¿Un ex presidente de Gobierno y el informe PISA?

Que un ex presidente de Gobierno aborde el tema de la educación secundaria y con conocimiento de causa en las páginas más importantes del periódico más leído del país (El País, 7 de julio) tiene su mérito. Independientemente de que estemos o no de acuerdo con su análisis, lo relevante es el hecho de que baje a la arena del debate público. ¿Cuál de ellos es el que se ha atrevido?…

 

 

Pues no es ninguno de los que el lector se pudiera haber imaginado, no es ningún ex presidente de Gobierno de España, sino Sanguinetti (ex presidente de Uruguay) el que se preocupa del tema, del bajo rendimiento de su país y de los países latinoamericanos, (así como el nuestro) en las famosas evaluaciones del estudio PISA.

Critica Sanguinetti que muchas veces se centre el debate en las reclamaciones clásicas (mejor remuneración, aumento del presupuesto, participación de profesores, padres y alumnos en la administración ) cuando en países con peores medios obtienen mejores resultados, como los ya conocidos de Finlandia, Corea, etc .Propone fijar metas , evaluar con objetividad y persistencia y establecer responsabilidades (lástima que no aclare como hincar el diente a este problema crucial), no tener miedo a defender una mayor exigencia, etc. No entra, sin embargo en tres puntos cruciales:

 

El papel de los padres en el control y exigencia en los estudios, que es fundamental y que ha ido disminuyendo en una sociedad que confunde la libertad y autonomía del alumno con la dejadez de unos y otros.

La escala de valores imperante en nuestra sociedad que valora mucho más otros aspectos que no son lo educativos.

La equidad democrática (sí trata la universalización de la matrícula en la educación preescolar y primaria como un gran logro en América Latina ) que comporta una “bajada” de nivel general. ¿Tiene Corea del Sur educación obligatoria hasta los 16 años?. ¿Tiene Finlandia, miles de inmigrantes con un bajísimo nivel de partida y con poco o nulo apoyo familiar?. ¿Tiene en cuenta el informe PISA todos estos condicionamientos?

 

En cualquier caso, el debate está abierto y bienvenido sea que los responsables políticos se preocupen por el tema pero no solo de “boquilla” sino que apoyen iniciativas de los centros educativos, de sus profesores y alumnos, acudan a Congresos y eventos científicos de todo tipo y no conciban como una educación menor, ( en el fondo así lo sienten) a la Educación Infantil, Primaria y Secundaria.

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Comentarios

Estoy de acuerdo con Sanguinetti, considero que el bajo rendimiento académico en mi país, México, es multifactorial y que la responsabilidad de dichos resultados es compartida por todos los actores sociales. Y considero que un factor de suma importancia es que la educación se ha tomado como tema político y no académico,Esto es, cuando se nombran directivos de las instituciones educativas desde altos niveles como sería el caso de Secretario de Educación Pública, hasta bajos niveles, como en el caso de Directores de plantelesde cualquier nivel o sistema educativo, se hace porque las personas que reciben el nombramiento tienen afinidad política con los altos dirigentes y como una compensación a su lealtad en aspectos políticos, en muchos de los casos sin interesar la trayectoria y experiencia en el ámbito de la educación de las personas favorecidas. Por lo que un alto porcentaje de directivos de las instituciones educativas de mi país el cargo directivo representa un peldaño político y no una misión academica.

Cuando en estos cargos se nombre a personas que tengan una comprobada trayectoría academica y que sus aspiraciones estén orientadas hacia el logro de una educación de calidad, los resultados de estudios del rendimiento academico serán totalmente diferentes, ya que estas personas elaborarían un plan nacional educativo en el que se contemplen los aspectos que maneja Sanguinetti como son:

fijar metas , evaluar con objetividad y establecer responsabilidades no tener miedo a defender una mayor exigencia, y sobre todo hacer que cada actor social asuma la resaponsabilidad que su participación en los procesos educativos les confiere.

"La educación para los educadores"

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