Mobbing o acoso psicológico en el trabajo, la nueva epidemia emergente

La semana pasada leí que había salido el último informe, elaborado por la Universidad de Alcalá de Henares y publicado por el Colegio de Psicólogos, sobre el mobbing o acoso en el trabajo. El autor del Estudio es Iñaki Piñuel, profesor de Recursos Humanos de la Universidad de Alcalá y máximo experto español en este y otros temas de acoso. Recomiendo que las personas interesadas en este tema lean sus libros y los de Marie France Hirigoyen.

Iñaki Piñuel

Este estudio, elaborado con una muestra de 4.600 empleados de todos los sectores, arroja estas escalofriantes cifras: el mobbing afecta a un 15% de las personas trabajadoras, no nos engañemos, un 15% equivale a unos 2 millones de personas.

El ámbito más afectado es el de las administraciones públicas (22 %), seguido de las actividades sociales y servicios personales, cuidados a ancianos, guarderías, medios de comunicación y ONG (19%), y en el sector sanitario un (13 %).

 

El acoso consiste en criticar la reputación del trabajador: se le ridiculiza, ningunea, insulta o grita, y se emprenden reacciones contra su trabajo, se le aísla, discrimina, no se le dan tareas….hasta existen cuestionarios para evaluar si se esta siendo acosado.

 

Normalmente, suelen pasar entre 14 y 18 meses de media hasta que un empleado cae en la cuenta de que está siendo acosado.

 

Las víctimas, no tienen un perfil determinado, pero sí presentan un rasgo común: se han convertido en sujetos amenazantes para la persona o grupo que les acosa. Normalmente suelen ser trabajadores “muy válidos”, que van perdiendo su autoestima y la ilusión en sus tareas.

 

Normalmente el afectado cambia su personalidad, se vuelve más hostil, con tendencia a malinterpretar las situaciones.

 

No existen diferencias estadísticas entre hombres y mujeres.

 

Muchas mujeres embarazadas sufren ‘mobbing maternal’ durante la  gestación, para que sirvan como ejemplo de lo que les puede ocurrir a otras empleadas.

 

Síntomas de la persona que sufre el acoso

? Ansiedad y depresión.

? Apatía y dejadez.

? Impotencia y frustración.

? Disminución de la atención.

? Problemas de concentración.

? Alteraciones del sueño.

? Riesgo de adicciones.

? Alteraciones físicas (mareos, vértigos, dolor de cabeza).

? Deterioro de la vida social.

? Obsesión con el trabajo.

 

En resumen: el afectado desarrolla un estrés postraumático por la sucesión de micro traumas acumulados que dan lugar a un síndrome crónico, con agotamiento físico y mental; tendencias obsesivas, tanto despierto como dormido, y conductas fóbicas hacia el trabajo.

 

 

Tipos de maltratador

? Psicópatas organizacionales: impulsivos, calculadores, seductores, que no dudan en eliminar los obstáculos sin remordimiento.

? Trastorno narcisista: tienen una baja autoestima y se sienten amenazados por subordinados válidos. Para compensarlo actúan de forma prepotente y despectiva.

? Trastorno paranoide: perciben conspiraciones, y atacan antes.

 

Que se puede hacer ante esto:

 

Ø      Los Sindicatos alegan que el mobbing es una parte más dentro de los riesgos psicosociales o de organización de la empresa que no se debe abordar como un hecho aislado.

Ø      Las empresas deben evaluar estos peligros e intentar evitarlos, impidiendo que las jerarquías machaquen la vida a una persona.

Ø      Los compañeros deben apoyar al trabajador y no permitir esas situaciones.

 

Otra alternativa, según el autor del estudio, es que las empresas:  

 

§         hagan una declaración explícita de que en su seno no se toleran las actuaciones de hostigamiento o maltrato.

§         establezcan un procedimiento interno para plantear quejas, que se resuelvan de forma rápida.

§         Y además implanten protocolos de medidas preventivas, con sanciones contra los acosadores.

 

 

En estos momentos, el Gobierno dispone de un borrador de reforma del Código Penal en el que se considera el mobbing como un delito de trato inhumano y degradante, por lo que se incluirían penas para los acosadores de hasta dos años de cárcel.

 

Yo, a veces me quedo pensando: los niños pueden sufrir maltrato infantil, abusos sexuales, luego aparece el bullyng en la escuela, seguimos con la violencia de género y el mobbing y para terminar el maltrato a los ancianos.

Ningún grupo de edad se salva de un tipo u otro de abusos. ¿Vivimos en una sociedad enferma?, ¿estamos enfermos nosotros?, ¿una manzana podrida puede pudrir todo el cesto?.

No deleguemos responsabilidades, en nuestras manos esta el evitarlo

 

 

Terminamos con una cita de Berthold Brech:

 

Primero se llevaron a los judíos, pero como yo no era judío, no me importó.

Después se llevaron a los comunistas, pero como yo no era comunista, tampoco me importó.

Luego se llevaron a los obreros, pero como yo no era obrero tampoco me importó.

Más tarde se llevaron a los intelectuales, pero como yo no era intelectual, tampoco me importó.

Después siguieron con los curas, pero como yo no era cura, tampoco me importó.

Ahora vienen por mí, pero ya es demasiado tarde.

 

Consuelo Ibañez, medico salubrista y epidemióloga

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