiento cognitivo trató de demostrar y hacer ver “los errores y sesgos en que incurre el ser humano, que se producen inevitablemente al utilizar la mente para procesar la información que recibe del exterior y emplear ésta una serie de procedimientos de simplificación, que tienden a reducir la complejidad de la información recibida, de modo que sea posible la toma de decisiones de forma eficiente”.

Los prestigiosos investigadores israelíes Daniel Kahnemann (Premio Nobel de Economía 2002) y Amos Tversky dejaron sentadas las bases del movimiento cognitivo en su artículo de 1974, Judgment under Uncertainty: Heuristics and Biases, en el que tratan de relacionar aquellas reglas cognitivas que, inconscientemente, todo ser humano aplica al procesar la información que recibe del exterior, y que permiten “reducir las tareas complejas de asignar probabilidad y predecir valores a operaciones de juicio más simples”.

Además del sesgo retrospectivo o el sesgo del punto ciego, comentados en la entrada anterior, existen otros sesgos muy habituales en la toma de decisiones. Sin intención de ser exhaustivos, introducimos a continuación algunos de estos sesgos más estudiados:

-       Sesgo de la representatividad (representativeness)

Este sesgo se fundamenta en la dificultad humana para resolver problemas de probabilidad en general, y de probabilidades conjuntas en particular.

En un experimento, se entrega a los participantes una breve descripción de un niño, Juan, que es un amante del deporte, siempre va al colegio con una pelota de futbol bajo el brazo y los domingos acude al estadio a animar a su equipo. A continuación, se pregunta qué es más probable que Juan sea de mayor: A) Un profesor de secundaria B) Un profesor de educación física en secundaria. Un porcentaje importante de participantes responde B, porque creen que esa opción resulta más representativa de la descripción que han leído de Juan, cuando matemáticamente es evidente que la probabilidad de B no puede ser mayor que la de A.

Este tipo de errores de juicio, provocados por el sesgo de la representatividad, puede dar lugar a la activación de estereotipos o a juzgar erróneamente a las personas.

-       Sesgo de anclaje (anchoring)

Este sesgo se fundamenta en la realización de una estimación, por parte del sujeto, a partir de un valor inicial (anclaje), que progresivamente ajusta a medida que obtiene información adicional. Numerosos estudios realizados acreditan cómo este procedimiento mental da lugar a resultados diferentes, simplemente por el hecho de que se haya empezado por un valor distinto.

Esta estrategia equivocada de formación de juicios también se da en valoraciones no numéricas. Por ejemplo, en los procedimientos de concesión de patentes, el juicio del examinador estará inevitablemente sesgado desde el momento que conoce la identidad del solicitante, particularmente en aquellos casos en los que se tiene una opinión previa de dicho solicitante, ya sea esta positiva o negativa, por haber tramitado expedientes suyos anteriormente.

Una variante del anclaje sería el sesgo de confirmación, que se caracteriza por la tendencia del sujeto a filtrar una información que recibe, de manera que, de forma inconsciente, busca y sobrevalora las pruebas y argumentos que confirman su propia posición inicial, e ignora e infravalora las pruebas y argumentos que no respaldan la misma y que potencialmente puedan hacerle variar su posición.

-       Sesgo de grupo (in group bias)

Esta distorsión cognitiva provoca el error de valorar de forma injustificadamente homogénea las actitudes, actos y opiniones de las personas que pertenecen al mismo grupo, y por la sola razón de pertenencia a ese grupo.

Un ejemplo de cómo este sesgo puede afectar en la toma de decisiones judiciales lo podemos encontrar en una Sentencia de la Audiencia Provincia de Cádiz, Sección 6ª, de 3 de junio de 2004, que condenó al acusado a 4 años y 7 meses de prisión, por un delito de receptación de capitales procedentes del narcotráfico -en su modalidad agravada por pertenencia a una organización-, sobre la base de unas presuntas “máximas de la experiencia” de las que, a decir del  Tribunal, se derivaba que quien comprara una embarcación neumática en la ciudad de Ceuta -salvo que acreditara lo contrario-, lo hacía para utilizarla con fines delictivos (narcotráfico). El sesgo de grupo, en este caso negativo, era patente. Afortunadamente, esta resolución fue casada por la Sentencia de Tribunal Supremo.

-       Sesgo de la ilusión de control

Este sesgo, que Kahnemann califica como el más relevante de los sesgos cognitivos se basa en una especie de optimismo congénito en el ser humano que provoca una “ilusión de control” sobre nuestras vidas, minusvalorando el riesgo de que nos ocurran cosas negativas y sobrevalorando la posibilidad de que nos ocurran cosas positivas. Algunos experimentos en relación a este sesgo ponen de relieve el rechazo  a asumir el importante papel que juega el azar en nuestras vidas, así como la tendencia generalizada a buscar correlaciones ilusorias que nos permiten crear falsos vínculos entre lo que nos acontece y nuestros recuerdos de hechos pasados.

A pesar de la inevitabilidad de estos sesgos, parece razonable tratar de evitarlos, o al menos tratar de reducir su influencia, particularmente en el ámbito de las decisiones jurisdiccionales (o en el examen de una solicitud de patente) donde es deseable que las mismas estén fundamentadas en criterios técnicos racionales en lugar de en intuiciones subjetivas.

Sin embargo, las numerosas técnicas existentes para minimizar los sesgos (en inglés, debiasing) en la toma de decisiones jurisdiccionales no han alcanzado un consenso generalizado respecto a su efectividad.

 

Conclusión

Los diversos estudios y opiniones recogidos en estas dos entradas ponen de manifiesto que el “sesgo retrospectivo” es un gran problema, el problema, en la evaluación de la actividad inventiva, A pesar de los esfuerzos realizados, que se han materializado en la elaboración de diversos métodos de evaluación, no es posible desprenderse de él, lo cual debe ser tenido en cuenta por todo profesional que aborde la tarea de evaluar si una invención implica o no actividad inventiva.

 

Gabriel Madariaga

Leopoldo Belda

 

 

 

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