Susan Schneider sobre el Transhumanismo

Susan Schneider es profesora del Departamento de Filosofía en la Universidad de Pennsylvania, y trabaja en los aspectos filosóficos de las Ciencias Cognitivas, metafísica, filosofía de la ciencia y neuroética. En esta charla impartida como parte del Penn Media Seminar on Neuroscience and Society, Susan estudia las implicaciones filosóficas del Transhumanismo, una corriente que apoya el empleo de las nuevas ciencias y tecnologías para mejorar las capacidades mentales y físicas de los seres humanos (en línea con el desarrollo de cyborgs, etc.).

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En resumidas cuentas, la brillante exposición de la Dra. Schneider nos lleva a un replanteamiento. Allá por los años 50 Alan Turing explico su criterio para dirimir si un dispositivo podiamos calificarlo de inteligente o no. Encerrado en una habitación, a este dispositivo le entrábamos preguntas y el nos ofrecia respuestas, y viceversa, entablando de este modo conversación con él. Si no eramos capaces de discernir si hablábamos con una máquina o no, es que el dispositivo ejecutaba un buen programa de AI, y casi, casi, podiamos decir que era inteligente. Pero el transhumanismo va mucho más allá. De la plena, que se supone esta llegando o no tardará en llegar, de la plena integración mente-computación, encontraremos la pregunta de Turing algo pueril, pues nos habremos de plantear de si lo que "vivimos y experimentamos" es real, o es una simulación en una supermente (Matrix ?), o en la nuestra propia la que alberga la "emulación" que vivimos. Podría decirse que la AI ha avanzado mucho por la seriedad de las preguntas que nos obliga a hacernos desde luego, de mucho más calado que en la década de los 50. Pero no estoy de acuerdo con esto último que acabo de decir (y con lo que establece el transhumanismo como prueba de su línea de avance), pues estas mismas preguntas son las que Hume, Spinoza, el propio Descartes, que ansiaba saber qué criterios racionales existían para saber si vivía una realidad o la soñaba, etc. En resumen, ¿el transhumanismo nos ha de llevar al debate todavía no resuelto de empirismo vs. racionalismo del S.XVII? No hacen falta máquinas para plantear y resolver este dilema, pues este mismo dilema ya se conoció sin máquinas. Creo que las metas del transhumanismo han de ser mucho más concretas y materiales, con criterios muy modestos, como el de Turing, el cual por cierto, está todavía pendiente de ser dilucidado de forma satisfactoria. Existen nociones y conceptos que no se resuelven con un simple modelo de software (alma -soul tal y como dice la autora) que se ejecuta sobre un hardware físico (estructura cerebral), y que son esenciales para dilucidar si nuestra vivencias tienen un origen real o simulado en nuestro propio cerebro o en un supercomputador ajeno. Baste que te preguntes algo realmente transcendente, por ejemplo, si eso que vives tiene un carácter necesario o…contingente, y si tiene un carácter necesario, a dónde apunta todo lo que ocurre. por ejemplo, por no decir otras muchas cosas que pondría en serios apuros ese modelo SW+HW por el simple hecho de hacerte estas cuestiones. Creo que la AI avanzará con firmeza si no trata de responder cosas que ya se plantearon siglos y siglos atrás sin dispositivos, para ser respondidas precisamente sin dispositivos. Pienso también que los objetivos del transhumanismo, si quiere avanzar realmente el concepto, deberían ser otros. Perdonad que me haya enrollado tanto. Ruego disculpas. Si se anima alguien al debate, estaré encantado. Teneis mi email.

Saludos cordiales,

VValdes.

Yo creo que el problema del planteamiento del transhumanismo viene del mero hecho de ser una disciplina filosófica, por lo que por muy relacionada con la tecnología que esté, sigue encorsetada en los argumentos básicos y clásicos de la filosofía.

Los aspectos más técnicos se tratan mejor desde dentro de la cibernética, que deja de lado la problemática filosófica.

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