Alexander Stuherland Neill y la escuela de Summerhill (Cap. II)
Hace unos días, en la Feria del libro antiguo y de ocasión que cada año se celebra en Madrid, encontré un interesante relato en primera persona de un alumno que pasó unos cuantos años en la escuela de Summerhill. Uno de los capítulos está dedicado a Neill. Reproduzco a continuación parte del mismo con la intención de seguir dibujando un perfil de este pedagogo, pero esta vez desde la mirada de uno de sus alumnos: Joshua Popenoe. El libro en cuestión se titula: Sumerhill, una experiencia pedagógica revolucionaria (1975, Laia, pp. 77-80)
Cuando llegué a la escuela, Neill daba clases de inglés. Pero lo dejó porque se sentía demasiado viejo y tenía muchas quejas de los muchachos que deseaban aprender serio. Neill siempre se sentía inclinado a pasar el tiempo de clase de inglés haciendo chistes y juegos de palabras.
Actualmente, pasa la mayor parte de su tiempo contestando a la abrumadora cantidad de gente que le escribe. Le piden información, le solicitan una plaza o un permiso para visitar la escuela y, a menudo, le requieren para dar ciclos de conferencias. Semanalmente recibe cartas de muchachos americanos que se quejan de sus escuelas y de sus familias, y le piden que les deje entrar en Summerhill. Le desazona enormemente tener que rechazar a la mayoría de estos chiquillos, pero está firmemente decidido a no permitir que la escuela exceda de sesenta alumnos.
(…)
Si un muchacho se siente desdichado o tiene un problema, va a ver a Neill. En Summerhill, cualquiera está dispuesto a pasar horas consolando o hablando con quien necesite un rato de conversación.
Cada año, cuando se acerca el cumpleaños en Ena o de Neill, se celebra una reunión para decidir el regalo que tenemos que hacerles. Por lo común, siempre acabamos entregando una botella de livor a Neill y unas flores a Ena.
En su último aniversario, entregamos ilusionadamente a Ena algo que creo que le satisfizo mucho. Se trataba de una foto de todos los muchachos de la escuela. Ante ella habían desfilado una gran cantidad de niños, pero esta era la primera vez que los tenía todos recogidos en una fotografía. No tenía nada de las poses formalistas que se suelen ver en las fotos escolares. Algunos chiquillos aparecían con los dedos levantados y la palma de la mano vuelta hacia ellos. Esto es algo mucho más grosero que un simple gesto de paz. Por desgracia, yo no aparecía en la foto; fui el fotógrafo.
Neill tiene un temperamento extraordinariamente amable, y durante los dos último cursos solía charlar largos ratos con él, en su despacho. En aquella época, yo era el alumno de más edad, y discutíamos sobre los problemas de la escuela y sobre la manera como podríamos remediarlos.
Le encanta sentarse para charlar un rato. En cierta ocasión, fui con un amigo a su casa. Eran las ocho y media de la tarde y nos pusimos a hablar. A las once y media todavía estábamos allí, tan enfrascados, que no nos dimos cuenta de que ya había pasado la hora de acostarse. Si nos hubiesen castigado suprimiéndonos el desayuno de la mañana siguiente, Neill tampoco hubiese podido tomarlo, ya que era parte interesada en la falta. Afortunadamente, no nos castigaron.
Un día mientras yo contemplaba una colección de fotos de Neill, de treinta años atrás, me confesó que si no hubiese fundado Summerhill o no hubiese entrado en el terreno de la educación, le hubiera gustado ser arqueólogo. Debe existir alguna relación en todo ello. A pesar de su edad, se conserva extraordinariamente fuerte: su abrazo tiene la fuerza de un oso, y prácticamente podría matarte. Neill posee un noble destello, que te hace sentir acogido cuando te acercas a él.
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Comentarios
Hola Jesús;
Interesantes tus preguntas. De hecho, estoy de acuerdo con que una propuesta pedagógica como la que propuso
Neill en Sumerhill en incompatible con un sistema educativo, o por lo menos con los sistemas educativos tal y como los conocemos hoy. De hecho, yo creo que esta es una de las grandes preguntas que habría que hacer hoy a quienes con tanto énfasis defienden los aparatos educativos: ¿Por qué no hay espacio para otros “summerhill”?
Si bien, lo cierto, en relación a tu segunda pregunta, es que hoy ya existen “cooperativas” que parten de cierta libertad respecto a la normativa estatal y con profesores no funcionarios. El mayor ejemplo quizá sea la escuela
Paideia de Mérida, todo un hito para la aletargada comunidad pedagógica española de hoy. Eso sí, sobreviven contra viento y marea a las trabas que pone continuamente la administración para que no se salgan del corral del sistema. También el caso de las primeras Ikastolas que se abrieron en el País Vasco en los años setenta podría servir como ejemplo de iniciativa que funcionaron como “cooperativas de enseñanza”
De todos modos pensar en un sistema de “summerhills” plenamente articulado, yo creo que sería complicado. Sobre todo porque la principal característica que hizo de la escuela de Sumerhill un espacio posible fue su condición de excepcionalidad. Esto es, Sumerhill fue y es posible (lo mantiene abierto la hija de Neill en Inglaterra) en la medida que el sistema escolarizado es el que es. El propio Neill tuvo muchos problemas cuando intentó pensar un sistema educativo que tomara como referencia esta experiencia educativa. Al final terminó atisbando una especie de red de internados socialista donde prácticamente los niños eran sacados de sus hogares al más puro estilo platónico.
Y luego está lo del cheque escolar. Que es preocupante cuando cae en las manos de intereses rancios, como es el caso de los sectores más reaccionarios del PP y su lectura tendenciosa de Milton Friedman (si bien, el mismo ya era tendencioso). Pero que puede resultar interesante -en la medida que quita poder al Estado y da autonomía a quienes quieres optar por determinado aprendizaje- en propuestas como la de los teóricos de la desescolarización liderados por Ivan Illich y Everett Reimer.
En este sentido también es interesante la opción del Homeschooling que cada vez está ganando más seguidores en España. En mi blog puedes encontrar más información.
Vale pues, gracias por tus interesantes preguntas,
Un saludo
Reconozco que el homeschooling es algo tentador, a la vista del sistema que tenemos. De hecho, creo que lo que tenemos es EN REALIDAD un homeschooling: los niños no van al colegio a aprender (sobre todo los pequeños); lo que aprenden de verdad, lo aprenden en casa (los que tienen suerte de que en su casa les preocupe que aprendan algo), y al cole van para satisfacer otra necesidad biológica esencial en nuestra especie: la de jugar con otros niños. (Creo que esto es lo peor del homeschooling, el que puede AISLAR a los niños, sobre todo en familias pequeñas).
Por otro lado, en mi opinión lo mejor sería que no existiera algo así como el SISTEMA educativo, sino que cada escuela se organizara como le saliera de las pelotas (me refiero a las del gimnasio, por supuesto), y cada familia llevase a sus hijos siguiendo exactamente el mismo criterio. El que quiera Sommerhill, pues Sommerhill, y el que quiera Retamar, pues Retamar. El único límite sería un control para que las escuelas no hagan discriminaciones, respeten los derechos humanos, y no les metan a los niños fanatismos de ningún tipo en la cabeza.
Pero, claro, un "sistema" (o "antisistema") así, sólo es factible con el cheque escolar, nos guste o no. En mi opinión, lo que ocurre es que el valor "cheque" tendría que ser inversamente proporcional a la renta de la familia: el que gane 60.000 euros al año, a ese no se le paga nada, y al que gane 12.000, pues se le da un cheque de 6.000 (para gastar en educación, naturalmente).
Hola:
Estudio pedagogia infantil, para mi parcial final de Historia y Epistemologia, tuve el honor de leer el libro de SUMMERHILL es facinante, constrrutivo y muy, muy edificante por lo menos para mi que estoy en un proceso de formacion.
Le agrdeceria a algun ex estudiante de esta escuela me enviara fotos, de los niños en ese espacio de libertad y autogobierno al 100%, especialmente me interesan saber como estaba conformado las asambleas de niños….
GRACIAS,
UN SALUDO…
coordial saludo a todos
primero para comenzar le agradesco a todos los que se han interesado en esta inminente obra.
como estudiante universitario, futuro educador especial y de echo en calidad de docente tengo la grandiosa oportunidad de leer este libro gracias a la docente de epistemologia de la universidad en la cual estudio esta carrera, para el parcial final de tercer semestre se require de la elctura de esta obra de NEILL por lo que estoy tratando de recopilar la informacion necesaria para mostrar un trabajo de digna admiracion ante mi profesora y la facultad en general.
por lo que si no es mucho pedir le solicito a todo aquel que sepa del tema me colabore enviandome informacion clave muy importante y por ende interesante para la interpretacion y entendimiento del libro de igual manera a aquel que tenga fotos en sus archivos de la escuela de sumerhill docentes y estudiantes me los envie para que me sirvan como evidencias y anexos del trabajo.
gracias por su colaboracion.
att:
LARRIS HERRERA.
bueno ami me gustaria saber un poco acerca de la pedagogia de summerhill ya que e escuchado acerca de esta y para mi ensayo necesito saber algo acerca de la misma pero no e leido el libro y me interesa acerlo pero no he podido asi que por medio de este espacio me gustria m eayudaran agradeciendo su ayuda diego lara
hola soy profesor de mexico he leido el libro de summerhill es muy interesante, de hecho entre a esta ´página para conocer a nielll, que por cierto ¿actualmente vive? me interesaría conocer más foto de la escuela
Soy estudiante de pedagogía Social, he leido el libro, es muy interesante el planteamiento pedagógico de Neill. quisiera que me envien fotografías de la escuela de sumerhill, para mi expocición de este modelo pedagógico, ya que será muy impactante para los oyentes exponer este modelo pedagógico.
saludos…, atte. Reneco

Jon,
¿coincides conmigo en la impresión de que uan pedagogía al tipo de la de Sommerhill es incompatible con un SISTEMA educativo organizado funcionarialmente por la administración? ¿No sería más lógico que funcionara a modo de "cooperativas de enseñanza" totalmente libres de una normativa estatal, y con profesores no funcionarios? (¿O habría una ley que PROHIBIERA las escuelas que no siguen el método Sommerhill?).
La (otra) cuestión, entonces, es:¿cómo se financiaría? Estamos muy cerca del "cheque escolar", ¿no?