Epidemiología del cólera

Consñuelo Ibáñez nos prometió que iba a dedicar un post a la epidemiología del cólera. ¿recuerdan? fue en su post : El cólera: la epidemia de los olvidados, catástrofe humanitaria en Zimbabue. ´como ha habido otras noticias de actualidad a las cuales les le ha dedicado numerosos post, me ha encargado que prepara yo este. Espero estar a la altura de las circunstancias.

Este post está basado en el libro el control de las enfermedades infecciosas

El cólera es una enfermedad aguda, diarreica, provocada por una infección intestinal por la bacteria Vibrio cholerae. La infección generalmente es benigna o asintomática particularmente con los microorganismos del biotipo El Tor (los portadores asintomáticos pueden transmitir la infección), pero, a veces, puede ser grave. Aproximadamente una de cada 20 personas infectadas puede tener la enfermedad en estado grave, caracterizada por diarrea acuosa profusa (heces en agua de arroz) y vómitos abundantes. En estas personas, la pérdida rápida de líquidos corporales lleva a la deshidratación y a la postración. Sin tratamiento adecuado, puede ocurrir la muerte en cuestión de algunas horas. La tasa de letalidad puede ser superior a 50%, con la rehidratación adecuada y oportuna, puede ser menor de 1 % El diagnóstico se confirma por aislamiento de Vibrio cholerae de los serogrupos O1 u O139 de las heces. Para fines epidemiológicos, el diagnóstico presuntivo puede basarse en la demostración de un aumento considerable en el título de anticuerpos antitóxicos y vibriocidas

En las epidemias, una vez reconocido el microorganismo y la sensibilidad a los antibióticos por medios de laboratorio, es innecesario confirmar todos los casos posteriores. En cambio, debe aplicarse ante todo la definición de caso clínico propuesta por la OMS, de la siguiente manera:

Enfermedad desconocida en una zona: deshidratación grave o muerte debida a diarrea acuosa aguda en un paciente de 5 años de edad o mayor.

Cólera endémico: diarrea acuosa aguda, con vómito o sin él, en un paciente de 5 años de edad o mayor.

Cólera epidémico: diarrea acuosa aguda, con vómito o sin él, en cualquier paciente.

No obstante, para la vigilancia de una epidemia debe realizarse confirmación en forma periódica de una pequeña proporción de casos por medios de laboratorio y estudios de sensibilidad a los antibióticos

Agente infeccioso: Solo los serogrupos O1 y O139 de Vibrio cholerae se relacionan con las características epidemiológicas y el cuadro clínico del cólera. El serogrupo O1 se manifiesta como dos biotipos: clásico y El Tor, cada uno de los ello comprende a su vez tres serotipos: Inaba, Ogawa y (raras veces) Hikojima. Los cuadros clínicos de la enfermedad causada por V cholerae O1 de cualquier biotipo y por Vibrio cholerae O139 son similares porque estos microorganismos producen una enterotoxina casi idéntica. En cada epidemia, tiende a predominar un biotipo y serogrupo en particular.

 

El cólera es una de las enfermedades epidémicas más antiguas y que mejor se comprenden. Las epidemias y pandemias se relacionan estrechamente con el consumo de agua de mala calidad, higiene y saneamiento deficientes y hacinamiento de la población. En muchos países en desarrollo donde el cólera es endémico o es un problema recurrente en muchas zonas, están presentes las condiciones que favorecen la aparición de epidemias. El medio característico de presentación son en las ciudades los barrios marginales, que carecen de la infraestructura básica. Los desastres naturales o causados por el hombre, tales como inundaciones o emergencias complejas que generan migraciones masivas, al igual que los campos de refugiados saturados, conducen a brotes epidémicos explosivos con una elevada letalidad.

En los últimos años han cambiado algunos aspectos con respecto a la epidemiología del cólera: el microorganismo que era sensible a las tetraciclinas ha desarrollado resistencias en los últimos 20 años. En 1991 se introduce por Perú y aún no se sabe muy bien cómo, el biotipo El Tor de V. Cholerae en América Latina. El continente americano había estado libre de cólera durante más de 100 años. Desde entonces se ha diseminado prácticamente a todo el mundo. En la década de 1990 apareció una epidemia que comenzó en la India y Bangladesh causada por una nueva cepa el serogrupo O139. Este serogrupo, por el momento, está confinado en la India y Bangladesh, pero quién sabe si será la nueva cepa pandémica.

 

Modo de transmisión: El cólera se adquiere por la ingestión de una dosis infectante de agua o alimentos contaminados.

El agua suele contaminarse con heces de individuos infectados y puede producir la enfermedad por sí misma, directamente o al contaminar a los alimentos.

El agua de beber suele contaminarse en los depósitos del abastecimiento, durante el transporte o en su almacenamiento en el hogar.

V cholerae O1 y O139 pueden sobrevivir en el agua durante periodos prolongados de tiempo.

Los alimentos también pueden contaminarse por las manos sucias durante la preparación o al comer.

 

Cuando apareció el cólera epidémico por el biotipo El Tor en América Latina en 1991, (en Perú los primeros casos se notificaron en enero de 1991; yo había estado en el país en octubre del año anterior en 1990) los sistemas de abastecimiento municipal eran bastante deficientes, las aguas superficiales, generalmente, están contaminadas y los métodos de almacenamiento de agua en el hogar eran inadecuados, lo que ocasionó una amplia transmisión del cólera por el agua: se han considerado vehículos de transmisión del cólera a las bebidas preparadas con agua contaminada y vendidas por comerciantes callejeros, al hielo e incluso al agua embotellada comercial.

Casos esporádicos de cólera han surgido después de comer pescados o mariscos crudos o mal cocidos (ceviches), obtenidos de aguas no contaminadas. También se han relacionado algunos casos de cólera con la ingestión de crustáceos de aguas costeras y estuarios no contaminadas por aguas negras, por lo que parece que haya un reservorio natural de V cholerae O1 serotipo Inaba.

El cólera clínico en zonas endémicas suele limitarse a los grupos de los estratos socioeconómicos más bajos.

El período de incubación de la enfermedad va desde unas horas hasta cinco días; por lo común, de dos a tres días. Se transmite mientras las heces sean positivas. Normalmente unos días después de que el enfermo se restablezca ya no es contagioso, aunque ocasionalmente, el estado de portador puede durar meses.

La Susceptibilidad es Variable; la aclorhidria gástrica aumenta el riesgo de presentar la enfermedad. Una curiosidad: el cólera afecta con una frecuencia significativamente mayor a personas del grupo sanguíneo O. Los estudios sobre el terreno indican que una infección clínica inicial por V cholerae O1 del biotipo clásico protegen lo mismo contra éste que contra el biotipo El Tor; por el contrario, la infección inicial causada por el biotipo El Tor genera sólo una protección modesta a largo plazo, que se limita a las infecciones por ese biotipo. En las zonas endémicas, la mayoría de las personas adquieren anticuerpos al llegar a la edad adulta. Sin embargo, la infección por cepas O1 no protege contra la infección por cepas O139, ni viceversa. Esto tiene importancia en lo que a la vacunación se refiere.

Medidas preventivas

Las medidas higiénicas universales para enfermedades entéricas.

Las vacunas inyectables convencionales contra el cólera, preparadas con microorganismos enteros muertos, ofrecen tan solo una protección parcial (eficacia de 50%) y de corta duración (de tres a seis meses). No previenen la infección asintomática y se acompañan de efectos adversos. La OMS nunca ha recomendado su empleo.

En el mercado internacional ya se cuenta con dos vacunas orales contra el cólera que son inocuas y ofrecen un alto grado de protección durante varios meses contra el cólera causado por cepas O1.

 

Control del paciente, de los contactos y del ambiente inmediato:

El cólera es de declaración internacional.

Aislamiento: conviene hospitalizar a los pacientes muy graves, con las precauciones para enfermedades entéricas; no es necesario el aislamiento estricto. Los casos menos graves pueden tratarse fuera del hospital con rehidratación oral. Las salas para enfermos de cólera pueden funcionar sin riesgos para el personal y los visitantes, aun cuando estén saturadas, siempre que se observen los procedimientos convencionales de lavado meticuloso de las manos y limpieza, así como las normas para la circulación del personal y los visitantes. Deben adoptarse medidas para controlar las moscas.

Es necesaria la desinfección concurrente de las heces y los vómitos, así como de los artículos y la ropa de cama usados por los pacientes. En las comunidades que cuentan con un buen sistema de alcantarillado, las heces pueden desecharse directamente

Tratamiento de los contactos: vigilancia de las personas que compartieron alimentos y bebidas con un enfermo de cólera durante cinco días desde la última exposición. Si hay indicios o altas probabilidades de transmisión secundaria dentro del grupo familiar, puede administrarse quimioprofilaxis a los miembros que lo integran: en los adultos una sola dosis de 300 mg de doxiciclina,. A los niños y niñas una sola dosis de doxiciclina de 6 mg por kg de peso al día).

La quimioprofilaxis masiva para comunidades enteras nunca está indicada; es un desperdicio de recursos y puede ocasionar resistencia a los antibióticos.

Investigar las posibilidades de infección por agua de beber y alimentos contaminados es muy importante, para ello se entrevistará a las personas que compartieron alimentos en los cinco días previos al comienzo del cólera. Sólo se recomienda buscar los casos no notificados por medio de cultivo de heces entre los miembros de la familia que vivan bajo el mismo techo o las personas expuestas a una posible fuente común en una zona anteriormente no infectada.

Tratamiento específico: la piedra angular del tratamiento del cólera es la rehidratación oportuna y adecuada. Los pacientes con deshidratación leve pueden ser tratados eficazmente mediante rehidratación oral con la solución específica para el efecto. Solo los pacientes con una deshidratación grave necesitan rehidratación por vía intravenosa para reponer los líquidos y electrólitos perdidos por la diarrea. Como el tratamiento de rehidratación es cada vez más eficaz, los pacientes que sobreviven al choque hipovolémico y a la deshidratación profunda pueden presentar algunas complicaciones, como la hipoglucemia, que es necesario reconocer y corregir con celeridad.

 

 

 

 

Isabel Méndez navas

Socióloga Salubrista

 

 

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Comentarios

MAS CLARO PRESISO Y EXPLICADO…. ASI NO SE ENTINDE

Quiero saber como se comporta la bacteria desde que ingresa al organismo humano. sus caracteristicas físicas y todo su ciclo de vida.

Muchísimas gracias por este informativo que ayuda a comprender mejor la enfermedad del cólera. ¡Enbuenahora, Isabel Navas!

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