nube de tecnocidanos
La penúltima curiosidad de la red consiste en experimentar con nubes de tags. Hay muchas herramientas disponibles, pero Wordle, además de gratuita, ofrece una respuesta rápida, configurable y molona. Mirando la imagen resultante, fabricada a partir del contenido completo del blog, tengo muchas crÃticas que hacer a la superficialidad del análisis semántico que ofrece. Pese a todo no estoy decepcionado. En fin, la imagen de cien palabras es un golpe de vista que nos aproxima a las principales preocupaciones que moviliza el blog.
amateur y tecnocidanos
La existencia de los amateur en cienciaes la mejor prueba de que la curiosidad, el goce por aprender, elespÃritu altruista son un gesto quecuenta con cierto prestigio social. Los historiadores lo interpretancomo signo inequÃvoco de la expansión cultural de la ciencia y unsÃntoma de la buena salud que goza la imagen pública de la llamadamoral de la ciencia, un concepto que da amparo al encuentro entre laculturas del rigor y la cultura nacional o, dicho de otra manera, dela convergencia entre las dios repúblicas: la República del Saberque hace de la ciencia un bien común, y de la República civil quehace del bien común una polÃtica.
la segunda superpotencia emergente como sistema inmune global
WiserEarth es una web que da cobijo a más de cien mil organizacionesdispuestas a implicarse en batallas medioambientalistas y por lajusticia social. Tal como Linkedln (o Facebook) crealazos entre personas, Wiser Earth lo intenta con organizaciones.Asà las cosas el movimiento más grande del mundo no tiene nombre,lÃder, ideologÃa, nación ni sede, pero puede poner en marcha unafuerza de 100 millones de personas en todo el mundo. WiserEarth entonces es una tecnologÃa y una comunidad en formación.Como instrumento proporciona las claves para la creación de unlenguaje compartido en un entorno que favorece la conectividad porponer a disposición de quien las necesite decenas de herramientascolaborativas y mucho conocimiento fiable y accesible.
WiserEarth (World Index of Social and Environmental Responsability)funciona como un lugar de encuentro, un espacio que reúne cuerposdispersos por todo el planeta y una plaza en donde comenzar una largaconversación que está ensayando la posibilidad de explicar lo quepasa con conceptos alternativos, otras prioridades, distintos datos,diferentes conexiones y nuevas narrativas. Y, lo mejor, todo enabierto, con plena conciencia de que se está creando un procomúnglobal (global commons) al margen de los estados.
ciencia tramposa
Las malas prácticas en ciencia son unobjeto de preocupación creciente como corresponde a una sociedad quecada vez delega más en sus expertos. Disponer de buenos peritajes,separar las pruebas de los intereses, contar con hechos contrastados,son actividades que dejaron de ser de la incumbencia exclusiva de los cientÃficos paratener muy amplias resonancias en los más diversos ámbitos de laspolÃticas sanitarias, medioambientales, energéticas oagroalimentarias. Nadie discute la importancia de las buenas prácticas,pero los estudios con los que contamos arrojan conclusionesinquietantes. Según un recienteestudio publicado en Nature la punta del iceberg del fraudecientÃfico estarÃa rondando porcentajes cercanos al 9% de lo que sepublica.
cientÃficos sin fronteras
Hace unas semanas que nació Scientistswithout Borders, ver la noticia en Naturey Cell,y mientras me enteraba de la noticia me preguntaba por los motivos de los cientÃficos para tardar tanto en homologarse con otros colectivos profesionales que ya se identificaron hace mucho tiempo como sin fronteras o, en otros términos, que vale la pena preguntarse por la naturaleza de las fronteras que quieren atravesar.Pero comencemos con los hechos.
Lainstitución promotora es la New York Academy of Sciences (NYAS),cuyo presidente Ellis Rubinstein ha anunciado su amparo a una web queservirá de interface entre las necesidades de ciencia que hay en elmundo y los deseos de muchos cientÃficos de cooperar para que losproblemas no sigan aumentando. El lanzamiento, auspiciadopor varias instituciones ricas y prestigiosas, ha coincidido conel anuncio de que algunos laboratorios farmacéuticos, siguiendo la deriva del filantrocapitalismo, han hechodonaciones por valor de un millón de dólares.
la ciencia por amor y la ciencia por la ciencia
Hace unos dÃas, el 29 de mayo, murióLorenzo Odone, la persona que inspiró la conocida pelÃculaLorenzo’s Oil (El aceite de Lorenzo) y que cuenta con tintesmelodramáticos la heroica lucha de unos padres para impedir que suhijo Lorenzo muriera de una súbita, veloz y fatal enfermedaddegenerativa. El argumento se cuenta rápido: en medio de una sana ynormal infancia, un niño es diagnosticado de adrenoleucodistrofia(adrenoleukodystrophy, ALD), una rara enfermedad que, trasproducir la pérdida de la mielina que cubre y protege los nervios,destruye el tejido nervioso y desemboca en la muerte sin remedio nitratamiento. El gesto del diagnóstico implicaba entonces unainapelable sentencia de muerte. La pelÃcula cuenta cómo lospadres lograron descubrir un remedio que ha mantenido vivo alenfermo durante casi dos décadas y que ha ayudado a otros muchospacientes de todo el mundo. AsÃ, además de una emotiva historia, lapelÃcula incita varias reflexiones de mucho interés sobre el papelde la ciencia en nuestra sociedad. Y a ello vamos.
orgullo académico
La semana pasada se celebraron envarias ciudades francesas manifestaciones bajo el lema AcademicPride. La marche des tous les savoirs para protestarcontra las reformas que el gobierno francés quiere introducir en laorganización de la ciencia. Los cientÃficos franceses llevan yacuatro años de movilización, inquietos por la insistencia con laque las autoridades ministeriales hablan de ineficiencia,irrelevancia o insolidaridad de muchas de las estructuras deinvestigación.
ImplÃcita y explÃcitamente se les acusa de sercómplices del declive de Francia por su incapacidad para asumirmayor liderazgo en la defensa de la competitividad industrial, lavisibilidad internacional o la creación de riqueza. El debate, comosabemos, está lejos de ser estrictamente francés y sus ecos, unavez que se declare la obsolescencia de la mitad de las estructurascientÃficas comunitarias, se extenderán por toda Europa.
doliente américa
Las noticias sobre la crisis (o recesión)de la economÃa norteamericana no deberÃan eclipsar las que hablande una decadencia sin lÃmites de la salud de sus ciudadanos. Lasemana pasada se hizo público un estudio, gracias FuriousSeasons y Pharmalot,que nos dice que más de la mitad (el 51%) de los norteamericanosasegurados toma cada dÃa medicamentos para tratarse de algunaenfermedad crónica. America entonces se ha convertido en un inmensodispensario que garantiza el acceso a costosas medicinas a lamayorÃa de la población. América, en fin, es una nación enferma,una nación enchufada a sus fármacos, un paÃs en el que TonySoprano se hunde en la depresión.
ciencia tetris
La verdad, lo merezcan o no, losjugadores de video, al igual que los adictos a la telebasura, tienenmala fama. A veces se les presenta, lo mismo que se hizo con losjugadores de rol, como gente sociópata, enajenada y hastafanática. Su imagen, como también se hizo con losnerds,está fabricada con una mezcla de tecnofilia, ensimismamiento,misantropÃa y digamos desaliño. Son unos frikisque lentamente van trocado su tópica y antipáticaestampa por otra más afable, lo que tal vez tenga que ver conque siempre conocen alguna chapuza para mejorar el rendimiento delordenador o cómo sacarle mayor partido al móvil. Prontoademás podrán ganar un premio Nobel y dejarnosboquiabiertos.
filantrocapitalismo y filantropÃa 2.0
La penúltima moda que nos llega deEEUU es el filantrocapitalismo (philanthrocapitalism) , un términohÃbrido que no sólo favorece la coexistencia pacÃfica entre laseconomÃas del don y la de mercado, sino que va más allá paradefender que la única ética posible es el mercado o, en otrostérminos, que la única estrategia sostenible capaz de enmendar losdesequilibrios y las injusticias que provoca el capitalismo es elfilantrocapitalismo. El capitalismofilantrópico es un movimiento expansivo que seapropia de otras etiquetas de éxito mediático, como lo son laresponsabilidad social corporativa, la venture philanthropy,los social entrepeneurs o, como le gusta llamarlo a Bill Gates, elcreativecapitalism. Sus defensores hablan de filantropÃapost-polÃtica, un novedoso cóctel que mezclaprácticas de brockers, tecnologÃas de la web 2.0 y objetivoshumanitarios.
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