¿Moratoria para Bolonia?

Interesante el pastel que se le presenta al recién nombrado ministro de educación Ángel Gabilondo. Con apenas unos días en el cargo resulta que la Facultad de Filosofía de la UCM se suma a la moratoria en la aplicación de los nuevos planes de estudios para el grado del curso 2009-2010.  Y a este carro ya se han trepado por el momento la Universidad del País Vasco y el grado de filosofía de la Universidad de Barcelona.

Es posible que una moratoria sea el callejón sin salida al que se vea abocado el Plan Bolonia. Los próximos meses se presentan interesantes. El contexto político, económico y social definitivamente no parece el más idóneo para emprender un proceso de reforma en las Universidades que responde a unas circunstancias más vinculadas con el optimismo capitalista de finales de los años noventa, que con la crisis estructural que en la actualidad sufre el sistema capitalista en todo el planeta.

En el nuevo panorama de crisis hablar del Plan Bolonia tiene aún menos sentido. En un contexto donde lo que se necesita es más bien experimentar con nuevas formas de transmitir, generar y aplicar el conocimiento para salir del atolladero sistémico, es absurdo intentar aplicar un modelo que apenas resulta ser poco más que una imitación del modelo estadounidense de educación superior.

Ángel Gabilondo, por su parte, dice que el problema del Plan Bolonia es que no se ha explicado bien y que ese será su empeño en lo que dure al frente del ministerio de Educación. ¿Quiénes son los iluminados que sí comprenden el Plan y quienes son los que no para el flamante nuevo ministro? Según su lógica los que lo entienden y lo saben explicar son los que están a favor –ese es su caso-, mientras que los que se manifiestan en contra lo hacen porque no lo entienden.

Mientras, a la luz de los hechos, lo que cada vez parece más claro es que aquello que desde un principio no tiene mucho sentido siempre es más difícil de explicar. De hecho, lo que suele ocurrir cuando alguien explica algo que no entiende es que o termina engañando al respetable, o se saca de la manga argumentos engañosos, o simplemente se dedica a manipular a diestro y siniestro. Veremos cual es la estrategia del ministro.

De todos modos con esto de las moratorias se ha producido un fenómeno curioso. Hace apenas unas semanas Fernando Savater publicó en El País (30 de marzo) un artículo titulado “Preguntas sobre Bolonia”. Al final del texto, baste recordar, planteaba la siguiente cuestión: ¿no sería razonable establecer una moratoria, con independencia de que quienes la están pidiendo desde hace algunos meses sean o no estudiantes “antisistema”?

 

 

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Comentarios

Muy buena reflexión, doctorando Igelmo.

Bromas aparte, este es un blog serio. Intento leerlo, te lo aseguro. Esto del Plan Bolonia, a mí, la verdad, creo que me ha cogido un poco tarde, pero eso no exime para que no me preocupe. Mucha gente podría verse envuelta y afectada.

El nombramiento de un nuevo ministro es claramente, en mi opinión, un acto de fe. Un acto de fe del Gobierno de España a favor de la implantación del Plan. Y sí, estoy contigo en que eso de pretender tener la razón basándose en la supuesta ignorancia de los demás no es el mejor punto de partida para sentarse a dialogar. Creía que este hombre, Don Ángel Gabilondo, sería alguien más sutil, pero tu forma de presentarlo en este post me ha abierto los ojos.

Y también es interesante el punto de vista de que es la crisis y el cuestionamiento de modelo sistémico lo que "congela" y mete en los cajones de los rectorados de muchas universidades los borradores del Plan. No me lo había planteado así, y a decir verdad, en un principio creía que el Plan era algo irreversible. El problema, en mi opinión, es que las mayorías de las medidas que se toman son, como suele decirse, "pan para hoy, hambre para mañana". Habría que revisar los cimientos del sistema, y a lo mejor darles una vuelta. Esto implicaría, supongo, arrinconar este Plan, pero habría que ver si la nueva propuesta de organización de estudios universitaria satisfaría las necesidades del nuevo sistema. Mismo perro con diferente collar. A eso llegaríamos, por desgracia.

Bueno, Ion, te dejo. Y sigue así, que este blog es magnífico.

Agur

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