Ciencia al alcance de la mano.
Es de agradecer que una editorial (SM) que ya no está vinculada a la Feria (lo estuvo durante en las cinco primeras ediciones editando el libro) siga valorando tan positivamente el evento. El artículo que han puesto en su página de profes.net, una de las más visitadas por los profesores en España y Latinoamérica lo atestigua. Se nota que la han visitado de cabo a rabo, con fotos, links y comentarios muy amenos
http://www.ti.profes.net/apieaula2.asp?id_contenido=47227
| A golpe de madurez y experiencia, la Feria Madrid por la Ciencia se ha convertido en uno de los eventos más reconocidos del año escolar. Y en uno de los más queridos para Profes.net. | ||
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| Acudimos como cada edición a realizar una cobertura lo más completa posible, sabiendo que el intenso trabajo que desarrollan los centros escolares participantes merece nuestro reconocimiento y cariño. | ||
| Ciencia al alcance de la mano A.F / Profes.net |
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| A golpe de madurez y experiencia, la Feria Madrid por la Ciencia se ha convertido en uno de los eventos más reconocidos del año escolar. Y en uno de los más queridos para Profes.net. | ||||||||
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| Acudimos como cada edición a realizar una cobertura lo más completa posible, sabiendo que el intenso trabajo que desarrollan los centros escolares participantes merece nuestro reconocimiento y cariño.
Las experiencias que los Centros escolares presentan en la Feria tienen sin duda un interés científico, fruto del trabajo colectivo realizado a lo largo de todo un año. No obstante, el magnetismo del evento no se queda en lo meramente teórico. Sabemos que resulta importante resaltar las íntimas relaciones existentes entre ciencia y vida cotidiana, la presencia constante de leyes y postulados en las acciones que realizamos día a día. Pero detrás de este componente existen ilusión y dedicación, una exaltación del conocimiento y la labor investigadora que requiere algo más que predisposición al saber.
Llegamos al pabellón número 10 de Ifema cuando este aún no había abierto sus puertas al público. Y sin embargo no se parecía en nada a un recinto inactivo. Decenas de operarios se afanaban por poner a punto las estructuras de las casetas. Los alumnos terminaban de definir poliedros y de colocar pipetas y tubos de ensayo. Los profesores daban a sus alumnos las últimas indicaciones, como un entrenador hace con sus pupilos antes de que estos salten al campo de juego. El ambiente podría definirse como de un silencioso bullicio, como la tensa calma que precede a una actividad frenética. Profes.net ha sido testigo de cada una de las Ferias, y sin embargo no habíamos asistido aún a estos preliminares. Y la sensación fue de que algo grande se cocía allí. Se nos presentaba el ensayo de los ensayos, el anverso de una forma de hacer ciencia, novedosa y a la vez milenaria, con el desparpajo que da la inocencia y las ganas de dudar que guiaron a los grandes científicos de la historia.
Como por arte de magia se hicieron las 10 de la mañana. Más que por el reloj, lo supimos por un cambio apenas perceptible en la textura del aire, que adquirió la densidad de las citas importantes. Un primer vistazo nos confirmó lo que ya anunciaba la documentación de la Feria: la Tierra, nuestra casa común, tendría una presencia destacada. Sobre todo aquellos aspectos relacionados con su conservación y cuidado. Vivimos tiempos en que las informaciones acerca del cambio climático, la desertización o el calentamiento global crean un estado de incertidumbre en las conciencias. Mensajes muchas veces cargados de alarmismo que a menudo conducen a la inacción. Sin embargo, desde un primer momento advertimos que la alarma social había dejado paso a la exposición seria, a la búsqueda de soluciones, a la transmisión de mensajes sencillos y contundentes. A la ciencia al alcance de la mano, al alcance del humano.
En el stand de Red Eléctrica de España nos topamos con una red de distribución energética. La maqueta incluía un ventilador doméstico haciendo girar las aspas de un molino eólico; es decir, las fuentes de energía renovable necesarias para garantizar el consumo, cuando los combustibles perecederos no puedan asegurar el suministro. Dos paneles nos invitaban a jugar, poniendo cada voltio en su sitio y llevando la energía por el trazado más respetuoso con el medio natural; una forma de confirmar que el juego constituye un aliado valioso del saber. El stand del Museo del Ferrocarril, en conjunto con el IES María Zambrano , abundaba en la misma tesis: fomentar el uso del tren como un medio de transporte que ahorra tiempo y energía, y destacando sus ventajas ecológicas. Pronto supimos que las energías renovables serían una presencia constante en esta séptima edición de la Feria, como un elemento transversal que recorría las exposiciones. La colaboración entre el Museo Nacional de Ciencia y Tecnología y el IES Manuel de Falla se centra, precisamente, en las fuentes de energía no perecedera. Y nos lo demuestran a través de un sencillo experimento: combinar la presión de dos masas de agua que consiguen generar energía mareomotriz, la que aprovecha la fuerza de las mareas. También destaca una central hidroeléctrica casera que expone las ventajas de la energía hidráulica. El centro geográfico de la Feria estaba ocupado por la Plaza del Planeta Tierra, una semicircunferencia recubierta por el pelaje de los continentes a cuyo interior se podía acceder para investigar las ondas sísmicas, conocer los secretos del calor que genera el núcleo terrestre y sus posibles vías de utilización. Allí, entre poleas y pantallas de cristal líquido accedimos a conocer los misterios del cambio climático y las salidas sostenibles a la encrucijada energética. No lejos de allí, un reluciente autobús de la Empresa Municipal de Transporte nos mostraba uno de esos caminos: dejar de lado la gasolina y moverse a fuerza de hidrógeno. En plena reflexión paseamos por los pasillos, entre los enormes modelos de Airbus y un simulador de vuelo que a esa hora de la mañana parecía concentrar el gusto de los visitantes, ya que la fila para acceder a él era importante. En una pantalla gigante pudimos apreciar la destreza, y a veces el desacierto, de los ‘pilotos’ a la hora de aterrizar. Las velas de unos galeones llamaron nuestra atención, desde el stand conjunto del Museo Naval y el Centro Bérriz , montado de manera tal que al acceder a su interior parecíamos encontrarnos en una carabela de tiempos colombinos. Por su parte, el Planetario de Madrid presentaba un despliegue espectacular para enseñarnos las sensaciones de la Tierra a través de un gran globo terráqueo suspendido en el aire. Allí supimos que nuestro planeta puede tocarse, y también olerse, saborearse, escuchar sus latidos más remotos. Otra de las instituciones pioneras de la Feria Madrid por la Ciencia, el Real Jardín Botánico , en colaboración con el IES La Dehesilla, monta la conquista de la Tierra, un recorrido a través de un jardín botánico a escala, donde nos enseñaron los secretos de cada especie vegetal. Seguimos camino. La gravedad es el tema monográfico del Colegio Retamar, donde supimos cuál sería nuestro peso corporal si viviéramos en el Sol o en Júpiter. ‘Fisicavilando’ era la propuesta del Colegio Los Peñascales. Sus alumnos nos enseñaron las aplicaciones de la Ley de Lenz a través de su experimento ‘Menéalo como puedas’ y también el comportamiento del estado granular mediante materiales tan sencillos como un cuenco con lentejas (‘las famosas lentejas sísmicas’, decían) y una botella de plástico rellena con arroz de cuyo interior resultó imposible extraer un cilindro de madera que habíamos enterrado previamente. El proyecto ‘Aguas subterráneas’ del Colegio Diego Láinez volvía sobre la importancia de las reservas de agua. Allí cometimos el pecado de ‘contaminar’ un acuífero y apreciar la simulación de lo que ocurre cuando una sustancia tóxica se vierte en pozos y manantiales. Por suerte también tenían una depuradora, construida con materiales naturales, con la que nos enseñaron las posibilidades de regeneración del líquido y preciado elemento.
Las Matemáticas constituían otros de los ejes temáticos de la Feria, como forma de promocionar el Congreso Internacional de Matemáticas Madrid 2006, que tendrá lugar en la capital de España el próximo mes de agosto. Enseguida confirmamos que el sudoku había calado hondo en el tiempo de ocio de los estudiantes: muchos de los stands de esta área invitaban a resolver los a menudo endiablados cuadrados de 9 por 9. Como nos ocurrió en la caseta del IES Francisco de Quevedo, donde además nos adivinaron el día de nacimiento y calculamos el ancho de un río. También nos divertimos con los juegos de estrategia del IES Tierno Galván, uniendo puntos sin levantar el lápiz, resolviendo (o no) sudokus y echando una partida, que ganamos, en la pirámide china.
Del stand del IES Cardenal Cisneros nos llamó la atención una idea original: combinar las matemáticas con la celebración de los 250 años del nacimiento de Mozart. La propuesta era sencilla y atractiva: ¿nos atreveríamos a componer una partitura junto al genial músico austriaco? Sus alumnos nos invitaron a tirar 14 veces dos dados. Luego, trasladaron los resultados a un ordenador que interpretó los designios del azar en clave musical. El resultado fue una pieza matemática de 16 compases, de los cuales dos pertenecían a Mozart y el resto a nosotros. Y lo cierto es que no sonaba nada mal. ¿Qué cómo es posible? La culpa la tiene Mozart, nos explicaba una alumna que guardaba en el bolsillo un reproductor de mp3. No pudimos resistir la tentación de preguntarle qué música escuchaba. ‘Reggaeton’, contestó, ‘me gusta mucho’.
Nos tomamos un descanso que nosotros mismos evaluamos como merecido. Como suele ocurrir, las áreas de descanso no descansan. Y allí, entre bocadillos y bullicio, y mientras veíamos a lo lejos a los profesionales del Summa 112 enseñar técnicas de reanimación con maniquíes, reflexionamos sobre un aspecto que apenas habíamos advertido.
No pudimos interpretar tal catarata de colaboraciones de otra manera: estas colaboraciones constituían un signo de madurez de la Feria, de un evento que crece año a año y que aprovecha de modo eficaz la sinergia entre los participantes. Trabajo en equipo en estado puro.
Los Centros Escolares Balder nos revelaron un secreto: ‘Vivimos sobre un imán’. Con paciencia y pedagogía (ellos, los niños, no nosotros) nos explicaron en qué consistía eso del centro magnético de la tierra, y cómo actúan en él el níquel y el hierro. Supimos que frotando un tubo de PVC podemos conseguir un imán con el cual competir en una carrera cuyos bólidos eran botes de refresco. Apreciamos también los imanes de neodimio, un metal raro y escaso, y distintos imanes artificiales que conseguían traspasar cuerpos sólidos. Y claro está, sus brújulas caseras también se orientan hacia el norte.
‘Endúlzame la vida’ era el reclamo del IES Isaac Peral. En su stand pudimos fabricar caramelos, recorrimos el mapa de la lengua y sus zonas de detección de sabores, y sin saber cómo nos adivinaron la edad a través de una simple pregunta: ¿Cuántas veces al día tienes ganas de comer chocolate? El resto pertenecía al imperio de la ciencia de los números. Otro de los clásicos de la Feria, el IES Victoria Kent, llegó este año a Ifema con un stand muy atractivo decorado con pajitas de plástico. Con ellas construimos una pequeña trompeta, un cohete espacial, con lanzador incluido, y descubrimos los secretos escondidos de los números romanos. También nos adentramos en el mundo de los sentidos propuesto por el IES Maestro Matías Bravo (incluido un peculiar lanzamiento de narices y orejas). En el stand del IES Carmen Martín Gaite nos invitaron a realizar un test sobre cómo llevar una dieta equilibrada y a conocer el equilibrio químico a través de una solución de cromato y otra de dicromato. Por último, el Centro Montpellier rendía homenaje a Thomas Edison mediante un chispa boli, un bolígrafo que funcionaba con electricidad y con el cual escribimos nuestro nombre en una chapa de metal que nos guardamos de recuerdo.
No nos gustan las despedidas, de modo que, un año más, interpretamos el fin de la jornada como un hasta luego. Como un ‘hasta el año próximo’, cuando la Feria Madrid por la Ciencia vuelva a abrir sus puertas, con más experiencia y solidez, cuando celebremos una vez más la fiesta del ensayo y el error, la fiesta de la ciencia al alcance de la mano.
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Comentarios
esa ciencia es buena y practica gracia a un invento pude ganar el primer puesto en el concurso de expor cienca en el cole mi msn es luis_pasache@
LÑHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHLLHLLLLHLH,HOGLHGMF9YKGIHJC 9GYK 8′YJDROYMCIYJ9RYJ8D¡TJYJ8RYJOMPRD+7I6J9R¡7 999999999999999999999999999999999999999999999999999999999999999999999999999999999999777777777777777777777777777777777776666666666666666666665555555555555555555555444444444444444444444443333333333333333332222222222222222222211111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111100000000000000000000000000000000000000000000000000000-1-1-1-1-2-2-2-25-2-29————————————————–
hola que tal amigos los felicitos por la cobertura que le dan a estos proyectos .ya que que dspiertan el interes del porque de las casas como se hacen y de que estan hechas mas bien les querias pedir que me enviaran archivos de diferentes proyectos para relaizar estudios gracias.






Matemáticas y juego son dos conceptos indisolubles.
Este año se habían multiplicado las colaboraciones entre Centros educativos e instituciones, ya sean museos o centros de investigación. La mencionada entre el Museo del Ferrocarril y el IES María Zambrano, o entre el
Llegados a este punto, este redactor debe confesar una de sus predilecciones: los stands de los más pequeños de la Feria. Si un estudiante de ESO nos sorprende al explicarnos un experimento de electromagnetismo, los alumnos y alumnas de Infantil y Primaria consiguen emocionarnos con su saber y candidez. Lamentablemente, se trata del área temática de menor extensión de toda la Feria. Este año eran apenas cinco stands, de los cuales visitamos en profundidad dos.
Aunque incluidos dentro del área temática Planeta Tierra, los alumnos del
Por último, el área temática +Ciencia reunía experiencias de todo tipo. El
El tiempo había pasado volando. A través de las puertas de salida vimos que oscurecía fuera del pabellón 10. Y el cansancio comenzaba a hacer mella. Con la neuronas jalonadas por las decenas de experimentos, emprendimos la retirada, con los pies cansados y el saber encendido. Además del saber especifico, este año rescatamos un concepto fundamental: la labor en equipo, el esfuerzo conjunto de profesores y alumnos que da sus frutos de una forma que parece natural y que sin embargo esconde horas y horas de estudio y trabajo.
¡Qué bárbaro! estuve en la Feria pero hay cosas de las que ni me enteré. Enhorabuena por el artículo y por la Feria