Epidemiología de la brucelosis

Estamos hablando, en diferentes artículos, de brotes de brucelosis uno de exposición laboral y otro por ingesta de alimentos contaminados. Intentaré hacer un recuerdo de la epidemiología de la brucelosis, también conocida como: Fiebre ondulante, fiebre de malta, fiebre del Mediterráneo.

 

Según Benenson, en su libro: “Control de las enfermedades transmisibles” la brucelosis es una enfermedad bacteriana generalizada de comienzo agudo o insidioso, caracterizado por fiebre continua, intermitente o irregular de duración variable, cefalalgia, debilidad, sudor profuso, escalofríos, artralgias, depresión, pérdida de peso y malestar generalizado. En ocasiones se producen formas localizadas supurativas de órganos, incluidos el hígado y el bazo; también se han señalado cuadros subclínicos e infecciones crónicas localizadas.

Es una antropozoonosis ocasionada por bacterias del género Brucella, de distribución mundial, más frecuente en países con una extensa cabaña ganadera. En la actualidad, se considera la principal  antropozoonosis a nivel mundial.

 

La incidencia puede variar desde valores inferiores a 0,01/100.000 habitantes en los países desarrollados hasta cifras superiores a 200/100.000 habitantes en los países menos desarrollados.

La distribución geográfica de la brucelosis humana está en estrecha relación con la distribución de la brucelosis animal.

 

La brucelosis presenta dos patrones epidemiológicos:

  • patrón urbano-alimentario, por consumo de leche cruda y quesos frescos,
  • patrón rural-laboral, por exposición profesional al ganado infectado o sus productos bien sea  por contacto o inhalación.

 

La distribución temporal asociada al patrón rural-laboral suele presentar un comportamiento anual con una tendencia estacional, aumentando a partir del mes de marzo hasta el comienzo del verano, que es el período de reproducción de los animales.

En los últimos años, se ha manifestado en España un cambio en el patrón epidemiológico de la brucelosis profesional, con un desplazamiento de los casos desde los sectores primarios rurales hacia las profesiones y actividades relacionadas con las industrias lácteas y cárnicas, como consecuencia de la implantación de las medidas de saneamiento en el ganado.

 

CADENA EPIDEMIOLÓGICA

 

Agentes infecciosos

El género Brucella está formado por cocobacilos gramnegativos pequeños, intracelulares facultativos, inmóviles y aerobios, no formadores de esporas, muy  resistentes a la desecación lo que contribuye a que puedan permanecer viables durante largo tiempo en la paja y el polvo de los establos, o en los alimentos, como leche, mantequilla y queso. La pasteurización destruye estas bacterias.

Clásicamente, las Brucellas se han agrupado en: B.melitensis, biotipos tambien llamados biovares 1-3; B.abortus, biotipos 1-6; B. suis, biotipos 1-5; B. ovis y B. canis, siguiendo el criterio del animal en que suelen hospedarse.

Las distintas especies presentan un tropismo selectivo por un huésped determinado: ovejas y cabras para B. melitensis, bóvidos para B. abortus, cerdos en B. suis y perros en B. canis.

 

En general se considera que B. melitensis y B. suis son más virulentas que B. abortus o B.canis.

La B.melitensis  es la especie que mayor número de casos humanos produce y la que habitualmente origina cuadros más graves.

 

colonias de Brucella melitensis

Las especies de Brucella suelen tener una distribución geográfica bastante bien delimitada. Así, Brucella melitensis es la antropozoonosis prevalente en el área Mediterránea, Oriente Medio, norte de África, América Latina y algunas regiones de Asia. En España existe un predominio casi absoluto de la infección humana por B.melitensis, siendo el número de cepas de origen humano de B. abortus es menor del<1%.

 

 

Brucella abortus

 

Reservorio y fuentes de infección

Al ser extremadamente inusual la transmisión persona-persona, los principales reservorios de la enfermedad y fuentes de infección para el hombre son el ganado vacuno, porcino, caprino y ovino.

En los últimos años a través de campañas nacionales de erradicación se ha logrado reducir notablemente la prevalencia de la infección por B. abortus en el ganado bovino. Sin embargo, pese a que también existe una campaña nacional de erradicación de la infección por B. melitensis en ganado ovino y caprino, esta infección mantiene todavía una elevada prevalencia en España.

Teniendo presente el elevado censo de ganado ovino (más de 20 millones de cabezas) y caprino (alrededor de 3 millones y medio), es natural que, en España, la mayoría de los casos humanos sean debidos a B. melitensis.

 

Mecanismos de transmisión

 

Directo: Mediante contacto, inhalación o inoculación de productos o muestras biológicas contaminadas. El contacto con animal infectado o sus productos (placenta, heces, orina, fetos, etc.) es probablemente el mecanismo principal de transmisión de la enfermedad. Las brucelas penetran a través de la piel sana y de las mucosas nasal y conjuntival.

La ruta por inhalación ocurre habitualmente como un riesgo profesional entre pastores, trabajadores de mataderos, carniceros, trabajadores de plantas de procesamiento de lácteos o de carne, veterinarios, trabajadores de la lana y trabajadores de laboratorios. También en la limpieza de establos y apriscos se producen aerosoles cargados de brucellas.

 

Indirecto: La ingestión de leche cruda no pasteurizada contaminada y sus derivados es la fuente más frecuente de transmisión de la enfermedad en zonas endémicas.

El queso fresco, no curado, de procedencia casera y no sometido a control sanitario, es el principal vehículo, dando lugar a brotes epidémicos.

 

Período de incubación

El período de incubación de la brucelosis es muy variable, oscila entre 5 y 60 días. Por lo general es de una a tres semanas.

 

 

Hay cuatro formas distintas de presentación de la enfermedad:

 

Forma asintomática: Causada frecuentemente por la inoculación accidental de material vacunal de especial relevancia en el medio profesional.

Las formas clínicas solapadas, con períodos de evolución prolongados, cursan con febrícula, astenia y artralgias y son más características de las áreas con menor nivel sanitario.

 

Forma septicémica: Caracterizada por un estado bacteriémico con fiebre elevada, escalofríos, sudoración profusa de olor característico, cefalea, quebrantamiento general y artromialgias. En la exploración general se encuentra hepato-esplenomegalia  y adenopatías.

 

Formas localizadas: La forma localizada más frecuente es la sacroileitis en los jóvenes y la espondilitis en varones de edad avanzada.

 

Forma crónica: el término “brucelosis crónica” debe reservarse para los pacientes cuya enfermedad lleva un período de evolución superior a los 6 meses.

Las recidivas suelen ser debidas a una interrupción prematura del tratamiento.

 

 

Las definiciones de caso, forma de presentación en brotes y las medidas de prevención y control se encuentran detalladas en los artículos ya mencionados.

 

 

Consuelo Ibáñez Martí, médico salubrista y epidemióloga

 

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