Archivo de noviembre, 2011

¿Es la pantalla la metáfora axial de nuestro tiempo? Una reflexión a partir del libro En el viñedo del texto (1993) de Iván Illich.

Desde diferentes perspectivas teóricas, en el inicio del siglo XXI, se está investigando el modo en que las tecnológicas de la información y la comunicación están impactando en la organización de las instituciones educativas y la educación. No obstante, apenas se encuentran estudios dedicados a investigar el modo en que las herramientas tecnológicas están cambiando no sólo las formas de aprendizaje y comunicación vigentes hasta hace apenas veinte años, sino también los referentes metafóricos del discurso que durante los últimos ocho siglos han sido el fundamento del pensamiento de occidente. Ha llegado el momento, posiblemente, de iniciar una reflexión sobre el modo en que la pantalla ha reemplazado al texto libresco como metáfora axial de una época y las consecuencias que este cambio conlleva para las instituciones educativas. En este sentido, un libro de referencia obligada para afrontar esta cuestión es el publicado por Iván Illich en 1993 y titulado En el viñedo del texto.

Lo que Illich plantea en este libro que es en el mundo moderno, desde la segunda mitad del siglo XX, se han producido un conjunto de transformaciones producto del tránsito de la época del texto a la de la información, la computadora y la pantalla. Así, en la introducción a este trabajo escribió:

La cultura libresca universal se convirtió en el núcleo de la religión secular de occidente y la escolarización en su Iglesia. La realidad social occidental ha abandonado ahora la fe en la cultura libresca del mismo modo que ha abandonado el cristianismo. Las instituciones educativas se han multiplicado desde que el libro ya no es la razón última de su existencia. La pantalla, los medios de difusión y la ‘comunicación’ han reemplazado subrepticiamente a la página, las letras y la lectura. En este libro me ocupo del inicio de la época libresca que se está ahora cerrando, pues éste es el momento apropiado para cultivar una variedad de enfoques hacia la página que no ha podido florecer bajo el monopolio de la lectura escolástica (Illich, 1993, 8).

Para el estudio las implicaciones que se desencadenan de la mutación que se ha generado en el discurso contemporáneo, Illich indaga en las consecuencias que otra mutación de similar magnitud tuvo en el pensamiento occidente. De ahí su interés en la consolidación de la mentalidad libresca que tuvo lugar en los siglos XII y XIII en Europa y que es la base del libro En el viñedo del texto. Así, para Illich, en autores como Hugo de San Víctor era posible percibir ese tránsito que se dio en plena Edad Media en occidente, y que contribuyó a la materialización de un nivel de abstracción respecto del texto que abriría las puertas de la época de la universidad o de la cultura libresca.

A finales del siglo XII, según expone Illich, podía observarse el modo en que con la llegada de la cultura libresca un nuevo tipo de pasado, fijado en las letras, se consolidó en la percepción que los individuos tenían de sí mismos y de la sociedad. Mientras que en una sociedad oral una declaración pasada sólo podía recordarse por una enunciación semejante, es decir, por medio de escritura pictográfica o ideográfica que evoca al lector una idea, el texto alfabético, por el contrario, terminó por fijar el sonido. La lectura, además, hizo posible que las frases pasadas que en su momento habían sido dictadas por un autor se volvieran presentes.

De igual forma las tecnologías de la información y la comunicación desarrolladas en la segunda mitad del siglo XX, además de impactar en el modo en que los seres humanos dan significado al conocimiento, contribuyen a la transformación de la relación que el individuo establecía con la herramienta de la que hace uso. Así, es posible diferenciar entre una sociedad donde las herramientas permanecían separadas de las personas que las usan y una sociedad de sistemas donde las herramientas crean un marco que delimita, como si de una camisa de fuerza se tratara, los significados que determinada práctica puede tener para cada individuo. Lo que consecuentemente impacta directamente en la concepción que una sociedad tiene del lenguaje y el uso que hace del mismo, ya que dentro de un sistema que impone un marco icónico que delimita el significado de cada palabra, la palabra libre que se encarna en la boca de cada sujeto es subyugada por la “palabra ameba” que carece de poder para denotar algo claro o específico. Y es que bajo el dominio de la metáfora de la pantalla, según Illich, los seres humanos son absorbidos o integrados en sistemas donde los límites del pensamiento quedan establecidos y asumidos,  como lo es la imposibilidad de obtener información más allá de los límites físicos de los cuatro lados de la pantalla de un ordenador.

En consecuencia, desde esta perspectiva de análisis, al tiempo que la metáfora que ha servido de motor teórico al discurso de la ciencia y el pensamiento de toda época amenaza con extinguirse a la sombra de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, el mismo andamiaje institucional que durante siglos se ha levantado a la sombra de la metáfora libresca corre el riesgo de desaparecer. En el caso de las instituciones educativas, que nacieron bajo el acaparo del texto en el contexto de occidente, el fin del libro como metáfora matriz supone el principio de su extinción. Así, pronto se ha de borrar el significado que en algún tiempo llegaron a tener las universidades con sus majestuosas bibliotecas, quedando como único testigo de su esplendor un gran número de bellas estructuras desposeída de poder. Baste observar el modo en que las instituciones universitarias que luchan aún por mantener cierta coherencia con su historia en un mundo cambiante, apenas sobreviven como lugares apartados de las ambiciones mundanas donde grupos de amigos de talante ascético, de un tipo de sabiduría que no interesaría a nadie, pueden encontrar su lugar.

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Seis tendencias de aproximación a las tecnologías de la información y comunicación 2.0 desde la teoría de la educación.

Han pasado más de seis años desde que el campo de las tecnologías de la información y la comunicación viviera su enésima revolución a la sombra de las herramientas de la web 2.0 de Internet. Desde entonces este término ha conseguido presentarse como un neologismo acertado para revitalizar el debate en torno a los nuevos paradigmas sociológicos, periodísticos, científicos y pedagógicos, que se abren como consecuencia de la aplicación de un conjunto de herramientas vinculadas a la red de Internet. De hecho, un número destacado de investigaciones y estudios han sido presentados en el campo de la pedagogía en este tiempo, muchos de los cuáles tienen una relevancia destacada para la teoría de la educación. Todo lo cual ha terminado por resituar el debate en torno a las nuevas tecnologías y su impacto en la educación.

Con todo, lo interesante es que la reciente aparición de la web 2.0 ha puesto sobre la mesa un debate en la primera década del siglo XXI en torno al modo en el que este fenómeno tecnológico abre nuevas perspectivas para la pedagogía, la educación o el aprendizaje. Se habla de e-learning, educación 2.0, escuela 2.0, de nuevas formas y espacios para aprender y participar, de alfabetización digital, conectivismo o de aprendizaje en red. Se retoman trabajos de la pedagogía y se releen autores. Aunque en la mayoría de los casos queda patente que las nuevas herramientas con dificultad pueden ser abordadas desde una perspectiva que no se separa del marco que dibujan las estructuras institucionales existentes.

No debe extrañar, de hecho, que esta nueva modalidad de la Red haya encendido las alarmas de las instituciones educativas que tradicionalmente han trabajado en la conservación, transmisión, transformación y generación del conocimiento. Estas instituciones, escuela y universidad principalmente, históricamente acaparadoras de los flujos de producción y consumo de conocimiento, están observando cómo las mismas herramientas que encajaban a la perfección en el desarrollo de su labor, las derivadas de la versión 1.0 de la web, en poco tiempo han evolucionado hasta posicionarse como la mayor competencia para las funciones sociales que habían desarrollado hasta el momento.

En consecuencia, no son pocos los autores que están estudiando las posibilidades pedagógicas que brindan las herramientas de Internet, así como lo que la pedagogía puede ofrecer para el “correcto” uso de estas herramientas. Se comienza a atisbar, además, las consecuencias que las nuevas tecnologías pueden tener en la organización y funcionamiento de las instituciones educativas, e incluso se indaga en los procesos cognitivos que desarrollan las nuevas generaciones de usuarios digitales. Siendo posible, de tal forma, clasificar estos trabajos en función de seis grandes tendencias, las cuales poseen en su mayoría una presencia destacada en el contexto español de la pedagogía:

  1. Estudios que indagan en las posibilidades pedagógicas y aplicaciones didácticas que ofrecen las nuevas herramientas para mejorar la enseñanza y el aprendizaje, así como para el desarrollo de nuevas competencias en el contexto educativo oficial.
  2. Investigaciones sobre el impacto que estas nuevas tecnologías pueden ocasionar en el desempeño que las instituciones educativas, escuela y universidad principalmente, que tradicionalmente han monopolizado la transmisión, generación y transformación oficial del conocimiento. Esta línea de investigación en el contexto español de la pedagogía se ha desarrollado principalmente en un número destacado de Blogs de reciente creación.
  3. Trabajos que abordan los cambios en los procesos cognitivos y en la teoría del aprendizaje que se están desarrollando en el nuevo entorno tecnológico.
  4. Análisis de los nuevos espacios para el aprendizaje, la educación y la enseñanza que se abren para los usuarios de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación más allá de los sistemas educativos tradicionales o los cauces oficiales de educación.
  5. Exploración de los riesgos, conflictos éticos y peligros que las nuevas tecnologías generan para el proceso educativo, y búsqueda de alternativas de control.
  6. Investigación de las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías para soluciones de problemas de inclusión social partiendo de una base pedagógica o educativa.
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