Varicela-Herpes Zóster: Epidemiología

Como siempre veamos lo que nos dice nuestro manual de cabecera: El Control de las enfermedades transmisibles en el hombre. 18º edición. American Public Health Association, 2004

 

La varicela en nuestro país tiene una presentación endemoepidémica con cíclos epidémicos anuales. La aparición de los casos se manifiesta en invierno y principios de la primavera. En España, durante 1994 fueron 370.601 los casos detectados de varicela con una tasa de 945,58 por 100.000 habitantes.

En los 5 meses que llevamos del año 2008, en España tenemos la mitad de los casos que el año anterior y si a estas fechas vamos por más de 40.000 casos, el año pasado eran más de 70.000.

En  Madrid  fue incluida en el calendario vacunal infantil en el año 2006 a los 15 meses y a los 11 años de edad, de forma que, hasta que las cohortes vacunadas no sean suficientes únicamente podremos comprobar descensos como los aquí citados.

Por eso considero que puede ser interesante darle un repaso desde el punto de vista epidemiológico.

Como siempre veamos lo que nos dice nuestro manual de cabecera: El Control de las enfermedades transmisibles en el hombre. 18º edición. American Public Health Association, 2005.

 

La varicela es una virosis aguda generalizada, de comienzo repentino, con fiebre moderada, síntomas generales leves y una erupción cutánea maculopapulosa que dura pocas horas y se transforma en vesiculosa durante tres o cuatro días y cuando se secan las vesículas  deja costras granulosas. Las vesículas son uniloculares y se colapsan al pincharlas. Las lesiones suelen aparecer en brotes sucesivos y se observan en diversas etapas de maduración al mismo tiempo. Esta es la forma más fácil de identificar una varicela: en un determinado momento unas lesiones están en forma maculopapular, otras en forma de vesículas y otras en forma de costras.


lesiones de la varicela


Las lesiones tienden a ser más frecuentes en las partes cubiertas del cuerpo que en las descubiertas. Pueden localizarse en el cuero cabelludo, vértice de las axilas, mucosas de la boca y de las vías respiratorias superiores y en las conjuntivas. Pueden ser tan escasas que pasen inadvertidas. Cuando afecta a adolescentes o adultos las manifestaciones generales pueden ser intensas.

La varicela es una enfermedad benigna de la infancia, en algunas ocasiones pueden aparecer complicaciones como neumonía, encefalitis, que a veces dejan secuelas permanentes o causan la muerte.

Las sobreinfecciones bacterianas de las vesículas pueden dejar cicatrices u ocasionar fascitis necrosante o septicemia.

 

Si la infección ocurre durante las 20 primeras semanas de embarazo, podría dar lugar un Síndrome de varicela congénita, aproximadamente en un 0,7% de los casos.

 

El Virus de la Varicela Zóster (VVZ) se acantona en los ganglios de las raíces dorsales y, en ocasiones, puede reactivarse una infección latente apareciendo una lesión local denominada Herpes Zóster. Las vesículas, de base eritematosa se limitan a las zonas de la piel inervadas por los nervios sensitivos de uno o varis grupos contiguos de ganglios de las raíces dorsales. Las lesiones, que son idénticas a las de la varicela salvo que son unilaterales, pueden surgir en brotes irregulares siguiendo el trayecto de los nervios (dermatoma). Es frecuente que sean dolorosas y se acompañen de parestesias

 

 

Agente infeccioso

El herpesvirus humano 3 (alfa), también conocido como el virus de la varicela-zóster (VVZ), miembro del grupo Herpesvirus.

 

Virus Varicela-Zóster

Distribución

Se trata de una infección de difusión mundial. En climas templados un 90% de la población ha tenido varicela antes de los 15 años de edad y un 95% antes de llegar a la edad adulta.

En las zonas templadas se presenta durante el invierno y a principios de la primavera.

 

Reservorio

El hombre es el único reservorio.

 

Modo de transmisión

El modo de transmisión de persona a persona por contacto directo, por gotitas respiratorias o por diseminación aérea de secreciones de las vías respiratorias de los pacientes o del líquido de las vesículas; indirectamente por objetos recién contaminados con secreciones de las vesículas y las mucosas de las personas infectadas. Las costras de las lesiones de la varicela no son infectantes.

La varicela es una de las enfermedades más fácilmente transmisibles, en especial durante las primeras etapas de la erupción. El zóster tiene una menor tasa de transmisión sin embargo los contactos que no hayan padecido la varicela al entrar en contacto con un herpes zóster enfermarán de varicela. La probabilidad de infectarse, en el medio familiar, de las personas susceptibles es de un 80 a 90%.

 

Periodo de incubación

El periodo de incubación es de dos a tres semanas, generalmente de 14 a 16 días.

 

Periodo de transmisibilidad

El periodo de transmisibilidad, generalmente comienza uno o dos días antes de la erupción de varicela y dura hasta que todas las lesiones estén en fase de costras: unos cinco días después de que aparece el primer brote de vesículas.

 

Susceptibilidad

La susceptibilidad a la varicela es universal. La infección confiere inmunidad prolongada. El herpes-zóster es la manifestación local de una infección recurrente, reactivada por el mismo virus que causa la varicela.

 

Medidas Preventivas:

En el huésped normal la profilaxis de varicela tiene poca importancia ya que la enfermedad es benigna, pero se debe proteger de exposiciones al virus a las personas de alto riesgo:

 

  • recién nacidos no inmunes
  • inmunodeficientes.

 

Vacuna contra la varicela de virus vivos atenuados: 1 dosis de 0,5ml por vía subcutánea a los a los 15 meses y un refuerzo vacunal a los 11 años de edad.

La vacuna está contraindicada en personas inmunodeprimidas, embarazadas, enfermedad grave y trastornos inmunitarios graves.

 

La transmisión de la infección puede prevenirse aislando al paciente infectado:

  • Exclusión de los niños de la escuela, consultorios médicos, salas de urgencias y sitios públicos durante cinco días como mínimo después de que aparece la erupción o hasta que se secan las vesículas.
  • El aislamiento estricto en los hospitales e indispensable para evitar la infección grave de los pacientes inmunodeficientes.
  • Desinfección de los objetos contaminados con secreciones nasofaríngeas y de las lesiones.
  • La inmunogobulina varicela-zoster (IGVZ), preparada a partir del plasma de donantes de sangre normal con altos títulos de los correspondientes anticuerpos específicos es eficaz para modificar o prevenir la enfermedad siempre y cuando se administre dentro de las 96 horas siguientes a la exposición.

 

 

Consuelo Ibáñez Martí médico salubrista

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