origen mundano de la ciencia moderna

Avanza el consenso sobre los orígenes artesanales de la ciencia moderna (garage science), en contra de una historiografía ortodoxa que busca los antecedentes en la filosofía, las matemáticas y los laboratorios.

Dos libros recientes de historia de la ciencia, comentados con agudeza e intención por Chris Carlsson en Attitude Adjustor, han apostado por desplazar el centro de gravedad de sus intereses desde las prácticas experimentales y teóricas a las actividades artesanas, amateurs y productivas. Es decir, desde las ideas a los objetos, una ruta compartida con la que va desde va desde los instrumentos a las máquinas.

Los libros son de Clifford D. Conner (A People’s History of Science. Miners, Midwives, and “Low Mechanicks”, 2005) y de Pamela H. Smith (The Body of the Artisan: Art and Experience in the Scientific Revolution). La tesis que sostienen se resume rápido: el origen de la ciencia moderna está más vinculado a lo que preocupaba a los mecánicos, matronas, yerberos, tintoreros, navegantes, mineros y jardineros que a los filósofos, los catedráticos o los autores. Ambos libros comparten la convicción de que la ciencia moderna es una actividad menos intelectual que manual y que su ecosistema originario no fue el laboratorio sino el taller. Los dos autores intentan probar que la ciencia moderna es más una actividad informal, anónima y de garage (garage science) que académica.

Conner (ver entrevista de J. F. Morales y A. Coop en Natural Selections) lo explica con contundencia: “Mi principal interés -escribe en el Prólogo- es demostrar una mayor, mucho mayor contribución a la producción y propagación del conocimiento científico de las masas anónimas de gente humilde (la gente común) de lo que generalmente se les reconoce y agradece”. La descripción del sin fin de ejemplos que pululan por sus páginas (con más de 1300 notas) convergen en la convicción de que la historia de lo que pasó sigue obsesionada con la búsqueda de nombres propios, cuando “…la producción del conocimiento científico es una actividad social colectiva realizada por gente trabajadora ocupada en ganarse el pan de cada día.” (p. 336). La historia de la ciencia a la que se nos invita es entonces una historia secreta que urge rescatar del silencio y del mito.

Al otro libro mencionado tampoco le asusta el cambio de paradigma historiográfico que tales planeamientos introducen: “Si estas sistemas de conocimiento -explica P. H. Smith- pueden o no ser igualados con la ciencia moderna, es asunto de estudios que intentan comprender las modernas prácticas artesanales como derivadas de una epistemología y una “ciencia” vernacular. Tales estudios indican cómo la ciencia moderna emergió al menos parcialmente desde el abajo de las prácticas de taller artesanales. Semejante explicación no empequeñece ni ridiculiza la ciencia ni la utilidad de las formulaciones teóricas sino que más bien trata de comprender la compleja interacción a comienzos de la Europa Moderna entre, de una parte, el conocimiento activo de los artesanos y otros trabajadores manuales y, de la otra, el conocimiento literario de los académicos” (pp. 148-49).

Los méritos que les asignamos, su obra, sin embargo, no la hicieron subiéndose a los hombros de gigantes -según reza el canon historiográfico- sino sobre las espaldas de los artesanos, los comerciantes, las matronas y los agrimensores o, en otros términos, que lo admirable no es el talento (la altura) excepcional de los sabios precedentes, sino la fuerza sumada de centenares de prácticos que por su frágil condición social estaban condenados a innovar para mantener vivo su negocio, enfrentar las dificultades ocasionales o adaptarse a otros territorios, climas o costumbres.

Así, la República de las Letras funciona como la República Civil, es decir con el trabajo anónimo de muchos y la capitalización de los beneficios por pocos. Y los historiadores, ganados para la causa de las conmemoraciones y otros espejismos nacionalistas, han puesto todo el empeño en silenciar el trabajo (artesanal) de los más y el mayor cuidado en ensalzar las virtudes (mentales) de los menos. Han contribuido a convertir un prejuicio contra el trabajo manual en una “verdad” documentada. 

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Comentarios

este rasputin da siempre o casi siempre en el clavo,

enhorabuena por tu lucidez, justo lo que nos falta

en este país..

un pais sin luces porque por aquí no hubo siglo

de las luces sino muchos siglos de oscuridad, en la cual

seguimos inmersos…hasta que todas las mafias

integristas tanto nacionalistas como religiosas no hayan

sido desmantaledas y apartadas del poder y de la

vida pública podemos afirmar sin temor a equivocarnos

que españa todavía no es un estado moderno…

nadie ve claro este simple punto o al menos

nadie lo dice, evidentemente porque toda la

casta dirigente es una pura piltrafa bien

amancebada y apesebrada.

Impresiona leer el artículo. El buen científico resulta ser un honrado trabajador. La pureza de sangre, el mundo de las princesas y los aprendices de brujo, la superioridad moral y el desprecio por lo mundano, resulta ser parte de la construcción de un mito. Creación de una realidad que sirve para separar a sus protagonistas del control social, convirtiéndolos en los sacerdotes del poder, máximos interpretes del conocimiento racional, profetas del progreso irreflexivo y autojustificado.

Sólo hay ciencia cuando detrás hay una sociedad que valora la ciencia. Para lo bueno y para lo malo. Se acabo el cuento. La ciencia es cosa de todos.

En este país la ciencia es un mendigo pidiendo limosna. Es crítico su ser, cuando su existencia no es política de estado. Tanto es así, que para su implementación sólo se dispone un presupuesto del 0.01% del PBI. Con ese presupuesto asignado nunca habrá innovación ni desarrollo.

Los pocos científicos a pesar de estás condiciones son obreros del proceso de investigación, muchas veces lo tienen que hacer con su miseria y su hambre porque hay vocación y un sentido social por construir. Este artículo ilumina la verdadera situación en que se debe orientar la educación y la práctica de la ciencia desde el espacio donde tenemos que forjarlo por el bien de la humanidad.

Quiero saber mas sobre la Filosofia Moderna:

1. Su historia

2. Su origen

3. Sus Causas

4.Notas distintivas

Bueno, Javier Enrique, te devuelvo un consejo y una reflexión:

Primero, que leas a Streven Shapin, La revolución científica (Barcelona: Crítica, 2000).

Segundo, que medites sobre lo que significa llegar a un blog y pedir que te digan qué hacer. Seguramente será que has leido el post, te ha gustado o disgustado, se te han ocurrido cosas, se te ha abierto el apetito de saber,… En fin, todo eso o parte de todo eso (o cualquier otra cosa), pero el caso es que no lo compartes con nadie. Pides y no das nada. La blogosfera va de compartir, incluidas las inseguridades. Por eso se piensa que hay o debe haber una blogoetiqueta.

De todos modos muchas gracias por tu comentario. Espero que regreses.

Pongo el link,

http://www.paidos.com/lib.asp?cod=31140

es importante que lo leas para que aprendas burra

La ciencia siempre a existido , pero debemos investigar más sobre ella y por eso estudien, no se pasen de Vagos.

POMGAN MAS INFORMACION DE LAS CIENCIAS

as

como se desarrollo la ciencia moderna

como se desarrollo la ciencia moderna

cmo se desarrllo la ciencia mderna

Agradezco a todos los compañeros los comentarios enriquecedores. Pedirira de favor si alguien me pudiera orientar sobre la contribucion de las mujeres en esta perspectiva de los origenes de la ciencia. Mil gracias.

tendras que leer mucho los libros tontas

Me parece muy interesante el artículo sobre el origen mundano de las ciencias, pero creo que desde que el hombre existe y desde que se utiliza el lenguaje, el hombre observó la regularidad de los fenómenos naturales como el día y la noche, los cambios de clima durante el año, y es a través del razonamiento como logra explicarse para sí y para su comunidad estas rergularidades y les da nombre e inventa explicaciones racionales para esas regularidades y aun explicaciones mágicas como los dioses. Es ese el roigen de las ciencias y es tan antiguo como el hombre mismo, lo cual no contradice loo dicho sobre la ciencia moderna en poder de los artesanos.

bueno me parece importante el asunto aunque tengo que diserta sobre esto.

en esta wea escriben puras leseras nada mas saludos pa quienes lo leeeeeeenn..

Chaito que se lo pasen bien..

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