Fiebre del Virus del Nilo Occidental: Epidemiología

El Virus del Nilo Occidental (VNO o WNV por sus siglas en inglés) ha surgido en los últimos años en regiones templadas de Europa y América del Norte y se ha convertido en una amenaza de salud pública, humana y animal. La manifestación más seria de infección por Virus del Nilo Occidental es la encefalitis fatal en humanos y caballos, así como la mortalidad entre ciertos pájaros domésticos y salvajes.

El VNO fue aislado por primera vez en una mujer adulta febril en el Distrito del Nilo Occidental de Uganda, (frontera con Sudán y con la República Democrática del Congo) en 1937.

 

 

 

La ecología fue caracterizada en Egipto en los años 1950. El virus fue reconocido como causa de meningoencefalitis humana grave  en pacientes ancianos durante un brote en Israel en 1957. Los primeros casos de enfermedad equina aparecieron en Egipto y Francia a principios de la década de 1960.

En los Estados Unidos, el WNV se presentó por primera vez en Nueva York durante el verano de 1999, con casos de encefalitis en humanos y caballos. Desde entonces, se ha diseminado a lo largo de la mayor parte del territorio continental de los Estados Unidos. La propagación en los Estados Unidos puede ser un evento importante en la historia de la evolución de este virus. Epidemias de virus del Nilo Occidental han ocurrido en Israel, Francia, Sur África, y Rumania. No se sabe cómo entró el WNV a los Estados Unidos, sin embargo este proceso ha ocurrido de manera natural en Europa, África y Asia durante muchos años.

 

EL VIRUS

 

 

El Virus del Nilo Occidental pertenece a la familia Flaviviridae. En esta familia están incluidos los virus responsables de la encefalitis japonesa, el dengue, encefalitis de San Luis, y de la fiebre amarilla. Infecta, alrededor, de 150 especies de aves, mamíferos como las ardillas, perros, lobos, caballos….. Los córvidos, incluidos arrendajos, urracas, y cuervos son particularmente susceptibles  a enfermar y morir por el VNO, de manera que la muerte de estos pájaros se puede utilizar como marcador de la actividad del virus en la zona. Analizar las muertes de cuervos por virus del Nilo Occidental es  fundamental para implementar un sistema pasivo de vigilancia de esta enfermedad.

 

 

 

LOS VECTORES Y EL MODO DE TRANSMISIÓN

Hay diferentes tipos de mosquitos que son responsables de la transmisión de la enfermedad en humanos y animales: por ejemplo Culex pipiens  y Culex restuans (sobreviven al invierno en su etapa adulta permaneciendo infectados). Estos mosquitos solo pican a pájaros de modo que pican a un pájaro infectado, se infectan y al picar a otro pájaro se produce una nueva infección. Esta actividad crea un buen número de reservorios del virus del Nilo  Occidental que empezarán las epidemias en primavera.

Otros mosquitos como Coquillettidia perturbans  pican tanto a humano como a pájaros y son los responsable de las transmisión del virus de los pájaros a los humano, (mosquitos puente). Aedes vexans  transmite la infección de humano a humano.

 

Aedes vexans

 

Si bien es verdad que en la transmisión de la infección por el virus de Nilo Occidental a los humanos el vehiculo principal son los mosquitos, es posible que la infección se pueda, también diseminar a través de transfusiones de sangre, o de donaciones de órganos, durante el embarazo y la lactancia, (transmisión madre-hijo), exposición a especimenes infectados en el laboratorio y a través de heridas.

 

LA CLÍNICA

El período de incubación va de 3 a 14 días en humanos

 

Clinica de la enfermedad severa

  • Fiebre
  • Síntomas gastrointestinales
  • Ataxia y síntomas extrapitamidales
  • Neuritis óptica
  • Debilidad
  • Alteraciones mentales
  • Mielitis
  • Poliradiculitis
  • Una minoría de pacientes con enfermedad severa desarrollan un  rash maculopapular o morbilliforme  que afecta a cuello, tronco, brazos, o piernas.
  • En ocasiones puede observarse parálisis fláccida.

El virus de Nilo occidental debe ser considerado en pacientes con encefalitis o meningitis en quienes no se encuentre otra  causa que las produzca. Aproximadamente el 80% de las persona infectadas no presentan ninguna clase de síntomas.

Las personas de 50 años en adelante tienen un mayor riesgo de enfermarse y más probabilidades de presentar los síntomas graves de la enfermedad.

  

LA PREVENCIÓN

Vacunas para el  Virus del Nilo Occidental  ya se están desarrollando, no obstante, por el momento la prevención se basa en dos grandes estrategias generales:

1) Reducir el número de mosquitos vectores

2) Evitar las picaduras de los mosquitos mediante el uso de repelentes, evitar los lugares donde haya muchos mosquitos y utilización de métodos de barrera tales con telas mosquiteras en puertas y ventanas, utilización de camisas de manga larga y pantalones largos.

 

Reducir el número de mosquitos:

Muchos mosquitos vectores de enfermedades, tienen un vuelo corto y se crían fácilmente en recipientes que contengan pequeñas cantidades de agua. Se pueden eliminar los criaderos de mosquitos vaciando el agua acumulada en macetas para flores, en baldes u otros recipientes. Cambiar diariamente el agua de los platos de las mascotas. Si existen columpios hechos con llantas, se deben hacer huecos de drenaje en las llantas  para que salga el agua. Mantenga vacías las piscinas portátiles para niños y póngalas de lado cuando no se estén utilizando.

Se pueden aplicar Larvicidas en aguas estancadas que son potenciales criaderos de mosquitos: Bacillus thuringiensis variedad israelensis y Bacillus sphaericus son dos larvicidas en los que el ingrediente activo es un organismo biológico. En EE.UU, la Agencia de Protección Ambiental, ha aprobado insecticidas organofosforados  y piretroides para utilizar contra mosquitos adultos. Estos insecticidas deben aplicarlos personas autorizadas y con la debidas medidas de protección para evitar accidentes.

 

Uso de repelentes

El repelente más utilizado es, DEET (N, N-dietil-3-methylbenzamide), está disponible en numerosas formulaciones, sin embargo, concentraciones superiores al 50% muestran poco incremento en la eficacia y sólo ligeramente mayor duración de acción. Los productos que contienen un 10% a 50% de DEET son suficientes en la mayoría de condiciones. Se deben respetar las instrucciones de los fabricantes.

La Academia Americana de Pediatría recomienda que los repelentes que se usen para los niños no contengan más de 10% de DEET y no está recomendado para niños menores de 2 años de edad. El DEET se puede aplicar en la piel, en la ropa, tienda de campaña,  mosquiteros, etc. También se puede rociar en el pelo de los animales domésticos.

 

 

Isabel Méndez Navas

Socióloga Salubrista

 

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