Equipo de protección individual para manipular medicamentos peligrosos: guantes, batas y mascarillas

En el caso de los guantes tener en cuenta que las superficies de las áreas donde hay medicamentos peligrosos pueden estar contaminadas por los mismos y que no todos los guantes ofrecen una protección adecuada contra la exposición cutánea a los medicamentos peligrosos. Algunos guantes permiten una penetración rápida de medicamentos peligrosos. Por ejemplo, los guantes para exploraciones fabricados con cloruro de polivinilo ofrecen poca protección contra la exposición a medicamentos. Si bien los guantes más gruesos pueden ofrecer una mejor protección, el grosor de un guante no siempre es indicativo del nivel de protección y además puede dificultar la realización de actividades laborales. Es importante basarse en la información que ofrece el fabricante de los guantes y que se basará en pruebas sobre la resistencia a la penetración de medicamentos peligrosos específicos. Actualmente solo existen directrices obtenidas a partir de las pruebas en “guantes para quimioterapia”

Siga estas prácticas laborales cuando utilice guantes:

Revise los guantes antes de usarlos para ver si presentan defectos y cámbieselos en forma constante. Las recomendaciones sobre el tiempo en que se deben dejar puestos los guantes pueden ser de 30 a 60 minutos antes de tener que cambiarlos  Si los guantes se han roto o se sospecha o se sabe que han estado en contacto con un medicamento, quíteselos con cuidado y deséchelos en la forma adecuada.

Utilice guantes sin empolvar ya que el talco puede contaminar el área de trabajo y adsorber y retener medicamentos peligrosos.

Póngase dos pares de guantes al mezclar, administrar o desechar medicamentos peligrosos. Los guantes esterilizados para quimioterapia deben usarse al mezclar preparaciones estériles. Extienda el guante interior por debajo del puño de la bata y el exterior por encima. Cubra con los guantes largos el puño de la bata para proteger la muñeca y el antebrazo.

Cuando se quite los guantes dobles, déles la vuelta de dentro hacia afuera para que las superficies contaminadas no entren en contacto con las que no lo están.

Lávese minuciosamente las manos con agua y jabón antes de colocarse y después de quitarse los guantes.

 

Las batas adecuadas protegen a los trabajadores de los derrames y las salpicaduras de medicamentos peligrosos y materiales de desecho. Las batas no deben tener costuras o cierres por los que puedan infiltrarse los medicamentos. Deben ser de manga larga con puños bien ajustados. Las batas desechables hechas con polipropileno recubierto de polietileno o de otros materiales laminados ofrecen una mejor protección que aquellas que no están recubiertas. Las batas de tela para laboratorio, las batas quirúrgicas y otros materiales absorbentes pueden facilitar también la penetración de medicamentos peligrosos y retener estas sustancias haciendo que se rocen con la piel e incrementando la exposición.

Siga estas prácticas laborales cuando utilice batas:

Deseche las batas después de cada uso. La reutilización de las batas aumenta la probabilidad de exposición a medicamentos peligrosos.

Utilice batas siempre que exista una posibilidad de que ocurran derrames o salpicaduras, como cuando mezcle o administre medicamentos peligrosos.

No utilice  las batas fuera del área de mezclado y administración de medicamentos para evitar que se contaminen otras áreas y de que haya una posible exposición a otros trabajadores que no están protegidos.

Si no dispone de información sobre el nivel de permeabilidad de la batas que usa, cámbieselas cada 2 o 3 horas o inmediatamente después de un derrame o una salpicadura.

 

Protección respiratoria: Para la mayoría de las actividades en las que se requiere protección respiratoria, una mascarilla N-95 o equipos de mayor protección son suficientes para protegerse de las partículas en aerosol no ofrecen protección contra gases o vapores y protegen muy poco contra las salpicaduras directas de líquidos. Siga estas recomendaciones cuando utilice equipo de protección respiratoria:

Use un respirador adecuado con purificador químico que cubra la cara completamente cuando se prevean incidentes como derrames grandes causados por roturas de las bolsas de líquidos intravenosos o por la desconexión de una vía intravenosa con salida de líquidos o cuando se sepa o se sospeche de una exposición aérea a vapores o gases.

Para conocer todos los requisitos de las normas de protección respiratoria de la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional puede consultar www.osha.gov/SLTC/etools/respiratory/index.html.

 

La protección adecuada de los ojos y la cara es necesaria siempre que exista una posibilidad de salpicadura de medicamentos peligrosos en los ojos, ya que muchos de estos medicamentos irritan los ojos y las membranas mucosas o los ojos los pueden absorber.

Siga estas prácticas laborales cuando utilice protección en los ojos y en la cara:

Utilice protección para los ojos y la cara al mezclar medicamentos fuera de una campana de flujo laminar  o de una sala de contención, al trabajar por encima del nivel de los ojos, al limpiar una campana de flujo laminar o una sala de contención o al limpiar un derrame.

Utilice viseras protectoras en combinación con gafas de seguridad para obtener una protección completa contra las salpicaduras en la cara y los ojos. Las viseras protectoras por sí solas no ofrecen protección completa de los ojos y la cara.

Las mascarillas  que cubren  la cara completa también protegen los ojos y la cara.

 

Utilice gorros para el cabello y calzas hechas con materiales recubiertos para reducir la posibilidad de contaminación de salas y de otras áreas sensibles.

No use las calzas (cubiertas para zapatos) fuera de las áreas de mezclado de medicamentos para evitar la propagación de la contaminación por medicamentos a otras áreas y la posibilidad de exponer a trabajadores no protegidos.

Todo el EPI que haya utilizado para manipular medicamentos peligrosos debe considerarse, como mínimo, equipo contaminado con trazas de medicamentos peligrosos. Se debe deshechar, por tanto, adecuadamente.

 

 

Isabel Méndez Navas

Socióloga Salubrista

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