Desafíos y Oportunidades del Teletrabajo en tiempos de Coronavirus

En los últimos años, se había puesto de relieve que las organizaciones tenían que ser agiles - ser capaces de reconfigurar estrategias, estructuras, procesos y personas que se adaptan a los cambios- para dar respuesta a los nuevos desafíos socioeconómicos y al desarrollo sostenible.

Sin duda, la pandemia del Coronavirus ha precipitado y está siendo una prueba de fuego para la gestión de los negocios, sobre todo en lo que respecta a sus plantillas y por supuesto los profesionales. Medidas como el teletrabajo que formaba parte de los Informes de Responsabilidad Social (RSC) y Planes de Igualdad de Oportunidades de Hombres y Mujeres de numerosas empresas, debido a su contribución a la conciliación de la vida laboral, personal y familiar, así como la corresponsabilidad. Asimismo desde hace décadas numerosos estudios nacionales e internacionales habían puesto de relieve que su implantación del teletrabajo tendría beneficios sociales y económicos e incluso medioambientales. Pero la realidad mostraba que su “éxito” en referencia a su implementación no era el que cabría esperar, y siempre aparecían justificaciones para su aplazamiento o en muchas ocasiones su uso era anecdótico, pues vendría a representar un 4-5 % aproximadamente con incrementos sobre todo en empresas tecnológicas.

Sin embargo y paradójicamente, la crisis sanitaria mundial y el riesgo de contagio han puesto de relieve que el teletrabajo estaba en nuestra caja de herramientas, y que sin duda existen empresas y profesionales que lo pueden utilizar junto a otras medidas como uso de plataformas digitales como muy bien sabemos los profesores en la Escuela de Organización Industrial (EOI) que lo aplicamos en nuestra labor docente, videoconferencias, etc. para evitar la extensión del coronavirus. Y es aquí donde la respuesta a favor del teletrabajo por parte de aquellas empresas y personas que pueden realizarlo se ha puesto en “marcha”, evidenciando y poniendo el foco en las nuevas tecnologías digitales que son claves en el presente y futuro, con nuevos modelos de comunicación y de gestión del trabajo. Somos realistas y evidentemente el teletrabajo no puede ser extensible a todos los sectores económicos.

También esta pandemia de forma colateral está suponiendo un menor uso de desplazamientos y los transportes, con menores emisiones de gases de efecto invernadero y disminución del uso de energías no renovables. Cuando pase está pandemia, habrá un antes y un después en toda la sociedad, que sin duda tendrá   repercusiones que nos hará tener nuevas miradas y actuaciones en el desarrollo sostenible.

Me gustaría marcar con MAYUSCULAS las recomendaciones realizadas por las autoridades sanitarias de QUEDARNOS EN CASA, para evitar que aumenten los contagios, confiemos que si cada persona actuamos con esta premisa se podrá lograr que vaya disminuyendo el riesgo de contagio y en definitiva el control de esta grave pandemia.

Para finalizar, me ha venido a la mente lo afirmado Viktor Frankl, autor del libro El hombre en busca de sentido: “Nuestra mayor libertad es la libertad de elegir nuestra actitud”. Tanto las personas como las empresas tenemos que tener una actitud de responsabilidad ante esta situación sanitaria que estamos viviendo, con lo cual si podemos teletrabajar apostemos por ello. Gracias.

#Quédate en casa

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