ingeniería filosófica

El creador de la web, Tim Berners-Lee, explica en una reciente entrevista la necesidad de que se desarrolle una ciencia de la web y una ingeniería filosófica.

Entre la mucha gente que está pensando el futuro de Internet, Tim Berners-Lee, la persona que lo creó, merece un atención especial. Hace unos días dio una conferencia, cuyo contenido hemos conocido a través de dos blogs. Entre las muchas cosas que dijo, algunas parecen más consensuadas que otras. Así, por ejemplo, pocos discuten la importancia del viraje social que parecen estar imponiendo a la red sus usuarios, como tampoco que será una estructura descentralizada, editable, semántica e inalámbrica, en donde se podrá transitar sin solución de continuidad desde la escala de lo micro (trackback, tags, links, post) a la de lo macro (blogosfera, wikipedia) y desde las redes domésticas a las planetarias, pasando por las que conforman comunidades de activistas, consumidores, universitarios, trabajadores, afectados o excluidos. Pero también dijo otras cosas más inesperadas.

Olivier Ertzscheid ha querido, vía Affordance, entresacar de la conferencia dos sorpresas inquietantes. La primera es la predicción de que muy pronto aparecerá lo que TimBL llama una web science, pero nada nos dice sobre sus características. La segunda alude a su convicción de que la web será el espacio óptimo para la ingeniería filosófica (ingénierie philosophique).

Y la verdad es que ambos conceptos, también subrayados en Flashes of Panic, parecen convocados a formar parte de un menú suculento. Así que me he puesto a mirar por la red y algo he encontrado. La Web Science parece ser la ciencia e ingeniería de las cosas basadas en la red y cuya estructura es parecida a la web por sus cuatro costados. En una entrevista a TimBL publicada por la British Computer Society, BCS, coincidente en el tiempo con la mencionada conferencia, insiste en que los datos y las forma en la que los archivamos son el fundamento de la Web Semántica (una web sin trabas para las máquinas, es decir hecha con formatos estándar, contenidos categorizados y tecnologías interoperables). “La Web Semántica -explica Berners-Lee- es sobre datos. La [actual] Web de las ideas humanas es sostenida por la Web de hipertextos, pero la Web Semántica lo será por máquinas analíticas”.

Y luego, para aclarar lo que quiere decir pone un ejemplo que seguramente comprenderán bien los bioinformáticos. Si cada objeto de interés (cualquiera que sea su virtud o quien quiera que lo decida) tiene su propia página web (url o uri), puede editarse para aquilatar sus contenidos y, además, tales contenidos están fabricados con formatos estándares que cualquier dispositivo técnico, software o hardware, pueda interpretar, entonces podemos imaginar la creación de una variedad extraordinaria e insospechada de bases de datos, como también de protocolos de consulta, gestión o uso de tal información. Podemos crear sistemas nuevos de objetos y explorar las leyes que regulan sus comportamientos y/o regularidades. Podemos descubrir mundos insospechados que se basarían en la convergencia entre los datos y las matemáticas que los sostienen y conectan.

Así fue como actuaron los padres fundadores de la ciencia moderna, los herederos de Bacon y los discípulos de Galileo, Boyle y Newton. Llamados entonces filósofos experimentales (y no físícos!) su trabajo consistió en inventar/descubrir vínculos entre la materia (corruptible y particular) y la geometría (inmanente y universal). Era filosofía porque intentaba explicar lo que son las cosas, pero era experimental porque lo buscaba en su naturaleza cambiante, perecedera y singular. Las cifras que medían los cambios de masa, de tamaño, de color, de lugar o de temperatura, no sólo especificaban el estado de las cosas, sino que revelaban su evolución.

Lo que importa es notar que esos números se obtiene con máquinas y que, una vez entresacados, cambiarían para siempre la forma en la que vemos los objetos y las relaciones que se crean entre ellos. Igual sucederá con los contenidos de la red, pues un enlace, una etiqueta, una marca, son dispositivos que ponen el texto en circulación, que lo conectan a otras cosas de forma infinita e imprevisible, creándose nuevos sentidos que cambian la naturaleza misma del objeto. Pero volvamos a los siglos XVI y XVII porque queremos sacarle más jugo a la analogía.

En conjunto, tal modo de proceder conformó una revolución que tuvo, al menos, dos implicaciones sobre las que vale la pena detenerse: una, que cada cosa fue sustituida por el haz de conceptos (modelos/simulaciones) que la representa; dos, que tal reemplazo permitió movilizar el territorio, la naturaleza o el cuerpo mediante mapas, clasificaciones o síntomas. Las etnias, los bosques y los órganos circulaban por los libros y los museos, entre continentes y culturas, horadando las barreras de religión, género, raza, clase o edad. No fue fácil, pero se ha ido haciendo. Al principio fue muy difícil, pero los obstáculos se fueron aminorando. Y en cada movilización, en cada ciclo, todos estos objetos (la enfermedad, el sistema solar, la Amazonía o la renta nacional) se hacían más abstractos, cuanto más conectados y mejor fundamentados, más distantes de lo cotidiano y de lo humano (y seguramente de las periferias, las mujeres y los pobres).

Tim Barners-Lee también habló de ingeniería filosófica. Y, la verdad, he dedicado varios días a explorar la red para saber de qué iba la cosa. Lo que me fascinaba era la posibilidad de una pregunta: ¿Fue la filosofía experimental para el mundo ilustrado, lo que la ingeniería filosófica será para el posthumano? Y he buscado una posible respuesta siguiendo las pistas que ofreció el propio TimBL y el bloguero de Affordance. Y, según parece, Isabel Stengers también está buscando un respuesta que ayude a saber para qué necesitamos la filosofía, acabando de una vez con el estado de excepción del que se beneficia desde que se convirtió en baluarte de quienes han venido organizando la resistencia numantina contra las nuevas tecnologías.

Stengers, tras dialogar con Whitehead y Deleuze, avala el concepto de ingeniería filosófica. De Whitehead aprende que para huir del cientismo no hay que apuntarse al floreciente club de los tecnófobos o de los reaccionarios, sino poner bajo vigilancia los conceptos, pastorearlos para saber con quien se juntan, de qué hablan y cuáles son sus planes. Los conceptos nos apartan de la vida, pero sólo podemos pensar con ellos, de forma que hay que tenerlos a raya. A Deleuze le copia la convicción de que los filósofos deben dejar de ser operadores de desmovilización. Ser filósofo consiste en estar en contacto con un corpus cuya particularidad más notable es su capacidad para reunir y hacer que coexistan las discordancias.

Ya tenemos muchos profesionales/tecnócratas dispuestos y capaces de producir ideas/conceptos/modelos que permitan acelerar todavía más el mundo. Seguramente tampoco necesitamos más intelectuales numantinos resistiendo el flujo imparable de las cosas. “Podríamos decir que queremos que la Web -explica TimBL- refleje una visión del mundo donde todo se haga democráticamente, donde tengamos un electorado informado y unos funcionarios creíbles. Para ello, tendremos ordenadores que hablen entre ellos de tal forma que promuevan tal ideal”. Alguien debería ocuparse de que los conceptos dejen de ningunearnos.

Y como lo que nos obliga a pensar, sentir e inventar es lo vivido y lo cotidiano, aquí tenemos un reto tan necesario como urgente para la ingeniería filosófica: imaginar las mil maneras de hacer habitable la web, pues, como decía Deleuze, ·”sólo hay imaginación en la técnica”.

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Comentarios

No comparto el comentario de que las mujeres estemos en la periferia y aunque entiendo que a la mujer se le atribuya el lugar de paridora de la especie, atribución que tal que mamiferos mutantes nos corresponde por las ancestrales dependencias de la Evolucion,si me permito decir que es necesario y sano que las mujeres seamos tambien parte de ese mundo de los tecnicalis-humanoides ya que sin la mujer no hay hombre.

El trabajo que expone el articulo es muy loable porque informacion de asuntos sobre las nuevas tecnologias es necesaria para progresar y conocer que es lo que a los humanos parece gustarnos.

Cordialmen Carmen Pelletier Fontán

Muy interesante Antonio. Me encanta tu web. Precioso. Gracias. Lo único malo para mi (por mi ignorancia, no por el contenido en si mismo), es que las referencias que nos aportas de la amiga Isabel (a quien vinculo siempre por motivos obvios con Prigogie) son en francés. Pero yo soy un zoquete con los idiomas, y por desgracia del inglés no paso.

Gracias de nuevo por tu web

Juanjo Ibáñez

La web semantica es una idea excelente, pero de muy dificil implementacion, ya que la interoperabilidad total va en contra de los intereses comerciales particulares. O, al menos, asi lo parecen percibir algunas de las grandes corporaciones.

Mi prediccion infundada es que la autentica web semantica vendra como resultado de la convergencia entre la estandarizacion de los datos y los avances en tecnologias multiagente que incorporen reconocimiento de lenguaje natural.

No me parece realista aspirar a una internet semantica. Al menos a medio plazo.

En marco de las tendencias del pensamiento complejo, las inteligencias múltiples, la deconstrucción, entre otras; los requerimientos sociales de conocimiento requieren nuevas respuesta, reto poderoso en la singular era en la que la ciencia deberá estructurar respuestas. La sociedad cuántica, tendrá que elaborar respuestas cuánticas, asumir códigos que contrasten y presuepuesten los nuevos modelos para explicar nuevos fenómenos y no interpretar viejos fenómenos con modelos nuevos.

Quiero pensar en una idea de ingenieria filosófica relacionada a las nuevas tecnologías de la información aplicadas a una web semántica, tal vez más estructurada y sin basura; pero en el sentido irrestricto del vcampo de la filosofía tal vez mucho más humana y basada en valores, si esos a los que nos enfrentamos cada día, que hemos ido perdiendo y de los cuales lamentablemente las generaciones cada vez mas carecen. Hagámos y pongamos de nuestra parte cada quíén algo………

la verdad interesante el tema pero tengo mis dudas cual sera la diferencia entre la ingenieria intelectual y la ingenieria filosofica

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