arqueología libraria
Todo el mundo hace proyectos para digitalizar libros y luego ofrecerlos en la red. Hay mucha gente especulando sobre el futuro del libro y de las librerías. También se anuncia, con menos fundamento, el fin de los libreros y los bibliotecarios. Lo que es seguro es que las cosas están cambiando deprisa y que todos estamos aprendiendo sobre la marcha cómo adaptanos a los nuevos escenarios y, sobre todo, cómo influir para que las nuevas tecnologías se acomoden a nuestras necesidades.
Quienes ya han visualizado un mundo sin bibliotecas, tendrán que, en el peor de los casos, admitir que muchas renacerán como museos de arqueología industrial. Las nuevas tecnologías, en todo caso, no amenazan la lectura, sino el libro. Más aún, lo que pueden hacer es alterar su función histórica, desde la condición de instrumentos a la de tesoros. Y la nostalgia que tales cambios produce es muy comprensible, como lo cuenta the nonist, celebrando la aparación de Libraries, un portentoso libro de fotografías de Candida Höfer y Umberto Eco (Introducción) que quizás no puedas esperar a Navidad para obsequiartelo. No hay más remedio que echarle un vistazo a estos espacios librarios para entender lo que podría estar pasando.
Real Gabinete Portugues de Leitura (Rio de Janeiro)
Biblioteca de la Real Academia Española (Madrid)
Biblioteca Nacional de Francia (Paris)
Biblioteca del Trinity College (Dublin)
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Comentarios
Sería un desastre que desaparecieran las bicliotecas. El formato papel sigue siendo indispensable por muchas razones. Á mi personalmente me parece imprescindible por un "principio de precaución", entre otras. Imaginemos un dia una ecatombe mundial que acabe con los sistemas informáticos. ¿Donde quedaría nuestro acerbo cultural?: ¿dispero entre los que sacaron algunos documenbtos en formato papel?. La revolución de las tecnologías de la información dudo que puedan con el placer de sentarte bajo un árbol y sacar un libro, por mucho portátl de que dispongamos.
Juanjo Ibáñez
El formato papel sigue siendo indispensable… todavía. Si las pantallas OLED llegan a ser conómicamente viables quizá deje de serlo (o quizá no).
Una buena foto: http://www.oledtv.es/oled/monitor-oled.jpg
Uno de los mejores modernistas españoles, Fernando Bouza, en su libro ‘Corre manuscrito’, demostró la persistencia del manuscrito en la república de las letras del Siglo de Oro, cuando la imprenta ya había colonizado las prácticas de lectura y escritura. Hay mucho otros estudios históricos que abonan la misma tesis en otros ámbitos. David Egerton sostiene la importancia de la caballería en el ejército nazi o la de la uralita en la urbanización de las grandes metrópolis del siglo XX. Hay muchas formas de producción, numerosas tecnologías y herramientas culturales cuya hegemonía se extiende en el tiempo aún cuando hayan sido suplantadas por otras más innovadoras. Difícil pronosticar cuando el libro desaparecerá de nuestras vidas. Y respecto a las bibliotecas… ¿pero la gente no navega todavía en veleros en pleno siglo XXI?



Desde luego, la extinción de los libros no llegará hasta que no se extinga el ser humano. La mejor muestra de que a los libros no los matará la tecnología es que gracias al fenómeno blog se han editado libros con los contenidos ya publicados en internet y a pesar de ello han sido "best-sellers".
En este artículo se puede ver un ejemplo.
http://www.paulbeelen.com/blog/?p=339
Por cierto, para el que entre en el link. La traducción del autor es un poco extraña para los españoles. Cambiando "poleras" por camisetas se comprende mejor el inicio de la cita que hace.
Un saludo.