Olas de calor

Toda la vida en invierno ha hecho frío y en verano calor. Si consultamos en la web podemos ver que es lo que define Wikipedia como una ola de calor: es un periodo de tiempo excesivamente cálido. El término depende de la temperatura considerada “normal en esa zona”. ¿Y que es normal o no?. Cada país lo define de una forma diferente. También en Wikipedia podemos ver a lo largo del tiempo la historia de estas oscilaciones de temperatura.

Las altas temperaturas experimentadas en Europa el verano 2003 tuvieron un efecto en la mortalidad en varios países incluyendo España.

El exceso de mortalidad asociado a altas temperaturas ambientales desde ese momento pasa a ser considerado como un problema de salud pública emergente.

 

Para hacer frente a este problema emergente se pueden plantear sistemas de alerta y respuesta basados en la monitorización de: riesgos naturales, demanda médica de urgencia, defunciones y en el fortalecimiento de la capacidad de respuesta de los servicios sociales y sanitarios.

 

Según define la Organización Meteorológica Mundial, las olas de frío o calor son producto de un fuerte enfriamiento o calentamiento del aire, respectivamente, motivadas por la invasión de una masa de aire muy fría o muy cálida, según el episodio del que se trate, que se extiende sobre un amplio territorio.

Esto significa que no estamos hablando de ola de frío o calor por el mero hecho de que los termómetros alcancen temperaturas muy altas o muy bajas en relación a sus mínimas o máximas interanuales, si no que éstas están relacionadas con un fenómeno atmosférico súbito y brusco, provocado por la expansión de masas de aire polares y árticas, o tropicales, desde sus moradas habituales a otras áreas del planeta.

La relación observada entre las temperaturas extremas y la mortalidad sigue una forma de U o de V, con tasas de mortalidad menores a temperaturas alrededor de   30°C. Algunos estudios han observado un umbral de temperatura y han estimado el incremento en la mortalidad por cada grado de temperatura por encima de dicho umbral. El exceso de mortalidad también se ha asociado a períodos de 3 o más días consecutivos de temperaturas inhabituales, ya sea en verano o en invierno y su efecto se puede observar en el mismo día o con un retraso de hasta 3 días después del incremento de temperaturas. Estas asociaciones podrían ser compatibles con un efecto mayor de las temperaturas extremas en las zonas donde son poco frecuentes y ponen de manifiesto la importancia de la variación de las temperaturas en la salud humana.

La duración de estos episodios suele ser muy breve, de entre 3 y 4 días, aunque pueden prolongarse durante más tiempo si son muy potentes. En el hemisferio norte, en el que se encuentra España, las olas de calor son propias de los meses de julio y agosto.

Los entornos urbanos tienden a incrementar el riesgo en los episodios de olas de calor debido a que en ellos se dan los índices de temperaturas más altas y retienen más calor durante la noche que las zonas rurales.

Estos episodios causan principalmente tres tipos de efectos nocivos:

·         sobre las personas, a las que pueden provocar no sólo el agravamiento de ciertas enfermedades sino incluso la muerte

·         sobre los cultivos agrícolas, con pérdidas económicas catastróficas

·         sobre el medio ambiente, al favorecer los incendios forestales.

Grupos de riesgo:

·         los mayores de 65 años y sobre todo personas dependientes

·         niños, sobre todo si son menores de 4 años o lactantes

·         personas que padecen enfermedades cardiovasculares, obesidad excesiva, pacientes tratados con neurolépticos y personas que padecen enfermedades respiratorias crónicas.

·         Dificultades de adaptación al calor

·        Enfermedades agudas

·         Consumo de drogas y alcohol

Efectos del calor sobre la salud

·         Erupciones cutáneas

·         Cansancio

·         calambres musculares

·         insolación o síncope

·         agotamiento

·         golpes de calor

·         descompensación o agravamiento de enfermedades crónicas

La mayoría de las enfermedades asociadas al calor (con excepción de las erupciones y los calambres) son  consecuencias más o menos graves de un fallo en el sistema de termorregulación.

El síncope es la forma menos grave. Se produce por la incapacidad del sistema circulatorio de mantener la tensión arterial y el suministro de oxígeno al cerebro.

Agotamiento por calor puede darse por un exceso de ejercicio en el cual se activa el bombeo muscular, la tensión arterial puede mantenerse más tiempo y el calor corporal va en aumento, lo cual, unido al elevado esfuerzo cardiovascular, puede desembocar en agotamiento por calor.

Golpe de calor, constituye una enfermedad severa que se caracteriza por el aumento de la temperatura corporal por encima de los 40º C y que genera serios trastornos físicos como desmayos, delirios, convulsiones, vómitos, hipertermias, deshidrataciones, mareos e incluso el estado de coma.


INFORMACIÓN NECESARIA PARA DISEÑAR UN PROGRAMA DE PREVENCIÓN    

Ø      Conocer la predicción de las temperaturas máximas y mínimas con al menos de 3 a 5 días de antelación

Ø      Implantación de un Sistema de Información sobre Morbilidad y Mortalidad.

Ø      Información a los profesionales sanitarios y a los servicios sociales.

Ø      Coordinación con los servicios sociales para identificación de los grupos de riesgo, tanto niños como personas muy mayores.

Ø      Alerta de los dispositivos asistenciales, tanto de atención primaria como hospitalaria.

Ø      Y SOBRE TODO Informar con tiempo suficiente a la población sobre los efectos del calor excesivo y cuando va a producirse.

 

MEDIDAS DE PREVENCIÓN A NIVEL PERSONAL (Recomendaciones de la Cruz Roja)

 En el exterior:

·         Si tiene que permanecer en el exterior, procure estar en la sombra.

·         Si puede, evite las actividades en el exterior en las horas centrales del día.S

·         Si tiene que hacer actividades en el exterior durante las horas de calor no olvide descansar,  protegerse del sol y refrescarse (beba líquidos, refrésquese la cabeza, utilice un abanico…)

 En el hogar:

·         Permanezca en las estancias más frescas.

·         Baje las persianas, toldos, cortinas…. evitando que el sol entre directamente.

·         Intente evitar usar máquinas y aparatos que pueden producir calor en las horas más calurosas

·         Utilice todas las medidas tradicionales a su alcance: abanicos….

·         Si utiliza ventiladores eléctricos, recuerde que no enfrían el aire.

·         Los aparatos de aire acondicionado refrigeran el aire, manteniendo una temperatura y humedad constantes en un recinto aislado.

En el automóvil:

·         Nunca deje a los niños ni a las personas mayores en el interior de un vehículo cerrado.

·         Utilice el aire acondicionado. Si no abra las ventanas.

·         Cuando haga un viaje largo no olvide descansar y refrescarse.

·         Lleve líquidos para hidratarse.

 A nivel personal:

·         Intente refrescarse de forma continua (tomar una ducha o un baño….)

·         Use ropa ligera, no apretada y de colores claros.

·         Utilice un calzado fresco, cómodo y que transpire.

 En las comidas:

·         Haga comidas ligeras que la ayuden a reponer las sales perdidas por el sudor, que contengan ensaladas, frutas, verduras,  gazpachos o zumos.

·         Beba líquidos en abundancia.

·         Evite las bebidas alcohólicas o que contengan cafeína.

 

 Consuelo Ibáñez Martí

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