Foro por la competitividad de las PyMEs, organizado por CEIM y la Cámara de Comercio de Madrid

Foro por la competitividad de las PyMEs, organizado por CEIM y la Cámara de Comercio de Madrid.

 

 

El pasado 11 de mayo se celebró el Foro por la competitividad de las PyMEs, organizado por CEIM y la Cámara de Comercio de Madrid, inaugurado por la Presidenta en funciones de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre y el presidente de CEIM y Cámara de comercio, Gerardo Díaz Ferrán y al que asistieron más de 400 empresarios.

El pasado 11 de mayo se celebró el Foro por la competitividad de las PyMEs, organizado por CEIM y la Cámara de Comercio de Madrid, inaugurado por la Presidenta en funciones de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre y el presidente de CEIM y Cámara de comercio, Gerardo Díaz Ferrán y al que asistieron más de 400 empresarios.

 

El Foro tenía dos áreas prioritarias. La primera dedicada a la innovación y la segunda a la internacionalización. Entraré de refilón en la primera y solo en pocos aspectos, porque las ponencias o, mejor, las respuestas a las preguntas del moderador, Juan Pablo Lázaro, tuvieron sustancia, tanto por la pertinencia de la pregunta como por las respuestas de los ponentes.

 

Antes de comenzar este foro, una presentación de Russel Hancock, Presidente y CEO de Joint Venture Silicon Valley Network, que en una brillante exposición plasmó el modelo de desarrollo de un cluster tan admirado como el de Silicon Valley y que se sustenta desde hace más de 60 años en tres pilares: un espíritu emprendedor muy potente, unas relaciones universidad empresa que van más allá de los acuerdos de colaboración y que insertan una en la vida de las otras y viceversa y, finalmente, un sector financiero ansioso por la inversión en tecnología. Planteó, sin duda, otros cuantos factores que han intervenido en su desarrollo, pero sin duda estos han sido claves.

 

De entre los demás, me llamaron la atención dos. El primero, un entorno en el que no se penaliza el fracaso. Por supuesto se premia, y muy bien el éxito (véase si no  la lista Forbes de fortunas norteamericanas salidas del Silicon Valley) pero el fracaso es considerado por todos, incluído el sector financiero de riesgo como un factor de experiencia. El segundo, la vocación de crecimiento de las empresas norteamericanas: quieren ser grandes, tienen vocación de permanencia y quieren ser líderes en sus tecnologías y mercados, globales en definitiva.

Los ponentes: Mario Armero, presidente de General Electric, multinacional norteamericana en muchos sectores industriales y, ahora, incluso de ocio; Manuel Sánchez Ortega, Presidente de Telvent, empresa española de TIC tiempo real, especializada en sistemas y servicios de alto valor añadido en Energía, Transporte, Medio Ambiente y Administraciones Públicas, gestionando procesos operativos y de negocio. Finalmente, José Razón Sanz, con quien tengo el privilegio de colaborar desde CEIM, expresidente de Dalphimetal, una de las principales mundiales de componentes de automóvil, y presente en más de 7 países. El cartel, sin duda, prometía.

Hay algunos temas que me llamaron la atención, aparte de la calidad, el sentido común y la enorme experiencia de los ponentes.

Para las tres empresas, la innovación es clave: no pueden mantenerse en un mundo que está globalizado y que en muchos casos son ellas mismas las que han contribuido a globalizar, sin crear nuevos productos, procesos y servicios. Para Mario Armero, este proceso está interiorizado en la empresa, forma parte de su propia esencia pero la innovación no es por si misma el objetivo: es la vía para dar valor al accionista. Me admira este planeamiento, que tanto se aleja de la especulación. Es un proceso interno, que surge de las personas que se integran en la empresa y que ésta no tiene sino que dotarlas de los medios para que esto se leve a cabo de forma eficiente en beneficio del conjunto. Esto implica la comunicación entre todos los integrantes, la formación y la asunción de liderazgo.

Manuel Sánchez hizo referencia a uno de los temas planteados por Russel Hancock: las 20 primeras empresas de Silicon Valley son norteamericanas, han nacido allí y allí siguen sus sedes. Creo que hizo esta reflexión porque Telvent es una empresa española y no hay muchas en nuestro país con esta vocación de multinacionalidad. Mario Armero cree que el origen de la empresa y de la tecnología no tiene importancia y yo no estoy de acuerdo plenamente con esta afirmación. Las decisiones y, por ello el valor añadido de estas decisiones (entre las que está sin duda el desarrollo de la core technolgy se quedan en el país o región de donde es originaria y donde está ubicada la empresa. Esto nos tiene que hacer reflexionar sobre la importancia de la creación de nuestras propias empresas y de su vocación de crecimiento y liderazgo.

 

En cualquier caso, hay un tema que me trae de cabeza en los últimos meses. Se habla de tecnología, se habla de poner a las universidades al servicio de las empresas, de la aplicación de su conocimiento por las empresas para que hagan innovación (que no es sino incorporar nuevos productos, servicios y procesos que tengan valor en el mercado). Se habla de tecnología, digo, y al final uno se queda con la sensación de que surge como las setas tras un chaparrón, como si la ciencia tuviese un papel de secundario, a veces de lujo. Preciosas fotos de la última gran supernova….  y digo preciosas porque parece que no sirviesen para otra cosa que para alegrar la vista y admirarnos de la pequeñez del hombre…  Si hablásemos de genes, posiblemente se percibiese de otra manera, pero deberá ser otro debate, pero en cualquier caso la ciencia esstá detrás de la tecnología y, por supuesto, de la innovación

 

Creo que lo que no termina por asimilarse en España es que hay que hacer ciencia, que las empresas han de vincularse, involucrarse en la ciencia y en la cooperación con los científicos y de ahí esta escasa importancia que la ciencia tiene para la sociedad española. Sin duda es necesario acercar criterios, además del de gasto, sino también el de retorno y ahí la Comunidad de Madrid, tanto desde la política como desde la universidad, está peleando duro y me consta.

 

Una anécdota, creo que ilustrativa, que surge tras una reciente conversación con Vicente Díaz, ingeniero de telecomunicaciones por la Universidad de Alcalá. Vicente crea GCM Communications con el apoyo del Sistema madri+d a través de CEIM, y será, sin duda, una de las empresas de base tecnológica que va a dar más que hablar en los próximos cercanos años, por el cambio de paradigma que representa su tecnología. Todo su desarrollo parte de su tesis doctoral. Vicente me decía no hace mucho que hacía ciencia pura con un papel, lápiz y un osciloscopio. Poco más. Pero además me decía algo como “creo que me costaría muchísimo volver a enfrentarme al problema y rehacer la  ecuación sobre la que baso todo el desarrollo tecnológico que estamos haciendo ahora”. Hay que hacer ciencia para poder después pensar cómo aplicarla.

 

Volviendo al Foro. Todos los ponentes coincidieron en que hay un tremendo déficit exterior y ahí están los datos. La peor parte del problema se debe, además y como todos coinciden, en que España exporta menos tecnología, menos valor añadido que otros países de nuestro entorno y ello lastra enormemente nuestra competitividad y el modelo de crecimiento que tenemos y con el que parece que tanta gente está satisfecha. Mientras esto aguante así, estupendo. Lo malo es que la tecnología, de la que somos buenos compradores y usuarios, v muy deprisa y ya se crea y se utiliza en muchos sitios, cada vez más y más potentes. Sin duda, el verdadero valor añadido es generarla, tener el control del conocimiento que permite ese nuevo desarrollo. Y ese es el reto de España, que no termina de arrancar .

 

La Presidenta de la comunidad hizo referencia a dos grandes proyectos para la próxima legislatura: los IMDEA, como instrumento de cooperación entre la generación de conocimiento y, derivada de ello, la generación de tecnología e innovación empresarial, y la Red de Clusters y Parques, como base para esta cooperación y la atracción de empresas con un alto contenido tecnológico que generen a su alrededor un núcleo cada vez más amplio de empresas basadas en la tecnología. Ojalá.

 

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Nosotros en Tacna venimos trabajando en un proyecto para el Mejoramiento de la Micro y Pequeñas Empresas (Mypes) de la Región Tacna, generalmente aquellas mypes llamadas de acumulación de buen nivel y de acumulación simple, para los sectores textil confecciones, madera muebles, turismo y servicios, es nuestro objetivo fortalecerlos para que sean competitivas en el largo plazo, estamos dirigiéndonos a mas de 150 Mypes. Ha nivel Perú, existen 3 millones de Mypes, de los cuales el 30 % son formales y el 70% son informales. El Estado hace lo posible por su formalización y tribute. Logicamente, esta informalidad le resta competitividad a este tipo de empresas. Estamos avanzando, y se tiene proyectado en la región crear el "Gran Centro Mypes", donde concentraremos, tecnología, capacitación, inteligencia comercial y otros servicios requeridos por los microempresarios.

Porfavor, me interesaría mucho conocer también la clase de tecnología con la que cuentan las mypes actualmente sobretodo en lima norte. gracias, muy interesante su informe.

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