La Consciencia Evoluciona al Margen de la Genética
Está convencido de que el avance en este campo sólo vendrá de la sinergia entre las disciplinas que se aproximan al estudio de la mente y aquellas otras que se dedican al desarrollo tecnológico. Sabe que vivirá para ver cambios cualitativos importantes y por eso confÃa en la aplicación no para de modelos cognitivos, que vienen de la psicologÃa o de la neurobiologÃa, a desarrollos informáticos.
Este joven cientÃfico navega en un campo controvertido pero fascinante, donde la investigación del dÃa a dÃa puede darse el lujo de la fantasÃa, avivando preguntas sobre la libertad y la predestinación de los seres humanos y sus creaciones.
Por lo que leà en tu blog, confÃas en que vamos a llegar a crear consciencia artificial, ¿no?
Si, yo confÃo. Aunque no está claro cuándo ni tampoco están claros los niveles. Ahora mismo una de las lÃneas más importantes que llevo es poder medir el grado de consciencia pues ese es uno de los grandes problemas. No hay consenso entre los especialistas. Por ejemplo, no está claro del todo si una persona en coma puede soñar o qué grado de consciencia tiene. El termino per se ya es un problema.
¿Es posible investigar cientÃficamente la consciencia artificial?
Hay gente que no se atreve a poner el término en un artÃculo porque todavÃa suena a “piraoâ€. Cuando dices consciencia parece que sólo estas hablando de un aspecto religioso o del alma y desde mi perspectiva esto no es asÃ. Por eso recalco lo de estudios cientÃficos de la conciencia. Es un campo en el que convergen la filosofÃa, las ciencias empÃricas como la psicologÃa y las técnicas como la robótica. Aunque hoy en dÃa casi todos los investigadores de este campo provenimos de la Inteligencia Artificial.
Hablando de las relaciones entre ciencia y tecnologÃa en este campo en particular, ¿crees que las aplicaciones pueden avanzar sin que necesariamente se renueven los marcos conceptuales, es decir, ingenieros trabajando solos, pueden lograr una maquina semejante a un humano?
Yo dirÃa que no, porque no entiendes completamente los conceptos que vienen de otras áreas de conocimiento si no participas de sus lÃneas de investigación. Te hablo por mi propia experiencia. Soy ingeniero informático y cuando decides implementar un modelo, tienes que leer de otras áreas. Si no comprendes las ideas que vienen de lo multidisciplinar no puedes avanzar, estas siendo ciego. Además, son pocos los laboratorios del mundo que se dedican exclusivamente a esto de construir máquinas conscientes. Es un campo verde, muy inmaduro, en el que todavÃa no existen plataformas de investigación suficientemente avanzadas. Sin embargo, sà que existen multitud de investigadores dedicados a campos muy relacionados como los que se enmarcan dentro de los sistemas cognitivos artificiales. Yo creo que la frontera de todas estas lÃneas se halla en el estudio de la consciencia.
¿Los huecos que faltan son sólo técnicos?
Por supuesto que no y esto se evidencia en los congresos internacionales donde un filósofo puede estar sentado al lado de un ingeniero. Para mà es claro que no puedes separar las cosas. Hay gente que piensa que sÃ, que ellos comprenden lo que es la consciencia y sólo falta implementarlo. Por ejemplo, Pentti Haikonen, investigador de Nokia Research, que lleva muchos años en esto, publicó recientemente un libro con un modelo cognitivo para crear máquinas conscientes que, según él, podrán hablar, entender el lenguaje y tener incluso habla interior. Yo no creo que ya estemos al nivel del construir máquinas igual de conscientes que los humanos, pero sà que hay muchas ideas como las propuestas por Haikonen que pueden explorarse y dar lugar a nuevos avances. Hay autores que argumentan que simplemente simulando más neuronas estemos más cerca, sin embargo yo no creo que el problema esté sólo en la cantidad, sino que también tenemos que entender cómo conectar y configurar todas esas neuronas artificiales.
¿Llegaremos a tener máquinas conscientes?
Mmm, hay mucha gente que dice que es tremendamente complicado y que a lo mejor no lo lograremos nunca, ¡pero mola! ¡A qué es divertido! Pero siendo más pragmático creo que podremos mejorar las máquinas que tenemos hoy en dÃa. Un campo en el que se avanza mucho es el de la atención. El cerebro es paralelo (hace muchas cosas a la vez) pero la consciencia es lineal, ¿cómo se gestiona eso? De la infinidad de contenidos que hay en tu mente en cada segundo, ¿cómo alguno pasa la frontera y se ubica en primer plano? La consciencia es como un iceberg en el mar de la inconsciencia y esa puntita es la que estamos experimentando tú y yo ahora. Esa parte se selecciona por un mecanismo de atención y eso sà que podremos imitarlo prontamente. Ir uniendo las pequeñas aproximaciones es lo que da confianza a la gente que trabajamos en este campo, pues hay una sinergia, no será magia, sino fruto del esfuerzo continuado en estas lÃneas de investigación.
Pero… ¿qué es lo más cercano que hay hoy?
Poco. Eso es en lo que más se equivoca la gente. Mi perspectiva es que atribuimos más de lo que en realidad sucede, como cuando vemos al ordenador trabajar y decimos “está pensandoâ€. Uno de los proyectos más avanzados se llama Cronos y ya terminó. Con una financiación de unas 315.000 libras han hecho un robot humanoide que, según ellos, puede imaginar. El modelo está basado en un control con redes de neuronas artificiales intentando imitar en lo posible a un sistema nervioso biológico. En uno de los experimentos le ponen unos bloques sobre la mesa y el robot los debe tirar (sin estar programado para ello). Lo que hacen es que éste tiene un sistema de simulación fÃsica y lo usa para experimentar en “su cabeza†ya que tiene un modelo del mundo en el sistema. Con esto, los investigadores se atreven a quitar las comillas a la palabra imaginación y dicen: el robot imagina la mejor forma de tirar el bloque y luego la ejecuta.
Bueno, un programa simula y luego escoge. Para ti, ¿qué es lo fundamental que distingue el cerebro humano de una máquina como un ordenador?
Hay factores que influyen en cómo se ha desarrollado la mente humana y son la cultura, la relación social con otros. Hay teorÃas que dicen que lo que importa son tus genes y da igual lo que pase contigo. Yo creo que ha sucedido algo porque en realidad no hacÃa falta la conciencia para que se replicaran los genes. Ha habido una explosión, una emergencia de algo de más alto nivel que es la experiencia mental o la experiencia interior y esto se ha acelerado por la cultura, por la interacción, algo que no se explica solamente en lo genético.
¿Qué ha generado la interacción con los computadores?
Ha creado una conciencia diferente. Nuestra forma de pensar ya no es la misma que hace tres siglos.
Pero esto no es un tiempo evolutivo y para la biologÃa moderna los genes determinan las caracterÃsticas…
La conciencia evoluciona fuera de los genes. Además hay un hecho cientÃfico claro que lo soporta y es este: tu ADN no tiene capacidad para codificar el cerebro adulto, es imposible, la ciencia de la información dice que no hay bits suficientes, en las cadenas de ADN que tiene un humano, para codificar las conexiones de un cerebro adulto. Sin las interacciones que se dan en el transcurso de la vida –lo que llamamos ontogenia- no puedes tener humanos como los que conocemos, y si hoy se acaba la cultura, un humano genéticamente como tú, pero que no esté en una cultura, serÃa tonto, es decir, no alcanzarÃa a desarrollar la consciencia que nosotros tenemos.
¿Cuál es la frontera?
El aspecto fenomenológico, es decir, el de la experiencia interior. Y no sólo la frontera, es también el campo más controvertido. De todos los otros aspectos, se confÃa en que antes o después se implementará en máquinas (atención, imaginación, aprendizaje) pero la experiencia subjetiva, no se sabe o no estamos de acuerdo en lo que es. Si tuviéramos la tecnologÃa suficiente podrÃamos construir un robot que fuera igual que un humano, que actuara igual. La diferencia es que si yo te pego sentirás una experiencia subjetiva de dolor, de odio, el robot no, serÃa un “zombi†porque no tendrÃa experiencia interior, ¿o sÃ? Es algo que todavÃa no sabemos.
¿Qué te motiva a investigar en máquinas que se parezcan a nosotros?
Siempre me ha llamado la atención el campo de la ciencia. He tenido una atracción hacia cómo funcionan las cosas. QuerÃa hacer mi tesis sobre inteligencia artificial, pero lo que se ve en las pelÃculas es irreal, es ficción, luego vas al campo de investigación real y es otra cosa. Mi inclinación era por la rama dura que se abandonó en gran medida porque estamos muy lejos de lograrlo. Pero lo que yo y muchos del campo pensamos es “y ¿por qué? ¿No os atrevéis con ello? ¿La abandonan porque es difÃcil?†De hecho la investigación no es nada fácil y en este campo en particular te das cuenta que, aunque estás dando palos de ciego, es mucho más interesante que lo que pasa en otras áreas muy delimitadas donde solo se habla de algoritmos.
¿Vas a vivir para verlo?
Hay una esperanza, que yo todavÃa no termino de ver, y es lo que llaman “singularidadâ€. Dice que de repente, en muy poco tiempo, va a cambiar la concepción que tienen las personas de su vida, de la cultura. Y esto, debido a la interacción con máquinas. Algo parecido a la revolución cultural que ha significado la introducción de los ordenadores y de internet. Vivir en una sociedad donde las máquinas tengan un poder parecido a los humanos, implica que todas las reglas cambien. En Japón ya están legislando sobre esto. Yo confÃo, porque creo que las personas somos en realidad máquinas biológicas, y las máquinas se pueden construir. Por ahora es un acto de fe, porque ciencia es cuando lo replique y te lo enseñe.
El pánico real es que cobren autonomÃa, ¿no?
No. La pregunta es si son libres, porque autonomÃa es que mi robot vaya y compre el pan solo. Otra cosa es si él pude decidir ir o no ir, si es capaz de tener esa experiencia. También es una obligación nuestra diseñarlo para que no sufra por no poder hacer otras cosas. Es un esclavo pero no debe sufrir.
Pero… ¿para qué queremos esclavos si nos hemos demorado siglos en abolir la esclavitud?
Yo confÃo en que el objetivo último de la ciencia es comprender, entender la naturaleza humana.
Pero hoy en dÃa la ciencia ha perdido ese ideal…
Bueno, si estás pensando en aplicaciones, hay muchas, pero es como todo: Un cuchillo es un arma de doble filo, sirve para cortar o para matar a alguien, un robot igual. Y qué hacemos, ¿no lo inventamos? Es el uso el que condiciona que sea bueno o malo. Si tú dotas una máquina de libre albedrÃo, ya dejó de ser una máquina o una herramienta, toma otro estatus, como el de persona. Y ¿qué pasa en un ecosistema cuando hay dos especies que son igual de potentes? Pues compiten y una gana. Pero todo esto son conjeturas, no están fundadas, pero sà que es verdad que no deberÃamos perderlo de vista.
Hoy en dÃa hay mucha gente que trabaja en emociones aparentes sin importar la creación de consciencia artificial. Es un tipo de robótica más útil. Por ejemplo, una máquina que pueda cuidar a nuestros ancianos, y los ayude mientras nosotros estamos en el trabajo.
Y ¿no preferirÃas que fuera una persona?
SÃ, claro. Primero, yo no dejarÃa a nadie a solas con un robot construido por mà (risas), serÃa muy peligroso. La verdad, creo que habrÃa pros y contras. Si confÃas en que funciona bien, como confÃo hoy en dÃa en el lavavajillas, no tendrÃa reservas. Un robot serÃa más seguro que una persona.
Bueno, un máquina controlarÃa la variable de seguridad, pero ¿y el afecto?
Eso es muy relativo. Mira por ejemplo lo que significa la compañÃa de un perro. Le puedes atribuir experiencias internas que a lo mejor él no tiene, pero para ti, la retroalimentación que obtienes es real y ese es el verdadero dilema. Para el caso de la investigación en consciencia artificial, finalmente no importa si tú tienes estados fenomenológicos internos, pero si para mà los tienes, para mà son reales y para mà eres consciente. El objetivo estarÃa cumplido porque cientÃficamente no se puede comprobar la experiencia subjetiva del otro. Puede que hoy digas que prefieres interactuar con un perro real que con uno robótico, pero si se construye uno donde tú no percibas las diferencias, da igual, serÃa lo mismo.
Más allá de que los cientÃficos puedan comprender, esperamos que la ciencia tenga una repercusión social, que nos permita vivir mejor…
Las leyes de la robótica dicen: no harás daño a un humano ni a ti mismo a menos que esté en peligro un humano. Sin embargo el ejército norteamericano tiene máquinas autónomas, cargadas hasta los dientes, para matar. Pero también hoy ya existen robots para rescatar personas en lugares de alto riesgo. Porque todos estamos de acuerdo en que es mejor que se dañe un robot a perder una vida. Porque un robot no se muere, se rompe.
“La consciencia es como un iceberg en el mar de la inconsciencia y esa puntita es la que estamos experimentando tú y yo ahoraâ€
[Entrevista realizada por Ana MarÃa Jaramillo V.]
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