Botulismo del lactante

Como siempre veamos lo que nos dice nuestro manual de cabecera: El Control de las enfermedades transmisibles en el hombre. 18º edición. American Public Health Association, 2004

 

Es una forma de botulismo identificada por primera vez como una entidad clínica específica en 1976. Ahora recomiendan que lo identifiquemos como botulismo intestinal en lugar de botulismo del lactante.

El botulismo del lactante se ha confirmado en niños menores de 1 año de edad y en muy raros casos en adultos con alteraciones de la anatomía y la microflora del tubo digestivo.

La enfermedad, es rara, en su forma típica comienza con estreñimiento, indiferencia a estímulos, pérdida de apetito, ptosis (párpados caídos), dificultad para deglutir, pérdida del control de la cabeza e hipotonía, que evoluciona a debilidad generalizada (bebé laxo), letargia, llanto débil y en algunos casos insuficiencia y parada respiratoria. Su gravedad es variable, desde una enfermedad benigna de comienzo gradual hasta la muerte repentina del niño. Algunos estudios sugieren que ocasiona el 5% de los casos de muerte súbita del lactante. La tasa de letalidad de los casos hospitalizados es aproximadamente del 1%, gracias a que existen las unidades de cuidados intensivos pediátricos, sino sería mucho más alta.

A diferencia del botulismo clásico, (que veremos más adelante) de origen alimentario que es una intoxicación por la ingestión de toxina botulínica preformada, el botulismo del lactante es resultado de la ingesta y posterior germinación en el intestino de la espora del clostridium botulinum dando lugar a bacterias que se reproducen en el intestino con la posterior producción de toxina “in vivo” dentro del intestino del niño.

 

El diagnóstico se realiza mediante la identificación de organismos de Clostridium botulinum, de la toxina o de ambos en las heces de los enfermos.

 

AGENTE INFECCIOSO

Clostridium botulinum es un bacilo gram positivo, anaerobio obligado y formador de esporas. Produce una potente neurotoxina en condiciones de anaerobiosis, baja acidez (Ph <4,6) y baja concentración de solutos.

Neurotoxina Clostridium botulinum tipo B

Esta toxina es la sustancia letal más potente conocida. De los 7 tipos toxigénicos: A, B, C, D, E, F y G, todos ellos con capacidad para producir neurotoxinas, casi todos los casos de botulismo del lactante han sido causados por los tipos A o B y unos pocos por la toxina F.

 

DISTRIBUCIÓN

Mundial. Se desconoce la incidencia y distribución reales del botulismo intestinal, porque en muchas ocasiones los médicos no sospechan su presencia y las pruebas diagnósticas son limitadas.

 

RESERVORIO

Las esporas de Clostridium botulinum se encuentran en el suelo de todo el mundo en muestras de tierra y sedimentos marinos. A menudo se las identifica en productos agrícolas (incluida la miel) y en el tubo digestivo de los animales (incluidos los peces).

 

MODO DE TRANSMISIÓN

En lactantes, la transmisión se produce ingesta de esporas botulínicas y posterior colonización del tracto gastrointestinal y producción de la toxina en el mismo. En la mayoría de los casos se desconoce la fuente de infección. Se ha asociado al consumo de alimentos como la miel y a la contaminación con polvo o tierra, todos pueden contener esporas de Clostridium botulinum .

 

PERÍODO DE INCUBACIÓN

Se desconoce, ya que no se ha podido precisar con exactitud el momento en que se ingirieron las esporas.

 

PERÍODO DE TRANSMISIBILIDAD

A pesar de la excreción de toxina de Clostridium botulinum y gran cantidad de microorganismos en las heces de pacientes con botulismo intestinal durante semanas o meses después del comienzo de la enfermedad, no se ha demostrado ningún caso de transmisión secundaria de persona a persona.

 

SUSCEPTIBILIDAD

La susceptibilidad es general. Casi todos los pacientes con botulismo del lactante (intestinal) hospitalizados tienen entre 2 semanas y 1 año de edad; el 94% son menores de 6 meses. Los adultos con alteraciones de la flora intestinal, bien por problemas específicos o a antibioterapia administrada por otras causas, son susceptibles de padecer botulismo intestinal.

 

MEDIDAS DE CONTROL

En el caso del botulismo del lactante (intestinal) no puede adoptarse ninguna medida de preventiva especial.

  • Notificación inmediata de los casos presuntos y confirmados a la autoridad local de salud.
  • Investigación del consumo de alimentos por parte de los enfermos.
  • Si existen alimentos sospechosos recuperarlos para su examen y eliminación adecuados
  • Búsqueda de de otros posibles casos.
  •  

TRATAMIENTO

El tratamiento se basa en medidas de apoyo.

La administración de antitoxina botulínica  de caballo no se realiza debido al riesgo de hipersensibilidad y anafilaxia. Actualmente se está desarrollando una inmunoglobulina botulínica humana para el tratamiento de esta forma de botulismo.

 

 

Consuelo Ibáñez Martí, médico salubrista y epidemiólogo

 

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