Archivo de diciembre, 2020

El eco de la RSC en una sociedad narcisista

Aquellas personas que conozcan la mitología griega, recordarán que el término narcisismo fue recogido por Ovidio en Metamorfosis. Narciso, hijo del dios del río Cefiso y de la ninfa Liríope, era un niño dotado de una extraordinaria belleza, “digno de ser amado por las ninfas” Entre sus enamoradas se hallaba la ninfa Eco, hija del Aire y de la Tierra, a la cual rechazó. Ella se sintió herida y pasó el resto de su vida en los valles, languideciendo hasta tal punto que solo su voz subsistió, repitiendo la última palabra de cada frase. Aunque hay diversas interpretaciones, Narciso está tan centrado en su propia imagen, que solo piensa en su propio interés. Con posterioridad Freud analizaría y aportaría su visión sobre el narcisismo y muchos otros autores lo han estudiado.

Actualmente, vivimos en una sociedad narcisista como muy bien señala Marie-France Hirigoyen en su excelente libro “Los Narcisos han tomado el poder”, donde la apariencia es más importante que la autenticidad. En este mismo escenario asistimos a un uso indiscriminado del concepto de la Responsabilidad Social Corporativa, -en cuyos pilares se sitúan la gestión transparente y ética de los negocios, el cuidado medioambiental y el compromiso social- que a pesar de una difusión continua, se están devaluando hasta quedar como un eco que se repite sin analizar realmente en que consiste, corriendo el riesgo de banalizarse. Así, contemplo un poco atónita como organizaciones tanto publicas como privadas y sus directivos/as, día si y día también repiten la “manida frase, eslogan o mantra”: la RSC está en nuestro ADN, por favor un poco de respeto a nuestro material genético. Muchas de esas organizaciones y sus lideres aparentan su preocupación por el planeta-cambio climático, desean que su organización esté en los índices del mejor lugar de trabajo para sus empleados/as y por supuesto apuestan por transparencia en sus negocios. Sin embargo, solo un pequeño porcentaje de estas organizaciones realmente pasarían un análisis real y objetivo de sus actuaciones en el ámbito de la RSC, con indicadores sostenibles y consultores independientes. Tal vez lo que encontraríamos, es lo que los investigadores Arijit Chatterjee y Donald Hambrick, han denominado “índice de narcisismo”. Aquí los indicadores para medir el grado de narcisismo de esos gerentes son: la importancia del lugar que ocupaban sus fotos en los informes anuales, el número de veces que su nombre aparecía en los comunicados de prensa, el empleo del yo en las entrevistas y la brecha salarial entre ellos/as y su subalterno/a más inmediato.

Sin embargo, ¿Por qué tantas personas directivas, políticos/as y ciudadanos narcisistas hablan de la RSC? La respuesta, la he encontrado en el libro “Los Narcisos han tomado el poder”, en la sociedad posmoderna narcisista lo que importa desde el punto de vista de la eficacia social no es la realidad, sino la apariencia. Se trata pues de ser “camaleones sociales” unirse a las tendencias o lo que la sociedad desea escuchar, sin importar la sinceridad o la autenticidad. Y como la imagen es lo que cuenta, y no se dispone de tiempo para construir unos sólidos pilares para ser una organización responsable, se hace uso de zapear con las ideas, se plagia, se utiliza el corta y pega para mostrar una imagen. En la misma línea, Marie-France Hirigoyen afirma que: “el arte del relato, el storytelling, ha invadido toda la comunicación y, más que tratar un tema a fondo, los medios prefieren la emoción. Las marcas construyen de esta forma unos eslóganes seductores que las presentan de una forma amable sin que el público se pregunte si el mensaje es verdadero o falso. Admitimos que la comunicación publicitaria utilice la exageración, y hasta el disimulo, que la negociación emplee el bluf; y hemos llegado a considerar normal que las empresas y los políticos recurran a la mentira y a la manipulación(…) Mientras nuestra sociedad reclama cada vez más transparencia, nunca se ha retorcido tanto la realidad, y la mentira y la impostura ya no son más que epifenómenos…”

Lamentablemente, la RSC tampoco ha podido escapar a la tendencia de los relatos, y cuando las empresas hablan de la responsabilidad que han incorporado en su estructura organizativa y con sus stakeholders, yo recomendaría si tuviéramos el tiempo suficiente para analizarla con exhaustividad podemos comprobar, que lamentablemente existe un desfase entre las bonitas palabras que se incluyen en las memorias de sostenibilidad y la realidad.

Finalmente, espero que los efectos de este auge del narcisismo en la sociedad, no se reduzcan a ser “falso eco” de las actuaciones de responsabilidad social. Recordando que los Narcisos solo existen a través de la mirada del otro/a, deseo que actuemos como una sociedad responsable y exijamos a las organizaciones y a sus lideres que sean transparentes, éticos y verdaderamente estén comprometidos  con el respeto al medio ambiente.

Para concluir, en un año tan extraño y que está tocando a su fin, me gustaría recoger aquí una de las frases de Rachel Louise Carson autora de la gran obra La Primavera Silenciosa. Hay algo infinitamente reparador en el reiterado ritmo de la naturaleza, la garantía de que el amanecer llega tras la noche, y la primavera tras el invierno.

Mis mejores deseos para el año 2021 donde disfrutaremos de todas las estaciones y sobre todo de la primavera.!!!

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