¿LARA CROFT O ROBIN HOOD? Los imaginarios de la Epidemiología de Campo y de la Epidemiología Social.

 

La epidemiología de campo se caracteriza porque está centrada en la intervención para controlar una enfermedad. Esta intervención debe ser además lo más inmediata posible2. La obtención de la información y la acción se realiza “en el campo”, en el terreno, es decir, en el territorio epidémico. Hay un predominio de la práctica sobre la teoría, y ésta debe tener un carácter “aplicado”, tal como proclama el programa de formación español 3,4  y su inspirador estadounidense 5. Es el polo opuesto de cierta epidemiología que se produce en las universidades e institutos de investigación, que puede permitirse la producción de información separada de la acción, especialmente de la acción inmediata. Su práctica está centrada fundamentalmente en la vigilancia epidemiológica y la investigación y control de brotes.

La epidemiología social es la rama de la epidemiología que estudia la distribución social y los determinantes sociales de los estados de salud 6.  Según algunos autores 7 , el término epidemiología social es una escandalosa redundancia, ya que lo social-colectivo ya está contenido tanto en el designativo (demos) como en el objeto del conocimiento de la ciencia epidemiológica. Tiene la vocación de proporcionar información útil sobre qué políticas públicas aumentan o disminuyen las desigualdades en la salud 8. Es el polo opuesto de la epidemiología dominante, que opera con factores de riesgo individuales, desconsidera las variables sociales (clase social, ingresos, educación, etnia, país de origen, etc.) y aboga por una “despolitización” de la práctica 9. La epidemiología social está centrada fundamentalmente en los estudios sobre desigualdades sociales en salud 10,11, principalmente a partir de la comparación de la distribución de indicadores como salud percibida12, mortalidad11,13, prevalencia de factores de riesgo individuales de enfermedades crónicas o tumores 11,14,15 o de enfermedades mentales16, con la distribución de indicadores de posición socioeconómica e incluso con los diferentes contextos socio-políticos17,18.

 

a) Epidemiología de campo: ¿acción sin marco teórico? El imaginario del epidemiólogo de campo.

 

 

La epidemiología de campo tendería a la acción sin marco teórico.  Esta tendencia estaría basada en su referente más directo que es el Epidemic Intelligence Service (EIS) de los Centres for Disease Control and Prevention’s (CDC) del gobierno de EEUU, cuerpo administrativo de origen militar vinculado al servicio de inteligencia5. Ello le proporciona al epidemiólogo de campo un imaginario bastante más atractivo que el del funcionario.  Más cercano al agente secreto orientado a la acción, a la defensa de la comunidad frente a la invasión de gérmenes, a evitar la alarma social y la inseguridad de la población. El imaginario se basa en un sentido práctico que no requiere de grandes filosofías y reflexiones sobre las causas y el marco social o político de la enfermedad que combate. El cine americano ha proporcionado múltiples personajes en esta línea con los que se podría identificar este epidemiólogo: desde científicos metidos a agentes secretos o hombres o mujeres “de acción” (Indiana Jones, Expediente X, CSI, Lara Croft, etc.), hasta equipos especializados en impedir que se rompa la normalidad cotidiana con la invasión de seres de otro mundo o dimensión (Men in Black, Ghostbusters, etc.). Otros prefieren imágenes más británicas,  tranquilas, civiles y reflexivas  como Sherlock Holmes y el Dr. Watson y utilizan, aun sin saberlo, su método de investigación basado en la abducción19. A propósito, sería interesante hacer una encuesta sobre cuántos epidemiólogos de campo son aficionados a la novela negra.

  

 

 

b) Epidemiología social: ¿marco teórico sin acción?. El imaginario del epidemiólogo social

 

Sin embargo, la epidemiología social parte de una reflexión sobre el origen de las desigualdades en salud  (¿por qué enferman unas personas y otras no? 20) y de la necesidad de construir un marco teórico que las explique. El operar sobre desigualdades supone entrar en un plano valorativo y no meramente descriptivo. El valorar si una desigualdad es injusta e inevitable10, lleva a la imposibilidad de abstraerse de la ideología y la conciencia de su influencia en la ciencia teóricamente aséptica.

 

En el epidemiólogo social también opera un imaginario, que posiblemente está en relación con la vocación de reforma social que tienen muchas personas que optan por el campo profesional de la Salud Pública, entendiendo éste como un instrumento más de cambio político, en el que junto con el de Maquiavello (el estratega político), conviven los imaginarios de D. Quijote (el idealista) y de Robin Hood (el justiciero social)21. Este papel de activista político antes que científico, ha estado presente en la biografía de los epidemiólogos sociales más prestigiosos22.

 

BIBLIOGRAFÍA

 

1.       Castoriadis C. La institución imaginaria de la sociedad. Tusquets editores; 1983.

2.       Goodman RA, Buehler JW; Field Epidemiology defined; en Gregg MB, (ed) Field Epidemiology.  Oxford: Oxford University Press; 2002.

3.       Manual del Programa de Epidemiología Aplicada de Campo. Centro Nacional de Epidemiología [actualizado 11 mayo 2004; citado 10 enero 2006]. Disponible en: http://www.isciii.es/htdocs/peac/manupeac.html

4.       Martínez Navarro JF, Herrera D., Sánchez Barco C. Apllied Field Epidemiology Programme in Spain. Euro Surveill. 2001 Mar;6(3):46-7.

5.       Thacker SB, Buffington J. Applied epidemiology for the 21st century. Int J Epidemiol 2001;30:320-5.

6.       Berkman I, Kawachi I, A histrorical framework for Social Epidemiology, en Berkman I, Kawachi I,  (eds). Social Epidemilogy.  Oxford. Oxford University Press; 2000.

7.       De Almeida-Filho, N. La ciencia tímida. Ensayos de deconstrucción de la epidemiología. Lugar Editorial; 2000.

8.       Mackenbach JP, Bakker MJ for the European Network on Interventions and Policies to Reduce Inequalities in Health. Tackling Socioeconomic Inequalities in Health: an Analysis of Recent European Experiences. Lancet 2003;362:1409-14.

9.       Rothman KJ, Adami H-O, Trichopoulos D. Should the misión of epidemiology include the erradication of poverty? Lancet 1998; 352:810-813.

10.   Whitehead M. The concepts and principles of equity and health.  World Health Organization Regional Office for Europe. Copenhagen; 2000.

11.   Navarro López V, Benach de Rovira J. Desigualdades sociales de salud en España. Rev Esp Salud Pública 1996: 70:505-636.

12.   Borrell C,  Muntaner C, Benach J, Artacoz L. Social class and self-perceived health satus among men and women: what is the role of work organization, household material standards and household labour. Soc Sci Med 2004;58(10):1869-87.

13.   Benach J, Yasui Y, Borrell C, Rosa E, Pasarin MI, Benach N, Español E, Martínez JM, Daponte A. Examining geographic patterns of mortalitality.  The Atlas of Spain mortality in small areas (1987-1995). Eur J Public Health 2003;13:115-123 .

14.   Regidor E, Banegas JR, Gutiérrez-Fisac JL, Domínguez V, Rodríguez-Artalejo F. Socioeconomic position in childhood and cardiovascular risk factors in older Spanish people. Int J Epidemiol. 2004 Aug;33(4):723-30.

15.   Galán I. Desigualdades sociales en hábitos de salud en la Comunidad Autónoma de Madrid. En: Ronda Pérez E. Desigualdades sociales en salud: situación en España en los últimos años del siglo XX. Ediciones de Universidad de Alicante Sede Universitaria de Cocentaina; 2002 .

16.   Muntaner C, Borrell C, Benach J, Pasarín M, Fernandez E. The associations of social class stratification with patterns of general and mental health in a Spanish population. Int J Epidemiol 2003;32:950–8.

17.   Franco A, Álvarez-Dardet C, Ruiz MT. Effect of democracy on health: ecological study. BMJ. 2004 Dec 18;329(7480):1421-3.

18.   Navarro V, Borrell C, Benach J, Muntaner C, Quiroga A, Rodriguez-Sanz M, Verges N, Guma J, Pasarin MI. The importance of the political and the social in explaining mortality differentials among the countries of the OECD, 1950-1998. Int J Health Serv. 2003;33(3):419-94.

19.   Seobeok T.A., Umiker-Sebeok J. Sherlock Holmes y Charles Pierce. El método de la investigación. Ediciones Paidos;1994.

20.   Evans RG, Barer ML, Marmor TR, eds. ¿Por qué alguna gente está sana y otra no?. Los determinantes de la salud de la poblaciones. Madrid: Ediciones Diaz de Santos; 1996 [ed. or. 1994].

21.   Mullan, F. Don Quixote, Machiavelli, and Robin Hood: public health practice, past and present..Am J Public Health. 2000 May;90(5):702-6.

22.   Oppenheimer G.M., Rosner D. Two lives, three legs, one journey: a retrospective appreciation of Zena Stein and Mervyn Susser Int J Epidemiol. 2002 Feb;31(1):49-53

 

Javier Segura del Pozo

Médico salubrista, epidemiólogo de campo, epidemiólogo social y…algo más.

Etiquetas:

Si te gustó esta entrada anímate a escribir un comentario o suscribirte al feed y obtener los artículos futuros en tu lector de feeds.

Comentarios

¿Hay que escoger entre Lara Croft y Robin Hood? ¿No se puede ser Lara Hood?

Beatriz Pérez

Médico Salubrisra

Yo me quedo con Robin Hood y Kevin Kostner, y desde luego no porque sean hombres, sino porque representan ese idealismo y entusiasmo que es imprescindible poner en lo que hacemos, porque permiten ir un poco más allá de lo inmediato y desde ahí ayudar a la transformación/contrucción de otra realidad mejor.

Pilar Serrano

profesora de Epidemiología

Hola interesante el artículo, soy estudiante de epidemiología de campo y me ha tocado recientemente ser parte de una investigación de brote en una comunidad indígena muy marginada, con áreas de difícil acceso, servicios básicos casi inalcanzables para la gran mayoría, etc…. y realmente cuando estás allí ante este panorama no te queda otra que ser LARA HOOD Y ROBIN CROFT… aunque estes claro en tu rol de trabajo.

Lo felicito por el discurso y el planteamiento del dilema entre ser un epidemiologo de campo o un epidemiologo social. Es cierto que es totalmente diferente trabajar en el campo que en las aulas universitarias, pero estoy convencida de que uno debe hacer el esfuerzo de complementar ambas posiciones porque de lo contrario es trabajo es incompleto

Saludos

Imelda Soriano

Medico Epidemiologo

Hola soy alumna de pregrado de trabajo social de la ciudad de Arica-Chile( no se muy bien de donde es usted), realizo mu tesis, la que tiene por titulo" Factores sociales y culturales como condicionantes del riesgo de una ETS" y meapoyo algo de la epidemiologia social, por locual agradeceria algun tipo de informacion respecto el tema , ya que aqui en mi cuidad no hay muchos estudios (por no decir ninguno)ni material disponible, esperando su colaboracion atte,

Paula Zenis R

Lamentablemente nuestro pais no posee ninguna formación academica en epidemiología de campo, los que realizamos esta actividad la efectuamos de manera empírica. Sin embargo hacemos nuestro mejor esfuerzo, y aunque sabemos que deberíamos efectuar una analítica mas pulcra la cantidad de epidemiólogos por habitante no nos permite realizar lo que deberíamos hacer. Alguien me puede aportar una cita bibliográfica sólida que establezca un indicador propuesto de epidemiólogos de campo y/o epidemiólogos sociales por mil habitantes.

Gracias de antemano

Sergio Alcayaga. MV MSP

[...] Ver “El enfoque ABCD de desarrollo comunitario”  Blog “Salud Pública y algo más”, 3 de enero … y también ver: “El mapa de recursos de una comunidad”  Blog “Salud Pública y algo [...]

[...] Ver “El enfoque ABCD de desarrollo comunitario”  Blog “Salud Pública y algo más”, 3 de enero … y también ver: “El mapa de recursos de una comunidad”  Blog “Salud Pública y algo [...]

(requerido)

(requerido)


*